Habilidades necesarias en un consultor: brainstorming inicial

Dicen que, hoy por hoy, priman m�s las habilidades que uno tenga sobre los conocimientos que aporte. Porque los conocimientos son perecederos (cada vez m�s r�pidamente), mientras que las habilidades son m�s permanentes.
Me he propuesto, a lo largo de las pr�ximas semanas, ir haciendo un «especial» sobre las habilidades que deber�a tener un consultor (l�gicamente, desde mi perspectiva personal). Tengo ya esbozada una lista inicial que ir� tocando poco a poco. Sin embargo, me gustar�a contar con vuestras opiniones y saber cu�les son, para vosotros, las habilidades esenciales del consultor.
Dicen que una de las ventajas del brainstorming es la capacidad de generar m�s soluciones, m�s creativas y m�s completas que un listado �nico. As� que ah� est� la pregunta, espero vuestras respuestas: �cu�les creeis que son las habilidades de un buen consultor?
De momento, he escrito sobre las siguientes habilidades:

  • Tolerancia a la frustraci�n
  • Flexibilidad, versatilidad, adaptabilidad
  • Orientaci�n al cliente
  • Necesito bolso, mochila o similar

    Hagamos una peque�a lista:
    PDA, tel�fono m�vil, auriculares, llaves de casa, monedero, tarjetero «mini» (para las tarjetas de m�s uso), tarjetero «secundario» (para tarjetas que, sin ser de diario, siempre hay que tener a mano), tarjetas de visita, pendrive.
    Todo esto va repartido entre los bolsillos del traje un d�a normal, haciendo que los mismos vayan a reventar. A todo esto tenemos que sumar, adem�s, alg�n libro o revista que siempre llevas de la mano. Si quieres hacer un poco de «vida sana», te llevas tambi�n algo de comida (unapieza de fruta o as�).
    Y esto un d�a normal, no hablamos de cuando tienes que llevar un papel de alg�n tipo, las llaves del coche, etc.
    As� que necesito algo para llevar todos estos «chismes». He probado esas mini-bandoleras, pero no pegan nada con ir de traje. A veces me llevo el portadocumentos, pero casi sin documentos: nada m�s que para transportar todas estas cosas. Un malet�n me parece un tanto exagerado, adem�s que la mayor�a de las cosas es necesario tenerlas a mano.
    �Una soluci�n quiero!

    Vacaciones de las vacaciones

    No deja de ser parad�jico, resulta q reci�n llegados de las vacaciones es cuando mejor vienen… otras vacaciones. Si es que al final va a ser verdad que no nacimos para trabajar.
    Dicen que 2 semanas es el periodo m�s adecuado para descansar: se llega a desconectar, pero no tanto como para hacer insufrible la vuelta.
    Yo, al igual que muchos de mis compa�eros, hemos estado 4 semanas: m�s de uno ha tenido que llamar a sistemas para que le dijeran sus passwords, sustitu�das en su mente por el rumor de las olas.
    En fin, que este mini-puente (el viernes ha sido festivo en Madrid) ayuda a que todo sea m�s llevadero.

    PD: Este post es el primero que escribo en la PDA y env�o a trav�s del email. �Llegar� a su destino? Mira que me gustan estas mamonadas. Lo que ya no me hace tanta gracia es pagar a precio de oro el Kb a trav�s del GPRS de Vodafone. Pero bueno, una prueba de vez en cuando…

    A qué debemos dedicar nuestra energía

    Dice Peter Drucker que «cuesta bastante más energía pasar de la incompetencia a la mediocridad que de la primera categoría a la excelencia». Dicho en otras palabras, que no merece la pena esforzarse en mejorar en aquellas cosas en las que somos unos inútiles totales, sino que es mejor buscar cómo hacer mejor aquellas cosas en las que somos realmente buenos.
    Todo esto es fantástico. El problema es saber en qué somos unos inútiles, y en qué somos buenos. Aunque yo creo que, quien más quien menos, tiene una opinión formada al respecto. Otra cosa es que dicha opinión sea agradable de escuchar, incluso para uno mismo. Porque todos tenemos muchos modelos mentales sobre «en qué debería ser bueno, y en qué no puedo ser un inútil». Y si la respuesta a nuestro diagnóstico confronta con esos modelos mentales, nos cuesta mucho asumirlo.
    El caso es que si logramos descubrir y asumir «en qué somos buenos», queda mucho camino por delante: eliminar comportamientos que nos impiden dedicar tiempo a esas cosas, reforzar habilidades y conocimientos que nos permitan hacerlo mejor…
    Un gran recorrido de crecimiento personal.

    Meaburro.com

    He tecleado esa direcci�n «sienes y sienes» de veces. Cuando, con la mente en blanco por el exceso de actividad (y en ocasiones, por su defecto), abro el navegador y tecleo esa web… (oh, sorpresa!! Resulta que ahora SI existe ese dominio. Hasta hace bien poco no exist�a, lo juro… efectivamente, s�lo lleva unas semanas abierto).
    Vaya, me ha cortado el rollo… bueno, ya que lo ten�a pensado, sigo.
    El caso es que resulta que, aunque en castellano no exist�a el dominio (ahora s�), en ingl�s s� que existe: www.i-am-bored.com Se trata de una web con enlaces a cosas presuntamente entretenidas, como esos videos que hemos recibido por m�ltiples v�as o jueguecitos online. Podr�a solucionar muchos ratos muertos… pero oh, vaya, resulta que la direcci�n est� capada por los de sistemas. Qu� malvados… �pretenden que trabajemos todo el rato!.
    Bueno, de momento no han «captado» la web en castellano, www.meaburro.com . �No tardar�n, seguro!
    Por cierto, que en solo unas semanas de funcionamiento han conseguido m�s tr�fico que el que yo llevo en 10 meses. Si es que yo creo que me equivoco al dirigir esfuerzos… �un blog de juegos flash y contenidos er�ticos tendr�a mucha m�s aceptaci�n que uno de consultores! 😀

    Retoque a los recomendados

    Una vez m�s he hecho una revisi�n de mis «Recomendados». Como siempre, no he puesto blogs que sigo con inter�s y atenci�n pero que, por su tem�tica, igual no est�n directa y totalmente ligados al m�o, raz�n por la cual no aparecen en la lista. Y, como siempre, esta es una lista viva, que va mutando a lo largo del tiempo: �siempre se descubren nuevas joyas!
    Se cae de la lista:

    • Good news for couch potatoes: parece que lo que no puede ser, no puede ser, y adem�s es imposible. Un nuevo trabajo, sumado a otro mont�n de cosas, hacen que el blog se quede sin actualizar…

    Entran en la lista:

    Adem�s, los he reordenado para que aparezcan en orden alfab�tico, que lo de antes era un tanto ca�tico.

    La incomprensi�n de nuestros padres

    Bueno, he puesto «nuestros», pero voy a hablar de «mis» padres. Cada uno sabr� si es algo extrapolable o no…
    Cuando hablo con mis padres sobre mis dudas vitales/laborales, tengo dos sensaciones contrapuestas: por un lado, el l�gico agradecimiento por su voluntad de ayudarme y de aconsejarme (tan propia de unos padres). Y por otro, la distancia que me separa de ellos, el «no me entienden».
    Y es l�gico que no me entiendan, no se lo reprocho. Mis padres nacieron los dos en una misma ciudad, en la que se conocieron, se casaron, criaron a sus hijos y, si Dios quiere, vivir�n felices durante muchos m�s a�os. En sus cerca de 40 a�os de carrera profesional, solo han conocido una empresa, en la que entraron muy j�venes y en la que, si todo va bien, se (pre)jubilar�n en breve. En todos estos a�os, han trabajado duro (sin duda) pero en un horario (el m�tico «de 8 a 3») que les ha permitido tener tiempo para hacer cosas, hasta para aburrirse.
    Yo, por contra, he nacido en una ciudad, he estudiado en otra y ahora trabajo en otra. Me he casado con una mujer de una ciudad distinta de la m�a, y ahora vivimos en una que no es ni la suya ni la m�a. En mi carrera profesional he conocido tres empresas, en dos ciudades diferentes (adem�s de la movilidad temporal asociada a proyectos). Mi horario es extensivo (como el de casi todo el mundo hoy en d�a), lo que me obliga a concentrar en el fin de semana las tareas obligatorias y las de placer, sin casi tiempo para descansar.
    As� que, cuando me planteo cosas como «d�nde voy a vivir», «en qu� quiero trabajar», «y si me cambio de empresa, o de negocio», «c�mo consigo m�s tiempo libre»… me miran como a un bicho raro. Queri�ndome ayudar, pero con recetas que no me valen. Porque, con toda su experiencia vital, ellos no han vivido lo que yo. Habr�n tenido sus cuestiones, seguro. Pero eran las suyas, las de su momento. Ahora, las m�as, son otras.

    La "amistad" en el trabajo

    Leo en Duelos y Quebrantos una interesant�sima reflexi�n sobre la amistad en el trabajo, surgida a partir de la lectura de un libro de Richard Sennet.
    A parte de recomendar su lectura, no puedo estar m�s de acuerdo con lo que all� se comenta: que en estos tiempos, se usa la palabra «amistad» con demasiada ligereza. Yo, amigos en el trabajo, he hecho los justos (sobre todo al inicio de mi carrera profesional, cuando todos �ramos tan nuevos y tan inocentes: a muchos de ellos los conservo, aunque sea en la distancia). Lo dem�s son compa�eros con los que estableces una relaci�n m�s o menos cordial (y en ocasiones, divertid�sima), contactos que te interesa m�s o menos mantener…
    Esto no tiene por qu� ser hip�crita: la gente viene y se va (de las empresas, de los proyectos, de los clientes… de la vida), y el hecho de que no sean amigos (en el m�s profundo sentido de la palabra) no quiere decir que no se pueda llevar uno bien con ellos, compartir buenos momentos y dem�s.
    Pero amigos, lo que se dice amigos, los justos.

    Para ya

    �Realmente cuesta tanto pedir las cosas con tiempo? Ya s� que los negocios a veces lo exigen, y que el cliente manda y todo eso, pero es que hay veces que no lo entiendo.
    Cuando las cosas se hacen con tiempo, se hacen mejor. Pedir algo de un d�a para otro es contraproducente, nunca ofrecer�s tu mejor respuesta «de un d�a para otro». Y sin embargo, sucede.
    De todas formas, supongo que no hay un �nico culpable. Es un poco Fuenteovejuna (todos a una). El director general que un d�a pide una cosa. Su segundo, que se acuerda al de varios d�as y transmite sus �rdenes a su tercero sin explicarle ni la prioridad ni nada. El tercero, que se plantea llamar a un consultor. El gerente de consultor�a, que lo aplaza antes de pas�rselo a su equipo… y as� se acumula un retraso hasta el d�a en que el director general quiere ver algo «para ya» (total, �l lo dijo hace semanas) y el p�nico cunde por toda la cadena hacia abajo… hasta llegar al consultor, que es el que tiene que correr para hacer algo apa�adito en un pis pas y encima quedar bien.
    Es lo malo que tiene ser el �ltimo de la cadena. Y pertenecer a una cultura donde la improvisaci�n (ese t�o es un artista) tiene m�s prestigio que la planificaci�n (ese t�o es un cabeza cuadrada).
    PD.- En puridad, los �ltimos de la cadena son la gente de reprograf�a, mensajeros y similares, que se ven constantemente sometidos al «esto es muy muy urgente» y «ï¿½hasta qu� hora est�is?»

    La curva del consultor

    El sueldo del consultor tiene una evoluci�n a lo largo del tiempo que es bastante diferente al de otros oficios. En otros lugares (en muchos otros), los sueldos se negocian a la entrada y luego progresan a su ritmo: subidas rondando el IPC, complementos por antig�edad, cambios de categor�a, etc.
    En consultor�a estamos acostumbrados (con matices: los a�os malos esto no aplica) a un sueldo de entrada b�sico e igual para todos, y a partir de ah� a subidas anuales en funci�n del rendimiento que pueden ser considerables (en el entorno del 15%-20%).
    Recuerdo mi incorporaci�n a este mundo. Me explicaron «la curva del sueldo del consultor»:
    «Igual, en el primer a�o, te parece que ganas menos que otros compa�eros tuyos de facultad. Pero luego aqui las subidas son m�s importantes, mientras que las suyas ser�n m�s flojitas. As�, en tres o cuatro a�os les superar�s, y a partir de ah� ser�s t� el que siga creciendo y aumentando la diferencia con ellos».
    Vamos, un caramelito en la boca. «Ven a trabajar con nosotros, que te forrar�s. Igual al principio no, pero luego… buf».
    Y esto es cierto, aunque solo en parte. Es rigurosamente cierto que al inicio tu sueldo es flojillo respecto al de otros compa�eros que consiguen otros trabajos. Es cierto que las subidas son interesantes, aunque el periodo de «tres o cuatro a�os» suele ser un pel�n m�s largo hasta que llega la equiparaci�n. Y eso si te comparas con quienes consiguen puestos en empresas «normales», porque si tu benchmark son otros sectores como la banca de inversi�n… a esos no te equiparas nunca!
    Pero la laguna m�s importante de este razonamiento es que una gran mayor�a de quienes empiezan la carrera del consultor la abandonan antes de llegar a ese «breakeven point» en el que sus sueldos se equiparan. Por lo tanto, la parte bonita de «entonces ser�s t� el que siga creciendo y aumentando la diferencia con los dem�s» no aplica a muchos de los que se lo creyeron.
    La cl�sica zanahoria, en realidad. Currar como un campe�n no tanto por el sueldo real, sino por la expectativa de «lo que podr� ganar cuando pasen unos a�os».