Meter cambios

Quiz�s sea algo innato, o algo a lo que uno se acostumbra con el tiempo, no lo s�. Pero cuando te dan un documento lleno de cambios de �ltima hora, y t� lo tienes que corregir a toda prisa para que fulanito se lo pueda llevar a una reuni�n, la adrenalina se pone por las nubes. Desarrollas una incre�ble capacidad para controlar a la vez varias versiones de un documento, en archivo y en papel, y eres capaz de llegar (a veces no sabes muy bien c�mo) a tener impresa una nueva versi�n justo en el momento en el que hay que presentarla.
Claro, que a veces se te cuela una «anchoa». Cosas de las prisas.

Revistas

Se me acumulan en la mesa, y tambi�n en casa. Sin leer. Entre las que compro yo, y las que «me compra» la empresa (suscripciones de esas que tienen una lista de distribuci�n), al final tengo 5-10 revistas mensuales que ojear. Para las que casi nunca tengo tiempo ni, sobre todo, ganas. A veces intento llev�rmelas para el autob�s, pero la verdad es que hay art�culos tan densos… y encima de «temas de trabajo», que es de lo que menos me apetece leer una vez que termino la jornada (o por la ma�ana, casi peor).
Al final suceder� como siempre, un d�a me hartar� y leer� los �ndices por encima, pondr� una se�al junto a mi nombre en la lista de distribuci�n y hale, que las amontone el siguiente.
Total, hasta ahora no me ha pasado nada por no leerlas.

De provincias

Yo empec� a trabajar «en provincias». Bueno, de hecho yo soy «de provincias», y estudi� en «provincias» (distinta a la del nacimiento). S�lo despu�s me vine a la capital. Y vaya, qu� diferencia…
No me refiero s�lo al hecho de que tardes �3 turnos! en cruzar la Castellana (ya s�, ya s�, la bonaerense 9 de julio se puede llegar a tardar m�s en cruzar), o lo grandes que eran los edificios, o lo apretados que van los autobuses (juro que mi primera jornada de trabajo en Madrid me sent� un poco como Paco Mart�nez Soria en «la ciudad no es para m�»).
Tambi�n se nota en la forma de trabajar. En mi oficina «de provincias», �ramos pocos. Del socio al reci�n llegado las distancias (aunque exist�an) no eran tan brutales. Conviv�amos con gente de otros departamentos, nos ayud�bamos, nos intercambi�bamos informaci�n. S�lo hab�a dos o tres chicos de soporte que lo mismo sub�an el agua, que se encargaban de imprimir o encuadernar, o iban a buscar material que faltase. Y si la cosa corr�a prisa, te met�as t� mismo a imprimir/encuadernar o-lo-que-sea.
Y los clientes �ay, los clientes!. Mucho menos «maleados», m�s agradecidos, m�s colaboradores.
Y llega uno a la capital, y resulta que hay que enviar un formulario para que te impriman una copia a color. Eso, en una oficina subcontratada. Los del material son distintos que los de reprograf�a, y dios te libre de saltarse el protocolo bajo riesgo de una buena bronca. Todos los que te rodean son como t�, y trabajan de lo mismo que t�. Y los socios son unos se�ores que habitan «la planta noble».
Y los clientes… �ay, los clientes! En la capital ya han visto de todo… y se comen los cosultores por una pata.
Que no digo yo que todo esto no sea eficiente, que lo ser�. Pero aquello ten�a cierto encanto.

La regla de las cuatro horas

Lo comentaba Oscar en su blog, y tambi�n me ha llegado por correo (gracias, Fernando). Se trata de un enlace a Slacker Manager donde se habla de «La regla de las cuatro horas», una «t�cnica avanzada» en gesti�n del tiempo…
�De qu� se trata? De gestionar las expectativas de otros. Si avisas en la oficina (o en un cliente) de que no vas a ir (porque est�s enfermo, tienes un problema personal o lo que sea), ellos no te esperar�n. As� que si luego (cuatro horas despu�s de lo previsto, de ah� el nombre de la regla) te pasas por all�, quedar�n gratamente sorprendidos.
�Alguien lo ha hecho alguna vez? Yo debo admitir que s�. No de forma premeditada (en plan «hoy me quedo en casa porque me sale de los …., y luego voy y me quedo con la gente), pero s� de forma casual: alg�n d�a que te encuentras enfermo y no vas al trabajo, si por lo que sea llamas para solucionar alg�n tema, encima se quedan tan contentos…
Claro, que para eso hace falta tener un jefe que valore lo que significa estar enfermo, y por lo tanto aprecie que en tu enfermedad dediques tus pensamientos al trabajo.
Que tambi�n me ha pasado lo contrario, estar convaleciente de una operaci�n y que te llame la gerente (o, peor en este caso, la gerente oblig� a un compa�ero a que �l me llamara) para preguntar, sutilmente, «a ver cu�ndo me iba a incorporar» (porque «a ella le operaron una vez y al d�a siguiente ya estaba dando el callo»). Por supuesto, cada pecado tiene su penitencia y en esa ocasi�n (por el principio de acci�n-reacci�n) tir� de la baja m�dica mientras pude (y, francamente, los m�dicos de la Seguridad Social tampoco es que se murieran por mandarme a trabajar). Que una cosa es estar implicado y otra dejar que te toquen las narices.

La jornada reducida

Hace unos d�as os hablaba de un proceso de selecci�n que est�bamos llevando a cabo. Parece que ya est� cerrado, y que vamos a incorporar a la chica que nos gustaba. Esa es una buena noticia…
El caso es que en la primera ronda se present� otra candidata. Con un buen CV, saber estar… vaya, una candidata a considerar. Pero con una circunstancia personal: en su trabajo actual ten�a jornada reducida por maternidad, y su planteamiento de salida era mantenerla si se incorporaba con nosotros.
Este hecho suscit� un gran debate dentro del grupo. Por un lado, nos parece que las medidas para la conciliaci�n familiar y laboral son importantes. Muchos de nosotros estamos en «edad de merecer» y supongo que, sobre todo las chicas, lo ve�an como «algo que me puede pasar a mi». Por otro lado, no era dif�cil ver los potenciales problemas que esa situaci�n nos pod�a traer.
�Y si hay un proyecto fuera? A (casi) nadie nos gusta pasar noches y noches fuera de casa… �querr�a decir eso que ella se libraba y que los ten�amos que asumir los dem�s? �Qu� efecto podr�a tener eso en el clima interno?
�Qu� pasa con los clientes? Son muy t�picos los arreones en nuestro negocio: un cliente que llama por la tarde para pedir algo «para ya», una reuni�n que se alarga o que se cambia, etc… �podr�a atender correctamente a sus clientes y sus proyectos sin estar la mitad del tiempo?
El hecho es que no pas� el corte. Ella se mostraba abierta a ser «flexible», pero dentro de un orden: si una tarde se ten�a que quedar por lo que fuera, lo cambiaba por otro d�a, etc. Que es un buen gesto por su parte, pero que no resuelve los grandes problemas. Adem�s, que si el objeto de la jornada reducida es cuidar a los ni�os, no lo veo del todo compatible con ser flexible (hay horarios que cumplir, etc.).
Nos ha quedado cierto regusto amargo. Por un lado, el racional, creemos que hemos hecho lo adecuado para nuestros intereses. Por otro, nos deja la sensaci�n de que no hemos sabido estar a la altura.
Yo tiendo a racionalizarlo. Creo que la consultor�a no es un negocio en el que, hoy por hoy, se pueda estar «a medias». Quiz�s en otras funciones m�s estables y predecibles (qu� se yo, un trabajo por turnos, un trabajo administrativo, etc.) s� se pueda organizar, pero no lo acabo de ver en la consultor�a.
�Qu� pasa entonces con las carreras de las consultoras que quieren ser madres y cuidar a su familia? Para m�, es un gran tema sin resolver. Quiz�s porque no haya forma de compatibilizarlo. Quiz�s, avanzando en el teletrabajo, se puedan encajar mejor las piezas. Pero hoy por hoy, es algo peliagudo.

Benditos buscadores

�C�mo era la vida de los consultores antes de internet? Aunque en mis inicios lo de internet no estaba todav�a tan estandarizado (no hab�a acceso generalizado para todos, por ejemplo), no puedo decir que haya vivido profundamente la consultor�a «antes de internet», aunque s� me he chupado paseos por distintas bibliotecas, centros de documentaci�n, organismos p�blicos… en busca de un dato.
A pesar de estos �ltimos a�os de innovaci�n tecnol�gica, no dejo de sorprenderme. Google (o, en esta ocasi�n, Yahoo!, que me ha dado mejor resultado) son la pera. Busques el dato que busques, un rato de trabajo con estas herramientas (y un poquito de habilidad, derivada de la pr�ctica) te lleva, indefectiblemente, a �l. Y no solo datos: documentos completos, estudios, etc. Cosas que antes llevaban semanas (primero identificar un estudio o una fuente concreta, luego localizar d�nde podr�a estar f�sicamente, hacer las gestiones pertinentes para conseguirlo, etc.), y con un ratio de �xito pobre, se transforman en algo f�cil y sencillo, que cualquiera puede hacer con un solo click.
Y eso por hablar de lo «legal». Si nos vamos a lo ilegal… me cuentan que por las redes P2P circula de todo, inclu�do informes confidenciales, propuestas, presentaciones, libros… a un click de distancia.
Internet es un mundo fabuloso.
Lo �nico que me da cierta l�stima es pensar que ahora, lo que no est� en Google, no existe. Y en esta �poca de transici�n, seguro que hay fuentes magn�ficas que todav�a no han hecho el esfuerzo de digitalizarse (o son tan cortos de miras como para no hacerlo), y que nos perdemos. Pero en este mundo donde la velocidad es fundamental, el m�todo de trabajo antiguo es, simplemente, inaplicable.

Master o no master

Vamos a ver si me podeis echar una mano en mi reflexi�n. Con esto del inicio de curso, y los anuncios por doquier de ofertas formativas, vuelve a mi el gusanillo de hacer alg�n tipo de master o formaci�n adicional. Pero soy todo dudas. Las expongo a ver si con vuestras ideas/experiencias se me aclara un poco el panorama.

  • Situaci�n de partida: llevo ya unos cuantos a�os en consultor�a. Los justos como para haber pensado m�s de una vez en un cambio de rumbo laboral. Y, a la vez, suficientes como para temer que mi CV haya quedado un tanto encasillado. Un Master ser�a, en este caso, una v�a para adquirir conocimientos «distintos» a los que forman mi d�a a d�a consultoril, y una «marca» en mi CV que dote de credibilidad a mis intentos de cambiar de rumbo.
  • �MBA o Master especializado? Soy licenciado en Administraci�n y Direcci�n de Empresas. As�, tengo una buena base de las materias que compondr�an un MBA, lo cual me hace temer que sea una inversi�n menos aprovechable de lo que ser�a para un ingeniero o un abogado. Aun as�, creo que esa base me permitir�a «disfrutar» m�s de un MBA, al centrarme en detalles concretos teniendo ya la visi�n de conjunto. Por otro lado, un Master especializado te arroja a otra gran duda: �especializado en qu�?
  • �Tiempo completo o tiempo parcial? El de tiempo parcial me asusta. Mi trabajo es suficientemente exigente como para, adem�s, buscar hueco las noches y los fines de semana para el Master. Adem�s, circunstancias personales (inminente padre primerizo) hacen que el tiempo para mi familia sea algo que valoro mucho a corto/medio plazo. Por otro lado, un Master a tiempo completo har�a sumar al coste del Master el «lucro cesante» derivado de dejar el trabajo. La hipoteca, el ni�o, el coche… creo que no me lo permitir�an.
  • �Presencial o on-line? Uno de los valores a�adidos de un Master es el networking, que seguro que es mucho m�s eficaz en un master presencial que en uno on-line. As�mismo, la «calidad» de unos profesores es mucho m�s aprovechable en presencial… sin embargo, la flexibilidad que permitir�a uno on-line lo hace muy apetecible.
  • �Escuela de mucho nivel o escuela de nivel medio? Las grandes tienen un incuestionable cach�, acompa�adas de un incuestionable coste. Me queda la duda de cu�nto cach� es real (calidad de programas, profesores, instalaciones, servicios a�adidos…) y cu�nto es pura marca (aunque eso tambi�n revierte a la hora de ponerlo en un CV). Al contrario, con las m�s peque�as tienes el miedo de si «lo barato saldr� caro». Y, de cara a la utilizaci�n en un futuro, est� claro que visten mucho menos…
  • �A d�nde quiero que me lleve? Me da miedo pensar que un gran Master lleve aparejado ir hacia un entorno laboral que no estoy seguro de querer. Me refiero a staffs corporativos de grandes multinacionales, grandes consultoras de estrategia, banca de inversi�n… creo que es un mundo que me exigir�a demasiado en lo personal. Pero probablemente sean los sitios en los que la inversi�n del master se amortice con creces… Si lo que quiero ir es hacia el mundo de la pyme, el mundo de los emprendedores… �merece la pena hacer un Master o es mejor completar el CV con cursos de m�s corta duraci�n?
    Pufff… como veis, son muchas dudas a la vez. Perdonad la reflexi�n en voz alta. �Cualquier comentario ser� muy bienvenido!

  • Cr�tica: Funky Business

    Reproduzco aqui la cr�tica que hice para El Blog Salm�n sobre el libro Funky Business. En pocas palabras, un libro que me gust� mucho y que me parece muy recomendable para saber en qu� mundo nos andamos.
    Funky Business es el nombre del libro-debut de Jonas Ridderstrale y Kjell Nordstr�m, profesores de la Escuela de Econom�a de Estocolmo. Editado en 2000 (y, por lo tanto, antes de la convulsi�n del 11-S y de todas sus derivadas – si bien su planteamiento no se ha resentido ante estos hechos) ofrece una visi�n del mundo y de los negocios fresca y desafiante.
    Su t�sis principal es que la sociedad est� cambiando. Lo que llaman ?las fuerzas funk? (la globalizaci�n, la tecnolog�a, el cambio en las instituciones, los nuevos valores, el conocimiento como factor clave de competitividad?) est�n dando lugar a un mundo distinto (?la aldea funk?), m�s complejo e inestable, en el que hay unas nuevas normas de juego que nos arrojan a nosotros, individuos(?T� Funky?), y a las empresas (?Funky S.A.?), a un cambio de paradigma y a la necesidad de adoptar nuevas actitudes si queremos no ya triunfar, sino simplemente encajar.
    El estilo del libro es enormemente din�mico. Hilan sin soluci�n de continuidad datos, noticias, an�ctodas? que nos arrojan evidencias de lo que est�n contando. Hablan de un modo muy alejado del mundo acad�mico. Sin embargo, eso no les quita ni un �pice de crecibilidad, ya que el libro tiene una estructura clara y est� correctamente documentado; por el contrario, su discurso suena cercano, lo que hace que llegue al lector con m�s facilidad.

    Alguien pudiera pensar, al leerlo, que nos hablan de ciencia-ficci�n. Que, mirando alrededor, el mundo no est� cambiando de manera tan radical como ellos lo expresan. En mi opini�n, sin embargo, los autores destacan rasgos de la realidad actual e iluminan, sobre todo, una tendencia futura que a mi se me presenta como incontestable. Sobre todo porque hablan de din�micas, no de una situaci�n est�tica. A trav�s del libro, podemos aventurar c�mo ser� el mundo dentro de 10 o 15 a�os, y realmente no suena tan raro?
    Otra cosa es que sus planteamientos den cierta sensaci�n de v�rtigo. El mundo que nos presentan es m�s complicado de abarcar y de controlar que el de hace 20 a�os, y podemos tener cierta tendencia a no querer verlo. Pero como ellos dicen, no quieren hacer juicios de valor: ?lo que es, es?. Y con esas cartas es con las que nos va a tocar jugar.
    En definitiva, y en mi opini�n, es un libro enormemente recomendable que, lejos de pontificar, se dedica a plantear interrogantes.

    Eclipse

    Curioso lo del eclipse. A la hora se�alada, se ha congregado un buen n�mero de personas en la calle. En otros edificios de alrededor ha sucedido m�s o menos lo mismo. Alguien hab�a conseguido unas gafas (no s� si ser�an muy buenas, yo he mirado un momento y los ojos todav�a me hacen chirivitas), que han ido circulando de ojos en ojos.
    No estamos tan lejos de los antiguos. Nos siguen asombrando los fen�menos naturales. Nosotros hasta nos hemos planteado sacrificar un par de «juniors» para aplacar al sol… lo cual nos hubiera venido muy bien de paso para nuestros problemas de espacio. Pero nada, no ha habido «quorum» y los sacrificios humanos no se han producido.
    Al final la luna ha pasado de largo, todos hemos vuelto a nuestro d�a a d�a con la sensaci�n de que hemos visto algo espectacular… y de que da igual, porque la vida sigue.

    Resultados de la encuesta: �Cu�l es tu relaci�n con la consultor�a?

    Pasados 10 d�as desde que lanc� la encuesta, considero que los resultados ya pueden ser relevantes. En primer lugar, agradecer las 64 respuestas recibidas. Teniendo en cuenta el entorno de las 200 p�ginas vistas al d�a que tiene esta web, y que varias de ellas son recurrentes, creo que es un porcentaje de respuesta muy significativo.
    Como resultados:

  • Un 59% de los participantes son consultores/as en la actualidad, supongo que compartimos muchas circunstancias y reflexiones del d�a a d�a.
  • Entorno al 12% son ex-consultores/as que, por lo que veo, a�oran algunas batallas (y algunos, en concreto, lo que quieren es volver al «negocio»).
  • Otro interesante 11% son personas que tienen inter�s por entrar en el mundo de la consultor�a. Me anima pensar que esta web les sirva para hacerse una idea de cu�l puede ser su futuro y as� poder decidir mejor.
  • Un curioso 12% de personas que viven en un entorno de consultores. �Ser�n clientes? �Ser�n proveedores? �Familiares quiz�s? �Colaboradores?
  • Finalmente, un 5% de visitantes de ninguna de las anteriores. Me alegra saber que lo que cuento no es tan tan tan espec�fico de la consultor�a, ni tan aburrido, como para que venga gente ajena a este mundo.

    Por comentar algo de la herramienta de encuestas, me ha parecido que funciona razonablemente bien, as� que no descarto utilizarla m�s en el futuro.

    Hala, ya sab�is c�mo es el perfil de los que nos juntamos por aqui.