Cuando falla la voluntad

No soy muy amigo de citas y frases lapidarias (s� de refranes, curiosamente), pero �sta me ha gustado. Se le atribuye a Filippo Pananti en un texto de Javier Fern�ndez Aguado y Jos� Aguilar L�pez titulado «Will Management: la gesti�n de la voluntad organizativa»
«Lo que en circunstancias graves m�s suele faltar a los hombres no es ni el talento ni el sentido com�n, sino el car�cter y la voluntad; m�s da�o suele venir de la debilidad y de la nimia desconfianza de s� mismo, que de la arrogancia y de la impetuosidad desenfrenada»

Actualizaci�n: el libro no es muy all� (por decirlo suavemente). Un par de ideas razonables, pero expresadas con una densidad y una tendencia a la filosof�a que en nada se acerca a un planteamiento ni pr�ctico, ni did�ctico ni nada. Eso s�, trufado de citas que, supongo, pretenden demostrar lo erudito que uno es (y, de paso, rellenar buena parte del texto, porque ideas propias lo que se dicen propias… las justas). Muy estilo «gurusito», vamos. (Mart�nez, propongo elevar el t�rmino a la Wikipedia…)

Cuando tienes que enviar un archivo… y no puedes

Tengo un cliente para el que estoy trabajando. Parte del resultado del trabajo es un documento powerpoint de casi 500 p�ginas. 18 megabytes de documento, oiga. El hecho es que hay que envi�rselo urgentemente…. y no se puede.
Para empezar, mi programa de correo me dice que no puedo enviar m�s de 10 Mb. Mmmm… busco la alternativa de Gmail, que queda menos «corporativo» pero puedo salvar el expediente… pero tampoco, 10 Mb. es el l�mite. Llamo al soporte t�cnico para explicarles el problema y que me den una soluci�n: «no es posible enviar correos de m�s de 10 Mb.». No, si eso ya lo sab�a, lo que buscaba era que me dierais una soluci�n… porque es que, sabes, el cliente necesita YA ese documento, y a �l se la soplan nuestras pol�ticas de uso de email… pero claro, eso al chico que atiende el tel�fono le da igual.
Me ha pasado ya m�s veces, que en vez de estar los departamentos de soporte para dar soporte al ritmo del negocio, tenemos que adaptarnos los dem�s al ritmo de ellos. No me cabe en la cabeza.
Me planteo partir el archivo con «Hacha», un software que trocea y luego repone cualquier archivo en un pis-pas. Pero claro, entonces hay que explicarle al cliente qu� es eso, asumir que va a saber reconstituir el archivo… no ha lugar.
Decido hacer varios archivos powerpoint, en cada uno de ellos meter parte de las slides, y que el cliente las una. Es una soluci�n «cutre», pero al menos lo conseguir� enviar…
Y resulta que me devuelve el primer email, diciendo que «el buz�n de correo al que est� enviando est� lleno o el correo supera la capacidad permitida por el recipiente». Tanto esfuerzo para nada.
(Actualizaci�n: que se me ha olvidado contar esta parte!). Mi mujer (ingeniera inform�tica ella) me di� la idea de buscar un espacio web, subir el archivo y enviar el link para que el cliente lo descargase. Prob� en telefonica.net (mis proveedores de ADSL) pero tardaban 24 horas en habilitar el espacio web. Intent� con geocities (donde tengo espacio desde hace siglos) pero tiene un espacio limitado a 15 Mb.
Soluci�n: me he grabado el archivo en un pendrive y me he ido yo, con mi pendrive, al cliente a darle el archivo. Soluci�n pedalera donde las haya. Afortunadamente, este cliente en concreto est� a 25 minutos de mi oficina. �Qu� hubiera pasado si estuviera en Barcelona, La Coru�a, Bilbao…? Eso s�, el tiempo empleado en intentar hallar una soluci�n, en el paseo y dem�s, ha tirado por tierra todas las eficiencias que supuestamente se derivar�n de la aplicaci�n de pol�ticas estrictas de gesti�n de email.

Regalo de despedida

No, no me voy a ning�n sitio… de momento :).
El que se va es un compa�ero. Despu�s de 10 a�os en la empresa, se marcha (a la competencia, por cierto: eso es un problema… pero bueno, es otra historia).
El caso es que se est� haciendo una colecta para hacerle un regalo de despedida. Es de estas cosas que no me parecen mal (como los regalos en caso de boda, nacimiento de hijos, etc.) aunque a veces resultan un tanto forzadas (sobre todo en el momento de la entrega: todo el mundo haciendo corro mientras que el «homenajeado» abre el paquete y hace como que le sorprende y como que le gusta).
Estamos dudando entre un regalo m�s tradicional (estilo pluma grabada, o corbata) o algo m�s personalizado… creo que en esta ocasi�n va a ganar lo segundo.
Lo que me ven�a a la mente es que me parece poco elegante por parte de la empresa. Creo que, aparte de la iniciativa de sus compa�eros m�s directos, deber�a ser ella quien se «estirase» con un detallito para un empleado que ha dejado 10 a�os de su esfuerzo profesional en favor de la firma. Un regalo de tipo «institucional», de esos que probablemente acaben cogiendo polvo en un trastero, pero cuyo significado es m�s que su valor intr�nseco. Seguro que, adem�s, el coste es m�nimo respecto a la cantidad de dinero que esta persona habr� hecho ganar a la empresa.
No digo que se de un regalo a cualquier mindundi que abandone la organizaci�n con dos o tres a�os de recorrido. Pero cuando uno se pasa 10 a�os en un sitio, la relaci�n laboral tiene algo de sentimental, uno acaba siendo algo as� como una «instituci�n», y ese tipo de cosas es bonito. Una especie de «broche de oro» a un camino conjunto.
Pero bueno, supongo que son cosas que ya no se estilan en seg�n qu� sitios. Si en el fondo soy un sentimental…

La sala de los espejos y el micromundo digital

Hace unos meses hablaba sobre el «micromundo digital«, que es como di en llamar a esa sensaci�n que me provoca el hecho de que esto que se nos antoja tan «guay» y tan «revolucionario para la sociedad» como es lo de los blogs, la tecnolog�a, internet y dem�s… es en realidad un «divertimento» de unos pocos, muy pocos, que nos creemos que somos algo (porque nos relacionamos con gente igual que nosotros, lo que nos refuerza en nuestra idea de que «el mundo es as�») cuando en realidad somos una parte min�scula, �nfima, no ya de la poblaci�n mundial, sino de la poblaci�n de los pa�ses presuntamente desarrollados e incluso de la poblaci�n de nuestro perfil educacional o socioecon�mico.
Rogelio lo ha expresado mil veces mejor con su met�fora de la «sala de los espejos«, que creo que es una lectura enormemente interesante.

Incremento salarial medio

Hoy he hecho unas breves cuentas sobre mi sueldo de consultor. A pesar de los reparos que se suelen tener para hablar de estos temas (sobre todo a la hora de dar datos personales), voy a compartir parte de ellos. Solo parte, eh, que yo tambi�n tengo reparos…
Mi sueldo de entrada en una consultora fueron 2.500.000 pesetas de entonces (15.000 euros al cambio :P). Hablo de salario bruto de hace X a�os (la X me la sigo quedando yo).
Desde entonces, he tenido unos incrementos medios anuales del 20,7%. Eso incluye un a�o extra�o (en el que adem�s de la subida «normal» se a�adi� el efecto de homogeneizar mi salario con el de la capital, m�s alto que «en provincias»), y otro m�s extra�o a�n (en el que el salario he tenido que anualizarlo, ya que estuve unos meses en el paro).
En fin, como dec�a la ministra de exteriores Ana Palacio, «eso son datos». Por supuesto, es un estudio de mercado enormemente parcial (restringido a un �nico individuo, que soy yo). Mis evaluaciones (que est�n ligadas al incremento salarial) siempre fueron muy buenas (incluso el a�o en que me despidieron, tiene narices), y siempre he trabajado en una consultora grande.
�Que por qu� lo cuento? Pues porque gran parte de las dudas que tiene un consultor (o aspirante a consultor) tienen que ver con el sueldo (como demuestra la persistencia de b�squedas de Google que tiene este sitio). S� de sobra que hay miles de experiencias distintas (los hay a quien les ha ido mejor, con mejores salarios de entrada y mayores subidas, y a quienes les ha ido peor), pero al menos aqui hay una referencia tan real como la vida misma.
Por supuesto, todos los comentarios que se reciban contando vuestras experiencias a�adir�n valor a este post, y dada la posibilidad de proteger el anonimato que tiene esto… os animo a contarlo. As� tendremos un estudio de mercado un poquito m�s amplio!

Fiestas entre semana

No es que vaya yo a protestar por un d�a de fiesta (en Espa�a, el 12 de octubre es el d�a de la patrona). A mi las fiestas me gustan como al que m�s. Pero una fiesta en mi�rcoles es un desperdicio.
Los planes que se pueden hacer son escasos (total, para un d�a…). El d�a anterior no es viernes, sino una jornada de trabajo completo. Y el siguiente tambi�n, transformando la fiesta en un pseudo-domingo con su correspondiente depresi�n.
Por no hablar del ritmo laboral: cuando ya hab�as calentado motores y empezabas a ser productivo, tienes que parar. Y el jueves otra vez a desperezarse total para d�a y poco.
Si por mi fuera pasaba todas las fiestas a los lunes: aprovechar�amos mejor el tiempo, tanto el de ocio como el de negocio.

El anonimato

En los últimos días han surgido un par de debates sobre el anonimato que me han tenido como involuntario protagonista. Más concretamente, en los comentarios a esta entrada en el blog de Enrique Dans, esta otra de Antonio Fumero o en estos comentarios en este propio blog.
Así que, aprovechando la circunstancia, voy a exponer mis reflexiones al respecto.
Lo primero: es diferente «ser anónimo» que tener un nick (que en este caso, además, incluye la palabra «anónimo»). Un «anónimo» puro es aquel que no es identificable ni individualizable. Yo, a través de mi nick, sí soy identificable. Todo lo que escribo, lo firmo. Cualquiera puede enviarme un mail, o visitar mi blog. De mí, lo único que no se conocen son mi nombre (¿importa?) o la empresa en la que trabajo (¿importa?). De hecho, hasta eso es «descubrible» como bien saben algunos aficionados al CSI que por aqui se pasean.
Establecida esta diferenciación (que creo importante), mi decisión de escribir bajo pseudónimo tiene dos componentes.
El primero de ellos es el pudor. Es curioso, porque aunque el egocentrismo y la egolatría dicen (quienes me conocen y algunos de los que no) que es son algunas de mis características más reconocibles, cuando empecé el blog sentía (y todavía siento) pudor. Pudor a que alguien conocido pudiese leer lo que escribo, mis opiniones y mis cosas. Pudor incluso a que alguien conocido pudiese saber que escribo en un blog.
Este pudor permanece en parte. Inevitablemente, la existencia del blog se ha ido divulgando poco a poco entre mi círculo más cercano. Mi mujer, algunos amigos… ya lo saben, incluso se pasan por aqui y comentan como uno más. Aun así, sigue dándome «repelús» que alguien pueda descubrirlo por sus propios medios. Mis jefes, mis compañeros… sé que no pasaría nada (igual que no pasa nada por desnudarse en público), pero el pudor es lo que tiene.
Y luego hay un segundo factor. Cuando empecé con el blog, pese a no tener muy claro por dónde iba a ir (si sería un entretenimiento de un par de días o qué), tuve una percepción. Y es que si quería escribir cosas con las que cualquier consultor pudiese sentirse identificado, mi YO concreto debía estar lo más difuminado posible. ¿Por qué? Porque no importa tanto mi experiencia personal en sí, sino lo cercana que pueda resultar para otros, cuanto más diversos mejor. Y en esas circunstancias, mi nombre, mi empresa y cualquier otro detalle de concrección creo que pondría más barreras y supondríaa una distracción de lo que realmente importa.
Así que, por lo que a mi respecta, el «Consultor Anónimo» tiene cuerda para rato.
Actualización 3-julio-2006: si a pesar de lo dicho aún conservas una curiosidad malsana sobre quién soy yo, Categorías dia-a-dia 9 comentarios

Webstats4U haciendo cosas raras

Me cuenta Gonzalo que Google Adsense ha hecho alguna cosa rara en mi p�gina. En concreto, poner un anuncio de un casino virtual tan grande y tan fuera de sitio que dificultaba la visualizaci�n de la p�gina.
No he tenido ocasi�n de verlo (m�s all� del pantallazo que publica Gonzalo). Quiero creer que se trata de un error de Google: hasta ahora se han distinguido por facilitar al usuario de su programa el posicionamiento de los anuncios: d�nde lo quieres, en qu� formato, qu� colores y tipos de letra… por eso no cuadra que ahora vayan a irse de madre.
En cualquier caso, habr� que vigilarlo. Y es que, aunque disto mucho de ser uno de esos puristas «anti-publicidad», tampoco es cuesti�n de pasarse. Que total, para lo que me pagan…
Actualizaci�n: Ojo. Por d�nde est� situado el anuncio en el pantallazo que me env�a Gonzalo, tengo mis serias dudas de que Google Adsense sea el responsable de �sto. Curiosamente, est� situado justo al lado del icono de Webstats4U. La pol�tica de esta web no est� muy clara al respecto, puesto que dicen que «Webstats4U aceptar� patrocinios publicitarios en su sitio de reportes y aceptar� esporadicamente otro tipo de patrocinios por anuncios» y que «Normalmente no esperar�amos que un usuario viera el mismo anuncio m�s de una o dos veces por semana en tu site». �Quiere eso decir que webstats4U no solo pone anuncios en su site (que me parece razonable) sino que lo va a poner en el m�o? A estos s� que no les paso ni una, as� que si veis m�s comportamientos extra�os de este tipo en mi web, me avisais y lo quito.
Actualizaci�n 2: Casi al 100% que es cosa de Webstats4U. As� que, de momento, voy a cambiar el t�tulo del post. No es que vaya a hundir a Google con una cr�tica falsa, pero al c�sar lo que es del c�sar.
Actualizaci�n 3: He eliminado el contador de Webstats4U, me quedo con statcounter. Me da rabia porque la informaci�n que ofrec�a me gustaba, estaba acostumbrado a ella. Y me da rabia porque les he defendido p�blicamente cuando la gente carg� en su contra. Pero una cosa es poner anuncios en su sitio, y otra es ponerlos en el m�o, que para eso me valgo solito.

Habilidades del consultor: Flexibilidad, versatilidad, adaptabilidad

Como veis, he encontrado problemas para dar un �nico nombre a esta habilidad que, por el contrario, tengo meridianamente clara en la cabeza. En mi opini�n, un consultor debe ser flexible-adaptable-vers�til-… todo aquello que signifique lo contrario de estar restringido por una serie de ideas previas o formas de actuar.
Porque el abanico de clientes, proyectos, situaciones… a las que se tiene que enfrentar un consultor es enormemente variado. Y sin esa habilidad, no tendr� la capacidad de ponerse a la altura de las circunstancias, y por lo tanto quedar� muy mermada su capacidad para aportar soluciones (que es lo que se espera de nosotros).
Algunas situaciones en las que tiene que surgir esta habilidad:

  • Puedes trabajar con varios clientes a la vez. Uno es una pyme, y otro una gran multinacional. Uno fabrica tornillos, y el otro vende servicios financieros. Uno tiene la �ltima tecnolog�a, y otro trabaja a la vieja usanza. Uno es una gran corporaci�n, y otro es una empresa familiar…Cada una tiene un lenguaje, unas necesidades, unas circunstancias… y a las dos hay que adaptarse. Y no es s�lo cuesti�n de que se acaba un proyecto y empieza otro… es que mientras est�s en uno te puede llamar el otro para preguntarte algo, y tienes que estar r�pido y �gil para «cambiar el chip».
  • Los entornos de trabajo son de lo m�s variados. Un d�a est�s en un rascacielos, y al d�a siguiente te manchas los zapatos en una f�brica del extrarradio. Un d�a est�s en tu despacho, otro trabajas en tu casa y al siguiente te tienes que conformar con un rinconcito en una fr�a sala sin ventilaci�n en las oficinas del cliente. Un d�a tienes tel�fono asignado, otro no. Un d�a est�s en tu oficina con acceso a tu red, y otro d�a no tienes forma de conectarte a nada. Y en todos los sitios la gente espera de t� lo mejor.
  • Tus interlocutores pueden ser de lo m�s variado. Desde el consejero delegado de una gran empresa al obrero m�s b�sico de una planta de producci�n. Desde masters del universo hasta analfabetos funcionales. Desde gente simp�tica a gente repelente. Desde gente que te tiene miedo a gente que cree que le puedes ayudar. El consultor se pasa el d�a conociendo gente de lo m�s variopinta, interactuando con ella para lograr sus objetivos. Y cada uno de ellos tiene unos resortes que hay que saber pulsar.
  • Los proyectos no se suceden de forma flu�da. A veces tienes que hacer malabares para poder cumplir todos tus compromisos, y a veces te pasas d�as sin nada que hacer, hasta que una llamada desencadena de nuevo el frenes�. Saber asumir estas subidas y bajadas es important�simo, saber que despu�s de la tempestad llega la calma, y que �sta nunca es infinita.
  • Puedes planificar un proyecto lo mejor que sepas, que el d�a 1 la planificaci�n habr� saltado por los aires. Nuevos requerimientos, cambios de criterio, cambios en los presupuestos o en los recursos… cualquier proyecto de consultor�a est� sujeto a m�ltiples variaciones que lo acercan a la teor�a del caos. Y sin embargo, «the show must go on», hay que hacerse cargo de todo ello y ser capaz de reorientarse seg�n se van produciendo para poder tener �xito.
  • Es dif�cil, si no imposible, que un consultor pueda pasarse toda su carrera profesional hablando de lo mismo. La reingenier�a de procesos, los ERP, la new economy, la supply chain, el CRM, la estrategia, la organizaci�n… las herramientas cambian, los sectores cambian, todo cambia, y a veces en lapsos muy peque�os de tiempo. El consultor tiene que ser capaz de parecer un experto en una cosa un d�a, y en otra cosa poco despu�s.
  • La carrera del consultor avanza muy r�pidamente. Un d�a eres un becario que no sabe por d�nde le da el aire, al siguiente eres un junior que aprende los rudimentos del oficio, enseguida eres senior, gerente, socio… cada uno de los estadios de la carrera supone retos distintos, y exige un conjunto de capacidades distintas. No tienes tiempo para estar c�modo en ning�n momento, porque enseguida te sacan de tu zona de confort para lanzarte a nuevos desaf�os.
    La capacidad de desenvolverse en todas estas situaciones (y m�s que seguro que os vienen a la mente) es a lo que yo llamo flexibilidad, versatilidad, adaptabilidad… o como sea. Ser capaces de cambiar el ritmo, el tono, todo. Si lo llevamos al deporte, dir�amos que hay que ser un ciclista con capacidad explosiva (al estilo de los grandes escaladores) m�s que un «pi��n fijo» (al estilo Indurain). Igual los dos llegan a la vez, pero el que es capaz de incrementar y decrementar el ritmo muchas veces se adapta mejor a las ondulaciones del terreno. O como esos corredores de fondo (1.500, 5.000…) que son capaces de hacer un cambio de ritmo brutal en la �ltima recta.
    As� que si te gustan los entornos estables, la rutina, el «tran-tran»… definitivamente este no es un buen oficio para t�.
  • PD.- Este es el primero de una serie de posts dedicados a las «Habilidades del consultor». Pod�is sugerir ideas al respecto aqui