¿Hay menos actividad en Semana Santa?

Me pregunta mi mujer que si se nota «menos lío» por el hecho de ser Semana Santa… y yo no sé qué contestar. Supongo que sí, pero no. Es decir, seguro que hay gente que está de vacaciones (clientes, bloggers, compañeros) por lo que es posible que la actividad generada por ellos se reduzca. Sin embargo, los blogs son un negocio 24×7: funcionan permanentemente. Lo cual significa que no se puede simplemente «echar la cortina» y asegurarse de que nadie va a pedir nada relacionado con tu actividad. Siempre hay editores que están haciendo cosas, problemas que hay que arreglar y que mejor hacerlo hoy que mañana, clientes que esperan algo…
Así que «sí pero no».

Hasta arriba… y de trabacaciones

Maletero

Así estaba el maletero de mi VW Touran la tarde de ayer. Vamos, hasta la bandera. Maleta grande para la amatxu, maleta mediana para papi, maleta pequeña para el bebé. Oficina portátil para papi. Cuna de viaje, pañales, comida de bebé, biberones de bebé, jugetes de bebé, sillita de bebé, paraguas, cadenas para la nieve, comida que quedaba en la nevera para que no se estropée…
Y a esto hay que añadirle que el asiento del copiloto iba totalmente inundado con la trona desmontable, atada con el cinturón de seguridad y todo.
En fin, supongo que es lo que tiene un bebé en el mundo consumista en el que nos movemos.
Así, con el coche hasta las cartolas, comenzaron ayer las «trabacaciones» de Semana Santa que, durante unos diez días, nos tendrán viajando por la geografía hispánica. De momento, Salamanca durante unos días, y luego Noja (a ver si hace un tiempo potable).
Lo bueno/malo de mi trabajo actual (y del hecho de que amatxu esté en el paro y que el bebé no esté yendo al cole) es la posibilidad de deslocalizarme. Es decir, pude viajar ayer jueves en vez de esperar al viernes y salir corriendo con todos los demás (vale, ahora que ya no vivo en Madrid la cosa pierde interés… pero siempre es un punto), puedo disfrutar mejor de mi tiempo libre (p.j. ahora como con mis padres, o quedo a tomar unas cañas con mis amigos), etc. ¿Lo malo? Que antes «irme de vacaciones» era irme con todas las consecuencias, desconectar el primer día y no volver a conectar hasta el último. Y ahora me voy con la oficina móvil y puedo atender la mayoría de mis asuntos casi sin que se note.
Pero oye, ¡desde luego lo prefiero a lo de antes!

Universo laboral

El otro día, curioseando por Technorati, descubrí un blog que hasta ahora no había detectado. Se trata de «Pequeñas historias de mi trabajo», un blog cuya descripción es la siguiente: «Trabajo en el área de administración electrónica para el sector público, esta empresa que forma parte de una multinacional. Mi perfil es el de jefe de proyectos aunque realmente hago casi de todo. Este es un diario en que iré hablando de los trabajos de consultor, condiciones laborales, la organización de la empresa y demás temas mientras que tenga al menos una anécdota al dí­a.»
Leyéndolo, me recordó un poco el comienzo de este blog, cuando yo era efectivamente un «consultor anónimo» que contaba sus batallas en el día a día, aunque he de reconocer que yo siempre tuve más tendencia a irme por los cerros de Úbeda… Así que para todos los que echáis de menos aquella época, quizás este blog os pueda encajar mejor que este saco de banalidades en que he convertido mi blog de un tiempo a esta parte 🙂

¡Google me quiere otra vez!

Hace unas semanas (de hecho, ahora que me fijo, más cerca que lejos del día de San Valentín) os contaba entristecido cómo Google, el gran señor del universo digital, me había retirado su confianza y me había alejado de su círculo, condenándome al ostracismo. Y todo fruto de un error, de una equivocación, que le hizo pensar a Google que le era infiel o algo… ¡Oh, mísero de mí! ¡Oh, infelice!
Tras un tiempo penando mi condena, y pese a hacer todo lo que estaba en mi mano para recuperar el favor del todopoderoso, hoy he visto que Google ha decidido graciosamente volverme a colmar con sus bendiciones, y me ha restituido los backlinks que en su momento, por mi atrevimiento de cambiar de servidor, me fueron retirados.
Qué puedo decir, o amantísimo Google. Soy el más miserable de tus esbirros, y me arrastraré besando tus pies el resto de mi existencia para agradecer tal muestra de magnanimidad.

Twitterizado

Y hete aquí que, tan solo dos días después de decir que me parecía una «soberana tontería» o de confesar que no entiendo «qué aporta la tontuna esta de Twitter», y en un ejercicio de proverbial incoherencia, me he dado de alta en Twitter.
Digamos que me ha vencido la curiosidad de saber si es tan «cool» como dicen que es. Digamos que son las dos de la mañana y me ha dado por ahí en vez de irme a dormir.
Hay que joderse, soy un caso…
PD – por cierto, twitter no me ha dejado ser consultoranonimo (más de 15 caracteres, dice… mecachis…), así que he tenido que ser rahego. Si queréis saber «lo último sobre mí», ya sabéis dónde ir.
PD2.- Por dios, espero que sea un ataque pasajero y que no me convierta en twitteradicto…

Encuesta salarial de consultoría – resultados

Encuesta salarial de consultoría

Bueno, pues lo prometido es deuda. Después de unas semanas de funcionamiento, y una vez limpiados algunos registros no válidos (textos, errores manifiestos y demás), han quedado 160 respuestas para la encuesta salarial de consultores. 160 tipos que han dicho lo que ganan, la edad que tienen y la experiencia acumulada. Gracias por vuestra aportación.

Os dejo el enlace a una hoja excel que he preparado para que se pueda «jugar» con los datos, filtrando por las diferentes características y obteniendo, además del detalle de los individuos, valores acumulados:

  • Número de individuos
  • Porcentaje de individuos que tienen retribución variable
  • Retribución fija: mínima, media y máxima del grupo
  • Retribución variable: mínima, media y máxima del grupo
  • Porcentaje de retribución variable sobre retribución fija: mínima, media y máxima del grupo

Espero que estos datos le puedan servir a alguien como orientación o como pasatiempo. No obstante, no está de más recordar para que nadie se lleve a engaño que esto no es una encuesta realizada bajo ningún criterio científico, que el número de muestras probablemente sea insuficiente como para sacar demasiadas conclusiones, que los datos proceden de la voluntad de los que los han dejado y no han sido verificados (es decir, que si alguien ha querido mentir, lo ha podido hacer), que de hecho es probable que haya errores en la toma de datos (especialmente «sospechosos» me parecen algunos números en cuanto a la retribución variable… da para sospechar que la gente ha confundido retribución variable con retribución total) y demás precauciones a tomar.
Eso sí, me atrevería a decir que muchas de las encuestas que luego ocupan portadas de periódicos y titulares de televisión adolecen de estos mismos problemas…
Ah, y por supuesto, el fichero es de libre distribución aunque se agradecerá que si alguien toma estos datos como base para cualquier cosa, haga mención expresa de su origen.
Hala, venga, no os entretengo más, ya podéis cotillear…

Podcast monográfico sobre consultoría

Unpodcastmas

Si antes lo comento… antes sale. Ya está editado y publicado el podcast que estuvimos grabando el domingo por la tarde, podéis encontrarlo en Unpodcastmas. Como comentaba, una charla monográfica sobre el mundo de la consultoría con la participación de Julen Iturbe-Ormaetxe, de Alfonso Romay y de mí mismo. La he estado escuchando y la verdad es que hay cosas bien interesantes, a continuación extracto algunos de los hilos argumentales más interesantes (y pongo entre paréntesis el momento del podcast en el que iniciamos el tema, para que si queréis ir a un fragmento concreto, podáis ubicarlo con facilidad).
Tras las presentaciones iniciales (1’00»), empezamos hablando sobre qué es la consultoría (3’29»). Jordi quería centrarlo en la consultoría tecnológica, pero creo que un poco por perfil y otro por puro convencimiento, los tres elevamos el tiro y hablábamos de la consultoría como un proceso integrado de análisis y diagnóstico de problemas, recomendación de soluciones e implantación de las mismas hasta conseguir cambios en el cliente. Y es que la tecnología no es más que un medio para conseguir ese fin, que es generar cambios organizativos. Por lo tanto, una visión excesivamente segmentada y compartimentalizada de la consultoría es contraproducente.
De ahí pasamos a hablar un poco del outsourcing (11’17»), y de sus ventajas e inconvenientes. Es evidente que en términos de flexibilidad (la «puñetera flexibilidad» que dijo Julen) es una solución cómoda, pero también hace perder el control a las empresas sobre parte de sus procesos.
Del outsourcing al bodyshopping (14’37»), esa «venta de cuerpos» en la que en muchos casos se transforma el negocio de la consultoría (que para mí eso ni es consultoría ni es ná). Los tres coincidimos en lo dura que es la condición de «bodyshopeado», lo frustrante y perjudicial para el propio desarrollo profesional que es esa situación en la que ni eres parte del cliente (para el que eres un externo) ni eres parte de la consultora (que lo único que quiere es cobrar por tí). Pero lo cierto es que el sistema del bodyshopping funciona porque a todas las partes les interesa: a la consultora evidentemente, porque es una fuente de generación de ingresos con poco gasto; al cliente también, ya que evita la problemática de contratar ellos mismos a personal; y aunque para el «bodyshopeado» a nivel particular no sea una buena solución, sí lo es en conjunto (siempre hay cientos de personas dispuestas a trabajar en ese mundo: por desconocimiento, por hacerse un curriculum, por ganar un dinero a corto plazo, por trabajar «de lo mío»…).
Luego Julen (26’48») contó su experiencia como «consultor artesano en red«, cómo el devenir profesional le había llevado hasta allí, el por qué se considera artesano (está «él consigo mismo») y por qué lo de trabajar «en red» (en contacto con otras personas que puedan complementar su actividad) es casi un requisito indispensable para su actividad.
También yo conté (31’50») un poco el origen de mi blog, el origen de mi nick y cómo, a pesar del cambio de rumbo profesional de los últimos meses, «Vida de un consultor» y «Consultor Anónimo» forman parte de mí.
Alfonso, que ya tuvo su propio podcast exclusivo, se vió exento de esta parte de «autopromo» 🙂
En la parte final de la charla estuvimos hablando de por qué el mundo de la consultoría «quema» tanto a la gente (35’37»). Y aquí encontramos dos motivos principales: uno, las malas prácticas que existen en el mundo de la consultoría (de las que al final todo el mundo es responsable: cliente, empresas consultoras… y los propios consultores a nivel individual). Y dos, el hecho de que la consultoría por sí misma es un negocio duro, exigente, inestable, incómodo… para el que no todo el mundo vale. Es decir, que aunque no existiesen esas malas prácticas laborales, aun así el mundo de la consultoría tendría sus dificultades intrínsecas.
Y enlazando con esto, hablamos también del desarrollo profesional (45’00»), y de que muchas veces nos olvidamos de que nosotros somos los principales responsables del mismo, que siempre podemos tomar decisiones que nos ayuden a crecer y a mejorar. Y de que, al final, el trabajo es importante pero no debemos hacerlo el pilar fundamental de nuestra vida porque se trata de trabajar para vivir, y no vivir para trabajar.
En fin, como digo una charla bastante interesante que recomiendo escuchar. Son unos 50 minutillos pero se hacen amenos.

Grabando un podcast (más)

PodcastLa tarde del domingo tuve «actividad especial». Y es que Jordi Abad, responsable de Un Blog Más y de Un Podcast Más, nos convocó a Julen , a Alfonso y a mí para charlar vía intenné (con Gizmo, en concreto) sobre el proceloso mundo de la consultoría. Esta charla fué grabada y será el contenido principal de la próxima edición del podcast de Jordi.
Supongo que el podcast saldrá a lo largo de la semana, ya lo referenciaré entonces (la verdad es que salieron algunas reflexiones bastante interesantes sobre las que merecerá la pena profundizar). Lo que quería comentar ahora es la experiencia, cuando menos curiosa, de participar en un «show» de este tipo. Ahí me tenéis con mis «cascos ultrasónicos», sentado en el sofá con el portátil en las piernas, hablando seriamente (la mayor parte del tiempo) con otra gente cada una en un rincón del país…
La verdad es que fué muy entretenido, con las lógicas cosillas derivadas de ser muchos y no vernos (a pesar de los esfuerzos de Jordi, fué inevitable que nos pisásemos de vez en cuando). Y un gusto poner voz (por fin – lo siguiente es poner «cuerpo») a dos tipos con los que llevo andando el camino éste de los blogs desde hace muchísimo tiempo.
En fin, una experiencia más. Quién sabe, igual un día de estos me da por hacer uno yo mismo…

Twitter: el mancuentro 2.0

TwitterSupongo que muchos lo recordarán… hablamos de hace unos 10 años, cuando los móviles empezaban a pulular en nuestro país, hasta el punto de que te lo regalaban prácticamente comprando una lata de refrescos… y en determinados círculos no se utilizaba para conversaciones «normales», sino meramente para informar de dónde estaba uno o qué estaba haciendo… «mancuentro en la pescadería», «mancuentro tomando una caña»…
El inventito este del twitter es el «mancuentro 2.0». Cuando me enteré de qué iba la historia (básicamente, un servicio web por el que puedes informar a tus «followers» de qué estás haciendo en cada momento) me pareció una soberana tontería. Pero oye, la gente sigue hablando de ello. Y parece que es el nuevo «meme»(z) entre los blogueros: Loogic ha recopilado unos cuantos bloggers «de campanillas» que ya se han sumado al invento.
Así que, por curiosidad, he ido a ver qué contaban esta gente a través de twitter… cosas tan interesantes (y sin las que a buen seguro nuestras vidas estarían mucho más vacías) como «Buenas noches, nos vemos más tarde queridos followers», «Calling mom», «En casita, finalmente. Impresionante la fabada que me acabo de meter pa’l cuerpo…», «he cenado un kebap del tamaño de mi cabeza»…
En fin, no sé, debe ser que no soy un A-list blogger o algo así… porque «mí no entender» qué aporta la tontuna esta de Twitter… ¿alguien me lo explica?
PD.- Aunque bien mirado, no deja de ser un blog «de frases cortas»… lo cual podría extender la reflexión de «¿y a mí qué coño me importa lo que hagas/pienses?» a cualquiera de los que escribimos un blog… ¿dudas de fe a estas alturas?

Priorizar

Priorizar es decidir qué se hace antes y qué se hace después (o, en última instancia, qué se hace y qué no se hace). Es algo fundamental para gestionar el tiempo escaso, y se puede hacer en función de diversas variables: urgencia, importancia, criticidad, efecto a terceros, relevancia del cliente…
Pero a mí no me gusta priorizar. O, mejor dicho, no me gusta que producto de dicha priorización haya cosas que se queden sin hacer. Eso sucede cuando el tiempo es escaso y, por mucho que se intente estirar, sólo da para atender las cosas más prioritarias. Y las menos prioritarias no…
No me gusta esa situación. No me gusta «incumplir» con nadie. No me gusta transmitir el mensaje a nadie (ningún cliente, ningún compañero, amigos o familia) que son «menos importantes» que otros.
Y eso me lleva a una sensación bastante desagradable. Por intentar que no suceda, al final vas como puta por rastrojo. Y claro, eso de «vísteme despacio que tengo prisa» tiene todo el sentido del mundo, y correr como pollo sin cabeza no suele dar el mejor resultado. Y aun así, las más de las veces siempre dejas a alguien fuera, siempre sacrificas a alguien. Normalmente es uno mismo el primer sacrificado (tu descanso, tus hobbies…), pero después viene lo peor: ¿a quién dejo de dedicarle tiempo? ¿a los amigos? ¿a la familia? ¿a qué cliente dejo de lado?
La verdad es que todo el lío de la mudanza me ha generado un cierto atasco de cosas por hacer que intento gestionar lo mejor posible (priorizando) pero tengo la sensación de que a pesar de que ya estoy sacrificando unas cuantas cosas, ni siquiera estoy obteniendo los mejores resultados.
Pero bueno, como se suele decir, la forma de comerse un elefante es… a pedacitos.