Hay demasiadas cosas importantes que ni el Morsa, ni la Chusa ni el Engañabaldosas me enseñaron nunca. Por eso tengo una lista de correo, donde hablo de todas esas cosas que te ayudan a trabajar mejor y a vivir mejor


Cuando un proyecto no lo ves

Hoy he tenido una de esas entrevistas/reuniones en las que, pasados pocos minutos, tanto mi interlocutor como yo nos hemos dado cuenta de la inutilidad de la misma. Qu� situaci�n m�s absurda…
Resulta que se planifica un proyecto y se decide hablar con fulano, mengano, zutano… y una vez te sientas con �l, y le explicas para qu� est�s ah�, �l te mira como que no te entiende… y ah� te empiezas a poner nervioso: �me habr� explicado bien?. Lo intentas con otras palabras… y el tema es, en realidad, que s� que te entiende. Lo que no entiende es por qu� se lo planteas a �l, que no tiene nada que ver.
Claro, a ver qu� haces. Despu�s de convocar a alguien a una reuni�n, no vas a decirle «ah, no, pues nada, nos hemos equivocado» (nota: un consultor NO se equivoca, y si se equivoca, NUNCA ha de reconocerlo… :P). As� que nada, intentas hilar conversaci�n por donde puedes y entretenerte un ratillo, explorando posibles v�as de llevar a buen puerto la conversaci�n. Generalmente, el interlocutor es lo suficientemente paciente y educado como para aguantar la charleta (aunque sea la quinta vez que te dice «no, es que yo de eso no me ocupo»).
Qu� situaci�n m�s rid�cula, le�e. Yo s� que la reuni�n no nos va a servir para nada. �l sabe que la reuni�n no nos va a servir para nada. Y yo s� que �l lo sabe, y probablemente �l sabe que yo lo s�. Total, que ah� haciendo el parip�. Y todo por ese orgullo (de empresa, m�s que propio).
Y es que, en realidad, ese orgullo te lleva a seguir insistiendo en un proyecto que sabes que no vas a hacer bien, que sabes que no eres el m�s adecuado para llevar a buen t�rmino. Te impide sentarte con el cliente y decirle: «oye, mira, yo esto no lo veo, creo que lo mejor va a ser que lo dejemos». Bueno, el orgullo, y la inversi�n que ya has hecho (y que quieres cobrar a toda costa, claro – bueno, tus socios y gerentes, a t� tampoco te importar�a tanto).
Es curioso. Ya viv� un proyecto similar hace unos a�os (por cierto, me consta que hay lectores de este blog que estuvieron involucrados en �l – �hola!). Un proyecto que sientes, desde el inicio, que no encaja. Que t� no deber�as estar all�. Que por mucho que te empe�as en buscarle las vueltas, eres incapaz de darle forma. Curiosamente, aquel fue mi �ltimo proyecto en mi anterior empresa. La historia se repite…
PD.- Aqu� entramos en lo de la gallina y el huevo. �Sali� mal aquel proyecto, y saldr� �ste, porque ya estaba «desvinculado» mentalmente? �O han sido estos malos proyectos los que han provocado la «desvinculaci�n»? Probablemente, un poco de todo, �no?

3 comentarios en “Cuando un proyecto no lo ves”

  1. Muy gracioso esto de las reuniones para nada. Lo he sentido varias veces, y he pensado exactamente lo mismo.
    Quiz�s a veces, si se puede, lo mejor es usar el sentido del humor, blanquear con el otro lo que ambos est�n pensando y dar por terminado el encuentro con una amplia sonrisa.

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  2. Al menos te diste cuenta de la inutilidad de la iniciativa en la reuni�n.
    Una vez yo lo vi mientras preparaba la propuesta. Lo coment� al socio, que me di� mil argumentos contrarios (muy poco convincentes). Llegu� a la presentaci�n y el cliente (que ya no son tontos, hombre!!) tambi�n se di� cuenta. Eso si, con muy buena educaci�n terminamos la presentaci�n, nos ofreci� un caf� y me fui a preparar una presentaci�n gen�rica (lo que se llamaba un offering) por si alg�n otro picaba…

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