La emoci�n… y las cuentas. Bah, un triste juego de palabras para relatar mi triste situaci�n. Digamos que me ponen una multa. Digamos que no la pago, con la esperanza de que se pierda en los tr�mites administrativos. Digamos que no se pierde, sino que llega. Aun as� no la pago, diciendo que «ya la compenso con el impuesto».
Me la reclaman por v�a de apremio, indic�ndome m�ltiples formas de poder pagarla. Entre ellas, internet… y ah� empieza mi calvario. Hasta en cinco ocasiones he intentado acceder, con mi certificado electr�nico, al pago. Me dice que «la entidad no reconoce al contribuyente como titular de la cuenta». La entidad bancaria me dice que ellos no saben nada. La Agencia Tributaria no responde en el n�mero de tel�fono que tienen habilitado (te cuelgan, vamos).
�Conclusi�n? Se me va a terminar el plazo, me van a embargar y me van a cobrar un recargo. Y todo porque ponen medios electr�nicos de pago que no funcionan, y servicios de atenci�n telef�nica que no atienden.
Administraci�n.es. Pues vamos servidos…
PD.- Vale, la culpa en �ltimo t�rmino es m�a, por hacer algo merecedor de multa y por apurar los plazos. Pero es que se conf�a uno en que la tecnolog�a va a funcionar bien… y va a ser que no.
ACTUALIZACI�N:
La respuesta al mail enviado a la web de la Agencia Tributaria ha sido r�pida. Lo que no ha sido es �til:
«El c�digo de error se lo da su Entidad Colaboradora, ya que el mensaje de error se lo indica «respuesta de la entidad colaboradora…….» Por tanto debe contactar con ellos.No obstante el error tambi�n le indica que el nif de la cuenta no es el mismo que el nif del certificado con el que intanta realizar el pago, portanto debe comprobar ese dato.»
a) Echar balones fuera
b) Llamarte tonto a la cara
Al final he pagado en una entidad bancaria f�sica, pero fuera de plazo. Gracias, Agencia Tributaria, por las facilidades…
¡Me leen!
Cuando uno se pone a escribir un blog, lo hace con la sensaci�n de que lo hace para uno solo («ï¿½A qui�n le va a interesar esto? Y aunque le interesase a alguien… �c�mo iban a llegar hasta aqui?»). Poco a poco, no se sabe muy bien por qu�, hay gente que lo va leyendo. Pero (con todo el cari�o, conste!!), no pasan de ser una entrada en la lista de «visitas» de nedstats, o un nick (a veces «simplemente an�nimo») en los comentarios. Son, sencillamente, desconocidos y por lo tanto facilmente «despersonalizables».
Como adem�s uno ha elegido el anonimato para escribir (aunque algunos hayan conseguido seguir las torpes e involuntarias huellas que fui dejando hasta desenmascararme), pues la sensaci�n es de cierta «seguridad»: nadie que me conozca est� leyendo esto, y aunque alguien lo hiciera no sabr�a que soy yo.
Sin embargo, uno ve un d�a que, entre los visitantes, aparece la ISP de un cliente. «Ser�a curioso que fuese fulanito…». Otro d�a vence uno la timidez y comparte su doble vida con las personas m�s pr�ximas. Otro d�a, un amigo te llama para decirte «oye, no ser�s t� el que escribe eso, �no?».
Y aqui estamos. Ya hay gente que me lee y sabe qui�n soy, y que yo s� qui�nes son. Y, aunque da cierto pudor, en el fondo no est� mal compartir este trozo de la vida «virtual» con la gente de la vida «real»….
Seleccionador o seleccionado
Recuerdo cuando me enfrentaba a mi primera experiencia laboral. Uno era uno de tantos estudiantes de su facultad, todos con un CV m�s o menos igual (�qu� pongo que lo haga especial? Eso s� que era rascar donde no hab�a!!). En nuestro caso, la universidad organizaba unas presentaciones de empresas, al final de las cuales se nos animaba a enviar el curriculum. L�gicamente, se encontraban con 80-100 CV’s entre los que discriminar.
Por aquel entonces, yo era un completo «seleccionado». Me presentaba a las entrevistas de selecci�n como perrito en la perrera, esperando que alguno de ellos se fijase en m� en vez de en el que acababa de pasar. La t�ctica era aplicar a tantos procesos como se pudiera, y decir que s� casi al primero que te lo pidiese.
Sin embargo, a medida que ha ido avanzando mi carrera profesional, a mi versi�n de «seleccionado» se ha ido a�adiendo otra: la de «seleccionador». Se discrimina mucho m�s a qui�nes env�as tu CV. Te interesa mucho m�s conocer qu� hay detr�s de esa entrevista. Se pregunta todo lo que se te pasa por la cabeza. Y te da mucho menos miedo decir «no me interesa».
Quiz�s sea todav�a un tanto presuntuoso decir que en realidad la empresa no te selecciona, sino que eres t� quien selecciona la empresa. Sin embargo, es cierto que las cosas tienden a equilibrarse a lo largo del tiempo, y que los procesos de selecci�n unidireccionales se van transformando en bidireccionales…
Inmigrantes, el reto que ya está aquí
Dec�a ayer El Mundo que, seg�n el INE, la cifra de inmigrantes en Espa�a alcanza el 8%. Hablamos de cifras seg�n el padr�n, lo que me hace pensar que el porcentaje real es a�n mayor.
Esta cifra, con ser importante, lo es a�n m�s si se contrasta con el 1% que supon�a la poblaci�n inmigrante hace 5 o 6 a�os.
Nos encontramos ante un fen�meno de una magnitud enorme, por su propia dimensi�n y por la velocidad de su crecimiento. �Estamos preparados?.
Seg�n esta cifra, casi 1 de cada 10 personas con las que nos relacionamos debe ser inmigrante, pero… �es 1 de cada 10 de nuestros amigos inmigrante? �es 1 de cada 10 de nuestros clientes inmigrante? �es 1 de cada 10 de nuestros compa�eros de trabajo inmigrante?. Me atrevo a pronosticar la respuesta: en la mayor�a de los casos, NO.
Es decir, que este crecimiento de la poblaci�n inmigrante se est� produciendo de forma estratificada en nuestra sociedad. Estamos creando una sociedad dual, que comparte un mismo espacio (a veces ni eso, basta ver los barrios-guetos que se est�n formando), pero nada m�s, y esto es potencialmente perjudicial para todos…
Hace tiempo trabaj� en temas de gesti�n de la diversidad. Como casi todas las modas consultoriles, este es un �mbito muy desarrollado en USA, y yo pronosticaba que nos quedaban, quiz�s, 25 o 30 a�os para estar en la misma situaci�n en la que ellos est�n ahora, por lo que muchas de las cosas que se comentaban all�, simplemente, no eran directamente aplicables.
Creo que me equivoqu�. El futuro est� m�s cerca de lo que pensaba…
Un blog de los de antes
Esto de los blogs es «la novedad» en el mundillo internet. Pero como ya he defendido en varios lugares, creo que la novedad de los blogs no es tanto la herramienta en s� sino el concepto (cualquiera puede publicar contenidos de forma r�pida, sencilla y gratuita). Pero vamos, que lo que son los blogs es un «c�mo hacer p�ginas webs para hipertorpes».
Digo esto porque, a pesar de mi biso�ez como blogger, no es tanta como publicador de contenidos. Hoy me ha dado por visitar un «hijo» que tuve all� por el 2000, y que por diversas visicitudes (la falta de tiempo) qued� abandonado.
No era un mal sitio para la �poca. Recuerdo que hice mis botoncitos en flash, los contenidos con mucho cari�o, incluso dise�� banners para un programa de intercambio de banners. Tambi�n «me pon�a» al mail para responder dudas, que luego colgaba de la red…
El caso es que, a pesar del tiempo que ha pasado a la intemperie, la p�gina tiene m�s de 32.000 visitas acumuladas, y a�n hoy recibe unas 7-8 visitas diarias. La cuenta de mail hace tiempo que qued� desactivada porque desist� de consultarla, pero seguro que todav�a hay incautos que intentan escribir. En fin, pueden parecer unas estad�sticas miserables, pero se trata de una web claramente desfasada en su contenido y, aun as�, ah� est�. De hecho, aparece como primera referencia en google cuando se introducen dos t�rminos muy sencillos �ntimamente relacionados con su tem�tica.
El hecho es que hoy, como para certificar su abandono, he introducido en ella un «disclaimer» en letras bien gordas que indica que la p�gina es del 2000, que no se actualiza desde el 2001, que el contenido es obsoleto y que los correos no funcionan. Y quieras que no, eso da cierta nostalgia…
Ahora, con esto de los blogs, estoy volviendo a aquellas �pocas de estad�sticas de acceso, de «ilusi�n» por verte referenciado en google, de ingeni�rselas para atraer tr�fico a la web… pero (ventaja de la nueva herramienta) ahora s�lo tengo que escribir y «publish post». Nada de botones en flash. Nada de dise�ar banners o plantillas. Nada de buscarse un gestor de ficheros FTP o un servidor gratuito o…
Es mucho menos rom�ntico, s�, pero es m�s que probable que este sistema salve a esta web de caer en un abandono r�pido como la otra. Ahora me puedo dedicar al «core business» mientras le subcontrato a blogger todo lo dem�s…
Enlaces
Estamos en la era de la informaci�n: de internet, de google, de blogs, de… Los contenidos se multiplican (a veces simplemente se duplican), se segmentan, se especializan… hay un mundo enormemente diverso, y a tan solo un click de distancia.
Esto es algo que casi todo el mundo que pueda leer este blog sabe de sobra. Vamos, una perogrullada.
Pero es que estoy empezando a experimentar la saturaci�n informativa. Uno va rastreando por internet, va recibiendo referencias, va tirando de un hilo, de otro, y de otro… va conociendo webs interesantes, autores atractivos, libros que merece la pena leer, blogs a los que suscribirse… y se da cuenta, en un momento determinado, de que no tiene tiempo material para leer todo lo que le gustar�a.
La opci�n «razonable» (la que explicar�an los consultores) es la que dice que hay que priorizar, que hay que realizar una gesti�n inteligente del tiempo. La opci�n «humana» es la que mezcla la par�lisis (ante la inmensidad de lo que tiene uno delante) y la desesperaci�n (ante la noci�n de que es absolutamente imposible que uno llegue a abarcar, ni aun siendo un prodigio de eficiencia, ni una parte infinitesimal de todo el conocimiento que est� a su alcance).
Supongo que ser el d�a del regreso de mis desconectadas vacaciones ayuda a que esta sensaci�n se acent�e especialmente, pero llega uno a pensar… �vivo para conocer o conozco para vivir? �d�nde ponemos el l�mite?
Ah, y tambi�n… �qu� pasa con mi trabajo si me paso el d�a leyendo blogs? 😛
PD.- Conste, a los que me hab�is enviado referencias a trav�s del email, que prometo echarles un vistazo con cari�o. �Pero no hoy!
¿El mismo escenario?
Resulta extra�o, para variar, escribir el blog desde casa y no desde la oficina. Bueno, corrijo: resulta extra�o escribir el blog desde casa mientras luce el sol. Y es lo que tiene estar de vacaciones: las cosas tienen otro ritmo.
Por diversos motivos no he salido de la ciudad (todav�a), y estoy disfrutando de estos d�as de descanso aqui mismo. Lo raro que se hace… porque descubre uno que, conviviendo con su ciudad habitual (la del bus atascado en hora punta, los trajes y las corbatas, la zona de negocios, los horarios prolongados, etc.) existe otra ciudad, la del barrio, la tienda de ultramarinos, los ni�os jugando en los parques, los jubilados paseando, las tiendas normales (no, nada de centro comercial: hay tiendas tambi�n en otros sitios!).
Siempre he pensado que es una de las mejores maneras de descansar: pasar un par de d�as de vacaciones en el mismo sitio donde sueles trabajar. Porque la otra manera, la de empaquetar maletas a contrarreloj, el atasco de salida, las vacaciones enlatadas, el atasco de entrada… lo �nico que hace es cambiarte el escenario, pero te mantiene al mismo ritmo que el d�a a d�a.
Espero que, en cualquier caso, todo el mundo pueda disfrutar de unos d�as de cierto relax.
La Mala Educación
No, no me refiero a la pel�cula de Almodovar (que por cierto, no he visto) ni al hecho de no haber aparecido por aqui en varios d�as (o peor incluso, haber aparecido �nicamente en un mal disimulado arrebato de orgullo bloguero, sin contestar los comentarios que amablemente se han ido dejando en la red).
Me refiero a determinadas actitudes que a veces le toca a uno, por el hecho de ser el consultor, aguantar.
Pongamos que tiene uno una cita con un cliente. Diez minutos antes de la hora prevista, recibe una llamada de «aplazamos la reuni�n una hora» (�no se puede avisar antes? �qu� hago yo esta hora, que no me da tiempo ni a ir ni a venir a ning�n sitio?). Pero bueno, vale. Pasada esa hora (invertida en un agradable paseo en una ma�ana primaveral), vuelve uno a la cita, y le hacen esperar media hora en un pasillo. Pasada esa media hora, sale la persona a quien ven�as a ver y te dice que «tarda diez minutitos», pas�ndote a una sala. Vaaale, diez minutitos m�s. Esos «diez minutitos» se transforman en otra hora y cuarto, en la que la PDA te da para lo que te da, y durante la cual has podido ver a la persona charlando amigablemente con otras personas por el pasillo, como si no tuviera a alguien esperando en la sala.
Finalmente, tres horas m�s tarde de la hora inicialmente fijada, se digna a pasar contigo. De los temas que ven�as a tratar (por petici�n suya, despu�s de haber tenido que andar «como puta por rastrojo» para poder enviar la documentaci�n de forma previa como te hab�a pedido el d�a anterior) no ha le�do nada, ni ha abierto el correo.
Y cuando dices que lamentandolo mucho te tienes que marchar, porque tienes otro compromiso por la tarde, te dicen que claro, que si voy acortando las reuniones, que as� no avanzamos, y que como se nota que tengo otros clientes m�s importantes.
T�cate los… con la mejor de las sonrisas aguantas la impertinencia, y con un «no sabes c�mo lo siento, ya hablaremos» sales por la puerta con cara de gilipollas, despu�s de haber trasnochado el d�a anterior y haber perdido toda la ma�ana.
Y todo por ser el �ltimo eslabon de la cadena tr�pica, y por necesitar que ese cliente te pague alguna de las infinitas horas que has invertido en �l.
¡Uy!
Juro por mi madre que no tengo tiempo. Pero resulta que veo un tr�fico «extra�o» a la p�gina, y he identificado la fuente. Resulta que en Periodistas 21 (a la saz�n mejor blog period�stico espa�ol) se me menciona como «curiosidad» (�qu� querr� decir exactamente?).
A los que vengan de visita siguiendo dicho enlace, espero que me ayuden a descifrar eso de «curiosidad»!!
PD.- Lo siento, es un post absurdo y lo s�. Pero es que me parec�a feo que un mont�n de gente «desconocida» pudiera entrar en el blog a trav�s de Periodistas 21 y no hacer un m�nimo aprecio al enlace! De verdad, tengo d�as m�s inspirados y m�s «curiosos».
Sindicatos
Leo en Salidas de Emergencia un estupendo post sobre los «sindicalistos«. La verdad es que Eduardo tiene un toque divertid�simo cuando escribe, y adem�s tiene ese punto de erudicci�n que hace que su blog sea siempre una fuente de sorpresas.
El hecho es que hoy aprovecho a enlazarle (cosa que atendiendo a mi pol�tica de enlaces puedo hacer pocas veces) porque toca un tema cercano a la realidad econ�mica, y son los sindicatos. Yo tengo una posici�n francamente cr�tica con ellos, y el post de Eduardo no hace sino reafirmarme en ello. Teniendo en cuenta lo mucho que podr�an hacer por la sociedad, y dedican su tiempo (y sus recursos) a estas cosas… as� nos va.
As�, Eduardo me «saca la cara» en un d�a que ni tengo mucho que contar, ni casi tiempo para hacerlo!