A pesar del mini-jetlag que produce el cambio de hora (sobre todo el lunes; si de normal te tienes que levantar pronto, esto supone una hora antes…), reconozco que el «horario de verano» me encanta fundamentalmente por una cosa: porque aumentan las probabilidades de que, al salir del trabajo, todav�a haya algo de luz. No digo sol (porque ser�a mucho pedir) pero al menos se ve que no es de noche cerrada.
Resulta un tanto absurdo alegrarse porque a las 9 de la noche todav�a sea «un poco» de d�a, pero as� est�n las cosas.
�ltimamente no llego a todo. Intento trabajar bien, sembrar para un futuro cambio de trabajo, ser un buen padre, un buen marido, un buen amigo, una persona que duerme las horas que debe… pero las horas del d�a no dan para m�s. Me encuentro en un bucle en el que no puedo priorizar, porque ya no me quedan demasiados «lastres» que soltar.
- el trabajo actual, porque es tan exigente como siempre y no puedo «dejarme llevar» ya que las consecuencias son para m� directamente.
- lo que estoy sembrando para cambiar de trabajo, porque es el hilo del que debo tirar para aspirar a cambiar la situaci�n.
- marido y padre porque sin eso, para q�e nada.
Los amigos y el sue�o son lo que m�s se est�n resintiendo, pero tampoco es sostenible a largo plazo. Los blogs tambi�n se resienten, claro: ni puedo escribir tanto como querr�a, ni leer o participar en los de los dem�s.
Lo que espero es que sea una etapa transitoria