El otro d�a comentaba la desaparici�n de mi cargador de m�vil. Dentro de lo frustrante, no era tan inexplicable: alguien lo ha visto y lo ha cogido, punto final.
Lo coment� a todo el grupo por mail, por si acaso alguien lo hubiese cogido por necesidad, pero nadie dijo nada, as� que ya lo daba por «robado». De hecho, alguien m�s coment� que echaba en falta una calculadora o no s� qu�.
Lo raro, raro, raro ha sido esta ma�ana, cuando he venido a la oficina: ah� estaba el cargador, enchufado en la toma de enchufes, tal y como yo lo dej�. Sin una nota ni nada. Simplemente ah�, como si todo me lo hubiera so�ado.
Y resulta que el de la calculadora tambi�n la tiene encima de la mesa.
�Ladr�n arrepentido? �Usuario despistado? �Poltergeists? Yo ya no doy cr�dito.
ETT de luxe
ETT. Empresas de Trabajo Temporal. Prestamistas de personas. «P�ngame cuarto y mitad de chavales para ma�ana y pasado».
Las ETT est�n muy mal vistas en el �mbito laboral. No s�, quiz�s sea esta «visi�n de freelance» que tengo (pese a no haberlo sido nunca), pero a mi no me parecen tan mala idea: posiblemente permitan adquirir cierta experiencia laboral, y ciertos ingresos, a personas que sin ETT’s de por medio tendr�an dif�cil obtener la confianza de un contrato.
Pero bueno, que me desv�o y no es esa mi intenci�n.
A lo que iba es que, en t�rminos generales, los consultores consideramos (yo al menos) que «aportamos valor». Que nuestra experiencia, nuestros conocimientos y nuestras metodolog�as nos permiten ayudar a los clientes, darles algo m�s que horas de trabajo, algo que ellos no podr�an obtener por s� mismos.
Pero la cruda realidad es que a veces no somos m�s que peones ejecutores. Nos contratan unas horas para hacer un trabajo «sucio» y ya est�. Y nos contratan porque sus equipos est�n hasta arriba o, mejor a�n, porque sus equipos tienen unas condiciones laborales a las que no renuncian (esas tonter�as de los horarios, dedicar un tiempillo a comer… esas cosas).
As� que en esas he andado metido estos �ltimos d�as: «powerpointinero» de lujo (mis tarifas horarias ya no son las que eran) para un cliente. «Ponme esto aqui», «Esta frase red�ctala as�», «Esto que me has puesto no, mejor d�jalo tal y como yo te lo pas� en papel», «Ponle un cuadrito rojo a los t�tulos».
Que ni tan mal, oye, todo suma. Pero valor a�adido, lo que se dice valor a�adido…
La ley antitabaco que se nos viene encima
Hace unas semanas escrib�a en el Blog Salm�n sobre la ley antitabaco que va a entrar en vigor en Espa�a, y sus posibles consecuencias en los entornos de trabajo. La verdad es que el panorama se puede llegar a complicar bastante…
En mi caso, creo que tendr� suerte. Yo no fumo. Mi compa�era con quien comparto el despacho, tampoco (al menos, no en horas de trabajo; es una de tantos fumadores sociales o de fin de semana). Realmente, el �nico tabaco que me molesta m�s o menos a diario es el de una secretaria que est� en el pasillo. Luego, en el staff, hay algunos que fuman pero, al ser minor�a (y, adem�s, bien educada), ya optan por irse a fumar a la cafeter�a o a las escaleras.
Adem�s, pens�ndolo bien, ninguno de «los jefes» de los alrededores fuma. Lo cual es una garant�a de que no habr� conflicto ninguno o de que, si lo hay, ser� resuelto a favor de los no-fumadores.
Definitivamente, tendr� mucha suerte. Supongo que habr� muchos que estar�n temiendo la entrada en vigor de la ley: o bien porque fuman y ya se ven bajando a la calle a «echar un piti», o bien porque no fuman y tienen compa�eros (o, lo que es peor, jefes) que s� lo hacen, con quienes ya se ven discutiendo por que se piensan pasar la ley por el forro de sus caprichos.
Indiscretos
El mundo est� lleno de ellos. Gente indiscreta, poco prudente. No hay m�s que «poner un poco la oreja» y oiremos cosas realmente sorprendentes en bares, restaurantes, medios de transporte… bien en conversaciones de grupo, o bien en conversaciones telef�nicas (dichoso m�vil), podremos enterarnos de la vida de cualquiera, detalles de una situaci�n p�blica o privada, o conocer qu� opini�n le merece una persona.
No tiene tanta importancia cuando se trata de temas p�blicos (como f�tbol o pol�tica), si bien yo creo que nunca est� de m�s mostrarse «tibio» en las manifestaciones p�blicas, sobre todo si hay desconocidos que puedan oirlas: nunca sabes qui�n est� escuchando, y hasta qu� punto tus opiniones hacen que ese «alguien» se forme una opini�n sobre t�. Y, en seg�n qu� circunstancias, las probabilidades de encontrarte m�s adelante con ese «alguien» pueden ser elevadas.
Pero ya con temas privados… el otro d�a, bajando en el autob�s, veo que se suben un par de chicas. Las identifiqu� (por sus carpetas y sus maletines) como alumnas de un master en el que dar� clase en los pr�ximos meses. Durante los 40 minutos largos que dur� el proyecto, no dejaron «rajar» de otra gente: de compa�eros suyos del master, de profesores (eventualmente, compa�eros m�os)… irremediablemente, tuve acceso a toda su conversaci�n y no pude por menos que hacerme una composici�n de lugar sobre esas personas. Cuando sean alumnas m�as, las tendr� identificadas y, en cierto modo, prevaloradas.
Alguien podr� decir que «qu� cotilla estoy hecho». No s�, puede ser (de hecho, �ltimamente me estoy descubriendo comportamientos claramente chafarderos). Aunque si alguien se pone a hablar a tu lado de gente/cosas que conoces, es inevitable escuchar.
PD.- Entiendo que no es muy coherente decir esto cuando uno mantiene un blog en el que cuenta determinadas cosas… pero bueno, es la gracia de ser «an�nimo», �no?
Google asusta
�Bajo qu� retorcido criterio coloca Google a esta humilde p�gina como N�MERO UNO en la b�squeda «locales de putas en Sierra Nevada«?
Lo que no s� es c�mo no se ha vuelto loco el contador de visitas…
Lo malo de tener un contador gratu�to-restringido como es Statcounter es que s�lo guarda datos de los �ltimos 100 hits en la p�gina. Por lo tanto, no puedo hurgar en otras b�squedas curiosas pero la verdad, cuando pillo una as�, es para asustarse.
Ahora, que vengan los «expertos en posicionamiento en internet» con sus t�cticas, sus herramientas y sus historias. Si quieres promocionar tus productos en Google, conf�a en el Consultor An�nimo que te pone de number one sin querer.
PD.- Habr�a que haber grabado al internauta que hizo la b�squeda al ver aparecer este blog…
Buhos contra conejos
Hay que reconocer que esto de la blogosfera da, de cuando en cuando, lugar a debates absurdos donde los haya.
El tema de «publicidad en los blogs s� o no» es algo recurrente, hasta ha dado lugar a un «festival» con opiniones encontradas. Los bandos est�n claros, y la guerra promete no acabar nunca.
Lo �ltimo es la creaci�n de s�mbolos que identifican a dichos bandos. Por el lado de los anti-publicidad (liderados por Microsiervos), est� el buho. Por el lado de los pro-publicidad (liderados por Eduardo Campos de Alt1040 o Fernando Plaza), el conejo y el lobo.
Me recuerda al m�tico Torrebruno con sus «tigres, (tigres), leones, (leones) todos quieren ser los campeoooones».
�Mi posici�n? Que cada uno haga lo que quiera, me parece muy l�cito tanto poner publicidad como no ponerla. Me parece absurda la consideraci�n de «superioridad moral» que algunos le dan al hecho de no poner publicidad en sus blogs. Y m�s absurdo todav�a el considerar que un blog, por el mero hecho de tener o no publicidad, es mejor o peor que otro. Y el colmo del absurdo es tener como criterio de exclusi�n a la hora de leer un blog el hecho de que tenga publicidad o no: para m� el criterio principal debe ser si el contenido es bueno o no. Lo dem�s es accesorio.
�Deber�a crear un logo para todos aquellos a quienes la «batalla del buho vs. conejo» les parezca absurda?
Me han robado el cargador del m�vil
Qu� lamentable. Llego esta ma�ana a la oficina y veo que la trampilla de los enchufes est� levantada. «Qu� raro, jurar�a que yo lo dej� todo bien colocado el viernes». Me pongo a contar cables y est� el del tel�fono, el de la red, el del port�til… y… «co�o, �d�nde est� el cargador del m�vil?».
He hecho una peque�a ronda de preguntas por los alrededores. Nadie lo ha cogido. Nadie sabe nada.
Me da muy mal sabor de boca, porque me genera desconfianza para el futuro. �Tengo que cerrar con llave los cajones? �Tengo que cargar en mi mochila todas mis cosas todos los d�as?
En fin, no s�. Tambi�n puede ser que me est� precipitando y que lo haya cogido alg�n compa�ero/a a quien no haya visto todav�a. De todas formas, en mi pueblo lo m�nimo cuando se le coge a alguien algo es dejarle una notita.
Tampoco es que me preocupe el cargador en s�. Ventajas de ser fiel a una marca a lo largo de los �ltimos 3 tel�fonos m�viles, incluyendo la compra del manos libres inal�mbrico: todos tienen su cargador, y todos son compatibles entre s�. As� que nada, traer� otro de casa.
"Ordenar la puta mesa"
Pues eso, si consigo «ordenar la puta mesa» (as� reza literalmente en mi lista de tareas pendientes) podr� darme por satisfecho con el d�a de hoy y podr� marcharme de fin de semana.
S�, s�, parece tarea f�cil. Pero para m�, que soy de natural «desordenadillo» (de esos que dicen que «los genios encuentran orden en el caos» que yo creo que es pura justificaci�n del desastre), no lo es tanto.
S� que, para ser m�s productivo, posiblemente estuviera mejor con una mesa despejada, guardando la documentaci�n que voy usando, dando salida a las revistas que voy leyendo, etc…
Pero en vez de eso, voy haciendo «montoncitos» a mi alrededor hasta que la cosa se pone incluso peligrosa (un papel m�s, y esa torre se cae).
As� que nada, a por ello. Tengo hora y pico para hacerlo.
Charquito
Ayer me met� en un charco. Espero que sea poco profundo y que no salpique demasiado… en fin, me sali� el «Braveheart» que llevo dentro y adopt� una posici�n reivindicativa dentro del grupo. Adem�s, en p�blico, para darle m�s relevancia…
En fin, me explico. Ten�amos una reuni�n interna. Y justo el d�a anterior yo hab�a observado dos cosas de esas que no me gustan: mientras yo «hac�a cola» en la puerta de un despacho para revisar una propuesta a las 9 de la noche, estaban conmigo un chaval de primer a�o que iba «a ver si me dan permiso para irme» y otro, de segundo a�o, «a ver si me revisan este email».
Aclarar que ninguno de ellos correspond�a a mi «pir�mide», si no a la de otro grupo con quienes compartimos espacio y responsable, por lo que obviamente yo no pod�a decir (aunque lo dije, pero claro, yo no soy su «capit�n») «anda, m�rchate que ya es hora m�s que suficiente» o «este mail no hace falta que te lo revise nadie, ya eres mayorcito».
El caso es que me pareci� indignante. Mal me parece que el �nico momento para revisar una propuesta sean las 9 de la noche, pero bueno, asumo que a veces los clientes tienen exigencias y el ritmo organizativo es el que es (la persona con quien ten�a que verla hab�a estado visitando clientes todo el d�a y s�lo hab�a llegado a la oficina a las 8 de la noche).
Pero que una persona, a las 9 de la noche y con los deberes m�s que hechos, vaya a pedir permiso para irse (y obviamente, si lo hace es porque alguien le ha dicho de forma expl�cita o impl�cita que de ah� no se mueve nadie sin permiso «por si acaso te necesito para algo»), me parece feo.
Y que un profesional con 25 a�os tenga que ir a que le revisen un mail que en este caso era un mail interno para convocarnos a todos a un curso, lo mismo.
Y como lo ten�a todo «caliente», ayer se me ocurri� poner estas cosas encima de la mesa. Que hace falta cierto respeto por la profesionalidad de las personas por j�venes que sean (no hace falta que te revisen cada punto y cada coma de lo que escribes, se supone que lo har�s bien, y m�s cuando no va a tener ninguna repercusi�n externa) y por el tiempo libre y la vida personal de las personas (no se les puede tener «de guardia» hasta las mil «por si acaso»).
Tampoco lo dije con estas palabras. Trat� de enfocarlo a la cr�tica constructiva («quiz�s deber�amos organizarnos mejor»). El hecho es que el «jefe de la manada» se revolvi� y me dijo que igual mejor habl�bamos en otro momento.
Me frustra sobre todo porque el mensaje «oficial» que se transmite es el de «nos preocupamos de las personas», el de «sois unos magn�ficos profesionales», el de «no es bueno alargar la jornada de trabajo», el de «hay que ser eficientes»… y luego los hechos llevan a que por las personas se preocupan lo justo, que muy buenos profesionales no deben considerarles cuando tienen que supervisar cada punto y cada coma de lo que hacen, cuando la hora de revisar temas empieza a partir de las 8:30 o cuando no importan las horas muertas a lo largo del d�a o el rato de pasillo que hay que esperar para que te den «audiencia».
El hablar de esto en p�blico (quiz�s algo que molest� al «jefe») tambi�n ten�a su sentido: que los m�s j�venes vieran que hay quien al menos levanta la voz defendiendo un estilo y una forma de hacer las cosas. Y que no pasa nada. Igual eso les ayuda tambi�n a poner un poco los l�mites (que tambi�n hace falta, en un momento determinado, tener cierto esp�ritu cr�tico).
Como digo, esto no me afecta a m� personalmente, ni a mi jefe directo ni al grupo al que pertenezco. Nosotros tratamos de ser coherentes y creo que lo conseguimos. Mi jefe nos ha ido seleccionando desde el principio con este criterio, y estoy m�s que satisfecho (habr�a que ver qu� opina la gente que trabaja conmigo, yo creo que comparado con lo otro no est� mal). Pero convivimos con otros estilos: y es que la «cultura» generalmente no es homog�nea dentro de una misma empresa, y cuando convives f�sicamente, esas culturas «chocan».
En fin, ya saldr� el sol por donde quiera. Creo que hice lo correcto, aunque dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver.
"Cuando yo era consultor…"
Supongo (no lo s�, porque todav�a mi �nica dedicaci�n ha sido a este mundo) que todos los que lo abandonan lo terminan echando de menos. O quiz�s no, quiz�s haya gente que acaba tan quemada que est� tan agusto en un cliente final.
Pero leo en el (por otra parte, reci�n estrenado) blog «Mama, quiero ser inform�tico» un post que est� relacionado con esto:
«Todo el mundo – pero sobre todo los ex-compa�eros – me preguntan cuando me encuentro con ellos: «Qu�, �como te va? Se est� mejor en cliente, �no?». Las respuestas var�an segun el interlocutor y el estado de �nimo, pero hoy voy a decirlo claro y rotundo: NO»
Rafa nos suele contar su punto de vista al respecto, que no es tan rotundo. Y tambi�n por.libre.
Supongo que, cuando ha pasado cierto tiempo, lo de ser «consultor» se lleva muy dentro, y estar en un entorno en el que ya no lo eres tiene que costar…
Por cierto, �m�s blogs de ex-consultores que hablen sobre «su poblem�tica» y su «s�ndrome de abstinencia»? (es posible que se me haya pasado alguno, si es as�, disculpad!!)