El entorno físico y el ambiente de trabajo

Estos �ltimos d�as estoy teniendo la oportunidad de trabajar con un cliente, que es el que motiva esta reflexi�n. Se trata de un cliente peculiar, en cierto modo, aunque quiz�s no tanto. El hecho es que sus instalaciones son particularmente agradables. Aparte del entorno estupendo (derivado de su particularidad), el edificio es muy acogedor. Est� impoluto, limpio como una patena. La decoraci�n es funcional pero acogedora. Las paredes est�n pintadas en un tono claro, luminoso. Aunque para elemento luminoso, la claridad natural: todos los espacios de trabajo tienen ventanales por donde entra el sol a raudales. No est� pegado a ninguna carretera, por lo que apenas hay ruidos del exterior.
�Demasiado… buc�lico? Quiz�s. A mi desde luego me encanta. Pues resulta que el ambiente de trabajo all� es bueno, muy bueno dir�a yo. Se trabaja, sin duda, pero el ritmo es pausado, sin estridencias. El tono de las conversaciones es agradable, y el tratamiento es, posiblemente, el m�s amable que yo haya recibido como consultor en un cliente.
�Tienen algo que ver estos dos hechos entre s�? Mi primera intuici�n fue pensar que s�. Que un ambiente f�sico agradable acaba generando un entorno personal agradable, que es una relaci�n directa. Aunque luego lo pens� m�s: no puede ser tan simple.
Mi sensaci�n es que, efectivamente, no se trata de una relaci�n directa, sino indirecta. Un entorno agradable, por s� mismo, no hace que las cosas sean agradables. Lo que es m�s posible es que unos gestores que se preocupan (e invierten) en proporcionar un espacio laboral agradable a sus empleados, se preocupen tambi�n de promover un trato humano entre todos, de establecer unas pol�ticas de gesti�n de personas justas y razonables, etc…. y que sea ese conjunto de factores (y no el entorno de forma aislada) el que provoque ese bienestar laboral.
Y yo, desde luego, lo tengo claro: trabajador contento, trabajador productivo.

Satisfechos con nuestros trabajos

Lo cuento hoy en mi comentario en El Blog Salm�n. Seg�n una encuesta del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, casi un 90% de los encuestados se considera satisfecho o muy satisfecho con sus trabajos.
No es que me parezca mal ni que no me lo crea… pero me sorprende. Porque este resultado contrasta bastante con mi percepci�n en t�rminos generales. No hay m�s que «poner la oreja» disimuladamente cualquier d�a, en un restaurante cualquiera. En la mesa de al lado hay una elevada probabilidad de que haya dos o m�s trabajadores despotricando contra su empresa, contra su jefe, contra sus compa�eros, lo hartos que est�n, lo poco que se les considera, lo mucho que trabajan o lo tarde que salen.
�Ser� que, en el fondo, nos gusta hablar de m�s? �Que para las conversaciones superficiales sacamos todo lo que no nos gusta, pero que en realidad hay m�s cosas que nos gustan?
�O ser� que en Espa�a est� mal visto hablar bien de tu trabajo?

Más de anuncios en los aeropuertos

El post de ayer me ha tra�do a la cabeza otro anuncio de megafon�a aeroportuaria que en su momento me sorprendi�, y que a d�a de hoy todav�a me hace rascarme la cabeza. Dice as� (en versi�n aproximada):
«Atenci�n, por favor. Se ruega permanezcan atentos a los anuncios por megafon�a, ya que �stos no se escuchan bien en algunas zonas del aeropuerto».
Esto… vamos a ver. Si no se escuchan bien… �c�mo les vas a prestar atenci�n? �Qu� pasa si ya te encuentras en una de esas zonas donde no se escucha bien, que no oyes este mensaje? Parad�jico, �verdad?
En cualquier caso, la pregunta que m�s martillea mi cabeza es… �por qu� no, simplemente, ponen m�s altavoces en esas zonas?. Supongo que al final es m�s barato grabar un mensaje y emitirlo regularmente que invertir en un altavoz… total, para lo que hay que oir…

Contaminación acústica en los aeropuertos

Hace unos d�as, estando en el aeropuerto de Barajas, escuch� que dec�an algo as� como: «para reducir la contaminaci�n ac�stica, no se anunciar�n los vuelos por megafon�a: por favor, consulte las pantallas». Me sorprendi� un poco, y de hecho pens� «qu� tonter�a».
La semana pasada, en el aeropuerto de Palma, comprob� que no era ninguna tonter�a; en las dos horas de espera que tuve en la terminal, aproximadamente el 75% del tiempo estuvo la megafon�a activa. Anuncio de vuelo, anuncio de retraso, anuncio de embarque, pasajero Fulanito embarque con urgencia por la puerta X…. y todo esto en alem�n, en castellano, en ingl�s, en mallorqu�n…
La cabeza como un bombo, me pusieron. Imposible concentrarse en la lectura (y eso que era un best-seller de f�cil seguimiento!!), ni en mis propios pensamientos (que tambi�n suelen ser sencillos).
As� que, desde aqui, gracias a los responsables del Aeropuerto de Barajas por ahorrarnos dolores de cabeza.

Hoteles

Cuando uno tiene que viajar, est� ligado a dos lugares: aeropuertos y hoteles. Dejemos los aeropuertos para otro d�a, y centr�monos en los hoteles.
Y es que ha llegado un punto en el que el circuito de hoteles «para ejecutivos» ha alcanzado un grado de homogeneizaci�n dif�cil de mejorar. Es dif�cil, seg�n uno entra, saber si est� en un NH, en un SolMeli�, en un Tryp, en un AC, en un Novotel, en un Hesperia… la decoraci�n es funcional, «modernilla». Todos son igualmente pulcros, tanto en instalaciones como en limpieza, uniformidad de empleados, etc. La misma iluminaci�n, el mismo estilo de cuadros colgados en la pared. Los servicios tambi�n se han equiparado, y uno no nota diferencia al tomarse un pepito de ternera en uno u otro.
Todo esto puede considerarse una ventaja: se han estandarizado los niveles de calidad y de servicio, y ya es raro encontrarse alguna «sorpresa» que, en cualquier caso, no se volver� a repetir; una mala experiencia hace que recordemos el nombre del hotel para los restos.
Sin embargo, hay veces que me da cierta l�stima. Porque uno va de una ciudad a otra, y dado que lo que pisa son fundamentalmente sus aeropuertos y sus hoteles, y que �stos son todos tan iguales, acaba teniendo la sensaci�n de que est� siempre en el mismo sitio.
Supongo que es una sensaci�n similar a la que puedan tener pilotos o azafatas, a quienes siempre se les pone el sambenito ese de «qu� suerte tienes, cu�nto viajas». Y si entendemos viajar como hacer kil�metros, est� claro que es cierto. Pero si lo entendemos como conocer y disfrutar sitios distintos…
Pd.- Cualquier ejecutivo de una cadena hotelera que haya le�do eso de «Es dif�cil, seg�n uno entra, saber si est� en un NH, en un SolMeli�, en un Tryp, en un Hesperia…» debe haberle dado un patat�s. �Con la de pasta que gastan ellos intentando crear marca y diferenciarse de la competencia!

Chafúuuun!!!

En un programa de radio deportivo de la Cadena SER, una cadena de radio perteneciente al «poder f�ctico facilmente reconocible» (Aznar dixit, por el Grupo PRISA), hacen publicidad de distintos productos/servicios con un estilo que es, tambi�n, facilmente reconocible. De hecho, el periodista que los lidera (Pepe Domingo Casta�o) ha recibido un premio Ondas precisamente por este enfoque de la publicidad.
Uno de los apartados publicitarios se refiere a un balneario/ciudad de ocio del levante espa�ol. La cosa va mas o menos as�; el locutor dice «Es un lugar donde puedes llevar a tu familia y todos juntos hacer:» (y entonces, todos los presentes en el estudio gritan a coro, simulando el ruido del agua al sumergirse toda la familia) «CHAFUUUUN».
Pues eso mismo, «Chaf�n», es lo que estoy haciendo en estos mismos momentos. Sumergirme, de cabeza, en el charco en que se ha convertido mi trabajo en estos d�as de ausencia. Que quieras que no, uno desconecta un poco, y volver a conectar a toda prisa tiene sus inconvenientes!!! Pero ah� est�n compa�eros y clientes para evitar que tengas un «soft landing».
As� que nada, de cabeza y «chaf�nnnnn!!!!!»

Oxigenación

Aterrizar (literal y figuradamente), sobre todo teniendo en cuenta de donde y c�mo vengo yo, es duro. Pero es inevitable tambi�n, as� que cuanto mejor sea el �nimo, m�s llevadero ser� el trance!!
Espero, en los pr�ximos d�as, ser capaz de retomar un ritmo razonable en todos los �mbitos de la vida, inclu�do el blog.
El ox�geno es necesario para la vida, fundamental. Pero se dice que un exceso de ox�geno tampoco es bueno. Ahora tengo dudas de si este periodo de oxigenaci�n resultar� revitalizante para mi vida cotidiana/laboral o si resultar� definitivamente perturbador. La respuesta, en las pr�ximas semanas…

Motivos personales

Por motivos personales extraordinarios (en los dos sentidos: infrecuentes y buen�simos) estar� alejado del blog durante unas dos semanas y pico.
A los habituales, agradecerles su compa��a tan grata. Durante estos d�as pueden hurgar en los archivos, visitarse mutuamente o echar un vistazo al Blog Salm�n, que queda en manos de mis estupendos compa�eros.
A los que se acerquen estos d�as por primera vez, agradecerles su visita e invitarles a que busquen en los archivos posts de su agrado. Y, en cualquier caso, emplazarles los pr�ximos 9/10 de mayo a reengancharse con el ritmo diario del blog.
Y a todos, en general, muchas gracias y nos vemos enseguida!

Nace El Blog Salmón

Creo que alguna vez (ahora no lo encuentro) he hablado sobre la inquietud de diversificarse, la necesidad de ser «polifac�tico», de tocar varios palos. Probablemente de ah� surgiese la «costumbre» de escribir en este blog. Y probablemente de ah� haya nacido la derivada, que es El Blog Salm�n, que hoy sale a la palestra.
El Blog Salm�n es un blog dedicado a la econom�a, las finanzas, el mundo laboral y la econom�a dom�stica en el que me he involucrado, tambi�n como Consultor An�nimo. Es uno de los blogs de la factor�a Weblogssl, que puede constituir una iniciativa muy interesante en s� misma, y que sin duda lo ser� a nivel personal.
�Implicaciones para este blog? Espero que ninguna. El contenido puede tener cosas en com�n, pero el tono es esencialmente distinto. �nicamente, es un elemento m�s que entra a disputar mi tiempo. Bueno, el sue�o siempre se puede acortar…
Est�is todos invitados a conocer El Blog Salm�n, y una vez conocido, a participar en �l porque eso es lo interesante de los blogs: la aportaci�n de sus lectores.

Publicar

Recuerdo el primer art�culo que publiqu� en prensa. El primero «de verdad», porque ya antes hab�a hecho alguno para que otro lo firmase… pero �ste no, este ya era m�o, m�o. Ah� estaba mi nombre, �e incluso mi foto!
Qu� ilusi�n, oye. No par� hasta conseguir el ejemplar. Le envi� una copia a mi madre, que lo ley� todo orgullosa (aunque confes� que no entendi� nada de nada: «es que la letra es peque�a…» No, mam�, no es eso, es que escribo de cosas muy raras que ni yo mismo s� lo que digo). Me guard� una copia para m� mismo, habl� de ello con mis amigos, y hasta actualic� mi CV con la referencia «Art�culos publicados».
Al poco tiempo, volv� a ver la revista. All� estaba mi foto, sonriente, mirando orgulloso desde la p�gina… y en la p�gina de al lado, la foto de otro tipo junto con otra columna. Pas� de p�gina, y ah� hab�a varias fotos de un grupillo que contaba su experiencia en no s� qu�. Otra p�gina de nombramientos, con al menos 10 fotos. Otra p�gina con una entrevista a otro fulano, por supuesto, con foto.
Y pens�: esto es en este n�mero de esta revista. Cada mes, cada semana, incluso cada d�a se publican decenas de revistas. Llenas de cientos de contenidos escritos por cientos de personas que, posiblemente, hayan ido orgullos�simos a comprar un ejemplar y le hayan mandado una copia a su madre.
Despu�s de esa reflexi�n, publicar no volvi� a ser tan especial… eso s�, tengo un bonito album «Mis mejores art�culos» (como no he escrito tantos, de momento est�n todos: ya habr� tiempo de seleccionar!), que guardo con todo el cari�o del mundo.