Despiste total

�Os pod�is creer que ayer, cuando iba corriendo a llevar al ni�o al m�dico, me dej� su sillita en la acera? Baj� deprisa porque no lleg�bamos, le mont� en el coche, me mont� yo…. y cuando aparco cerca del centro de salud pienso «bueno, ahora bajo, pongo el ticket de aparcamiento, saco al ni�o, le monto en…. �Mierda!». As� que arranca de nuevo el coche, vuelve para casa… y all� estaba la sillita, junto al hueco que hab�a dejado mi coche. Yo creo que hab�a un par de personas mirando con cara de incredulidad…
Y es que llega un momento en que el ir acelerado hace que pierda uno la cabeza. Va a ser cierto eso que dicen del «v�steme despacio, que tengo prisa».
Qu� ganas de pillar unas vacaciones…

Tiempo de evaluaciones

Se acerca el mes de agosto, y es tiempo de evaluaciones. Tiempo de alegr�as y decepciones, de expectativas cumplidas y de frustraciones, de agravios comparativos, de cabreos, de clamar por las injusticias cometidas, de listas con nombramientos, de envidias soterradas, de subidas de sueldo y de congelaciones.
Creo que la evaluaci�n es un proceso dif�cil, pero necesario. A nadie nos gusta oir lo que otros tengan que decir de nuestro trabajo, y tendemos a no aceptar demasiado bien las cr�ticas. Tampoco es f�cil evaluar a tus colaboradores, y ponerte en el brete de decirles a la cara lo que en el fondo piensas de ellos. Pero para las organizaciones es bueno separar el grano de la paja. Aunque a veces se cometan errores, aunque los procesos dejen huecos para peque�as o grandes injusticias o arbitriariedades, obviar las evaluaciones es negativo en s� mismo. Lo que hay que hacer es mejorar al m�ximo los procesos para intentar que esas injusticias sean las menos.
En mi caso, este a�o, estoy viviendo el proceso de evaluaci�n con un l�gico desapasionamiento. Es como esos viajes astrales, donde dices que eres capaz de salirte de tu cuerpo y verte a t� mismo. Soy un «muerto viviente», ni eval�o ni me eval�an, no hay subida de sueldo para m�. Y todas las pasiones que se desatan a mi alrededor («a �ste le han nombrado y a m� no», «la subida de este a�o es una mierda», «pues a Fulanito le han dicho que mejor que se vaya») me resbalan.
Qu� cosas, tantos a�os viviendo las evaluaciones como algo consustancial a mi trabajo, y ahora ya no lo son.

Cienladrillos

Pues ya est� aqu�. El primer blog que he llevado para Weblogs SL se llama Cienladrillos, y es, como muchos podr�n deducir del nombre, un blog sobre el mundo inmobiliario. Es un blog para un cliente del sector, y est� orientado principalmente a hablar de una forma pr�ctica y clara sobre los procesos que se dan en el mundo inmobiliario: la compraventa, los arrendamientos, los problemas con la vivienda, las hipotecas, los precios… El hecho de ser para un cliente del sector no va a privarnos de ser cr�ticos cuando proceda, siempre teniendo en cuenta ese enfoque pr�ctico y �til para quienes nos lean.
Esta primera experiencia ha sido, hasta el momento, fant�stica. La idea del blog ya estaba encauzada cuando yo tom� «las riendas» (con matices lo de las riendas), pero hubo que concretarlo y ponerlo en marcha. Creo que he aprendido bastante, seguro que quedan muchas cosas por aprender. Tambi�n he de decir que he contado con la inestimable ayuda de Julio e I�aki para ir poniendo en marcha cosas, y para irme guiando en el proceso.
En fin, �espero que guste!

En casa con el peque�ito

Este fin de semana mi peque�ito ha estado malito, con fiebre y esas cosas que tienen los beb�s. Esta ma�ana, como todav�a tiene un poco y ha pasado una noche regular, me he quedado yo con �l en casa.
La verdad es que en ese sentido no puedo decir que no haya tenido suerte. Para m�, es lo m�s natural decir «hoy no voy a la oficina, me quedo cuidando al ni�o». Para mi mujer, sin ir m�s lejos, es algo casi impensable. Tendr�a que coger un d�a de vacaciones, justificarlo ante no s� qui�n…
Lo mismo con los horarios del d�a a d�a. Los m�os son flexibles, pero para bien y para mal. Puedo permitirme llevar al ni�o a la guarder�a a las 9 y despu�s ir para el trabajo, y nadie pone malas caras. Para mi mujer, llegar 10 minutos m�s tarde del horario ya supone un problema.
En fin, supongo que son dos formas distintas de entender la relaci�n empresa-empleado. Yo tengo muy claro cu�l es la que mejor funciona… para m�

El "poder" de la blogosfera

Soy tremendamente esc�ptico respecto a eso que dicen de el poder y la influencia de la blogosfera. Pero mucho, mucho. Ya se ha archicomentado el «caso Ikea» (en el que Microsiervos publica un post cr�tico con Ikea, y resulta que este post posiciona bien en Google por lo que todo el que busca «Ikea» acaba encontrando el post cr�tico). Enrique Dans habla del caso de Vicent Ferrari y AOL, un tipo que grab� su odisea para darse de baja en un servicio y lo coment� en los blogs. Y as� unas cuantas m�s.
Mi planteamiento lo expongo en este comentario en el post de Enrique:
«Y AOL quebr�… No s�, a m� estas crisis blogosf�ricas me parecen un mosquito tratando de picar a un rinoceronte. O sea, n� de n�.El d�a que una compa��a quiebre por algo de esto, empezar� a pensar en «el poder de los blogs» como algo real. Mientras tanto, simple entretenimiento para iniciados.»
S�, es cierto, los blogs dan voz a quienes antes no lo ten�an. Y la viralidad puede ayudar a que esa voz se escuche mucho. Pero, a d�a de hoy, sigue siendo un peque�o murmullo comparado con las atronadoras voces del «mundo real». Ikea sigue desbordada de gente vayas el d�a que vayas. AOL sigue facturando millones. Eso de las «crisis blogosf�ricas» lo deben percibir como un peque�o soplido, si llega el caso. Obviamente, las empresas podr�an utilizar todo eso como medio para aprender (al fin y al cabo son experiencias de primera mano de clientes), pero si no lo hacen no pasa nada. Nada de nada.
Hoy por hoy tiene mucha m�s «influencia» y mucho m�s «poder» y mucha m�s capacidad de generar «crisis» una menci�n m�nima en un medio tradicional, o la actuaci�n de una �nica persona que se mueva en c�rculos de poder, que todos los blogs juntos.
Algo similar podr�a decirse de la iniciativa Internetal7ya.com, cuyo fracaso relata en primera persona uno de sus impulsores. �Realmente pensaron que el apoyo de la «blogosfera» les auguraba cierto �xito? M�s hubiera valido conocer a alguien influyente de verdad, igual podr�a haber hecho algo. Y es que a d�a de hoy el «mundo real» se sigue moviendo bajo los mismos par�metros de siempre.
Los blogs son un fen�meno emergente, y qui�n sabe si en el futuro se alcanzar� un verdadero equilibrio de voces. Yo suelo hablar de la «»revoluci�n»» de los blogs porque s� creo que es un fen�meno interesante. Pero le pongo dobles comillas, y enfatizo que podr�a llevar tres, cuatro, o cinco pares de comillas, porque me parece evidente que hoy por hoy su influencia es s�lo incipiente, y desde luego bastante inapreciable para la extra-blogosfera.

La caja de cart�

Se acerca el momento. Meter mis cosas en una caja de cart�n y marchar. �El problema es que ahora tengo demasiadas cosas en la oficina! La �ltima vez que me mov�, yo era «carne de staff», sin sitio propio asignado, con una m�nima taquilla para guardar los cuatro papeles de trabajo. Esa situaci�n obligaba a ser escrupuloso con las cosas que se guardaban: lo superfluo hab�a que irlo retirando.
Pero en esta �ltima etapa ya ca� en el proceloso mundo del despacho. Compartido, pero despacho al fin y al cabo. Con baldas para poner cosas. Con armarios para guardar cosas. Y yo tengo un poco de s�ndrome de Di�genes. Y no uso nada parecido a las 5S de las que es tan fan Julen. Conclusi�n, hay muchas cosas que meter en cajas.
Me encuentro adem�s con un dilema: muchas de las cosas que tengo est�n relacionadas con mi «vida antigua». Libros de organizaci�n, de RRHH… cuya aplicaci�n al mundo de los blogs es bastante limitada. �Qu� hago, me los llevo y los acumulo en casa, o los entrego a las nuevas generaciones de consultores cuan legado?. Supongo que todo depende del futuro: si lo de los blogs sale bien, es dif�cil que vuelva a echar mano de ellos. Si sale regular, igual tengo que recuperarlos.
Pues eso, lo del s�ndrome de Di�genes: «por si acaso, lo guardo». Mi mujer me echa de casa.

Sainete pamplon�

Lo raro es que no hayan hecho un referendum…
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/07/06/espana/1152175823
De verdad, lo que a la gente le gusta discutir (��y no te digo nada siendo navarros!!); que si «Viva San Ferm�n», que si «Vivan las fiestas de San Ferm�n», que si como no lo dices t� te cojo el micro y lo digo yo, que si no quiero decir «Pamploneses, pamplonesas», que si el otro es un «robacohetes», que si…

�C�mo se hace un disfraz de �rbol?

Es curioso, desde que escrib� sobre el disfraz de �rbol de mi peque, ya han ca�do un par de «paracaidistas» (visitantes provenientes de Google) que preguntan al respecto. Pues nada, yo explico c�mo lo hizo mi mujer (y algunas mejoras que hemos encontrado…mejora continua, que le dicen) por si le sirve a alguien:

  • Usar un pantal�n marr�n (el nuestro era m�s naranja que marr�n, pero pod�a dar el pego)
  • Usar una camiseta verde
  • Buscar en internet un modelo de hoja, a ser posible de gran superficie (la de «pl�tano falso» es la que usamos nosotros), e imprimirla. Lo mejor es imprimir en tama�o grande, porque luego hay que coserlas una a una a la camiseta…
  • Nosotros las imprimimos en papel. Mala idea. El papel se moja con la baba del ni�o. El papel se arruga casi por cualquier movimiento. Y, finalmente, el papel se arranca con facilidad cuando un ni�o curioso tira de «esas cosas que me han puesto por encima». Mejor ir a tela (una tela buena, que no se deshilache, sobre la que habr�a que marcar con rotulador los nervios de la hoja) o a un papel bien duro (cartulina fuerte, o papel plastificado).
  • Coser con un par de puntadas cada hoja a la camiseta.
  • El arbolito ya est�.

La verdad es que es divertido ver con qu� preguntas llega la gente al blog. Tengo que hacer alguna averiguaci�n para responder al que ha preguntado cu�nto me cuesta dejar una semana el coche en el aeropuerto de Bilbao

T� a Boston, yo a California

Esta semana hablaba con una persona. Su mujer vive y trabaja en Mallorca. �l vive y trabaja en el Pa�s Vasco. Los fines de semana, coge un avi�n y va para la isla. Me consta que no es un caso aislado, que hay bastantes parejas que viven una situaci�n similar: alejadas por sus trabajos durante la semana, tratando de sostenerse en los fines de semana.
�Menuda conciliaci�n! Yo me imagino una situaci�n as�, y francamente, no s� si le ver�a sentido. S� quiz�s para un plazo corto de tiempo, y siempre que la compensaci�n (econ�mica, de desarrollo profesional, de lo que sea) fuese muy evidente. Pero vivir en esa situaci�n sin tener una perspectiva de cu�ndo finalizar�, habituarse a ella… no, creo que no podr�a. Es muy dif�cil construir nada s�lido as�.
Aunque, como siempre, para gustos los colores. Y si a los dos les parece bien… pues nada. �Y los hijos? Para ellos s� que tiene que ser duro (en este caso, no s� si los hay o no). De todas formas, hay muchos matrimonios que aun viviendo en la misma ciudad ven poco o nada a sus hijos, as� que estar�an en las mismas.