Mira el mundo de otra forma

Siempre me han gustado esas im�genes, acertijos y dem�s trucos que juegan a demostrarte que el mundo no es (o no tiene que ser) exactamente como t� lo ves, y que estamos influ�dos por m�ltiples condicionantes (modelos mentales) a la hora de interpretar la realidad. Vamos, lo que dec�a Campoamor de «En este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira; todo es seg�n el color del cristal con que se mira«.
De hecho, durante una etapa de mi trayectoria en la que me dediqu� a hacer formaci�n, sol�amos usar este tipo de recursos para hacer demostraciones pr�cticas a los asistentes a los cursos. La respuesta sol�a incluir mucho de «ah, pero es que hab�is usado un truco». Todo antes que reconocer que la realidad siempre es m�s compleja de lo que nos gustar�a…
El otro d�a, v�a Microsiervos, descubr� una imagen muy saludable.

Podemos pensar que no, que es un truco, que el mundo no es as�, sino como siempre nos lo han ense�ado… o empezar a mirar el mundo de otra forma. Y no hablo s�lo de mapas, claro.

Consultor�a de informe y de sill�

Libertacom hace una reflexi�n, con la que creo que muchos podremos identificar experiencias que hayamos tenido en esto de la consultor�a. Se refiere a esos proyectos de «sill�n» y de «informe» que consisten en reuniones, actas de reuniones, m�s reuniones, reuniones para debatir las conlusiones de las reuniones anteriores… y en los que, pasado el tiempo, todo lo que queda es un bonito (depende de la ma�a de cada uno) informe que se almacena en una estanter�a (con otros informes de otros consultores de no se sabe cu�ntos a�os atr�s) donde duerme el sue�o de los justos.
Y mientras tanto, la realidad sigue su curso…
Me gusta especialmente esta frase: «Al final todo queda en palabras y abultadas facturas a cambio de servicios de ego«.

Retirando los ceniceros

Acaba de pasarse un auxiliar por mi planta retirando los ceniceros. Es curioso ver c�mo una ley se va poniendo en pr�ctica delante de nuestras narices… ya dije en su momento que en mi entorno laboral no iba a tener grandes problemas a cuenta de la ley antitabaco, pero no deja de ser llamativo.
Me ha llamado la atenci�n que me ha preguntado por «alg�n cenicero de la casa». Es decir, los que la propia empresa hab�a distribu�do anta�o. �Quiere eso decir que si yo (hipot�tico fumador) me trajese un cenicero de casa, no me lo retirar�an?

Mi cliente es una pornstar

El otro d�a hablaba de las egob�squedas en Google. Es de lo m�s divertido ver qu� puedes encontrar sobre t� mismo, o sobre la gente que conoces (por cierto, el otro d�a se lo coment� a unos ex-compa�eros con los que com� y me miraron con cara de «qu� friky est�s hecho»; cosas que pasan por hablar demasiado… o quiz�s es que es cierto, que tengo unas formas de divertirme un tanto curiosas).
Y es que he extendido el concepto de «b�squeda en Google» a amigos, compa�eros, clientes…
Y hay cosas que deben ser una putada. Como que tu nombre sea id�ntico a la de una estrella del cine porno con 390.000 resultados en Google. Si resulta que ese es el caso de una cliente (coincide que es una mujer en esta ocasi�n, aunque podr�a ocurrir en el otro sentido)… ya me contareis. �Lo sabr� ella?

Vida de un sumiller

No soy especial fan del vino, nunca lo he sido. Aparte de que me causa ciertas molestias digestivas (por supuesto, depende del vino), es por puro desconocimiento. A veces me he planteado que podr�a tener gracia hacer un curso de cata: lo justo para quedar "de guay" con los amigotes o con alg�n cliente. Ya se sabe, aprenderse las cuatro cosas que hay que hacer para probar el vino como si realmente supieras lo que haces, y 3 o 4 marcas de las m�s famosas para pedir en los restaurantes.
�A qu� viene todo esto? Bueno, pues a presentar en sociedad un nuevo blog, Vida de un sumiller. Ya s� que no tiene mucho que ver con el "negocio" sobre el que solemos hablar aqui, pero dado que �l (sumilleran�nimo) me menciona como inspiraci�n (al menos en cuanto al nombre del blog y de su propio nick), qu� menos que devolv�rsela!!. Y no solo eso, sino que desde mi lega posici�n, creo que est� poniendo cosas interesantes sobre vino.
As� que ya sabeis, si os gusta el "pipiriripip�, de la boooota empinar pararapap�", ya teneis un nuevo sitio donde hablar de ello.
�Salud!

De regreso

Ya estamos aqui. Algunos, porque otros muchos (a juzgar por lo bien que se circulaba por las calles de esta ciudad) siguen disfrutando de vacaciones o, al menos, de vida relajada.
Cada uno enfrenta las vacaciones de una manera. Para algunos, es el momento de hacer cosas que no pueden hacer durante el a�o: viajar, leer… Unos buscan el alboroto, otros buscan la tranquilidad, unos la hiperactividad y otros el relajo extremo…
Para mi suelen ser periodos de reflexi�n. Por encima de la actividad concreta que haga (que va desde dormir como un bendito a hacer m�s kil�metros que los Reyes Magos), las vacaciones significan salir de la rutina del d�a a d�a y, por lo tanto, una especie de «viaje astral» que me permite observar desde fuera, y de forma cr�tica, mi otra vida, la de todos los d�as.
Quiz�s no sea el mejor momento para tomar decisiones: con la distancia, las cosas parecen m�s f�ciles, m�s sencillas. O quiz�s, por eso mismo, sea el momento de tomarlas: abstray�ndonos de los detalles, podemos tener una visi�n clara de la esencia de las cosas. Lo que de verdad importa.
�Veis c�mo me pongo muy reflexivo?
��Feliz a�o nuevo a todos!! Y que las decisiones y los buenos prop�sitos consigan imponerse a la inercia.

�Felices fiestas!

Bueno, pues en unas horas comienzan las vacaciones de Navidad. Me gustar�a decir que me retiro del mundanal ruido (para seguir la senda de todos los sabios que en el mundo han sido, que dir�a Fray Luis de Le�n), pero mucho me temo que estas fiestas son todo lo contrario a un retiro espiritual. Viajes, familia y barullo. Lo disfrutaremos de todas formas.
Me gustar�a terminar el a�o con dos recomendaciones. Una, la hacen unos cient�ficos ingleses y son las 10 tareas que habr�a que realizar para alcanzar la felicidad (v�a Hmmm…):
1 – Cuidar una planta
2 – Recordar cada d�a cinco cosas positivas de la vida
3 – Salir a caminar
4 – Hablar durante m�s tiempo con los seres queridos
5 – Llamar a un amigo que no se ha visto por mucho tiempo
6 – Re�rse
7 – Realizar ejercicios por lo menos media hora al d�a tres veces por semana
8 – Sonre�r a personas desconocidas
9 – Reducir a la mitad el tiempo que se dedica a mirar televisi�n
10 – Realizar tareas en beneficio de la comunidad.
La otra, es un recordatorio que nos hace Mario en Nodos en red:
«el capital biol�gico, como no me canso de repetir, es la base de todos los capitales. Nada de importancia podremos conseguir si no cuidamos nuestra salud, con una dieta adecuada, actividad f�sica frecuente, descanso y – muy importante – una saludable vida sexual«.
Que estas fiestas sean lo m�s felices que puedan ser. �Nos vemos en 2006!

Trabajo basura

Creo que no lo hab�a comentado en este blog, aunque s� hab�a dado mi opini�n al respecto en Nodos en la red. All�, como en muchos otro sitios, esta web (trabajobasura.com) ha sido celebrada y vitoreada como algo fant�stico, un sitio donde los trabajadores puedan dar opiniones sobre su empresa… pues yo no estoy de acuerdo. A m� no me gusta un pelo. Galufante opina que es porque tengo prejuicios, preconcepciones, y unos «particulares puntos de vista sobre el mercado laboral». Es posible que as� sea, pero me gustar�a argumentar mi posici�n.
Creo, sobre todo, que no es una web neutral. No es una web para que la gente opine (bien y mal) de las empresas, sino un sitio orientado al pataleo (no digo que injustificado; luego hablamos de eso) y a la cr�tica negativa. Desde el propio nombre de la web (trabajo basura) hasta la introducci�n que se hace de algunas empresas («Lo peor de lo peor pisoteando los derechos de los trabajadores» es como presentan a Axpe, por ejemplo). Es como si el �rbitro de un Madrid-Barcelona se declarase cul� y profundamente antimadridista. No me parece ni de lejos ecu�nime.
Y de ah� qu� se puede esperar; pues eso, multitud de comentarios negativos y valoraciones p�simas. Claro, tambi�n se pueden insertar comentarios positivos. Solo que �stos, con la inercia propuesta por la web, son contestados con lindezas como �stas: «aparecieron los lameculos», «La verdad, es que no entiendo estos 2 �ltimos comentarios a no ser que, o no trabajes en Cap, o seas uno de los jefes», «ï¿½Y tu es que no eres jefe que nos aguanta, encima?Pues entonces perdona, pero o eres jilipollas o es que vives del cuento, porque no tiene otra explicaci�n», «Yo trabaje alli y me encontre a personajes como tu, que se creen los mejores y no pasan de ser meros traga-salchichas, por decirlo suave. La gente normal no creo que opine como tu» (todo esto en el hilo de Capgemini; por cierto, �este es el estilo de moderaci�n y respeto con el que se pretende llevar la web?
Ojo, no quiero decir con esto que las opiniones que all� figuran no sean v�lidas (aunque para m� las formas tienden a ser importantes, y en ocasiones all� se pierden). Lo que quiero decir es que el conjunto de la web ofrece una visi�n parcial�sima y sesgad�sima de las empresas valoradas: la visi�n de los «quemaos», la de las malas experiencias, la de los que se consideran (y esto es importante: es una visi�n subjetiva) «explotados», «despreciados» y «oprimidos». Y, por lo tanto, los resultados de la web tienen que cogerse con unas pinzas king-size para poder servir de algo a un lector interesado en conocer una empresa (tan king-size como las que hay que usar para coger lo que ponen las webs corporativas o lo que te cuentan en entrevistas de selecci�n, todo sea dicho).
Personalmente, adem�s, esa es una visi�n de la vida que nunca me ha gustado. No quita para que podamos hablar de los problemas existentes en el mundo laboral (que los hay, y muchos; a m� tambi�n me han despedido, mis horarios tampoco se cumplen, alg�n a�o me han congelado el sueldo, he estado sin formaci�n durante x tiempo, etc… y eso considerando que he tenido mucha suerte, hay gente que lo ha tenido peor). Y hay empresas muy perras, que tienen pr�cticas laborales nefastas. Pero aun en ese entorno, hay gente a la que le va bien, gente que progresa, gente que est� contenta.
Muchos dicen que es cuesti�n de suerte. Otros lo achacan a que seas un «lameculos» o un «tragasalchichas», como pon�an en el hilo que mencionaba antes. En mi opini�n, la actitud propia cuenta mucho, y hay gente que parece que disfruta en esa situaci�n de «el mundo est� contra m�», en ese estado de confrontaci�n permanente. Los jefes son unos estafadores, los compa�eros a quienes le va bien son unos pelotas, el mercado est� fatal y no me puedo cambiar, que si no…. todo es una especie de conspiraci�n. Supongo que eso tranquiliza la propia conciencia: yo no soy responsable de nada, la culpa de todo lo tienen otros.
Como digo, no comulgo para nada con esa forma de ver las cosas. Quiz�s sea eso a lo que llaman «mis particulares puntos de vista sobre el mercado laboral». Pues eso es lo que hay. Tampoco pretendo que nadie m�s los comparta, aunque s� de sobra que as� es. Simplemente es mi visi�n de las cosas y procuro ser coherente con ella. Y desde esta posici�n, Trabajobasura.com no me gusta.
Mira que no me suelo meter en estos berenjenales, porque s� que no tengo una opini�n muy popular. Pero bueno, hoy ha tocado. Galufante, gracias por sacar a la luz «lo peor» de m�… 🙂

�Te gusta la medicina?

Mario nos propone un peque�o experimento. �l dice que es un kokojuego, derivado de una kokolog�a; �habr� que creerle!
«Conduces por la ma�ana al trabajo. Eres un empleado de uno de los m�s modernos hospitales del pa�s, que da servicio a una poblaci�n de alrededor de 200.000 personas, con unas 400 camas, una docena de quir�fanos, as� como 3 unidades m�dicas especializadas de reputaci�n internacional. Un buen lugar para trabajar, con una plantilla comprometida, bien preparada, profesional.Al llegar, escuchas que se menciona tu nombre por el sistema interno de megafon�a. Se trata de un problema que s�lo puedes solucionar t�, el/la mejor valorado/a…»
(y ahora, elige el rol con el que m�s te identifiques):
a) … Cirujano/a
b) … Farmac�logo/a
c) … Enfermero/a
d) … Psicoterapeuta
�Ya? Bueno, pues (abrevio la soluci�n, que Mario la explica mucho mejor) seg�n lo que hayas elegido te situas en una matriz de dos dimensiones (complejidad de la tarea abordada y participaci�n del cliente en el proceso) que define cuatro estilos de hacer consultor�a.
Yo pens� en «cirujano». Reflexionando despu�s creo que encajo perfectamente. Me gustan los desaf�os «t�cnicos», los problemas que tienen una soluci�n determinada pero dif�cil de encontrar. Siempre fui bueno en matem�ticas, se me dan bien los sudokus, me encanta trastear con Excel… cosas que requieren, fundamentalmente, mi cabeza, un l�piz (o un PC) y tranquilidad.
�El problema? Que mi trayectoria profesional se est� yendo por otros derroteros. M�s por el lado del psicoterapeuta. No me disgusta, no lo hago mal (si no, no me hubieran dejado seguir por aqui)… pero creo que me sentir�a m�s c�modo con ese otro modelo.
Dichoso kokojuego.

El peso de la marca

Durante mi trayectoria profesional, siempre he trabajado para consultoras «con marca». Consultoras grandes, reconocidas y con prestigio (bueno, hasta que dejan de tenerlo… pero esa es otra historia).
Una marca de este tipo aporta indudables ventajas: por un lado, te abre puertas con mucha m�s facilidad que si vas como «Pepito P�rez Consulting». Esto es algo que se refuerza, adem�s, por el tama�o que suelen tener y por la capilaridad entre clientes (el boca a oreja suele funcionar). Adem�s, solo por el hecho de ir bajo esa marca, tu misma persona es «bendecida» con los valores que se le atribuyen a tu marca: rigor, seriedad, experiencia, conocimientos…
Pero es un arma de doble filo. Porque, a la vez que te facilita algunas cosas, tambi�n te restringe otras. Una marca fuerte es una sombra que pende sobre t�, y que te hace ser en ocasiones m�s prudente de lo necesario. Antes de decir algo, te planteas si encaja con lo que dir�a un consultor de esa marca. Antes de actuar, te planteas si encaja con los valores de la marca. Antes de vestirte, de relacionarte, de… la marca est� ah�, como tu sombra.
Cuando la gente habla de cultura empresarial y parece que son p�jaros y flores, a mi me entran ganas de recomendarles que se pasen un tiempo por una de estas compa��as de cultura (personalizada en la marca) fuerte. Ver�n si es una realidad o una entelequia.
Y hay veces que esa cultura y esa marca pesan como losas. As� que, para alguien que como ya he dicho siempre se ha movido en esos entornos, es un soplo de aire fresco imaginar siquiera como tiene que ser la vida sin tener que ser fiel a una marca. Julen nos da una idea. Suena muy bien.