Leo en Reflexiones de un Modernista un comentario acerca del Archivo de Salamanca y la pol�mica desatada por el comit� de «expertos» que, en principio, est� asesorando al Gobierno en esta materia.
Sin entrar en el tema del Archivo, que parece que cae por su propio pie (desde el punto de vista archiv�stico hacia un lado, desde el punto de vista pol�tico hacia otro), si me gustar�a hacer menci�n precisamente a este «Comit� de Expertos» seleccionado por el Ministerio para dar su opini�n al respecto.
Llama la atenci�n la forma en que un Gobierno recurre a «expertos» (veas� por ejemplo el tan cacareado Comit� de Sabios de RTVE) para ayudarle en la toma de decisiones. No porque est� mal recabar opiniones de quien puede saber m�s que t�, sino porque el tratamiento que se le da a las opiniones de los expertos es poco menos que vinculante… As�, los expertos m�s que aportar elementos de juicio, acaban tomando las decisiones ellos mismos. Porque los dict�menes de estos expertos, pese a ser consultivos y no vinculantes, est�n sometidos al escrutinio de la prensa. As� pues, si el Gobierno no hace lo que dicen los expertos, surgir� la duda de «ï¿½para qu� est�n los expertos si no se les hace caso?». Y si se les hace caso, surgir� la duda de «ï¿½para qu� pagamos funcionarios y pol�ticos, si luego las decisiones las toman unos externos?».
Este caso es, adem�s, m�s sangrante que su an�logo empresarial, que somos los consultores. A los consultores se nos puede presuponer un determinado conocimiento funcional o sectorial, que no haya en la empresa, y que justifique la consulta.
Sin embargo, llama la atenci�n pensar que en un Ministerio determinado no exista el conocimiento funcional o sectorial necesario para la toma de decisiones… �entonces qu� hacen exactamente la legi�n de funcionarios subvencionada por nuestros impuestos? �qu� requisitos se le pide a un pol�tico para hacerle ministro de algo, o director general de algo? Y, al margen de conocimientos… �qu� hay de la voluntad pol�tica? �Es que los Gobiernos no tienen nada que decir, al margen de la opini�n de los expertos?
Quiz�s la soluci�n sea la que emplean muchos de los clientes de consultor�a: contratan a un consultor, reciben sus consejos EN PRIVADO… y luego hacen lo que les sale de las narices, utilizando a los consultores en la medida que les interesa y obviando lo que les pueda molestar… que para eso ellos son los «jefes».
