Hay demasiadas cosas importantes que ni el Morsa, ni la Chusa ni el Engañabaldosas me enseñaron nunca. Por eso tengo una lista de correo, donde hablo de todas esas cosas que te ayudan a trabajar mejor y a vivir mejor


8 comentarios en “El punto de la carne”

  1. Mi pregunta es ¿porqué los que queremos la carne al punto nos la sirven como al chef le sale de los huevos? Si la pides bien hecha lo hacen, si la pides cruda lo hacen, si la pides al punto te jodes y te llegará dios sabe como 🙁

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  2. Yo casi siempre la pido al punto o poco hecha y más de una vez la he devuelto porque no estaba al punto sino más bien churruscada…lo que no es mi culpa…y te lo dice un amante de la carne 😛 Creo que cuando lo devolví era carne de avestruz…

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  3. Vaya. Yo tambien me uno al club de «al punto». Y lo cierto es que no quiero que el chef me la haga como le de la gana. La quiero casi tirando a poco hecha, que salga sangre al cortarla, vamos. Eso sí, a ser posible que no vaya a salir el bicho corriendo cuando lo trate de pinchar 🙂 Eso es el «al punto» para mí.

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  4. Lolo lo clava…
    La Carne muy hecha no es carne. Es suela.
    Lo ocurre, y me parece bien, es que muchos cocineros prefieren quedarse cortos. Eso tiene remedio. Si se pasan no hay tu tía.
    ¿Y cómo os gusta el conejo?

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  5. A mi me gusta la carne cruda, que es como sabe a carne y no a zapato como dice Echevarri. Pero existe «El punto», que básicamente consiste en dejar la carne rosita pero no sangrante. En cuanto la carne pierde el color rosado por dentro, ya no sabe a carne, pero en fin, para gustos los colores… Y para ver cosas, estar vivo,que dice Pedro Vera 😉

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