Marejadilla

Me ha pasado ya antes. Cierta sensaci�n de desidia laboral, cansancio, falta de energ�a y de motivaci�n… me ha pasado, de hecho, justo antes de cada cambio laboral que he tenido. �Ser� esta marejadilla, de nuevo, algo premonitorio?
O igual es un simple «Desorden afectivo estacional» que menciona Yabu. Ley�ndolo, todo coincide:

  • estamos a principios del invierno
  • siento falta de energ�a
  • una clara disminuci�n del inter�s por el trabajo u otras actividades importantes (fundamentalmente el trabajo)
  • aumento del apetito con aumento de peso (bueno, esto es cr�nico)
  • deseos de consumir carbohidratos (curioso, pero s�)
    aumento del sue�o, somnolencia diurna excesiva (no os lo pod�is imaginar: dormir�a 12 horas diarias si pudiera)

  • aislamiento social (no, esto no, al menos no especialmente)
  • disminuci�n de la actividad durante horas de la tarde, acompa�ada de disminuci�n de la energ�a y la concentraci�n (solo la segunda parte, la actividad es igual que el resto del d�a)
  • movimientos lentos, perezosos, let�rgicos (esto no s� si tambi�n es cr�nico)
  • Pues todo arreglado, me pido una baja laboral por estos s�ntomas y as� duermo. 🙂

    Cuesti�n de �tica

    Por.libre nos cuenta algunas «historias para no dormir» relacionadas con la �tica (o m�s concretamente, con su ausencia) conocidas de primera mano.
    Lamentablemente, estoy seguro que quien m�s quien menos conoce algo as� en su entorno profesional. Lo peor de la �tica es que, o se tiene, o no se tiene. As�, vemos gente que reincide una y otra vez en comportamientos que, desde fuera, podemos considerar «no �ticos»: pero esa etiqueta solo la tienen para nosotros, porque para ellos es lo m�s normal del mundo (no ven nada malo en esa acci�n).
    Y quiz�s haya una segunda derivada: y es que cada uno tenemos nuestra propia �tica. De ah� que haya cosas que nos parezcan correctas mientras que a otros les repugne, y viceversa.
    Ahora, hay cosas que no hay por d�nde cogerlas…

    Anunciate en Vida de un Consultor

    Ayer entr� en Google Adsense para ver mis fastuosas ganancias a lo largo del mes (creo que cuesta m�s el tiempo de conexi�n que lo ganado), y encontr� una sorpresa curiosa, y potencialmente interesante: el registro de anunciantes.
    En los pr�ximos d�as (quiz�s semanas) el programa de Adwords de Google permitir� crear anuncios espec�ficos para un sitio, y mostrarlos espec�ficamente all�. �C�mo? Pues en los anuncios de la p�gina aparecer� un enlace de «Anunciarse en este sitio», que llevar� a una p�gina donde poder registrarnos en el programa (si no lo estamos ya) y crear un anuncio espec�fico.
    Creo que esto es un paso m�s en la carrera de Google por monopolizar la publicidad on-line. Cubre una de las grandes lagunas que yo hab�a pensado siempre poni�ndome en el lado del anunciante: �c�mo controlar d�nde aparecen mis anuncios m�s all� de la «contextualidad»?
    Tambi�n para las p�ginas que damos soporte a Google es un paso adelante: en el hipot�tico caso de que nuestras audiencias resultasen apetecibles para un anunciante concreto, podr�an derivar en un pago superior al recibido por una publicidad gen�rica.
    Habr� quien «eche los perros» contra esta nueva forma de publicidad. A mi, la verdad, me parece muy correcta, y potencialmente beneficiosa para anunciantes (que controlan d�nde poner sus anuncios), soportes (que pueden cobrar m�s por esa publicidad) y p�blico objetivo (que recibe impactos publicitarios m�s segmentados).
    A ver qu� tal funciona

    Poltergeist en la oficina: el cargador ha vuelto

    El otro d�a comentaba la desaparici�n de mi cargador de m�vil. Dentro de lo frustrante, no era tan inexplicable: alguien lo ha visto y lo ha cogido, punto final.
    Lo coment� a todo el grupo por mail, por si acaso alguien lo hubiese cogido por necesidad, pero nadie dijo nada, as� que ya lo daba por «robado». De hecho, alguien m�s coment� que echaba en falta una calculadora o no s� qu�.
    Lo raro, raro, raro ha sido esta ma�ana, cuando he venido a la oficina: ah� estaba el cargador, enchufado en la toma de enchufes, tal y como yo lo dej�. Sin una nota ni nada. Simplemente ah�, como si todo me lo hubiera so�ado.
    Y resulta que el de la calculadora tambi�n la tiene encima de la mesa.
    �Ladr�n arrepentido? �Usuario despistado? �Poltergeists? Yo ya no doy cr�dito.

    ETT de luxe

    ETT. Empresas de Trabajo Temporal. Prestamistas de personas. «P�ngame cuarto y mitad de chavales para ma�ana y pasado».
    Las ETT est�n muy mal vistas en el �mbito laboral. No s�, quiz�s sea esta «visi�n de freelance» que tengo (pese a no haberlo sido nunca), pero a mi no me parecen tan mala idea: posiblemente permitan adquirir cierta experiencia laboral, y ciertos ingresos, a personas que sin ETT’s de por medio tendr�an dif�cil obtener la confianza de un contrato.
    Pero bueno, que me desv�o y no es esa mi intenci�n.
    A lo que iba es que, en t�rminos generales, los consultores consideramos (yo al menos) que «aportamos valor». Que nuestra experiencia, nuestros conocimientos y nuestras metodolog�as nos permiten ayudar a los clientes, darles algo m�s que horas de trabajo, algo que ellos no podr�an obtener por s� mismos.
    Pero la cruda realidad es que a veces no somos m�s que peones ejecutores. Nos contratan unas horas para hacer un trabajo «sucio» y ya est�. Y nos contratan porque sus equipos est�n hasta arriba o, mejor a�n, porque sus equipos tienen unas condiciones laborales a las que no renuncian (esas tonter�as de los horarios, dedicar un tiempillo a comer… esas cosas).
    As� que en esas he andado metido estos �ltimos d�as: «powerpointinero» de lujo (mis tarifas horarias ya no son las que eran) para un cliente. «Ponme esto aqui», «Esta frase red�ctala as�», «Esto que me has puesto no, mejor d�jalo tal y como yo te lo pas� en papel», «Ponle un cuadrito rojo a los t�tulos».
    Que ni tan mal, oye, todo suma. Pero valor a�adido, lo que se dice valor a�adido…

    La ley antitabaco que se nos viene encima

    Hace unas semanas escrib�a en el Blog Salm�n sobre la ley antitabaco que va a entrar en vigor en Espa�a, y sus posibles consecuencias en los entornos de trabajo. La verdad es que el panorama se puede llegar a complicar bastante…
    En mi caso, creo que tendr� suerte. Yo no fumo. Mi compa�era con quien comparto el despacho, tampoco (al menos, no en horas de trabajo; es una de tantos fumadores sociales o de fin de semana). Realmente, el �nico tabaco que me molesta m�s o menos a diario es el de una secretaria que est� en el pasillo. Luego, en el staff, hay algunos que fuman pero, al ser minor�a (y, adem�s, bien educada), ya optan por irse a fumar a la cafeter�a o a las escaleras.
    Adem�s, pens�ndolo bien, ninguno de «los jefes» de los alrededores fuma. Lo cual es una garant�a de que no habr� conflicto ninguno o de que, si lo hay, ser� resuelto a favor de los no-fumadores.
    Definitivamente, tendr� mucha suerte. Supongo que habr� muchos que estar�n temiendo la entrada en vigor de la ley: o bien porque fuman y ya se ven bajando a la calle a «echar un piti», o bien porque no fuman y tienen compa�eros (o, lo que es peor, jefes) que s� lo hacen, con quienes ya se ven discutiendo por que se piensan pasar la ley por el forro de sus caprichos.

    Indiscretos

    El mundo est� lleno de ellos. Gente indiscreta, poco prudente. No hay m�s que «poner un poco la oreja» y oiremos cosas realmente sorprendentes en bares, restaurantes, medios de transporte… bien en conversaciones de grupo, o bien en conversaciones telef�nicas (dichoso m�vil), podremos enterarnos de la vida de cualquiera, detalles de una situaci�n p�blica o privada, o conocer qu� opini�n le merece una persona.
    No tiene tanta importancia cuando se trata de temas p�blicos (como f�tbol o pol�tica), si bien yo creo que nunca est� de m�s mostrarse «tibio» en las manifestaciones p�blicas, sobre todo si hay desconocidos que puedan oirlas: nunca sabes qui�n est� escuchando, y hasta qu� punto tus opiniones hacen que ese «alguien» se forme una opini�n sobre t�. Y, en seg�n qu� circunstancias, las probabilidades de encontrarte m�s adelante con ese «alguien» pueden ser elevadas.
    Pero ya con temas privados… el otro d�a, bajando en el autob�s, veo que se suben un par de chicas. Las identifiqu� (por sus carpetas y sus maletines) como alumnas de un master en el que dar� clase en los pr�ximos meses. Durante los 40 minutos largos que dur� el proyecto, no dejaron «rajar» de otra gente: de compa�eros suyos del master, de profesores (eventualmente, compa�eros m�os)… irremediablemente, tuve acceso a toda su conversaci�n y no pude por menos que hacerme una composici�n de lugar sobre esas personas. Cuando sean alumnas m�as, las tendr� identificadas y, en cierto modo, prevaloradas.
    Alguien podr� decir que «qu� cotilla estoy hecho». No s�, puede ser (de hecho, �ltimamente me estoy descubriendo comportamientos claramente chafarderos). Aunque si alguien se pone a hablar a tu lado de gente/cosas que conoces, es inevitable escuchar.
    PD.- Entiendo que no es muy coherente decir esto cuando uno mantiene un blog en el que cuenta determinadas cosas… pero bueno, es la gracia de ser «an�nimo», �no?

    Google asusta

    �Bajo qu� retorcido criterio coloca Google a esta humilde p�gina como N�MERO UNO en la b�squeda «locales de putas en Sierra Nevada«?
    Lo que no s� es c�mo no se ha vuelto loco el contador de visitas…
    Lo malo de tener un contador gratu�to-restringido como es Statcounter es que s�lo guarda datos de los �ltimos 100 hits en la p�gina. Por lo tanto, no puedo hurgar en otras b�squedas curiosas pero la verdad, cuando pillo una as�, es para asustarse.
    Ahora, que vengan los «expertos en posicionamiento en internet» con sus t�cticas, sus herramientas y sus historias. Si quieres promocionar tus productos en Google, conf�a en el Consultor An�nimo que te pone de number one sin querer.
    PD.- Habr�a que haber grabado al internauta que hizo la b�squeda al ver aparecer este blog…

    Buhos contra conejos

    Hay que reconocer que esto de la blogosfera da, de cuando en cuando, lugar a debates absurdos donde los haya.
    El tema de «publicidad en los blogs s� o no» es algo recurrente, hasta ha dado lugar a un «festival» con opiniones encontradas. Los bandos est�n claros, y la guerra promete no acabar nunca.
    Lo �ltimo es la creaci�n de s�mbolos que identifican a dichos bandos. Por el lado de los anti-publicidad (liderados por Microsiervos), est� el buho. Por el lado de los pro-publicidad (liderados por Eduardo Campos de Alt1040 o Fernando Plaza), el conejo y el lobo.
    Me recuerda al m�tico Torrebruno con sus «tigres, (tigres), leones, (leones) todos quieren ser los campeoooones».
    �Mi posici�n? Que cada uno haga lo que quiera, me parece muy l�cito tanto poner publicidad como no ponerla. Me parece absurda la consideraci�n de «superioridad moral» que algunos le dan al hecho de no poner publicidad en sus blogs. Y m�s absurdo todav�a el considerar que un blog, por el mero hecho de tener o no publicidad, es mejor o peor que otro. Y el colmo del absurdo es tener como criterio de exclusi�n a la hora de leer un blog el hecho de que tenga publicidad o no: para m� el criterio principal debe ser si el contenido es bueno o no. Lo dem�s es accesorio.
    �Deber�a crear un logo para todos aquellos a quienes la «batalla del buho vs. conejo» les parezca absurda?

    Me han robado el cargador del m�vil

    Qu� lamentable. Llego esta ma�ana a la oficina y veo que la trampilla de los enchufes est� levantada. «Qu� raro, jurar�a que yo lo dej� todo bien colocado el viernes». Me pongo a contar cables y est� el del tel�fono, el de la red, el del port�til… y… «co�o, �d�nde est� el cargador del m�vil?».
    He hecho una peque�a ronda de preguntas por los alrededores. Nadie lo ha cogido. Nadie sabe nada.
    Me da muy mal sabor de boca, porque me genera desconfianza para el futuro. �Tengo que cerrar con llave los cajones? �Tengo que cargar en mi mochila todas mis cosas todos los d�as?
    En fin, no s�. Tambi�n puede ser que me est� precipitando y que lo haya cogido alg�n compa�ero/a a quien no haya visto todav�a. De todas formas, en mi pueblo lo m�nimo cuando se le coge a alguien algo es dejarle una notita.
    Tampoco es que me preocupe el cargador en s�. Ventajas de ser fiel a una marca a lo largo de los �ltimos 3 tel�fonos m�viles, incluyendo la compra del manos libres inal�mbrico: todos tienen su cargador, y todos son compatibles entre s�. As� que nada, traer� otro de casa.