Procesos

Cuando acab� mi periodo de becario, dentro del programa de pr�cticas de la Universidad, tuve que hacer una presentaci�n ante un conjunto de profesores y mi «tutor» dentro de la empresa. Recuerdo que en dicha presentaci�n, cuando me preguntaron «qu� tal me hab�a venido la preparaci�n que me hab�an dado en la facultad para ejercer el trabajo» hubo una cosa que resalt�: nunca nos hab�an ense�ado a trabajar con procesos.
Y cuando digo «a trabajar con procesos» me refiero a que nunca nos hab�an ense�ado a dibujar un flujograma pero tambi�n a que nunca nos hab�an ense�ado a visualizar las tareas dentro de una organizaci�n como un flujo cont�nuo, con muchos participantes, con actividades y subactividades, con ramificaciones, con… S�, muchas herramientas t�cnicas, pero poca visi�n integrada.
Desde luego, fu� lo que m�s ech� de menos. Y quiz�s todav�a hoy lo arrastro. Me cuesta mucho entrar al nivel de detalle requerido por los procesos. Y es algo fundamental para entender el funcionamiento de las organizaciones al nivel m�s micro, y tambi�n para generar potenciales mejoras. Si no se entra en el nivel de los procesos, se corre el riesgo de quedarse en «p�jaros y flores», en recomendaciones gen�ricas que est�n muy bien; pero si se quiere que se pongan en marcha, hay que llevarlo a los procesos.
S�, es m�s aburrido: saber qui�n rellena un formulario, d�nde se guarda, qui�n revisa, qui�n autoriza, etc… exige un nivel de atenci�n al detalle que a m� desde luego me aburre. Lo cual es un problema.
PD.- �Y todo esto a cuento de qu� viene? Pues que estoy haciendo un trabajo de identificaci�n y mejora de procesos… y me aburre… y encima tengo la sensaci�n de que no lo estoy haciendo del todo bien.

Disfruta el momento

Me molesta no poder disfrutar de las cosas que hago, y de las cosas que me pasan. Creo que tengo un trabajo bonito, que voy a iniciar una aventura profesional interesant�sima, que vivo una situaci�n personal envidiable… y sin embargo, siento que no le saco todo el partido que deber�a.
Dicen que una de las claves para la felicidad es ser capaz de disfrutar el momento, de abstraerse de otros problemas (y de las preocupaciones, y del futuro, y del qu� dir�n, y de…) y simplemente concentrarse en lo que uno hace, lo que uno ve, lo que uno siente… en ese preciso instante.
Pero a m� me cuesta. Me resulta dif�cil dejar fuera los «tengo que» que �ltimamente me asaltan por doquier. Y as�, cosas y momentos bonitos se pasan mientras uno est� pensando en todo lo dem�s. Mal. Maaaal. Muy mal. Tengo que mejorar esta faceta. Si no, mal vamos.
Hoy era la fiesta de final de curso en la guarder�a del ni�o. Hab�a que vestirle de �rbol, y su amatxu le ha hecho un disfraz superchulo. Yo ten�a que llevarle a la guarde. Le he vestido a toda prisa, porque lleg�bamos tarde. Bueno, llegaba yo, que el pobre (o el afortunado, en realidad) ni sabe ni entiende de tiempos. Y con todo lo que tengo que hacer. Y encima tendr� que trabajar el fin de semana. Y encima viajar la semana que viene. Y la renta sin hacer, me va a pillar el toro. Pues vaya mierda. Y encima no encuentro las llaves, ser� idiota. Y… y mientras, el ni�o me miraba, con su disfraz de �rbol.
Creo que he tardado exactamente el mismo tiempo que hubiera tardado sin ir acelerado. Si hubiese sido capaz de bloquear todos esos pensamientos negativos, y simplemente disfrutar del momento, probablemente hubiese sido m�s feliz el resto del d�a. Porque todas esas «pre-ocupaciones» no me han hecho arreglar nada, ni ir m�s r�pido, ni hacer nada mejor. S�lo han conseguido que pierda ese momento.
Y que ahora est� profundamente cabreado por haberlo perdido.

Cuando es tu empresa la que no te deja trabajar

No creo que sea muy normal tener que reconfigurar el ordenador de la empresa para poder trabajar, �no? Resulta que tenemos los port�tiles «capados» para evitar que podamos conectarnos con cualquier otra conexi�n que no sea la de la oficina. Es decir, que viajo por trabajo, tengo que trabajar en el hotel (en el que tengo una conexi�n ADSL, nada de Wifi)… y no puedo.
He tenido que entrar en la configuraci�n del arranque de Windows, arrancar en «Safe mode with networking», configurar las opciones de internet explorar para que detecte autom�ticamente la LAN… y as� he conseguido entrar.
Pero en una empresa donde no tenemos un perfil t�cnico… el 99% de mis compa�eros simplemente ver�n que «no funciona». Y si tienes algo que hacer… pues ya sabes, cuando vuelvas a la oficina abres una incidencia en el «help desk», que con suerte en dos o tres semanas te dir�n que «la configuraci�n actual no permite conexiones externas».
Lo cual, adem�s de ser mentira (para muestra, este bot�n) es una respuesta que no da ninguna soluci�n.
�C�mo trabajar cuando es la propia empresa la que te pone zancadillas?

Por qu� me asquea la pol�tica

Digamos que se hace un Estatut, y que se propone un referendum siguiendo los cauces legalmente establecidos. Digamos que en ese referendum gana el «SI» con un 74% de los votos. Me parece vergonzoso que alguien ponga en duda la legalidad de ese resultado: �ha cumplido los requerimientos legales? S�. Pues a otra cosa, mariposa. Si existen normas de juego, son las que son. Y lo que no vale es que se cuestione su validez si no sale el resultado que uno quiere. Punto uno del «asqueo».
Pero que luego salga alguien dici�ndome que, con m�s de un 50% de abstenci�n, el «S�» es «rotundo»… punto dos del «asqueo».
Y ah� est�n hoy, como bobos todos, tratando de apropiarse de unos resultados y copando declaraciones e im�genes, contrariando cualquier atisbo de l�gica y sentido com�n, sin darse cuenta tanto unos como otros que lo que es realmente relevante (y preocupante, �o no?) de la votaci�n de ayer es que en lo que se nos lleva vendiendo (con gran apoyo medi�tico de uno y otro lado) como «el gran momento pol�tico de los �ltimos a�os», como «la gran batalla», ha generado la indiferencia mayoritaria (mayor�a absoluta, eh) en los ciudadanos.
Me asquea la pol�tica porque los pol�ticos piensan en ellos m�s que en los ciudadanos. Luego dicen del «ombloguismo». Pues anda, que �stos…
Ah, y por supuesto, hay otro punto que me asquea profundamente, y es que todos los pol�ticos nos tratan como absolutos gilipollas a los ciudadanos, intentando hacernos comulgar con ruedas de molino, tirando de esl�ganes grandilocuentes retransmitidos y amplificados por los medios. Y eso es lo que vale.
Pues nada, a abstenerse toca. Igual si un d�a tienen el 90% de abstenci�n empiezan a plantearse qu� han hecho mal…

Cu�nta puta, y yo qu� viejo

�Vaya semanita!
La cosa empez� el martes. A las 7 sal�a mi tren rumbo a Valencia. Y para estar a las 7 en un tren hay que madrugar un poquito… a m� de normal ya me cuesta, pero si encima uno est� hasta las tantas preparando la presentaci�n que va a hacer… pues mal.
La jornada en Valencia estuvo bien. A destacar la atenci�n de mi anfitri�n, Juan Luis, que estuvo estupendo. Un placer conocerle, al igual que a Fernando y a otra gente m�s que interesante. La Jornada fue curiosa, porque se habl� de muchas cosas distintas. Mi presentaci�n creo que estuvo bien, la verdad es que ahora los blogs son «lo moderno» y eso ayuda. Veremos cuando pase el hype, a ver qu� pasa… el hecho es que entre lo que yo present�, cosas interesantes que se dijeron, conversaciones que surgieron y dem�s, tengo un mont�n de cosas de las que me gustar�a escribir un post, pero no s� si llegar� a hacerlo o habr�n caducado las ideas.
A la tarde, al aeropuerto para coger un avi�n rumbo Bilbao donde me esperaba mi inminente ex-jefe para dar inicio a mi �ltimo proyecto. Estuvimos cenando y claro, sin querer, la cosa se alarga. La verdad, me hubiera tomado una ca�a y un pintxo y me hubiese ido a dormir, pero al final acabamos tomando jamoncito, vinito, un pescado «del pa�s»… �c�mo vas a decir que no!
Al d�a siguiente, inicio del proyecto. 12 horas ininterrumpidas de conversaciones con distintas personas del cliente. Fascinante, porque te sumerges de cabeza en un negocio nuevo, pero agotador porque no tienes tiempo de absorber todo… por cierto, que ni partido de Espa�a ni nada: vi los goles en el telediario de las 6:30 del d�a posterior.
Porque el d�a posterior fue igual, solo que madrugando m�s: a las 8 como un clavo est�bamos en las oficinas del cliente para un nuevo chaparr�n de informaci�n (con un ligero plant�n de casi una hora… que nunca me gustan, pero a las 8 de la ma�ana menos), otras 12 horas de charla cont�nua. Esta vez ya sin jefe, as� que al menos pude obviar la cena y descansar un poco mejor.
Viernes, de nuevo a las 8. Esta vez s�lo para media jornada. A las 13:10 sal�a mi vuelo a Madrid. Llegaba con tiempo justo para embarcar, y me dicen que est�n metiendo a la gente en un vuelo de Iberia que sale a las 12:35… y son las 12:25, el taxi sin pagar… corre a por dinero al cajero, paga taxi, corre por la terminal (menos mal que era Bilbao, si llega a ser la T4 no llego ni de co�a)… pero llega. Con el coraz�n en la boca, pero embarcado.
Y todo ello para llegar a Madrid, coger churumbel y se�ora (y los consiguientes tropecientos bultos, dios bendiga los monovol�menes) y salir… rumbo a Bilbao. S�, por arte y gracia de las casualidades, hice ida y vuelta el mismo d�a. Eso s�, el viaje en coche m�s agradable por la compa��a, pero m�s co�azo por los atascos, en esta ocasi�n, dos: uno por un accidente con muy mala pinta (los bomberos miraban hacia abajo de un viaducto… no digo m�s) y otro por un control de la guardia civil (cosa seria: eran los Grupos Rurales de Seguridad, con metralletas y todo, con toda la autov�a cortada de forma que los coches ten�an que ponerse en fila india e ir bien despacito, e iban parando veh�culos e inspeccionando… no s� qu� buscar�an, pero no molaba un pelo).
Total, fin de semana familiar, regreso de domingo noche, para volver a marchar el martes, para volver a volver el jueves… tratando de cerrar un par de proyectos, sumergido de lleno en el �ltimo, y tratando de coordinar algunas cosas m�s que interesantes para WSL. Y todo ello, sin conexi�n a internet, m�s all� de un PC mal puesto en la recepci�n del hotel.
Y a todo esto, muchas reflexiones que van surgiendo, y la sensaci�n de que al no poder volcarlas «just in time» se van a ir perdiendo. Lo dicho, como dec�an Siniestro Total… cu�nta puta, y yo qu� viejo.
PD.- Por no hablar de bloglines sin leer, correos sin contestar, etc… dichosa vida real, siempre interfiriendo!! 😛
PD2.- Nada m�s lejos de mi intenci�n que pretender ir «de guay» ni de «superocupado», es m�s una v�a de desahogo que otra cosa. Al fin y al cabo, para eso tiene uno un blog, �no?

�Oficina grande y en las afueras, o peque�a y en el centro?

Hoy he estado en un cliente cuyas oficinas est�n en un parque tecnol�gico a las afueras de Madrid. Oficinas enormes (mucha extensi�n, poca altura), en un paraje estupendo (rodeado de verde, con la sierra al fondo), con espacios amplios en el interior («despacho de socio» para cualquiera), de dise�o… muy chulo todo.
Yo siempre he trabajado «en el mismo centro». Y eso tiene sus inconvenientes: al precio que est�n las oficinas, el espacio por persona se reduce. Adem�s, si son edificios m�s o menos antiguos, aunque est�n acondicionados tienen sus puntos de incomodidad (esa columna que no se puede quitar, esa distribuci�n extra�a…). Y de dise�o no hablemos… ��que no hay dinero para tanto!!.
Sin embargo, tiene tambi�n sus cosas buenas. Una, la facilidad para llegar; dentro de la ciudad, las conexiones de transporte p�blico suelen ser mucho m�s razonables que en las afueras. Tambi�n me gusta el hecho de estar cerca de las zonas de tiendas, zonas de bares y restaurantes… en el hipot�tico caso de que saliera a la hora en que est�n abiertas, podr�a disfrutarlas (bueno, de hecho alg�n mediod�a ya lo hago). Tambi�n hay algo que me gusta, y es la posibilidad de mezclarse con gente de otros sitios: otras oficinas, gente que pasea, jubilados, se�oras que van a la compra, chavales que van a la universidad…
Quiz�s una de las cosas que m�s me agobiar�a de unas oficinas como las del cliente es esa sensaci�n de aislamiento. Toda la gente que ves es gente de tu empresa. Toda la gente con la que te cruzas es de la misma compa��a. Todas las instalaciones que ves alrededor son de la empresa. Si quieres evadirte un poco… tienes que alejarte un buen trecho. Mientras tanto, en el centro, basta con salir a la calle y diluirse en el tumulto.
Hay una costumbre en este cliente que me resulta curiosa y un poco triste: despu�s de comer (en el comedor de la empresa, claro) la gente se dedica en grupos a dar un paseo. Todos alrededor del edificio de la empresa. Unos detr�s de otros, siguiendo el mismo carrusel. Todos los d�as, uno detr�s de otro. Todos en el sentido de las agujas del reloj. Una vueltita al edificio… y para adentro.
No es que yo haga maravillas a la hora de comer, pero al menos no tengo la sensaci�n de cumplir otro ritual corporativo, �que ya son demasiados!

Gan� Ecuador

Nunca he sido emigrante, ni por lo tanto inmigrante (eres el mismo, pero depende qui�n hable sobre t�). Siempre he pensado que tiene que ser duro cambiar tu pa�s, todas tus referencias, e irte a un mundo distinto a tratar de salir adelante, un mundo en el que encima te hacen sentir como un intruso.
Mirando por la ventana veo colgada en un balc�n la bandera de Ecuador. Un grupo de inmigrantes ecuatorianos se han juntado para ver el partido de su selecci�n en el Mundial. Les he o�do gritar, celebrar los goles y, finalmente, la victoria. Es la una de la ma�ana y todav�a les oigo reir, tienen un poquito de m�sica (nada del otro mundo). Tiene que ser fant�stico, para esta gente que lo dej� todo del otro lado del mar, tener esta oportunidad para compartir un poquito de «patria» con gente como ellos.
Aunque s�lo sea por un ratito, se habr�n sentido como en casa. El resto de los d�as ya nos encargamos nosotros de recordarles que no es as�

El debut

Bueno, pues ya se acerca el momento. El pr�ximo martes d�a 13 se producir� mi «debut» en un evento p�blico como representante de Weblogs SL. Ser� en la VII Jornada sobre Comercio Electr�nico, organizada por la Universidad Polit�cnica de Valencia, a la que hemos sido invitados por Juan Luis Hortelano (Kanben, Tecnorantes).
En principio mi intervenci�n estar� entorno a los 30 minutos explicando el caso de Weblogs SL como «caso de �xito».
La verdad es que parece una jornada curiosa. Los temas tratados son bien variados (Ley Org�nica de Protecci�n de Datos, Seguridad, Convergencia Tecnol�gica, Apuestas Deportivas…). Y la audiencia estar� formada, en principio, por personas «ajenas» al mundo blog. Un reto (porque no es lo mismo hablar de blogs en un blog, que en un foro donde eso puede sonar a palabrota) y una oportunidad (para evangelizar).
�A ver qu� tal! Estoy como un chaval con zapatos nuevos. Cada d�a que pasa, estoy m�s cerca de la «tangibilizaci�n» completa de mi futuro.
PD.- Para los interesados, se trata de un evento con un coste de 50 euros, pero creo que dispondremos de algunas invitaciones. Poneos en contacto conmigo o con Juan Luis a ver qu� se puede hacer.

�Qu� hacer con un troll?

Supongo que todos los presentes est�n familiarizados con el vocablo «troll«. En internet, se ha dado en llamar a lo que vulgarmente podr�amos denominar «tocapelotas» en el mundo real.
A m� en particular me ha dado siempre miedo calificar a alguien de «troll». He visto en demasiados sitios (foros, blogs, etc, etc.) que en cuanto alguien llevaba la contraria a la corriente dominante se le tildaba de «troll» y, en cuanto dos o tres lanzan ese grito, est�s condenado independientemente de la raz�n que pudieses tener o del tono que estuvieras usando en la discusi�n. Vamos, como el «ï¿½es una bruja!» en la edad media, daba igual lo que hubieras hecho o dicho, que ibas de cabeza a la hoguera.
Pero hay casos que no se entienden. Cuando alguien entra en una discusi�n sin venir a cuento, sin argumentos, con alusiones personales, sali�ndose del tema… cuando a los intentos conciliadores responde con m�s alboroto… cuando tiene un �nimo descalificador… cuando insiste aun cuando le das la raz�n… �qu� otra cosa puede ser?
Dicen que lo que hay que hacer es «no alimentar al troll». Es decir, ignorarle. Pero… �y si te despistas y cometes el error de darle cancha la primera vez? Te ves enfangado en una discusi�n de besugos. Y en alg�n momento hay que parar…
En fin, no s�. Como dec�a en los comentarios de un post anterior, soy esencialmente egoc�ntrico. Llevo regular tirando a mal las cr�ticas. Aun as�, procuro «encajarlas» aunque no me gusten. Pero que me toquen las pelotas gratuitamente no. Y menos un d�a como hoy. Y no dir�is que no lo avis� que hoy estaba especialmente susceptible…