Papelotes

Estoy aprovechando este inicio de curso para hacer algo de limpieza general. Eso de abrir armarios, sacar carpetas, ver lo que tienen y lo que no, tirar lo que sobra… �qu� cantidad de papelotes! Y es que somos m�quinas de almacenar papeles. Una suerte de s�ndrome de Di�genes aplicado al mundo consultoril.
La cosa empieza con las propuestas. Documentaci�n que se busca, hojas de tomas de datos procedentes de varias reuniones, distintas versiones de las propuestas. Una vez iniciado los proyectos, m�s: informaci�n que te da el cliente (generalmente por toneladas y de utilidad dudosa, pero se guardan), papeles de trabajo propios, documentos intermedios, actas de reuniones, m�s documentos intermedios, correcciones, documentos finales, etc.
En la vor�gine del proyecto solemos pensar: «de momento, lo guardo no siendo que lo vaya a utilizar m�s tarde» o, simplemente, «no tengo tiempo de ordenar, ya ordenar� cuando acabemos». Pero claro, «cuando acabemos» estamos empezando otra cosa, as� que vuelta la burra al trigo. Al final, se cogen todos los papeles y se guardan indiscriminadamente en un armario. As�, hasta que te pones a hacer la limpieza general, momento en el que te encuentras que te cuesta reconocer muchos de los papeles que has guardado («ï¿½esto qu� era?»), como para pensar en su utilidad.
Yo soy bastante dado a tirar cosas, a veces incluso demasiado. Pero hay otros que…
Recuerdo un momento grandioso al respecto. En una de nuestras mudanzas corporativas, el socio empez� a ver con horror c�mo las cajas se acumulaban y se acumulaban. As� que nos llam� a varios y dijo «venga, a ir abriendo cajas y a tirar lo que no valga». A una gerente, los ojos se le salieron de las �rbitas: «No, no, si todo esto es de los proyectos». «ï¿½Pero de qu� proyectos?» «Pues del que hicimos hace seis a�os, �te acuerdas?»ï¿½Pero… te vale para algo todo esto?». «Hombre, s�, claro, imagina que un d�a nos piden…». «Pero vamos a ver, �cu�ntas veces has mirado este papel en los �ltimos cinco a�os?» «Ya, ya, pero jo, es que…» «Nada, a tomar por…».
Y as�, uno tras otro, fuimos destrozando documentos y carpetas. Fue una org�a de la destrucci�n. Mientras, la gerente segu�a musitando desde un rinc�n con la mirada perdida «pero es que igual nos sirven…». L�gicamente, nadie ha echado nunca de menos aquellos papeles. La futilidad, que dicen otros.
Y pensar que, a�os despu�s, el fuego hubiese hecho el trabajo por nosotros…
PD.- Ah, y que conste que ahora usamos un sistema de gesti�n documental, que si no… ��anda que no est� lejos la «paperless office»!!

�Importa la apariencia del consultor?

Hoy, leyendo un post en «Dudas de una mente inquieta», me he puesto a pensar sobre la apariencia del consultor. Est� claro que a los consultores se nos valora por nuestros conocimientos, nuestras habilidades, etc… pero no deja de ser verdad que la apariencia influye. No ser� la primera ni la �ltima vez que escucho cosas del tipo «esta chica parece espabilada, pero no tiene demasiada presencia» o «el chico es un crack, pero en los clientes da fatal». Y lo mismo por parte de los clientes: «ï¿½ya no viene esa compa�era tuya tan… bueno, t� ya sabes?»
�Hasta qu� punto creeis que es importante la apariencia f�sica (tanto chicos como chicas, que nadie vea en esto nada sexista) en nuestro mundo? �Influye a la hora de ingresar / progresar en una empresa? �Influye en la percepci�n del cliente sobre el servicio prestado?

Se estrecha el cerco

El otro d�a comentaba que, desde el trabajo, me resultaba imposible acceder a i-am-bored.com. No es que me importe, no pensaba entrar… pero ah� estoy, censurado. La cosa empeor� ayer: descubr� que tampoco me dejaba acceder a Linkedin, la web de redes sociales profesionales. Ah� ya empieza la cosa a no gustarme. Hoy descubro con p�nico que no me deja entrar al blog de Peluche (que aprovecho para recomendar a quien todav�a no lo conozca, es cuanto menos curioso). Hace dos d�as s� pod�a!! Y ahora, «el contenido de esta web viola la pol�tica de la compa��a».
Est� m�s cerca el d�a en que capen Blogger. Entonces, no podr� publicar (bueno, s�, a trav�s de email, salvo que tambi�n lo capen). Y si capan m�s blogs… tendr� que dejar de leer blogs!
Alguien podr� decir que «leer y escribir blogs» no entra dentro de mi funci�n laboral, y que est� bien que me lo quiten. He de decir que tampoco entra dentro de mi funci�n laboral hacer n horas extras no pagadas al a�o, estar disponible a casi cualquier hora para el trabajo, poner a disposici�n mi tel�fono m�vil personal para asuntos laborales, trabajar en mi casa alg�n fin de semana, sacrificar mi vida personal por la laboral… y as� un mont�n de cosas.
A este respecto, dos lecturas: �Internet ayuda a que tus empleados sean menos productivos?, en el Blog Salm�n, y Las ventajas de hacer el tonto en el trabajo, en El Mundo. No puedo estar m�s de acuerdo con este segundo art�culo. Una mente libre es m�s creativa y m�s productiva cuando se la necesita. Una mente restringida no tarda mucho en atrofiarse.

Habilidades necesarias en un consultor: brainstorming inicial

Dicen que, hoy por hoy, priman m�s las habilidades que uno tenga sobre los conocimientos que aporte. Porque los conocimientos son perecederos (cada vez m�s r�pidamente), mientras que las habilidades son m�s permanentes.
Me he propuesto, a lo largo de las pr�ximas semanas, ir haciendo un «especial» sobre las habilidades que deber�a tener un consultor (l�gicamente, desde mi perspectiva personal). Tengo ya esbozada una lista inicial que ir� tocando poco a poco. Sin embargo, me gustar�a contar con vuestras opiniones y saber cu�les son, para vosotros, las habilidades esenciales del consultor.
Dicen que una de las ventajas del brainstorming es la capacidad de generar m�s soluciones, m�s creativas y m�s completas que un listado �nico. As� que ah� est� la pregunta, espero vuestras respuestas: �cu�les creeis que son las habilidades de un buen consultor?
De momento, he escrito sobre las siguientes habilidades:

  • Tolerancia a la frustraci�n
  • Flexibilidad, versatilidad, adaptabilidad
  • Orientaci�n al cliente
  • Necesito bolso, mochila o similar

    Hagamos una peque�a lista:
    PDA, tel�fono m�vil, auriculares, llaves de casa, monedero, tarjetero «mini» (para las tarjetas de m�s uso), tarjetero «secundario» (para tarjetas que, sin ser de diario, siempre hay que tener a mano), tarjetas de visita, pendrive.
    Todo esto va repartido entre los bolsillos del traje un d�a normal, haciendo que los mismos vayan a reventar. A todo esto tenemos que sumar, adem�s, alg�n libro o revista que siempre llevas de la mano. Si quieres hacer un poco de «vida sana», te llevas tambi�n algo de comida (unapieza de fruta o as�).
    Y esto un d�a normal, no hablamos de cuando tienes que llevar un papel de alg�n tipo, las llaves del coche, etc.
    As� que necesito algo para llevar todos estos «chismes». He probado esas mini-bandoleras, pero no pegan nada con ir de traje. A veces me llevo el portadocumentos, pero casi sin documentos: nada m�s que para transportar todas estas cosas. Un malet�n me parece un tanto exagerado, adem�s que la mayor�a de las cosas es necesario tenerlas a mano.
    �Una soluci�n quiero!

    Vacaciones de las vacaciones

    No deja de ser parad�jico, resulta q reci�n llegados de las vacaciones es cuando mejor vienen… otras vacaciones. Si es que al final va a ser verdad que no nacimos para trabajar.
    Dicen que 2 semanas es el periodo m�s adecuado para descansar: se llega a desconectar, pero no tanto como para hacer insufrible la vuelta.
    Yo, al igual que muchos de mis compa�eros, hemos estado 4 semanas: m�s de uno ha tenido que llamar a sistemas para que le dijeran sus passwords, sustitu�das en su mente por el rumor de las olas.
    En fin, que este mini-puente (el viernes ha sido festivo en Madrid) ayuda a que todo sea m�s llevadero.

    PD: Este post es el primero que escribo en la PDA y env�o a trav�s del email. �Llegar� a su destino? Mira que me gustan estas mamonadas. Lo que ya no me hace tanta gracia es pagar a precio de oro el Kb a trav�s del GPRS de Vodafone. Pero bueno, una prueba de vez en cuando…

    A qué debemos dedicar nuestra energía

    Dice Peter Drucker que «cuesta bastante más energía pasar de la incompetencia a la mediocridad que de la primera categoría a la excelencia». Dicho en otras palabras, que no merece la pena esforzarse en mejorar en aquellas cosas en las que somos unos inútiles totales, sino que es mejor buscar cómo hacer mejor aquellas cosas en las que somos realmente buenos.
    Todo esto es fantástico. El problema es saber en qué somos unos inútiles, y en qué somos buenos. Aunque yo creo que, quien más quien menos, tiene una opinión formada al respecto. Otra cosa es que dicha opinión sea agradable de escuchar, incluso para uno mismo. Porque todos tenemos muchos modelos mentales sobre «en qué debería ser bueno, y en qué no puedo ser un inútil». Y si la respuesta a nuestro diagnóstico confronta con esos modelos mentales, nos cuesta mucho asumirlo.
    El caso es que si logramos descubrir y asumir «en qué somos buenos», queda mucho camino por delante: eliminar comportamientos que nos impiden dedicar tiempo a esas cosas, reforzar habilidades y conocimientos que nos permitan hacerlo mejor…
    Un gran recorrido de crecimiento personal.

    Meaburro.com

    He tecleado esa direcci�n «sienes y sienes» de veces. Cuando, con la mente en blanco por el exceso de actividad (y en ocasiones, por su defecto), abro el navegador y tecleo esa web… (oh, sorpresa!! Resulta que ahora SI existe ese dominio. Hasta hace bien poco no exist�a, lo juro… efectivamente, s�lo lleva unas semanas abierto).
    Vaya, me ha cortado el rollo… bueno, ya que lo ten�a pensado, sigo.
    El caso es que resulta que, aunque en castellano no exist�a el dominio (ahora s�), en ingl�s s� que existe: www.i-am-bored.com Se trata de una web con enlaces a cosas presuntamente entretenidas, como esos videos que hemos recibido por m�ltiples v�as o jueguecitos online. Podr�a solucionar muchos ratos muertos… pero oh, vaya, resulta que la direcci�n est� capada por los de sistemas. Qu� malvados… �pretenden que trabajemos todo el rato!.
    Bueno, de momento no han «captado» la web en castellano, www.meaburro.com . �No tardar�n, seguro!
    Por cierto, que en solo unas semanas de funcionamiento han conseguido m�s tr�fico que el que yo llevo en 10 meses. Si es que yo creo que me equivoco al dirigir esfuerzos… �un blog de juegos flash y contenidos er�ticos tendr�a mucha m�s aceptaci�n que uno de consultores! 😀

    Retoque a los recomendados

    Una vez m�s he hecho una revisi�n de mis «Recomendados». Como siempre, no he puesto blogs que sigo con inter�s y atenci�n pero que, por su tem�tica, igual no est�n directa y totalmente ligados al m�o, raz�n por la cual no aparecen en la lista. Y, como siempre, esta es una lista viva, que va mutando a lo largo del tiempo: �siempre se descubren nuevas joyas!
    Se cae de la lista:

    • Good news for couch potatoes: parece que lo que no puede ser, no puede ser, y adem�s es imposible. Un nuevo trabajo, sumado a otro mont�n de cosas, hacen que el blog se quede sin actualizar…

    Entran en la lista:

    Adem�s, los he reordenado para que aparezcan en orden alfab�tico, que lo de antes era un tanto ca�tico.

    La incomprensi�n de nuestros padres

    Bueno, he puesto «nuestros», pero voy a hablar de «mis» padres. Cada uno sabr� si es algo extrapolable o no…
    Cuando hablo con mis padres sobre mis dudas vitales/laborales, tengo dos sensaciones contrapuestas: por un lado, el l�gico agradecimiento por su voluntad de ayudarme y de aconsejarme (tan propia de unos padres). Y por otro, la distancia que me separa de ellos, el «no me entienden».
    Y es l�gico que no me entiendan, no se lo reprocho. Mis padres nacieron los dos en una misma ciudad, en la que se conocieron, se casaron, criaron a sus hijos y, si Dios quiere, vivir�n felices durante muchos m�s a�os. En sus cerca de 40 a�os de carrera profesional, solo han conocido una empresa, en la que entraron muy j�venes y en la que, si todo va bien, se (pre)jubilar�n en breve. En todos estos a�os, han trabajado duro (sin duda) pero en un horario (el m�tico «de 8 a 3») que les ha permitido tener tiempo para hacer cosas, hasta para aburrirse.
    Yo, por contra, he nacido en una ciudad, he estudiado en otra y ahora trabajo en otra. Me he casado con una mujer de una ciudad distinta de la m�a, y ahora vivimos en una que no es ni la suya ni la m�a. En mi carrera profesional he conocido tres empresas, en dos ciudades diferentes (adem�s de la movilidad temporal asociada a proyectos). Mi horario es extensivo (como el de casi todo el mundo hoy en d�a), lo que me obliga a concentrar en el fin de semana las tareas obligatorias y las de placer, sin casi tiempo para descansar.
    As� que, cuando me planteo cosas como «d�nde voy a vivir», «en qu� quiero trabajar», «y si me cambio de empresa, o de negocio», «c�mo consigo m�s tiempo libre»… me miran como a un bicho raro. Queri�ndome ayudar, pero con recetas que no me valen. Porque, con toda su experiencia vital, ellos no han vivido lo que yo. Habr�n tenido sus cuestiones, seguro. Pero eran las suyas, las de su momento. Ahora, las m�as, son otras.