Islamofascismo y basura antiamericana

Qué cosas. El otro día escribía en VayaTele sobre el lanzamiento de PressTV, una televisión por satélite en inglés pero producida en Irán. Y que como son iranís (ya se sabe, Eje del Mal, islamistas radicales que quieren destruir occidente, etc, etc…), la tendencia es a considerar que su televisión iba a ser un canal propagandístico, sin pararnos a pensar hasta qué punto «nuestras» televisiones (CNN, etc.) lo son también. Ellos defienden una cosmovisión a través de su televisión, y «nosotros»… también. Lo que pasa es que muchas veces estamos tan metidos en nuestra propia cosmovisión que nos parece que no, que los «nuestros» todo lo hacen bien (y son libres, rigurosos, no manipulan ni dirigen la opinión, no hacen propaganda, no…) y lo de «los otros» no.
Pues bien, primer comentario: «No, si es que para progres e islamofascistas el eje del mal son los USA. La nueva televisión de los ayatolás será sin duda del gusto del majadero que firma esta penosa entrada». Cuarto comentario: «No es que se trate de que unos sean buenos y otros malos, sino que unos defienden Occidente (que implica libertad y democracia) y otros quieren destruirlo. Además, esto es un blog de TV, limitaos a informar y ahorraos la basura antiamericana y antioccidental.»
Si el otro día hablaba del triste panorama político dentro de España, qué decir de esto… pues que es más de lo mismo. Resulta entristecedor a más no poder tener la sensación de que no se puede mantener una postura independiente y crítica, que no puede opinar uno desde su propio criterio, que no puede ver aciertos y fallos en todos los sitios. Se nos exige alinearnos: o a favor de unos, o a favor de otros. Hay mucha, demasiada gente, que no concibe que uno pueda estar a favor un día y en contra otro, a favor de unas cosas y en contra de otras, que no quiera alinearse ni con siglas, ni con banderas, ni con personas, ni con iconos ni con pensamientos homogéneos.
A los que pensamos así, nadie nos representa. Ningún partido, ningún periódico, ninguna televisión. Todos quieren adhesiones inquebrantables. Y por contra, cualquiera nos da cera: para los unos somos demasiado como «los otros», y para los otros somos demasiado como «los unos».
Que ajjjjco.

Que paren el mundo…

Llegaba vía Ti&Tac a esta presentación sobre el cambio

Este es otro de los recursos que usábamos en la época de consultoría: una presentación inicial de «impacto» que hiciese reflexionar a los asistentes y ponerles la mente a funcionar…
Pero reconozco que me agobia. Ver tantos datos, la magnitud de todo lo que tenemos alrededor, la cantidad de información que está a nuestro alcance, lo inabarcable de todo… me sobrepasa. Creo que todo tiene que ser más fácil. Sí, es verdad todo lo que se dice en la presentación. Pero también es verdad que al final, cuando disfrutamos de verdad, es con las cosas sencillas, las de toda la vida: una larga conversación con un amigo, un paseo junto al río, o el silencio junto a la persona amada. Y eso seguro que también les pasa a los chinos.
Que paren el mundo, que yo me apeo…