Hay demasiadas cosas importantes que ni el Morsa, ni la Chusa ni el Engañabaldosas me enseñaron nunca. Por eso tengo una lista de correo, donde hablo de todas esas cosas que te ayudan a trabajar mejor y a vivir mejor


La sensaci�n de no llegar

El trabajo que mencion� de pasada el otro d�a me est� pasando factura. Son muchas horas «en bruto» al d�a, en exposici�n cont�nua en el cliente, y que me obligan a atender a varias personas al d�a habl�ndome de cosas muy distintas con un nivel de profundidad bastante elevado. Cosa por otra parte enriquecedora, si no fuera por el ritmo. Adem�s del trabajo bruto, hay otro trabajo «detr�s de las c�maras» de documentaci�n y an�lisis, que procuro (aunque no consigo) llevar al d�a. En global, demasiado tiempo: apenas puedo disfrutar de un ratito de tiempo personal al d�a antes de intentar dormir para reiniciar la tarea al d�a siguiente. Y ese tiempo tengo que repartirlo entre demasiadas cosas… muchas de las cuales quedan sin atender (como el blog o el email, por ejemplo).
Para colmo, la preocupaci�n derivada del trabajo y la necesidad de pensar (aunque sea el ratito previo a dormirme) en temas personales de cierta importancia, junto con el calor imperante, me impiden descansar en condiciones, lo cual est� implicando que arrastre ya un d�ficit de sue�o que no dudo que me va a acabar pasando factura.
Pero bueno, esto es un sprint; largo, pero sprint: al menos tiene una fecha de finalizaci�n… si no se cruza otra historia de por medio!!
PD.- Intentar� distraer un ratito para poder ir contando algo aqui, adem�s si es posible sin que sea en tono de desahogo… ��aunque solo sea por higiene mental!!

3 comentarios en “La sensaci�n de no llegar”

  1. O tambi�n resignarse y ver que uno no llega a todo por mucho que se ponga, cuando la jornada laboral diaria supera las 8 horas. Tranquilo por la blog, te comprendemos. Por cierto, �Cu�ntos sprints haces al a�

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  2. Simplemente felicitarte por este blog, que dicho sea de paso, acabo de descubrir.
    Supongo que no es necesario decirte que miles de consultores an�nimos nos sentimos asombrosamente identificados con tus comentarios.

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