Molesta que algo queda

Leo (ya no s� d�nde) la iniciativa hazruido.com, puesta en marcha por Alianzo y Google Dirson. Es un «concurso de marketing viral para saber qui�n es capaz de hacer m�s ruido en Internet en el menor tiempo posible«.
Se trata de crear/inventarse algo que genere muchas visitas, muchos links, posicionamiento en Google… ruido, en definitiva.
Me parece una… una… en fin, no voy a encontrar palabra para definirlo sin ser desagradable. Pero «gracias» a este concurso, dado que lo incentiva («Crear algo muy llamativo por su relaci�n con la actualidad pero que tenga apariencia de realismo. Un ejemplo de esto es Emancipator, un supuesto invento para que los j�venes se puedan emancipar si abandonar el hogar paterno«), se va a llenar la red de «memes» (memeces), historias falsas con apariencia de verosimilitud («Crear algo muy divertido para conseguir que los internautas se lo env�en entre s�. Un ejemplo de esto ser�a la «gaseosa Crus del Gorbea» o el «Seat makinero», dos supuestas campa�as de publicidad de productos ficticios»), enlaces y recontraenlaces a cosas irrelevantes… es decir, se va a llenar la red de cosas que no tienen mayor intenci�n que generar ruido, molestar. �Importa que el contenido con cierta utilidad, o simplemente que sea ver�dico? No, eso es lo de menos, lo importante es «hacer ruido».
Basura blogosf�rica. Que ya de por s� hay un buen mont�n por ah� (y no digo que yo no la genere en ocasiones), pero incentivarlo… con todos mis respetos a los organizadores, es como si se organizase un concurso en la vida real a ver cu�ntos papeles somos capaces de tirar en la calle, o a ver cu�nta basura podemos acumular en casa.
Relacionado con esto: leo en El d�a despu�s de ayer que se lanza un servicio llamado Nativetext, que promete traducir feeds a otros idiomas, adem�s con una traducci�n «humana». Y todo eso gratis. Muy interesante, pero me escama. Y m�s cuando funciona por invitaci�n (es decir, hoy por hoy ni se puede probar el servicio, ni te explican c�mo va a funcionar), y adem�s dicen que «Websites and blogs with the highest number of referred visitors will certainly be invited to join sooner!».
Y digo yo… �no ser� un fake (una mentira, una bola… con apariencia de realidad) que solo busca «hacer ruido»?. Igual me tengo que comer mis palabras despu�s, pero ah� queda.

Primer aniversario de Vida de un Consultor

«Hoy, 15 de diciembre, cuando solo quedan 10 d�as para Navidad y me han ingresado la paga extra, nace este blog.». Con estas palabras, hace hoy un a�o, se iniciaba esta peque�a aventura en forma de blog. Un a�o despu�s (y sin ser consciente de si habr� cobrado ya la extra) me gustar�a «celebrarlo» como procede.
La verdad es que, mirando para atr�s, ha sido un a�o fascinante como «blogger». Primero fue este «Vida de un Consultor» que me di� a luz como «Consultor An�nimo«. Meses m�s tarde, tuve la oportunidad de ayudar a poner en marcha El Blog Salm�n, una criatura que crece mes a mes. M�s recientemente la puesta de largo de eStartap y su metablog, Making of… eStartap. Y todo eso en s�lo un a�o. �Qui�n me lo iba a decir, cuando me di de alta en Blogger casi por pasar el rato!
El blog ha crecido, mucho m�s de lo que yo hubiera podido pensar. M�s de 50.000 visitas. M�s de 170 suscriptores que alguna vez pensaron que merec�a la pena dar de alta el feed. Y, en todo caso, una evoluci�n creciente que anima (y mucho) a seguir adelante.
Pero no es lo cuantitativo lo que m�s me llena, sino lo cualitativo. Los comentarios que dej�is aqu� son cada d�a m�s numerosos, cada d�a m�s atractivos, cada d�a m�s llenos de contenido. Entre todos vamos construyendo un lugar agradable en el que conversar de nuestras cosas de consultores, y de muchas otras que salen al paso. Adem�s, el blog me ha permitido explorar la «blogosfera» y descubrir m�s gente interesante, curiosa, a veces parecida a m� y a veces distinta. Hay tanto que leer, tanto que discutir, tanto que aprender y que aprehender… en esas estamos.
Este a�o ha servido, tambi�n, para ver como crece la blogosfera. Hablo en t�rminos generales (con cada vez m�s blogs, cada vez m�s diversidad, cada vez m�s vinculaci�n con «los otros» que no tienen blogs…), pero me gustar�a hacer un �nfasis especial en los blogs de nuestra tem�tica. Cuando empec� a leer blogs, me pareci� que hab�a poquitos relacionados con lo que a m� me gustar�a leer: el mundo profesional, el mundo laboral, el mundo de la empresa… hoy, un a�o despu�s, somos ya unos cuantos, y cada vez habr� m�s. Me alegra enormemente haber formado parte, siquiera un poquito, de esta «explosi�n» con lo que ello significa de nuevas opiniones, nuevas visiones, nuevas experiencias… y nuevas posibilidades de intercambiar todo ello.
Se cumple hoy un a�o de blog, pero el tiempo no se detiene. �Qu� nos espera para los pr�ximos 12 meses? Mi ilusi�n es seguir creciendo, en cantidad y en calidad, seguir probando cosas. M�s visitas, m�s comentarios, m�s intervenciones. Tambi�n espero seguir descubriendo nuevos blogs y seguir participando en los ya conocidos. Qui�n sabe si promover o participar en otras iniciativas que vayan dando forma a este «mundo nuevo» que se est� formando ante nuestros ojos.
En el camino, algunas dudas y algunos retos: quiz�s el m�s importante sea la forma de reducir la distancia entre el «mundo real» y el «mundo blogosf�rico», bastante separados uno de otro en mi caso, pero que creo pueden tener sinergias importantes el uno para el otro. Eso me llevar� (una vez m�s) a replantearme el anonimato como forma de vida. O no, vaya usted a saber.
En cualquier caso, seguro que ser� un a�o apasionante.
Me gustar�a acabar con un peque�o apunte personal: estos 12 meses que han pasado han visto muchas cosas, pero sobre todo dos que har�n de �l, quiz�s, el m�s inolvidable de mi vida. El que reci�n empieza promete ser un caos, una locura, una monta�a rusa. Los que me conocen saben que odio las monta�as rusas y, en general, cualquier cosa que suponga «perder el control». Pero esta monta�a rusa en concreto… no puedo esperar a que empiece el viaje.
�A todos, y por todo, muchas gracias!

El idioma del blog

«El hombre es tantas veces hombre cuanto es el n�mero de lenguas que ha aprendido «. Esta frase, atribuida a Carlos I, es la que encabeza la edici�n de El Mundo de hoy.
La traigo a colaci�n a raiz de un post de Enrique Dans de hace unos d�as. M�s que el post, fu� la conversaci�n que se gener� a colaci�n. En el post, Enrique usaba una expresi�n inglesa y alguien en los comentarios se lo reproch�:
«Odio cuando usas un idioma distinto al nuestro para decir lo que sea: «Let�s face it», aunque sea cursiva. Eso es lo que a mi me da asco.Me pone de muy mala hostia, se que en terminolog�a tecnol�gica tenemos pocos recursos porque vienen todos del ingl�s. Pero para decir «vamos a plantar cara», «vamos a abordar este problema», etc. no creo que sea necesario recurrir al ingl�s, que s� que dominas, como yo.Quiz� lo pusiste entre comillas porque lo le�ste, y copiaste de alguen, pero no est� enlazado. Por favor, tecnolog�a si, barbarismos no»
A partir de ah�, lo de siempre, adhesiones de unos y contestaciones de otros.
Francamente, en esto de internet, a mi lo del idioma me resulta limitador. Me da una rabia tremenda saber que hay por ah� millones de personas al alcance de un click que podr�an leer lo que escribo, que podr�an aportar algo positivo con sus comentarios, que… y a los que no tengo acceso porque escribo en castellano.
Sin embargo, es en castellano como escribo y como pienso. Me defiendo razonablemente bien en ingl�s, de hecho como lector me es indiferente. Pero… �podr�a escribir en ingl�s? �Afectar�a al blog y a sus lectores habituales? �Podr�a atraer a m�s gente? �Conseguir�a expresarme igual?
Mi intento de duplicar posts con un blog paralelo en ingl�s no sali� bien. No ser�a cuesti�n de duplicar, sino de hacerlo solo una vez….
Una l�stima. Y eso que el castellano tiene sus fieles, no me quejo. Pero es limitador, �no creeis?

Microsiervos cierra los comentarios

Microsiervos cierra los comentarios. Aunque ellos quieran quitarle importancia, a mi s� se me hace un paso relevante…
Microsiervos es un blog del que, todo el que empiece a moverse por esto de la «blogosfera», enseguida oye hablar. Es uno de los m�s (�el m�s? No s�, siempre soy esc�ptico con rankings y similares) seguidos en castellano. A mi al principio no me atra�a demasiado (una tem�tica demasiado «geek» y cient�fica) pero luego la verdad es que el estilo de los posts, los temas (precisamente por estar alejados de mi d�a a d�a, ayudaban a oxigenar un poquito)… en fin, que lo leo con asiduidad, aunque sin ser un «superfan».
En cualquier caso, es uno de «los grandes». Y que cierre los comentarios va a ser algo (valga la redundancia) comentado, y que va a dar mucho que hablar.
A mi me da pena. Creo que los blogs, sin comentarios, pierden «algo». Mucho. Para m� no ser�a lo mismo escribir sabiendo que nadie va a responder a lo que pongo. A veces lo que digo no es interesante, y nadie dice nada. Otras veces parece que la conversaci�n fluye, y da gusto escuchar opiniones, puntos de vista… pero siempre est� ah� la esperanza de que alguien venga, te lea, y tenga algo que decir.
Pero entiendo lo que dicen los microsiervos. El volumen les ha superado. Supongo que es como aquel que tiene una casa de comidas «familiar», donde se atiende a poca gente con un trato excelente. De repente, se corre el boca a boca, se ampl�a el negocio, viene cada vez m�s gente… por mucho que uno se esfuerce, ya es imposible dar el mismo trato «familiar» de antes.
En cualquier caso, creo que sin duda (y a pesar de los medios que han dispuesto para paliar un poco el cierre) esta medida afectar� bastante. �En su nivel de visitas? �En el nivel de interactividad con los lectores? �En su propia implicaci�n en la blogosfera? Lo veremos.

Clientes como t�

A raiz de la entrada anterior, me ha venido a la cabeza una reflexi�n que me hace mi jefe de forma recurrente (y que debe tener un autor pero no estoy muy seguro de qui�n es). Viene a decir que en el mundo de la consultor�a es importante buscar clientes que, en la esencia, sean como t�. Porque si no, en un negocio como �ste en el que hay mucho de confianza, de interacci�n personal, etc… cualquier proyecto, sea el que sea, acabar� cay�ndose por culpa de problemas en la relaci�n.
�Qu� quiere decir? Pues que con un cliente con el que compartas valores, estilos, formas de trabajar… los problemas (que los habr�) ser�n m�s f�ciles de abordar y solucionar, y el proceso de la consultor�a ir�, en t�rminos generales, con suavidad.
Pero si no compartes nada de eso, cualquier m�nima incidencia tendr� el potencial de transformarse, por culpa de esas distintas visiones, en un problem�n grave y cr�tico. Y todos estaremos de acuerdo en que hacer un proyecto yendo de crisis en crisis es un desastre que no suele acabar bien, y encima nos desgasta brutalmente. Y si, como proveedores, tenemos las de perder…
As� que, teniendo en cuenta lo inmenso del mercado, no est� de m�s descartar potenciales clientes que, por su estilo personal, nos hagan saltar las alarmas: si ignoramos esos avisos, posiblemente perdamos hasta la camisa.

El fantasma de las navidades pasadas

Esta ma�ana he recibido una llamada. De un n�mero de esos «raros» (que indican que vienen de una centralita). No lo he reconocido, y al principio he pensado que se hab�an confundido… «no, este es el 607…., soy fulano». Pensaba que con eso, recibir�a un «uy, disculpe, me he confundido»… pero no.
«Ah, fulano, �este es tu tel�fono? Es que tengo aqui apuntados el tuyo y el Mengano (mi jefe), claro, me he equivocado, quer�a hablar con �l. �Entonces su tel�fono es el 649…?».
Le he confirmado su tel�fono. Hemos intercambiado un «qu� tal va todo» absolutamente falso y superficial… porque se trata de un cliente que pensaba que hab�amos dejado atr�s, uno de esos clientes que hace que te plant�es qui�n te habr� mandado dedicarte a esto. Hace meses que nos hab�amos librado de �l (librarse de un cliente, a cualquiera que se le diga), pero ahora con la Navidad, vuelve. Como El Almendro.
Espero (ya me dir� Mengano) que solo sea para discutir cualquier fleco pendiente. Que no sea para un nuevo trabajo. Soy capaz de dimitir.

La pereza

«La pereza es la falta de est�mulo, de deseo, de voluntad para atender a lo necesario e incluso para realizar actividades creativas o de cualquier �ndole. Es una congelaci�n de la voluntad, el abandono de nuestra condici�n de seres activos y emprendedores«.
As� la describe Fernando Savater en un interesante art�culo publicado en el Diario Clar�n.
«Contra la pereza, diligencia«. La diligencia es la virtud que la Iglesia recomienda para superar este pecado capital. Savater tambi�n nos da una receta cuando dice que «el ant�doto contra la pereza es la voluntad y muchas veces la conciencia de la necesidad«.
Qu� perezoso me siento. Habr� que hacer algo.

Edurne Uriarte sobre el anonimato

Asombrado me quedo al leer la columna que escribe Edurne Uriarte en el Expansión de hoy.
En ella, relata que en una ego-búsqueda (buscarse a uno mismo en Google, por ejemplo) descubrió una referencia a ella en un blog, referencia a la que califica «basura de lo más desagradable».
«Y lo peor no era el contenido, vulgar y de ínfima calidad intelectual, sino el otro mal de la red, el anonimato. El tipo, o la tipa, tenía la desfachatez de ocultarse bajo un seudónimo, lo que da idea de su ralea, la de uno de tantos y tantos indeseables que se mueven libremente por la red y expelen sus exabruptos ante el regocijo general.»
Habla de la red y de internet diciendo que «se ha convertido en refugio de sinvergüenzas e ignorantes que jamás pasarían los controles democráticos y éticos de un solo medio de comunicación digno o de un centro educativo o de cualquier organización democrática. Una parte significativa de esos internautas, comenzando por todos los comunicantes anónimos, serían rechazados sin el más mínimo pestañeo por todos ellos. En primer lugar, por el nivel intelectual. Pero, sobre todo, porque no cumplen una buena parte de principios democráticos, incluídas algunas leyes. […] Y ahí estánfelices y exultantes, todos los botarates, fanáticos y desequilibrados del mundo que han encontrado un lugar en el que se han eliminado todas las reglas de admisión y de convivencia, incluidas las de las sociedades democráticas«.
Y un curioso concepto de democracia: «Hay algo de esa reverencia hacia la modernidad que pone en posición de retrógrado a todo el que osa alguna crítica . Y algo más de ese peculiar concepto de democracia de algunos según el cual la participación es buena, sea el que sea su contenido«.
Estimada señora Uriarte, si lee esto en alguna de sus ego-búsquedas futuras: creo que confunde el culo con las témporas. El anonimato puede suponer un problema en algunos casos, pero generalizar e identificar anonimato con «botarate, fanático y desequilibrado» es una barbaridad de tal calibre que hace dudar de su propio nivel intelectual (del que tanto parece presumir).
Hay mucha gente que se dedica a opinar. Unos opinan (opinamos) en términos razonables y otros en términos ofensivos y descerebrados. Algunos firman (firmamos) con seudónimo y otros con su propio nombre. Algunos escriben (escribimos) en blogs y otros en columnas periodísticos. Pero botarates, fanáticos y desequilibrados los hay en todas partes.
Como ya he escrito antes sobre el anonimato, no creo que sea lo mismo el anonimato del que tira la piedra y esconde la mano (eso existe dentro y fuera de la red), que el hecho de escribir bajo un seudónimo. Personalmente (y a pesar de mi seudónimo), me hago responsable de todas mis opiniones, en la red y fuera de ella. Firmo todas y cada una de ellas. Quien quiera, puede venir aqui a rebatirme, y soy reconocible a lo largo del tiempo. ¿Me convierte eso en indeseable?.
Sigo sin salir de mi asombro.

Cruzar el r�

Me lleg� el otro d�a este «test». Un pasatiempo como otro cualquiera, que se supone que mide tu nivel de inteligencia (yo esas cosas no me las creo… y no, no saqu� mal resultado!).
Es una versi�n del cl�sico juego de «cruzar el r�o»: varios personajes tienen que cruzar el r�o en una balsa, sujetos a distintas condiciones que hacen que las opciones de movimientos sean m�s reducidas.
En este caso, se trata de una familia (padre, madre, dos hijos y dos hijas), un ladr�n y un polic�a. Las restricciones (atentos al curioso modelo familiar que ense�a el jueguecito de marras):

  • M�ximo pueden ir dos en la balsa
  • �nicamente pueden manejar la balsa el padre, la madre y el polic�a
  • La madre no puede estar con los hijos sin la presencia del padre (curioso, les arrea)
  • El padre no puede estar con las hijas sin la presencia de la madre (curioso, les arrea tambi�n)
  • El ladr�n no puede estar con ning�n miembro de la familia sin la presencia del polic�a (sorpresa… tambi�n les arrea)

Para acceder al juego, sigue este enlace y (asumo que vuestro japon�s no es muy fluido) pulsa en el bot�n redondo azul y grande de abajo a la derecha. Para mover la balsa, hay que pulsar en las palancas que hay en las orillas.
Hala, a pasar un rato tonto.
Por cierto, la tabla de tiempos que te dice lo listo que eres en funci�n de lo que tardes en resolverlo es esta:

  • 4 minutos, eres un genio
  • 6 minutos, eres excepcionalmente inteligente
  • 10 minutos, muy inteligente
  • 20 minutos, normal
  • 25 minutos, un poco lento
  • 30 minutos o m�s, terrible

Respeto profesional

«En esta organizaci�n hay mucha educaci�n y muy poco respeto profesional«. As� se pronunciaba un cliente hace poco sobre su propia organizaci�n. Con «mucha educaci�n» se refer�a a las formalidades, las jerarqu�as, los signos de status… y con poco respeto profesional se refer�a a muchas otras cosas.
M�rio L�pez de �vila de Nodos en la Red escrib�a hace unas semanas un estupendo art�culo sobre lo que significa el respeto en las organizaciones. Al leerlo, se da uno cuenta de qu� cosas tan b�sicas y tan facilitas de poner en pr�ctica son las que pide la gente en sus puestos de trabajo. El respeto («el jodido respeto», que dir�a De Niro) es esencial, tambi�n en el entorno profesional, y muchas veces pasamos por encima de �l.
El management se construye sobre indicadores, planes, objetivos, estrategias… y se olvida muchas veces de que, quienes tienen (tenemos) que poner todo eso en pr�ctica, son personas.
Y es que es m�s f�cil tratar y parametrizar m�quinas y ordenadores que personas, pero es un error tratar a la gente como m�quinas.