Leo esto y me quedo de piedra: en un colegio madrileño han prohibido grabar o sacar fotos durante la fiesta navideña de los críos (esa en la que los niños se disfrazan de pastorcitos o de reyes magos, cantan villancicos, etc.) porque algún padre ha dicho que tiene «miedo a internet».
Tiene bemoles la cosa.
¿Qué significa «miedo a internet»? Igual alguien (oh, depravados padres de los niños) cuelga en youtube la foto o el vídeo de la fiesta… ¡qué horror!. Y entonces…. entonces… algún visitante podría tener interés en verlo… porque… porque… ¿porque qué?. Es que no se me ocurre razón ninguna por la que nadie pueda tener miedo a que se cuelguen en internet (en el caso hipotético de que alguien lo hiciera) las imágenes de una fiesta doméstica. Ni elucubrando sobre la más perversa de las parafilias pedófilas puedo imaginar que alguien llegue a un extremo similar. Me parece el colmo del absurdo y de la paranoia.
Lo peor es que, ante una petición tan absurda como ésta, la reacción del colegio es prohibir a los padres la toma de imágenes. Personalmente, creo que habría que hacer firmar a los padres una autorización y, el que no la firme, que no vaya a la fiesta. Porque al final ocurre que unos pocos paranoicos acaban arruinando la fiesta a la mayoría, en vez de ser al revés.
Cualquier día, prohibirán grabar cualquier cosa en la calle, no siendo que por casualidad vayas a grabar a alguien paseando y entonces, claro… habría un problema, que hay gente muy mala por ahí que con la gente paseando se pone tontorrón.
Chasing Bloglines
Bloglines es una trampa diabólica. Te suscribes a tus feeds, los vas leyendo… pero si por una causa o por otra pasan unos días sin poder/apetecer leerlos, se forma un atasco monumental de cosas pendientes de leer. Y entonces, se entra en el círculo vicioso: como hay tanto acumulado, me da pereza ponerme a leerlo (¿quién se traga 40 posts de Enrique Dans o cientoypico de Microsiervos?). Y como me da pereza leerlo, se acumula más.
Conclusión, que acabo dándole una lectura hiperdiagonal (de tan diagonal parece una vertical) o, en el peor de los casos, «marcando todo como leído» y a tomar viento. ¿Y qué pasa? Pues normalmente… nada de nada. No te pierdes nada relevante. Tu vida sigue adelante. No pasa nada de de nada. Infoxicación, creo que le llaman. Rafa comentaba algo parecido hace unos días.
Con el lío del lanzamiento de los blogs de NH, ni he tenido mucho tiempo ni muchas ganas de leer blogs. Ni casi de escribir (apenas 5 posts entre El Blog Salmón y Vaya Tele en lo que va de mes). Estoy recuperando las ganas. Pero está claro que no es algo que se pueda hacer por obligación.
Ladrones de recuerdos
A mi hermana le entraron a robar ayer en su piso. Imaginad la escena: vuelves a comer tras el trabajo, y te encuentras tu puerta abierta y que no tienes nada de lo tuyo – tu cámara de fotos, tu portátil, tu dinero… todo lo que había de valor en el piso de alquiler. Nunca he pasado por eso, pero imagino la rabia y la impotencia que uno debe sentir. Quién más y quien menos, todos sentimos que nuestra casa es como nuestro fortín: inexpugnable. Cerramos la puerta y nos sentimos seguros, tras estas puertas no puede pasar nada…
Para colmo, resulta que hace dos semanas, estando de viaje, pararon en una zona natural para dar una vuelta y les abrieron el coche, llevándose la mochila con el mp3, la memoria usb, las tarjetas (razón por la que, encima, en este segundo robo había más dinero en efectivo en casa de lo habitual)… en fin, que parece que le ha mirado un tuerto.
Yo tiendo a ser muy pragmático: ¿ha habido violencia física? No, y eso es lo más importante. De lo robado, al fin y al cabo, son cosas materiales que, con seguro o sin él, se pueden reponer. Pero lo cierto es que, por muy pragmático que uno sea, hay cosas que no se pueden recuperar: todas esas fotos almacenadas en la cámara, los datos guardados en el portátil, los recuerdos personales…. Así que a la rabia, la impotencia (no puedes hacer nada), la sensación de vulnerabilidad (ni en su casa puede estar uno tranquilo)… se une el sentimiento de pérdida.
En fin, que como dice en su tag del messenger… «cuanto hijo de puta hay suelto». Unos currando para salir adelante y ganarse la vida, y otros desgraciados parasitando a los demás.
Vidas pasadas
La otra tarde me acerqué a mi antigua oficina, a ver a los ex-compañeros. De hecho, nos fuimos la familia al completo, pequeñajo incluido, y así se lo enseñaba (10 meses, ya me vale!). Fué una sensación extraña. Como de «distancia». No me refiero al trato (estuvimos de charleta y de risas un ratillo), si no a mi percepción del sitio. Sí, era mi oficina. Y mi despacho (convenientemente fagocitado por dos nuevos consultores). Era la misma luz, el mismo ruido de los teléfonos, la misma moqueta. Y sin embargo, yo tenía la sensación como que nunca hubiera estado allí. Como si todo aquello fuese completamente ajeno.
Me preguntaba mi mujer al salir que qué había sentido. Nada. Desde luego, nada parecido a la nostalgia. Nada parecido a echar de menos aquello. Sí quizás un punto de lo personal, pero nada desgarrador. Tampoco nada parecido al alivio, de pensar «qué bien que dejé atrás esto». Sí me dió un poco de pena ver aquel ambiente (las corbatas, los agobios, las 8 de la noche y todos allí sin intención de irse a ningún lado), pero no más que la que me da cuando veo a cualquier encorbatado full-time. En definitiva, es como si aquello no significase nada para mí, ni positivo ni negativo.
No sé si es bueno o malo.
Tiene nombres mil, el miembro viril
Ehhh… lo siento, pero no he podido resistirme a reproducir este «hit» de Leonardo Dantés (visto en Eurocero)
¿Qué habra sido de este hombre? No es que él y su troupe (Paco Porras, Loli Ãlvarez, Tamara, La Momia, Toni Genil, Arlequín… mierda, me los sé demasiado bien!!) fuesen el sumun del buen gusto, pero ya puestos lo prefiero a las Pantojas, Encarnas, Zaldívares, JuliánesMuñoz, Grandeshermanos, Casasdetuvida y similares que nos inundan en estos tiempos… con ellos, el Tomate sería otra cosa.
(Mierda… se me ha pegado la tonadilla…»Rabo nabo picha polla…» )
FrikiTV y el martillo
Pues como ya decía, conocí en el VIMOZ a los chicos de FrikiTV (a unos más que a otros, todo sea dicho de paso). Me parecieron una gente muy maja y me quedaron ganas de ver su videoblog. Me mola.
¡¿Cómo de duro?! XD
Vodafone es un desastre
Llevo 7 años con Vodafone pero es que esto es la leche. Resulta que ando detrás de un móvil nuevo, y me gusta el Sony Ericsson K780i : 3G, una cámara chula, navegación por internet… en fin, un móvil que es un salto cualitativo respecto al que tengo (Sony Ericsson T610), y me interesa mantener la marca primero porque me gusta y segundo porque no quiero andar teniendo otro chisme adicional (un nuevo cargador incompatible con el resto de dispositivos móviles).
El caso es que intenté comprarlo en www.netmoviles.com. Tras cuatro semanas de espera que sí los tenemos, ay que tienen un problema porque son alemanes y no españoles pero ya lo estamos resolviendo y la semana que viene están, ay que no pero ya la semana siguiente los enviamos sin falta, uy pues tampoco… he pedido que me reintegren el dinero porque así no pueden ser las cosas. Hoy veo que los tienen ya en el catálogo de puntos de Vodafone, así que me dispongo a comprarlo… y empieza la odisea.
Vas a la web de puntos, el proceso de compra va bien… ¿quiere que se lo enviemos a casa o ir a una tienda Vodafone? Pues mira, casi mejor me lo enviais a casa aunque me cobréis 9 euros… uy, pues no, no te lo enviamos que no tenemos en stock, tienes que ir a una tienda – escoge la que quieras.
Y te sueltan una lista de decenas de tiendas en Madrid donde puedes ir a buscarlo. Eso sí, pregunta antes por si no lo tienen… y entonces llega el desastre: teléfonos que no responden, teléfonos de Madrid con prefijo de Bilbao (???), «no, aquí con Vodafone no trabajamos»… Tras un rato perdiendo el tiempo llamando a números sin sentido, decido llamar al 122 para que me den alguna solución. Y la solución es darme otros cuatro teléfonos en los que siguen teniendo el mismo problema.
Conclusión: que están ofertando un terminal que ni ellos tienen, ni ninguno de sus distribuidores. Encima, el proceso de compra es irracional («vale, has comprado por la web, ahora mira a ver si encuentras una tienda y nos avisas» – coño, para eso no compro por internet!!!), una pérdida de tiempo y ni siquiera es efectivo. Así que ya está visto que me quedo sin teléfono para estas navidades.
Amigos de Movistar o de Orange o de Yoigo, tenéis una oportunidad de oro conmigo…
En el VIMOZ
Bueno, pues llego ahora mismo del VIMOZ (¿qué significa, por cierto? – no lo he conseguido descifrar…). Se trataba de unas cañitas organizadas alrededor del tema del día, los videoblogs, y lideradas por Eduardo Collado. Han sido tres horitas agradables en compañía de algunos habituales y que también me han dado la oportunidad de charlar un poco con gente nueva o casi-nueva, como Julio de Zoomplay, los chicos de FrikiTV.com (voy a echar un vistazo a ese videoblog, tiene pinta de divertido), Ãñigo de Mootion o Vlog.es, Roger Casas-Alatriste (ahora en la Fundación BipBip)… y también ha habido oportunidad de conocer, aunque no de charlar directamente, con Benjamín «sM4b», todo un personaje.
En fin, que un ratito muy agradable. ¿Alguna conclusión de lo dicho allí? Pues yo pongo las mías…
- Que la técnica va por un lado y la creatividad va por el otro… y que la segunda es más importante que todos los focos y las cámaras y los cables y los cromas.
- Que hacer un videoblog exige sumergirse en el lenguaje audiovisual que tiene sus particularidades, y que es diferente del lenguaje escrito.
- Que no es cuestión de recursos, si no de ganas.
- Que hay que buscar un formato propio, que no será ni el de la televisión ni el de los blogs. ¿Cual será? Quién sabe… pero es el momento de experimentar.
- Que hay varias «corrientes» en los videoblogs: los videoblogs como entretenimiento puro y duro, los videoblogs como herramienta del periodismo ciudadano, los videoblogs como medio de difusión de mensajes…
En fin, que una interesante excusa para charlar con gente interesante.
Mis impresiones como videoblogger
Rapidito y a vuelapluma, os cuento mis primeras impresiones como videoblogger. Esta tarde, en Vimoz, más:
- Escribir un blog ya da pudor. Ponerse delante de una cámara, más. Yo ya he perdido la vergüenza, si alguna vez tuve alguna :).
- A poco que uno se enrrolle, el video queda largo. En mi debut, 17 minutos de vlog total para hablar de cuatro cosas. Pero si hablo menos… ¿entonces es suficiente o se quedan las ideas meramente enunciadas?
- Lo previsto: al final es difícil que un vlog no sea poner la cámara delante de la cara y hablar. Eso es lo «fácil». Añadir otras cosas (imágenes en movimiento, imágenes fijas, etc.) requiere más trabajo: buscarlas, editarlas, ajustarlas… pero es lo que le da la gracia al vlog (si no, ya me contaréis qué gracia tiene ver al menda enfrente de la cámara).
- Es difícil encontrar imágenes «de recurso» para un videoblog. O te las grabas tú mismo, o estás jorobado.
- Es importante un poco de preparación previa. Si no, esto es un desbarajuste. Un blog uno puede ponerse a escribir y a ver qué sale, en un vlog es más difícil.
- El periodo de maduración desde la idea inicial a su finalización es de por sí largo, y más si se van dejando las etapas (pre-producción, grabación, edición, codificación, distribución…). Así, los contenidos se quedan obsoletos. Hay que decirlo y hacerlo, no dejar pasar más tiempo del necesario.
- No sabía la de espacio que ocupa el vídeo en el disco duro: la captura inicial, el video montado, etc… menos mal que no es nada del otro mundo y los puedo grabar sin mucho miedo, que si no me quedaría sin disco duro ipsofacto.
En fin, eso así a primer vistazo. Quedo a la espera de sus críticas :).
VDCTV, el videoblog
Sorpresaaaaaa….. 🙂
He decidido meterme a videoblogger, al menos experimental. Ya os contaré mis impresiones. De momento, ahí va…
