La nueva Actualidad Econ�mica

Actualidad Econ�mica es una de esas revistas que uno recuerda haber visto «desde siempre». No en vano lleva 2.437 n�meros publicados desde hace casi 50 a�os. Desde hace unas semanas, ha abordado un cambio de estilo y de enfoque.
Ellos mismos lo califican como «un proyecto innovador, con riesgos», en el que «los protagonistas son las personas que cada d�a se baten el cobre en las empresas, sus inquietudes, sus necesidades y sus intereses tanto en la vida profesional como personal», desde el convencimiento de que «las inquietudes de nuestros lectores van mucho m�s all� de los contenidos econ�micos». Por eso, «a partir de ahora las personas y no las cuentas de resultados se convierten en el coraz�n de la revista».
Habiendo le�do un par de n�meros de la nueva etapa, debo coincidir con ellos en que hay un cambio. Lo que no estoy seguro es de que haya sido a mejor…
El enfoque de la revista me parece que ha ido hacia la ligereza: no me parece l�gico que en una revista llamada «Actualidad Econ�mica» haya un mont�n de p�ginas dedicadas a belleza, moda o viajes, ni que uno de los reportajes principales sea «a qu� juega mi hijo friki» en el que hacen un repaso de algunas aficiones (warhammer, cartas magic, etc.) de los hijos de alg�n ejecutivo.�
Adem�s del enfoque ligero en la selecci�n de los temas, el tratamiento de los art�culos me ha resultado superficial. Un par de generalidades, dos o tres lugares comunes, un comentario anecd�tico… y hala, se da por despachado el art�culo. No se profundiza en casi nada y, casi peor, no se ofrecen demasiadas pistas al lector para que profundice por s� mismo…
Y, para colmo, me ha dado una impresi�n de poco rigor. Por ejemplo, un reportaje sobre c�mo dejar de fumar, citan un m�todo (chicles) avalado por una persona «que ha vendido al vicio 15 veces». Pues muy bueno no ha de ser el m�todo, no…
O dentro de «las mejores 100 ideas del a�o» incluyen la nueva gama A6 de Audi (?), un GPS (?), una colonia de Loewe (???) o un reloj para mujer con «las fases de la luna y segundero peque�o» (????).
O poner como ejemplo de «ejecutivo blogger» a quien, tras publicar 8 posts en mes y medio, deja abandonado su blog durante 4 meses. Dicho sea esto sin acritud ninguna, obviamente, pero �no hab�a un mejor ejemplo para ilustrar el tema de los blogs?
En fin, que un cambio bastante decepcionante. Seguro que viene avalada por estudios de marketing, y puede que incluso triunfe en materia de lectores (seguro que la base de potenciales lectores se ha ampliado). Pero desde luego, con el cambio de formato pod�an haberle cambiado el nombre, porque de «actualidad econ�mica» tiene ya lo justo, y de fuente de informaci�n relevante, tambi�n.

Actores como trabajadores del conocimiento

En esta �poca de Oscars me ha dado por pensar en el gremio de los actores (y actrices, por lo de ser pol�ticamente correcto: �pero no lo voy a estar diciendo todo el rato!), y en c�mo representan el modelo esencial del trabajador del conocimiento…
Un actor invierte, �l mismo, en su formaci�n. No espera a que un tercero venga y le forme, es �l el que coge su petate y se va a Madrid, o a Nueva York, o a Londres… a tratar de aprender las claves de su oficio. Para ello hace el sacrificio que sea necesario, porque es consciente que sin esa formaci�n (y esos contactos, y esa experiencia…) no va a llegar a nada…
El actor es, adem�s, apasionado. Sin esa pasi�n es muy dif�cil, por no decir imposible, lograr el milagro de transformar un texto o un gui�n en una emoci�n. La t�cnica no vale, hace falta m�s.
Un actor no tiene «ideas» ni «productos» que registrar. Lo �nico que tiene es su capacidad de hacer algo �nico, que es transmitir emoci�n a trav�s de su personaje. Y eso lo tiene que hacer cada vez que se pone delante de una c�mara o sale a un escenario. A un actor de poco le valen sus «ï¿½xitos pasados», m�s que como presuntos predictores de su rendimiento futuro. Pero tiene pocas, o ninguna, oportunidades de fallar. Por lo tanto, no puede nunca dormirse en los laureles…
Un actor es, en esencia, un mercenario. Hoy una pel�cula, ma�ana una obra de teatro alternativa, pasado un cameo en una serie de televisi�n. El actor basa su sustento en la b�squeda permanente de oportunidades y en el aprovechamiento de las mismas. Dif�cilmente establecer� relaciones a largo plazo con un director/productor, primero por la propia dificultad de cimentar dichas relaciones y segunda por la autolimitaci�n que supone para su talento y, por a�adidura, para su visibilidad externa.
Y es que un actor no puede encasillarse. Encasillarse significa dejar de innovar, dejar de aprender, dejar de buscar nuevas perspectivas, dejar de tener inquietudes. Si lo hace, su valor en el mercado caer� y ser� dif�cil recuperarlo.
Ser actor significa, casi por definici�n, vivir en un permanente alambre de equilibrista, con la conciencia de que todo lo hecho hasta un momento determinado no vale nada por s� mismo, y aun as� es la �nica manera de tener una oportunidad en el presente. Con la presi�n constante para seguir adelante, para mejorar, para innovar. Pero es que no hay alternativa, es eso o la obsolescencia y el olvido…
En esta era del conocimiento, donde el capital intelectual se pone (de m�s o menos boquilla, seg�n qui�nes) como el elemento fundamental del progreso, muchos nos vemos sometidos a la misma presi�n que el actor. Y como ellos, m�s nos vale buscarnos la vida si realmente queremos ganarnos la misma haciendo lo que m�s nos gusta. Solo manteniendo la curiosidad permanente, la inquietud por hacer cosas nuevas, la flexibilidad para aprovechar las oportunidades, la independencia para buscar nuevos territorios… podremos seguir transformando la realidad a golpe de ideas. Aunque eso implique inseguridad, riesgo o presi�n. Pero es que, para los trabajadores del conocimiento, no hay muchas alternativas.

Seis meses de Estratega

El Sr. Mart�nez cumple seis meses al frente de su blog, ESTRATEgA. Y con motivo de tan se�alada efem�ride, nos obsequia con un recopilatorio de sus grandes �xitos.
ESTRATEgA es uno de los blogs, por no decir el blog, m�s importante en temas de negocio dentro de la blogosfera hispana. Y no es por casualidad… el Sr. Mart�nez tiene conocimiento, ingenio y lucidez suficientes como para hacer de sus posts piezas de lectura francamente interesantes, y que siempre llevan a la reflexi�n.
S� que linkear ESTRATEgA desde aqui tiene poco sentido, porque estoy seguro de que el 99,9% de los que por aqui pasan lo conocen m�s que de sobra. Sin embargo, he querido aprovechar este «cumplemeses» para apuntar varias cosas al hilo del mencionado blog:
-Curioso esto de la blogosfera. Hace seis meses, ESTRATEgA no exist�a, y seis meses despu�s aparece citado como referencia ineludible dentro de la propia blogosfera, y tambi�n en medios tradicionales (i.e. Actualidad Econ�mica).
– He tenido la ocasi�n de saludar en persona al Sr.Mart�nez, caus�ndome una estupenda impresi�n personal. Recuerdo que en aquella breve charla comentamos sobre los escasos blogs que tratan tema «de negocio», cuando es un claro target potencial para este tipo de medio. Y tambi�n (curioso) c�mo el anonimato es un factor com�n en los pocos autores que hay…
En fin, Sr. Mart�nez, que enhorabuena por el esfuerzo sostenido, gracias por esas p�ldoras de sabidur�a y �nimo para lo que queda por delante…

Life is a rollercoaster

Eso dec�a, al menos, una canci�n de Ronan Keating . Bueno, quien conozca la canci�n (o siga el link que he puesto de ella) se dar� cuenta de que es una letra facilona y pueril, enormemente alejada de las profundidades en que nos suele sumerger Eduardo en su bit�cora. Sin embargo, eso de que la vida es como una monta�a rusa no deja de tener su aqu�l, por poco elaborada met�fora que sea.
Y si eso ocurre con la vida en general, la de un consultor no digamos… los proyectos tienen vida propia, lo que un d�a parece urgente al d�a siguiente se transforma en un proyecto parado, lo que es una propuesta que sale «ya mismo» se queda en una vieja an�cdota. Hoy est�s aqui y ma�ana alli. La semana que parece tranquila se transforma sin saber c�mo en un correcalles. Varios clientes a los que llevas meses «acechando» se deciden a caer en tus garras… a la vez.
En fin, las conjunciones astrales, que no dominarlas es lo que provocan: que a veces parezca que est�s siendo zarandeado por un destino extra�o…

Dimisión

Leo en El Mundo que ya se han producido las primeras dimisiones por el asunto del hundimiento en el barrio de El Carmel en Barcelona. Ahora, si sigue uno leyendo…
�Qui�n ha dimitido? Un Director General de la Generalitat y el Presidente de GISA, empresa encargada de la supervisi�n de las obras.
Mi pregunta es… �qu� tienen que ver estos se�ores con el hundimiento? �Qu� conocimiento ten�an de la forma en la que se estaba llevando a cabo la obra? �Tomaron ellos alguna decisi�n directa que haya llevado al hundimiento? En en fondo… �ten�an alguna responsabilidad?
A mi esto de las «responsabilidades pol�ticas» no me cuadra. S�, llevado al extremo cada uno de estos se�ores era el jefe del jefe del jefe del jefe del que la pifi� (�un an�lisis t�cnico mal hecho? �un presupuesto ajustado en exceso?). Y su responsabilidad �ltima podr�a ser que ellos son los que contrataron al que contrat� al que contrat� al que la pifi�. �Es eso suficiente para dimitir? Y, m�s a�n, �aporta algo que estos se�ores dimitan?
Si las cosas se hiciesen con seriedad, habr�a que investigar qu� es lo que ha pasado, qui�n (if any) es responsable de ello y si se trata de una negligencia, algo intencionado o de un accidente. Y entonces tomar decisiones. La dimisi�n (o el cese) puede ser una de ellas, aunque no necesariamente la m�s beneficiosa, puesto que supone castigar el error (y yo soy partidario de que los errores no se castigan, se corrigen).
Lo que aportar�a valor es que se investigasen las causas y se pusiesen remedios para que no vuelva a pasar algo parecido, adem�s de centrarse en solucionar los problemas de los afectados (la dimisi�n no va a hacer que nadie duerma en su casa…). Pero claro, es mucho mejor ofrecer un par de cabezas de turco que calmen a la «opini�n p�blica» (curiosamente encarnada en los adversarios pol�ticos y los medios de comunicaci�n).
As�, sin saber las causas de lo sucedido y manteniendo en su sitio al que la pifi� esta vez, es m�s probable que vuelva a suceder algo parecido. Pero bueno, da igual, ya dimitir� otro Consejero, Director General, Presidente o lo que proceda. Si ser� por gente…
L�gicamente, lo del «socav�n» (qu� sutiles son a veces los periodistas) de Barcelona es un mero ejemplo de lo que pasa d�a a d�a en el �mbito pol�tico y empresarial, en el que un error de vaya usted a saber qui�n da pi� a los enemigos a pedir que rueden cabezas, cuanto m�s altas mejor. Porque al final lo importante es eso, que las cabezas caigan, no que los errores se subsanen y se prevengan.

El cliente perfecto…

Voy a enlazar con un comentario an�nimo en el post del glamour
«Dicen que los consultores y las prostitutas tienen en com�n el hecho de esperar a que llegue el cliente perfecto para quedarse con �l para siempre (Tipo Pretty woman).»
Pues yo a esa frase me adhiero… seg�n la temporada. Y es verdad que hay veces en las que te toca un cliente en el que dices: «lo bien que estar�a yo aqui trabajando» «qu� bien se vive aqui» «lo que cobran y se tocan el… «. Eso no se puede negar.
Pero yo hay algo que valoro mucho de la consultor�a, y es la posibilidad de variar, de alternar. De tener un cliente nuevo cada x tiempo, de conocer un nuevo negocio cada x semanas, de relacionarme con personas distintas…
A veces he tratado de imaginarme fuera del negocio. Sentado, por ejemplo, en una oficina «cl�sica» (funcionarial, vamos, que es el paradigma de la oficina cl�sica), dentro de un mismo departamento por lustros, compartiendo mesa y caf� con los mismos compa�eros durante meses, y meses, y a�os, y a�os. Y, francamente, se me ha ca�do el alma a los pies…

¿Dónde está el glamour?

La profesi�n de consultor desprende, vista desde fuera, cierto glamour. Recuerdo, en la �poca universitaria, como ser «consultor» era algo que sonaba bien… los ve�as por ah�, con sus trajes, con esa imagen de yuppie que arrasaba, todo el d�a de viaje, en hoteles, los aviones… ahora la imagen es incluso mejor, porque hay que a�adir los tel�fonos m�viles, los ordenadores port�tiles, las PDA’s…
De hecho, mucha gente, conocidos y amigos que de este mundillo me conocen b�sicamente a m�, todav�a me preguntan con admiraci�n: «Qu� guay, �no?. �Y ahora a Vigo? �Y la semana que viene a Barcelona? �Que tienes un curso en Nueva York? �Una reuni�n en Bruselas? �Que has dormido en tal hotel? �Y el ordenador te lo puedes llevar a casa? �Y el m�vil te lo paga la empresa? �Que trabajas en el piso 40 de la Torre Tal? �Que…»
Angelitos… lo peor de un trabajo QUE PARECE QUE TIENE GLAMOUR, pero que no es tanto, es que encima tienes que vivir con la dualidad de sufrir sus miserias en carnes propias y de que los dem�s piensen que tu vida es de color de rosa…

Los tópicos de la semana

«Los t�picos de la semana» es una secci�n (semanal, como su propio nombre indica) que escribe Pilar Cambra, redactora jefe de Expansi�n y Empleo.
Suelen ser reflexiones m�s o menos agudas (depende de la semana) sobre el mundo laboral, y en cualquier caso proporciona en ocasiones elementos de reflexi�n…
Esta semana, por ejemplo, dice algo que tiene que ver con nuestra pen�ltima discusi�n acerca de la formaci�n �til y la responsabilidad del empleado sobre la misma:
«ï¿½Tienen la culpa las empresas de no poder ofrecer m�s certidumbre de la que despachan?: yo creo que no. Tampoco poseen ellas garant�a alguna de supervivencia: los dineros que las alimentan, los fondos de inversi�n, han cobrado costumbres de aves migratorias y los que hoy est�n en Zamora, ma�ana vuelan a Varsovia; los mercados y los consumidores, am�n de globales, son veleidosos: un producto estrella puede convertirse en un producto estrellado en un suspiro; la competencia, en cualquier actividad, es implacable; y la exigencia de unos beneficios siempre crecientes puede exigir la poda de unos costes siempre disponibles para el sacrificio: los de personal. As� est�n las cosas…

�Y puede hacer algo el currante para mantenerse a flote en este proceloso e inseguro mar que es hoy el empleo? Algo puede hacer, s�: no dejar que este clima afecte a su capacidad de trabajo, a sus serenidad ni a sus cualidades objetivas… En suma: mantener la calma y la laboriosidad necesarias ?y suficientes? para ir acrecentado y perfeccionando su capacidad, sus conocimientos, su experiencia hasta llegar a ser el mejor entre los mejores. Porque, aunque ello no constituya un seguro de vida laboral, s� es, siempre, una puerta abierta todas las esperanzas, a todos los futuros.»
Pues eso, que la secci�n de «Los t�picos…» es algo a lo que merece la pena echar un vistacillo de vez en cuando.

¿Formación útil?

Vengo de un curso de formaci�n. Otro m�s. Jurar�a que ya escrib� algo al respecto otro d�a, pero no he sido capaz de encontrarlo, ni con el Technorati ni «a pelo», as� que supongo que me lo imagin�… o lo «pre-escrib�» en mi mente, cosa que suelo hacer a menudo (sobre todo yendo en el transporte p�blico).
El hecho es que, como digo, vengo de un curso de formaci�n. Las firmas de consultor�a se vanaglorian de invertir mucho en la formaci�n de sus empleados. Que no es cosa mala, porque soy ferviente creyente de que la formaci�n es la palanca sobre la que apalancar la aportaci�n de los individuos.
El problema viene a la hora de c�mo se plantea la formaci�n. Sesiones de «reciclaje» en la que lo que m�s se recicla son las presentaciones (que son la misma del a�o anterior, que era la del anterior, que era…), hechas por alguien que o est� harto de decir lo mismo o no tiene ni idea del tema, enfocadas m�s a «cubrir el expediente» que a intentar ense�ar algo, que apenas tienen en cuenta el conocimiento (o la falta de �l) de los asistentes, que no se dirige a lo que el asistente quiere/necesita aprender, sino a lo que resulta m�s f�cil ense�ar…
Si alguien consiguiese medir el «retorno de la inversi�n en formaci�n» (uno de los grandes temas de la historia de la consultor�a, se han vendido miles de sistemas que pretenden medirlo, pero al final…) la cosa quedar�a como una inversi�n desastrosa… o al menos con esa sensaci�n me quedo cada vez que salgo de un curso como el de hoy.

Vamos progresando

Cuatro d�as despu�s del suceso, hemos recuperado los accesos a internet, y tambi�n (en cierta forma) el correo electr�nico. Digo «en cierta forma» porque eso no incluye los correos que estaban ya en el servidor, ni las agendas de Outlook, ni los contactos… cosas que, cuando uno es un tecnoadicto que hace tiempo pasa de las agendas en papel, le hacen cierto da�o….
Menos mal que, como tecnoadicto-plus, ten�a mi Palm sincronizada casi al 100%, que si no… aunque sospecho que, si no se recupera aquella informaci�n, algo se habr� perdido en el camino (la agenda de Palm no recoge todas las opciones de Outlook y viceversa).
Otras cosas las seguimos esperando, pero bueno, poco a poco parece que volvemos a cierta normalidad.
Por cierto, que aunque ya hac�a cierta menci�n ayer, hoy tambi�n habr�a que comentar el esfuerzo de las personas de tecnolog�a que se est�n dejando los cuernos por poner las cosas en orden, sometidas adem�s a lal presi�n de todo el mundo preguntando «por qu� no funcionan las cosas» (se ha quemado un edificio, no s� si lo han o�do…)
En fin, una reflexi�n que me han tra�do estos d�as: lo tecno-dependientes que nos hemos vuelto… sin internet, sin correo, sin red interna… me he sentido completamente indefenso. El trabajo era «raro». Cosas tan habituales como buscar informaci�n en google, buscar una foto para «decorar» una presentaci�n, solucionar una duda gramatical… eso sin contar con el punto de ocio (leer un par de blogs a media ma�ana, o echar un vistazo a las noticias del d�a).
Eso s�, por un lado dices «qu� improductivo se vuelve uno sin la conectividad». Pero luego te metes en un tema y, al no mirar el correo cada 10 minutos a ver si alguien dice algo, al no tener el Messenger saltando cada X tiempo, al no poder desviar la atenci�n a la blogosfera… resulta que se concentra uno mucho m�s!!!
En cualquier caso, la mente humana es inasequible al desaliento. En estos d�as de «incapacitaci�n»… he redescubierto el buscaminas y el pinball. La cabra tira al monte…