El inform�tico impasible

Creo que ya ha quedado claro que dentro de «consultor�a» se engloban muchos tipos de consultores: de estrategia, de organizaci�n… de hecho, jurar�a que de un tiempo a esta parte mucha gente se pone un «consultor de» donde antes no lo hab�a: «consultor de instalaciones el�ctricas» para decir electricista, o cosas as�.
Pero bueno, a lo que iba. El caso es que, a pesar de que eso es as�, una buena parte de lo que se da en llamar consultor�a est� vinculada al mundo de la tecnolog�a y la inform�tica: desarrollo, implantaci�n de sistemas, etc.
Es, adem�s, uno de los mercados m�s curiosos: donde hace 7 a�os hab�a una revoluci�n (con sueldos estratosf�ricos y una sobredemanda alucinante) hoy hay una involuci�n («comoditizaci�n» del servicio, obsolescencia de los conocimientos, subcontrataci�n…).
Todo esto viene a cuento de que he le�do el post inicial del blog del Inform�tico Impasible, me ha parecido muy bueno y de muy recomendable lectura. Para seguirlo de cerca.

Cu�ndo salirse de consultor

Creo que ninguno de los j�venes que acceden al mundo de la consultor�a lo hacen pensando en jubilarse en el negocio. La mayor�a, al menos as� era cuando yo «era joven», ve�a la consultor�a como un mundo duro en el que «estar dos a�itos» antes de buscarse otra cosa. Luego la vida nos va llevando a unos por un sitio y a otros por otro. Pero siempre con la sensaci�n de que esto es algo «temporal».
A mi modo de ver, hay varios momentos «ideales» en la carrera del consultor para saltar de este mundo hacia otro tipo de empresas. Creo que son los momentos en los que se maximiza la empleabilidad, y que los periodos intermedios est�s un poco «entre dos aguas» lo que puede dificultad la empleabilidad. Cada uno de estos «slots» tiene, claro, sus ventajas y sus inconvenientes.

  • Tras un par de a�os (alrededor de los 25): has pasado los primeros momentos de adaptaci�n. Has aprendido a trabajar en un entorno exigente que posiblemente te ha aportado interesantes habilidades en comparaci�n con otro tipo de trabajos. Adem�s, habr�s adquirido conocimientos t�cnicos fruto de «pegarte» en los proyectos. El destino m�s normal ser�a alg�n puesto de t�cnico en tu materia en una empresa final. El nivel salarial no ser� problema, porque en dos a�os no has tenido tiempo de crecer demasiado: con suerte, incluso saldr�s ganando.
  • Tras unos 5-7 a�os (alrededor de los 30): est�s rondando la treintena, edad de la «gerencia». Has vivido un par de a�os como «senior» o «jefe de equipo», lo que significa que adem�s de un conocimiento t�cnico bastante s�lido has adquirido habilidades de gesti�n de un grupo de personas, de gesti�n de proyectos… lo cual te puede abrir las puertas como responsable de un departamento en una empresa final. El nivel salarial andar� equilibrado en el cambio. Quiz�s tengas que reducirlo un poco, pero lo ganar�s en calidad de vida.
  • Tras unos 10-12 a�os (alrededor de los 35): ya tienes suficiente experiencia como gerente. El aspecto t�cnico ha perdido importancia frente a la gesti�n, lo comercial y, sobre todo, lo pol�tico. Has llegado a manejarte bien en labores de»guerrilla» tanto con clientes como a nivel interno. La responsabilidad sobre un �rea de la empresa final es tu destino. A nivel salarial habr� que hacer alg�n sacrificio, ya que los a�os acumulados te han puesto en niveles que pocas (o ninguna) empresa estar� dispuesta a pagar de buenas a primeras.
    Y despu�s… francamente, pasado este momento, lo veo casi como un «punto de no retorno». Si no has salido de la consultor�a para entonces, tienes n�meros para quedarte de consultor para toda la vida. Quiz�s como socio (o manager director o como sea) en la empresa de consultor�a. Quiz�s como consultor independiente, o quiz�s montando tu propia empresa de consultor�a. Pero con tu sueldo, y el alejamiento de las cuestiones t�cnicas en que posiblemente haya redundado tu carrera, es dif�cil que ninguna empresa te vaya a dar la oportunidad de «probarte».

  • Nuevo cambio en los recomendados

    Los recomendados de este blog van a sufrir un cambio sensible. He eliminado los links de la parte lateral del blog, y los he sustitu�do por un link a del.icio.us donde ir� listando mis «recomendados».
    Este movimiento tiene varias derivadas:

  • Me encanta del.icio.us. Me parece sencillamente espectacular. As� que voy a tratar de sacarle cuanto m�s partido mejor.
  • Del.icio.us me permitir� hacer una gesti�n m�s flexible de los recomendados, modificando la lista con m�s comodidad, sin tener que retocar la plantilla, clasific�ndolos mediante tags…
  • Eliminar los links de la plantilla permite aligerar la p�gina. Quien quiera ver los recomendados, puede seguir haci�ndolo. Quien no quiera, no tiene por qu� tenerlos ah� molestando…
    Por supuesto, seguir� habiendo novedades en la lista, que ir� comentando.

  • Por qu� no estoy en Webdosbeta

    No s� si habr� quien no se haya enterado de que hoy se est� celebrando, en Madrid, el evento Webdosbeta. Una jornada con ponencias y mesas redondas sobre la llamada «web 2.0», entornos participativos, «blogs, sindicaci�n, podcasts, Ajax, APIs, redes sociales, folksonom�as, internet m�vil… «. En fin, un mont�n de «cosas de esas de intenn�».
    Como buen «yonki del blog», cuando conoc� la iniciativa estuve tentado de ir. Rollito bloguero, oportunidad de interactuar con otros bloggers, … Estuve incluso preinscrito, pero en los �ltimos d�as se me quitaron las ganas.
    Por un lado, cuando vi el programa de ponencias y debates me dio la sensaci�n de que todo se escoraba demasiado hacia la tecnolog�a. Igual es una impresi�n equivocada, pero es la que yo tuve. Y a mi, de los blogs, no me interesa tanto el «c�mo» sino el «para qu�». Y los «para qu�s» de los proyectos presentados estaban m�s o menos claros desde el inicio. As� que las ponencias no creo que me fueran a aportar mucho m�s: me vale con saber que hay determinadas herramientas que hacen determinadas cosas. No me interesa tanto saber c�mo funcionan, porque en ning�n caso yo voy a plantearme ponerme a picar c�digo para algo de esto, sino «el concepto» que haya detr�s.
    Y luego… en fin, que me perdonen los organizadores, pero otra sensaci�n que tuve es que es una jornada «de nosotros y para nosotros». Me explico, creo que se trata de algo muy endog�mico. Se van a juntar personas que de por s� ya se conocen y se tratan habitualmente, a hablar de proyectos de los que ya hablan habitualmente… un poco una concentraci�n de gente «encantada de haberse conocido», a decirse lo guay que son las cosas que hacen y lo punteros que son respecto a la sociedad. Y francamente, no me apetec�a demasiado un festival de autobombo y autopalmaditas en la espalda.
    Para mi, un blog y en general toda la web 2.0 no es un fin en s� mismo, sino un medio. Y en general la impresi�n de este evento es que est� dedicado m�s a celebrar el medio que a investigar en los posibles fines. Y no me apetec�a.
    En fin, espero que esta opini�n cr�tica (sin conocer el resultado del evento, que est� siendo oportunamente «retransmitido» por una pl�yade de blogueros) sea disculpada, pero es que llevo algunos d�as un poco �cido.
    Actualizaci�n: saludos a los que est�n entrando desde el propio evento, espero que no se sientan ofendidos por la opini�n aqui expuesta!! Se me ocurr�a una maldad… �alguien ha visto la pel�cula de J. Goodman «Rafi, un rey de peso»? En ella, el fallecimiento de 200 miembros de la casa real brit�nica hace que sea nombrado heredero al trono un tal Rafi, ga��n norteamericano y pianista para m�s se�as, que tiene que hacerse cargo del reino… espero que el catering de hoy estuviese en buenas condiciones, si no, la blogosfera hispana se nos queda «fatal»…

    Yonki del blog

    Dedico mucho tiempo a los blogs. A escribir aqui, al Blog Salm�n, a controlar estad�sticas y comentarios, a actualizar el formato del blog, a leer blogs que me gustan y otros que voy encontrando, a comentar all� y aqu�…
    En total, vengo observando que la «actividad blog» me consume mucho tiempo al d�a. Al principio no le daba importancia: la novedad y todo eso. Pero ya han pasado unos cuantos meses, casi un a�o. Y es tiempo que quito del trabajo, de la familia (indirectamente) e incluso de sue�o. Adem�s, se trata de algo compulsivo, que me dificulta concentrarme en otras cosas. Me hace sentir bien, y me resulta demasiado f�cil deslizarme al Explorer para entrar en bloglines, o en statcounter, o… en vez de enfrentarme a mis tareas diarias. Y lo que es peor, es un mundo que nunca se termina: siempre hay un blog por descubrir, un post interesante que leer o un comentario que hacer.
    La descripci�n de aqui arriba puede parecer la de un adicto. Afortunadamente (todav�a) no me cuesta dinero, pero por lo dem�s es lo que hay. Y adem�s, s� me cuesta tiempo. Y eso me preocupa… Dicen que el tiempo es el elemento escaso por excelencia. Y me preocupa destinarlo en tal cantidad a una actividad sin saber, ni siquiera, para qu� lo hago.
    He explorado distintas motivaciones que pueden estar detr�s de toda esta «actividad blog», en la esperanza de encontrar una justificaci�n a esta dedicaci�n o, en su defecto, un plan de acci�n que me ayude a racionalizar el tiempo empleado.

  • Pasar el rato: inicialmente, ese era el objetivo. Pasar el rato. Pero entonces deber�a dedicar a ello solo los ratos que, efectivamente, me sobren. Bloguear deber�a ser una actividad secundaria y totalmente subordinada al resto. Ahora mismo, no es as�.
  • Realimentar mis conocimientos: podr�a pensarse que mi actividad de escribir/leer blogs pudiera revertir en mi labor profesional y en mis conocimientos. Puede que sea as�, pero de una forma muy indirecta: s�, he ampliado mi visi�n de la empresa y los negocios, del mundo laboral… pero si analizo en qu� ha mejorado eso mi desempe�o, dir�a que muy poco – apenas darme un poco m�s de conversaci�n ante clientes o compa�eros.
  • Hacer networking: los blogs abren la oportunidad a conocer gente interesante, con inquietudes similares o quiz�s distintas, pero gente al fin y al cabo con quien interactuar. Esta podr�a ser una fant�stica motivaci�n, tanto desde el punto de vista meramente personal como del profesional. Sin embargo, tengo la sensaci�n de que, para aprovechar realmente este factor, el anonimato es una barrera importante y, en cualquier caso, esas relaciones deber�an traspasar las fronteras electr�nicas y consolidarse en «la vida real» para ser realmente valiosas. A d�a de hoy, eso no ha sucedido.
  • Vivir de los blogs: El Dorado de la nueva tecnolog�a. Reconozco que me encantar�a vivir de esto. Leer, escribir, opinar… me encanta. Sin embargo, es una utop�a, o quiz�s ni siquiera eso. Desde luego, lo es con el modelo «de negocio» actual: mantener un blog propio (con los exiguos ingresos de Adsense) y colaborar con El Blog Salm�n (con ingresos m�s tangibles, pero hoy por hoy absolutamente incomparables con algo parecido a un salario). Tampoco parece muy razonable pensar que pueda existir un modelo de negocio susceptible de facilitar «vivir de esto». En mi opini�n, todav�a est� por demostrar que exista.
  • Construir «marca»: aqui la cosa puede tener m�s sentido. Mi «yo virtual» crece cada d�a m�s, y adem�s creo que con una imagen consistente. Eso, adem�s de ser satisfactorio para el ego, creo que me da m�s visibilidad de cara a futuro. «Ser alguien». Sin embargo, es como un fondo de comercio: vale, est� en el activo, pero hasta que no se tangibilice es solo algo virtual. Y hoy por hoy no est� tangibilizado en ning�n sitio: ni estoy vincul�ndola con mi «yo real» (otra vez el dichoso anonimato), ni est� monetizada de ninguna forma (nadie me ha pagado por un art�culo sobre blogs, ni por una conferencia, ni por nada de nada).
    Por supuesto, hay una �ltima posible explicaci�n a todo esto: soy un yonqui del blog. Soy incapaz de controlar los impulsos para bloguear, y temo que eso est� afectando a mi rendimiento laboral. Lo cual me lleva a otra reflexi�n. Y es que antes, cuando no hab�a blogs, ya «distra�a» mi tiempo con otras cosas, virtuales o reales: jugu� en bolsa por internet, aprend� Flash, particip� activamente en un foro electr�nico, ide� alg�n que otro negocio que nunca sali� adelante, era el amo de los mp3… quiz�s no sea cierto que soy un yonqui del blog, sino que tengo un problema con mi trabajo. Antes de los blogs fueron otras cosas. El problema no son los blogs, sino lo otro…
    (Continuar�)
    PD.- Perd�n por la chapa, pero me he puesto a escribir y los dedos se me han ido solos. Y para vosotros… �cu�l es la motivaci�n detr�s de vuestra «actividad blog»? �cu�l es vuestra dedicaci�n?
  • Trackbacks en Blogger, por fin!

    Incre�ble pero cierto… Blogger, despu�s de meses y meses, ha decidido introducir la funcionalidad de trackbacks en sus blogs… lo he descubierto por casualidad, cuando he ido a activar la protecci�n anti-spam en los comentarios (por cierto, siento la molestia que supondr� teclear el c�digo ese cada vez que querais comentar, pero veo m�s molesto para los lectores y para m� encontrarse anuncios de Mitshubisi o similares en cualquier comentario…).
    As� que nada, los he activado (hay que activarlos en Opciones>Comentarios) y he copiado a mano el c�digo necesario (ya que las plantillas antiguas no lo tienen, l�gicamente: en la ayuda de blogger dan instrucciones al respecto). No s� qu� tal funcionar�n, pero es que me parec�a algo tan b�sico… Por cierto, al traducir al castellano le han puesto un nombre cuanto menos curioso: v�nculos de retroceso. Lo digo por si alguien no los identifica de buenas a primeras…
    Ahora solo falta que pongan categor�as, y ya, para qu� m�s!!

    Comentarios dispersos

    Uno de los grandes problemas de los blogs es que parte de nuestros pensamientos los volcamos en nuestro propio blog, y otra gran parte en comentarios que vamos dejando, cual hijos ileg�timos, en otros blogs.
    En Microsiervos hace tiempo que pusieron en marcha su Conversaci�n distribu�da, una fant�stica forma de gestionar los comentarios que van haciendo por ah�. Yo ten�a el gusanillo de hacer algo parecido, pero no ve�a la forma de hacerlo «facile e divertente». Pero ahora he llegado a un «momento eureka», y le he dado soluci�n.
    He creado una cuenta en del.icio.us como «consultoranonimo«. Y a ella postear�, con un tag espec�fico («comentariosconsultoranonimo»), aquellas entradas en otros blogs donde haya hecho comentarios. Por supuesto, solo pondr� los comentarios que crea que aportan algo, no los t�picos de «cu�nto me gusta eso que has escrito» y similares, que tambi�n los hay.
    De esta forma, con un link que voy a poner en el margen izquierdo, cualquiera podr� ver lo que voy diciendo por ah�.
    El link ser� este: http://del.icio.us/tag/comentariosconsultoranonimo
    Por cierto, que estoy empezando a experimentar con del.icio.us y me parece absolutamente brutal la forma de organizar la informaci�n. Ir� creando, poco a poco, mi lista de enlaces.
    Actualizaci�n: he recopilado algunos comentarios dispersos de los que me acuerdo, pero mi memoria, l�gicamente, no llega a tanto. As� que si alguno recordais alguna discusi�n interesante en vuestro blog o alg�n otro, en la que haya participado, agradecer� que me lo recordeis.

    El principio de incompetencia de Peter

    Aprovechando la cita de Microsiervos, hablar� del archiconocido Principio de Peter y su aplicaci�n al mundo de la consultor�a…

    «En una jerarqu�a, todo empleado tiende a ascender hasta alcanzar su nivel
    de incompetencia.»



    Un t�o perspicaz, este Peter. Su principio viene de la mera observaci�n de la realidad: en una jerarqu�a, a quien lo hace bien en un nivel se le premia con un ascenso. Si lo hace bien en su nuevo puesto, se le premia con un nuevo ascenso. Y si lo hace mal… se queda ah�, haci�ndolo mal y perjudicando al conjunto de la organizaci�n.
    De esta forma, el mecanismo del ascenso, concebido como un premio, acaba transform�ndose en un perjuicio para el conjunto y tambi�n para el individuo, que acabar� frustrado a la fuerza dedic�ndose a algo que no se le da bien.
    En consultor�a, el proceso es claro aunque tiene un matiz, que es la filosof�a (no en todos los sitios existe) del «Up or out». Efectivamente, en consultor�a tambi�n se concibe el ascenso como premio a un buen desempe�o. Si eres un buen junior o analista, pasar�s a ser senior o jefe de equipo. Si eres un buen senior o jefe de equipo, pasar�s a ser gerente. Si eres un buen gerente, pasar�s a socio…
    Ahora bien, �qu� pasa si, como fruto del ascenso, llegas a una posici�n en la que no eres tan bueno? No es una circunstancia extra�a, teniendo en cuenta que las habilidades y responsabilidades en cada uno de los estados de la carrera del consultor son sensiblemente diferentes a las de el escal�n inmediatamente anterior, y no hay nada que asegure que un buen analista ser� capaz de gestionar un equipo, ni que un buen gestor de equipo sea un buen comercial.
    Si el «up or out» est� vigente, el da�o a la organizaci�n y al propio individuo, fruto de un ascenso a una posici�n donde se es incompetente, est� acotado: y es que las personas con un desempe�o flojo son, antes o despu�s, «invitadas a marcharse» dejando su hueco a otros aspirantes.
    Evidentemente, esto no soluciona los problemas de fondo, que en mi opini�n son dos:
    �no ser�a mejor plantear los ascensos mediante una evaluaci�n del potencial, y no como un premio al desempe�o? Y en ese caso, �qu� alternativas al ascenso habr�a que poner en marcha para premiar a quien tiene un buen desempe�o, pero no tiene un buen potencial para ir al siguiente escal�n?
    Ah� queda.

    Estad�sticas p�blicas

    Antes ya estaban, pero despu�s del «affaire Webstats4U» y su fulminante desaparici�n de este blog, se hab�a mantenido el contador de Statcounter pero no el acceso p�blico a las estad�sticas.
    Ahora, lo he activado para que cualquier curioso pueda ver el detalle de las estad�sticas. Se trata de la versi�n gratu�ta de Statcounter, por lo que solo ofrece resultados agregados de las 100 �ltimas estad�sticas. He estado pensando en adquirir un «log» mayor, para tener mejores datos, pero la verdad no es tanta mi curiosidad como para gastar 7 euros mensuales.
    Adem�s, he dado de alta el blog en el wiki que han montado los de Microsiervos en el que se listan blogs con estad�sticas p�blicas. Alvy explica el por qu� de esta iniciativa.

    Cr�tica: El gran empuj�

    Hay que reconocer que el autor, o el editor, hizo un buen trabajo con el t�tulo. «El gran empuj�n» atrae desde las estanter�as del aeropuerto, y m�s si se lee la contraportada escrita por el propio autor (Jos� F�lix P�rez-Orive): «si desea imaginar por d�nde pueden ir los tiros de los negocios los pr�ximos a�os y el papel de las personas en un mundo globalizado, que empuja sin pedirnos perd�n, me comprometo a contarle cosas sobre el tema que pudieran ser de su inter�s.»

    Una vez le�do el libro, mis sensaciones son ambivalentes. Bueno, eso por ser pol�ticamente correcto. La realidad es que no me ha gustado demasiado.
    El contenido tiene, a priori, inter�s. Reflexiones sobre el entorno en el que los movemos, la figura del emprendedor, y el proceso de emprender. Reflexiones orientadas a hacernos preguntas sobre nuestras aptitudes para emprender, y gu�as sobre algunos aspectos a tener en cuenta si decidimos tomar ese camino.
    En realidad, si extraemos lo b�sico, las reflexiones creo que son acertadas en su gran mayor�a. Sin embargo, en ese «extraer lo b�sico» creo que est� el gran problema de este libro.
    Para empezar, el libro tiene una estructura, en mi opini�n, poco trabajada. Ni la estructura global del libro ni la interna de sus apartados est� demasiado pulida, lo que provoca que en muchas ocasiones te preguntes «ï¿½qu� tiene que ver esta p�gina con lo que se dec�a en la p�gina anterior?». Esta ausencia de «story-telling», de gui�n, dificulta el seguimiento de las ideas.
    La titulaci�n de los apartados no ayuda en este aspecto: el libro tiene cuatro partes, cada una de ellas con «cap�tulos» (12 en total). Despu�s, s�lo hay un nivel de agrupaci�n m�s. Es decir, que en un cap�tulo de 30 o 40 p�ginas s�lo se distinguen bloques iguales, sin que sea posible identificar d�nde est�n las ideas principales, d�nde las subordinadas, d�nde las coordinadas… Esto, que pudiera parecer una mera formalidad, tiene un impacto elevado en el entendimiento de un libro que pretende, adem�s, ser did�ctico.
    El lenguaje del autor es innecesariamente complejo. La composici�n de las frases, con abuso de per�frasis y encadenamiento de ideas, es densa. Y utiliza un vocabulario que, en mi opini�n, no viene al caso: si lo que pretendes es transmitir ideas y dinamizar al lector, no puedes utilizar el lenguaje como barrera. Tiendo a pensar que es una forma de darse importancia a �l, m�s que a lo que cuenta.
    El libro est� trufado de an�cdotas. Lo cual pudiera pensarse que es un punto positivo: las an�cdotas pertinentes ayudan a comprender mejor los contenidos. Sin embargo, aqui el problema es que muchas de esas an�cdotas no vienen al caso. Uno las lee y piensa «ï¿½y esto qu� tiene que ver con lo que estaba leyendo?». Adem�s, todos los chascarrillos provienen de la experiencia del autor. M�s que para apoyar lo que se est� contando, parece que est�n metidas ah� con calzador para dejar claro «qu� importante soy, a cu�nta gente importante conozco, qu� de pa�ses he visitado, con qu� empresas tan importantes he trabajado y qu� de �xito he tenido en la vida».
    Y es que mi percepci�n final, al terminar de leer el libro (y releer, porque algunas partes no he sido capaz de encajarlas con coherencia, y sigo sin hacerlo), es que el autor est� encantado de haberse conocido. Que el libro es una excusa para mostrarse al mundo. El fondo de su mensaje tiene sentido, s�. Pero en mi opini�n no aporta nada nuevo, nada que no se haya dicho ya en multidud de art�culos y libros. El autor los coje (algunos cit�ndolos expresamente y otros ni eso) y los empaqueta con el barniz de su propia experiencia. Si al menos fuese una experiencia (propia o conocida de primera mano) verdaderamente relevante, o hubiese hecho un enfoque integrador, o meramente did�ctico, el libro valdr�a la pena.
    Pero la verdad, para este viaje, no hac�an falta alforjas. Ahora bien, supongo que �l o sus editores tienen buenos contactos, dada la cobertura medi�tica que ha tenido, y el �xito de ventas, que le han encumbrado a la categor�a de «gur�». Gurusito en estado puro.