Hay demasiadas cosas importantes que ni el Morsa, ni la Chusa ni el Engañabaldosas me enseñaron nunca. Por eso tengo una lista de correo, donde hablo de todas esas cosas que te ayudan a trabajar mejor y a vivir mejor


La realidad del paro en España

Me parece que este comentario, que leo en Joldi’s web (no hay permalink, pero es una anotación del 15 de abril de 2009) lo clava:
«Hay quién siguen sin enterarse que España nunca volverá a ser en lo económico la de hace tan sólo un par o tres de años. Que jamás el sector de la construcción y afines volverán a absorber tanto factor trabajo como años atrás, y que lamentablemente, se quiera o no reconocer, poca de esta mano de obra podrá ser recolocada en otros sectores productivos. No hay, ni habrá sector que coja el tan ansiado relevo a la construcción. Y olvídense de papanatas de crear de la nada sectores de valor añadido de I+D. Eso requiere, tiempo (que ya no hay) y dinero (que ya no tenemos). El desajuste entre oferta y demanda de mano obra, es, y seguirá siendo brutal. Sobra mucha mano de obra, con independencia que se precarice todo lo que se quiera el mercado de trabajo español. Aún y con estas, seguirá sobrando muchísima mano de obra. Y para mayor abundamiento necesitamos mejorar la productividad, eficiencia, de nuestro mercado de trabajo, lo que aún requerirá desprendernos aún de más mano de obra».

4 comentarios en “La realidad del paro en España”

  1. Creo que los hoteleros y constructores españoles seguirán ganando dinero fuera (Caribe, Sudamérica, África, Oriente…), y que una buena parte de la mano de obra inmigrante terminará regresando cuando los «nacionales» acepten la cruda realidad de que España es más un país «soleado» que otra cosa en el competitivo escenario internacional.
    Respecto del I+D, creo que también nos falta una mentalidad menos «conservadora», además de tiempo y dinero para lograr un cambio.

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  2. A mi lo que me da pena es que con la situación empezando a mejorar no se ha decidido depurar y aprovechar el momento para limpiar basuras, inercias y métodos de hacer que no son los más adecuados.
    Lo que se ha decidido es repartirse el pastel, dejar que se caigan las que más tarde han entrado en el mercado o las que han entrado con temeridad y sin red. La cuestión es volver al mismo escenario en breve.
    Si se pierden inmigrantes por el camino bien y si no cuando se les acabe el paro la situación habrá cambiado y el mercado los volverá a absorber.

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