Hay muchas cosas importantes que no nos enseñaron en la escuela, ¿no te parece?. Y aquí estamos, aprendiéndolas cada uno como puede... Me llamo Raúl y me gusta compartir ideas, reflexiones y herramientas que te ayudarán en tu trabajo y en tu vida. Cientos de personas ya se han suscrito a mi newsletter semanal gratuita. Más información, aquí


¿Son mis hijos? ¿O soy su padre?

Imagen engañosa
Siempre me han fascinado este tipo de imágenes. ¿Qué ves en ella? ¿Quizás un hombre mayor, una especie de general, mirando de perfil? ¿O dos campesinos apostados bajo un arco? ¿O son las dos cosas a la vez?
Hace poco me venía a la mente esta metáfora pensando en mis hijos. Quiero decir, desde que nacen son eso, «tus hijos», unos apéndices (muy importantes, por supuesto) de una vida en la que tú eres el protagonista. Y así sigue siendo a medida que van creciendo. Pero hay momentos, cada vez más frecuentes, en los que les observo y me doy cuenta de que ellos ya no son mis hijos, sino que yo soy su padre. Es decir, empiezo a verme a mí mismo como un apéndice de las vidas que ellos protagonizan, y no al revés. Como en el cuadro, la realidad objetiva es la misma, pero depende de cómo la mires el significado es uno u otro.
Observo este fenómeno con fascinación, y siento curiosidad por ver cómo ese cambio de perspectiva va modificando la dinámica de la relación. ¡Espero estar a la altura!

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