Plusvalía municipal (o Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana)

Estoy en un estado cercano a la indignación. Hace unas semanas formalizamos por fin la venta del piso en Madrid. Me quedaba (bueno, aún me queda) por pagar el impuesto municipal por el incremento del valor del piso (y del garaje). Descarga del programa de autoliquidación, rellenar formulario, calcular autoliquidación… ¡y 2.425,65 del ala! Y otros 252,96 por el garaje. ¡Vivan los impuestos!
Con esto, el Ayuntamiento de Madrid se suma a la panda de buitres y chupasangres que se regodean en las compraventas de los pisos. Se unen al señor Notario, que por hacer un trabajo administrativo (¿esto coincide con esto? si, pues listo – pasen por caja) te pega el palo. Al banco donde tienes la hipoteca, que te cobra 3 euros por hacerte el certificado de cuánto les debes y otros 3 euros por hacerte el certificado de que ya no les debes nada. Al administrador de fincas, que te cobra 15 euros por certificar que pagas religiosamente. A Hacienda, que te pega un palazo sobre la plusvalía si no reinviertes en comprar otra vivienda. A los de las mudanzas. A los de las inmobiliarias. A…
Cuando todo haya acabado, haré un post con números: por cuánto compramos el piso, por cuánto lo vendimos, y cuánto dinero se ha quedado en el camino en forma de impuestos, «servicios profesionales», intereses… ¿Pelotazo inmobiliario? Pelotazo el que pegan todos éstos, que están encantados con que el mercado inmobiliario se siga moviendo (cuantas más compraventas, más cobran) y a precios cuanto más altos mejor (si vamos a porcentaje… mejor el 30% de mucho que el 30% de poco). Ellos simplemente ponen la mano y a otra cosa, mariposa.
Y sí, ya sé que los servicios hay que pagarlos. Y que los impuestos son buenos. Pero tengo la sensación de que en estas cosas inevitables, hay mucho pescador que se aprovecha del río revuelto.

Cambiar la SIM de Vodafone

Vodafone SIM

Soy cliente (a veces satisfecho, a veces no tanto) de Vodafone desde 1999. Bueno, en realidad en 1999 era cliente de Airtel. Y desde entonces tenía la misma tarjeta SIM. La verdad es que no me había dado ningún problema, pero hace poco me comentaron que sería una buena idea cambiar la SIM. Algo de que antes eran de 32k y ahora son de 64k, y eso se supone que iba a funcionar mejor…
La verdad es que el proceso es sencillo. Simplemente vas a una tienda que sea «servicio post-venta» y solicitas una nueva SIM. Tienes derecho a un cambio gratuito al año, si no te cobran. Luego llamas al servicio de atención al cliente para activar la nueva SIM… et voilá.
La verdad es que no he notado ningún cambio. Bueno, sí, uno: el tener que aprenderme un nuevo PIN después de 8 años de usar el mismo. No sé por qué me da que me voy a equivocar alguna que otra vez…

Quiero ser Jaizki

A Jaizki le «conozco» por los blogs desde hace ya tiempo. Tuve la ocasión de conocerle, por fin, en el pasado Aprendices de Bilbao. Tenía ganas, porque leyéndole uno percibe energía, una forma de ser de «echao p’alante», un tipo vital e interesante. De conocerle en persona no pude sino confirmar esa impresión.
Lástima que no escriba más en su blog. Creo que es uno de esos tipos cuyo «día a día» sería más que interesante seguir. Las ideas que pone en marcha, los negocietes, sus viajes, a quién ve y a quién deja de ver…
En fin, un tipo «inspirador» que dicen.

Perfil comunicador

Hace unos días comentaba Javier: «A mi me encantaría poder completar los contenidos de Loogic con podcast y videos pero por un lado no voy muy bien de tiempo como para preparar ese tipo de contenidos y por otro aún no me siento cómodo delante de una cámara, las veces que me han grabado ultimamente me veo realmente mal«.
Lo cuál me llevó a dejar un comentario: «lamentablemente, cada uno tenemos nuestro perfil de comunicador (que además varía en función del medio), que no siempre está alineado con el interés de lo que uno tiene que decir. Hay supercracks que tienen cosas interesantes que decir y las dicen bien por escrito, en persona, en cámara… el resto tenemos que conformarnos (en el mejor de los casos) con una combinación reducida de eso
Y es que creo, sinceramente, que eso es una realidad. Son cosas distintas, y no necesariamente concurrentes, el tener una cosa que decir y el saberla decir correctamente. Y ese «saberla decir» no es lo mismo por escrito, que hablando, que en imágenes. Ni tampoco es igual dirigirse al colectivo de académicos que al colectivo de jóvenes. Cada medio y cada público requiere un perfil de comunicador distinto.
Cada uno tenemos unos talentos determinados. Que sí, se pueden trabajar. Pero esto me recuerda un poco al (mítico) PCFútbol donde los jugadores tenían unas característica indicadas con un número. Y sí, podían crecer con el tiempo. Pero las condiciones innatas eran las que marcaban el punto de inicio de ese trabajo y el potencial que se podía alcanzar con él.
Al final, más que aspirar a dominar todos los perfiles comunicadores, creo que es importante encontrar cuál es el nuestro y explotarlo. Y, a partir de ahí, si se quiere, ir fortaleciendo otros. Pero asumiendo que «comunicadores totales» hay muy pocos, son muy difíciles de encontrar y además, en mi opinión, tienen esas habilidades innatas por lo que tampoco merece la pena porfiar por pretender llegar hasta donde ellos porque, al final y por mucho que lo intentemos, ellos van a ganarnos siempre por varios cuerpos de ventaja.
Y ya decían los FunkyBusiness que en este mundo globalizado «the winner takes it all». O el segundo es el primero de los perdedores.

Tu TONTO particular

Ya lo dice la sabiduría popular:

Más vale estar callado y parecer tonto que abrir la boca y despejar definitivamente todas las dudas

Hay gente que hace un gran trabajo despejando dudas…
En fin, no sé si os pasará a vosotros que de repente dais con un TONTO (así, con mayúsculas). Alguien que cada vez que abre la boca dice algo que a vosotros se os hace absurdo, impertinente, estúpido… alguien que sólo con el mero hecho de verle aparecer ya estás pensando «a ver qué tontería dice éste ahora» y que os genera un rechazo profundo, visceral, por encima de lo razonable. Alguien cuyos gestos, cuyas posiciones, cuyo… «todo» provoca esa reacción.
A mí me sucede. No muy a menudo, afortunadamente. Pero alguno hay por ahí. Algunos más públicos (de esos que salen en la tele) y otros más de «andar por casa». Por supuesto, la mejor forma de evitar esa subida de bilis es no acercándose a donde sabes que están. Pero no siempre es posible. Tu TONTO particular puede aparecer sin querer y amargarte el rato.
Quizás sea eso del efecto halo. Eso de que a quien te entra mal en una primera impresión ya tiendes a magnificarle sus errores y a despreciar sus aciertos, con lo cual acabas reforzando esa primera impresión. Aunque digo yo que si eso fuera así pasaría con más gente…
En fin. Esto ha sido un pequeño ataque de desahogo provocado por un TONTO. Evidentemente, y dada mi proverbial aversión al conflicto, esto será lo más cercano a una confrontación que vaya a tener. Igual este TONTO en concreto ni siquiera llega nunca a saber que le considero así. Aunque a veces me encantaría ser un poco como Calacanis, que se va buscando enemigos por todas partes y que acaba «a hostia limpia» con quien se tercie. Se tiene que quedar uno de un agusto… eso sí, luego te ponen de vuelta y media por medio mundo, pero eso yo lo soporto menos. Soy muy sentido 😛
(Y, por supuesto, una duda particular… ¿seré yo el TONTO de alguien? Supongo que sí…)

Benidorm, el urbanismo salvaje

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Bueno, ya sé que es un topicazo. Pero ahí está. Ésta es una foto de lo que se ve desde el balcón del apartamento que mis padres tienen en Benidorm. Esta foto tiene el mar de fondo. No se vé, lo sé. Bueno, ligeramente a la izquierda del hotel en construcción (que lleva parado varios años ahí, en primera línea de playa) se ve una «rayita» de mar. El resto, entre el mar y el apartamento, es una muralla de torres. Por supuesto, nuestro apartamento también forma parte de esa muralla para quienes miran desde más atrás: la foto está tomada desde una planta 18 de una torre de 27 (creo). Y en la falda del monte (lo que se ve a la derecha) son metros y metros de bloques de apartamentos.
Pienso que Benidorm (bueno, en este caso ya es término municipal de Villajoyosa) ya lo han dejado por imposible. Ha llegado un momento (posiblemente llegó hace dos o tres décadas) en el que la cosa, urbanísticamente, ya no tenía remedio. Y ya han dicho «bueno, pues de perdidos al río y que sea lo que Dios quiera». Y ahí sigue extendiéndose como una mancha de aceite.

Mails atrasados

Ya lo dice el refrán: «no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy» (¿eso no es método GTD en estado puro?). El problema con las cosas que dejas «para mañana» es que cabe el riesgo de que ese «para mañana» se transforme en un «para la semana que viene»… y así caigan en el olvido.
Estoy repasando el correo antiguo. Mi forma anárquica de gestionar el correo hace que haya mails sin responder desde hace dos y tres meses. Mails a los que puse la «estrellita» para gestionar después, pero que por hache o por be se fueron hundiendo en mi lista de cosas por hacer.
Siempre me ha parecido una falta de educación que no me contesten los mails. Por eso se me cae la cara de vergüenza cuando veo que yo he hecho lo mismo. Mails escritos hace dos y tres meses, dirigidos a mí, y sin respuesta. El mal ya está hecho, porque a la mayoría de esos mails no cabe contestarlos tres meses después; ya no es oportuno.
Me voy a tomar esto como una lección aprendida (o a aprender), a ver si aprendo a mejorar mi gestión de emails. Y a todos los que alguna vez me hayáis enviado un mail que no haya respondido, de verdad, mis disculpas más profundas.

El faro desierto

Me mandan un meme. Ya se sabe que no soy muy «de memes» pero claro, hay circunstancias y circunstancias… :). Y además, este es curioso y hoy estoy poeta. Se trata de ir asociando ideas, frase tras frase, iniciando la siguiente con el final de la anterior, y acabar titulando el post con la primera y la última del ejercicio. Veamos a ver qué sale.
El faro alumbra el puerto.
El puerto acoge a los barcos.
Los barcos huyen de la tormenta.
La tormenta lanza rayos.
Los rayos iluminan el mar.
El mar levanta las olas.
Las olas arrasan la playa.
La playa parece un desierto.
Amigos de los memes, ¿os apetece dejar la mente en blanco a ver qué sale? ¡Pues daos por enviado el meme!

VDCTV003 – Aprendices en Bilbao

Ya comenté en su día (hará unas tres semanas) mis impresiones respecto a mi experiencia con los Aprendices. Lo que no dije es que había estado cámara en ristre para plasmar esas impresiones en el videoblog. Luego lo de siempre, que para editarlo y demás hace falta ponerse, de ahí que se haya retrasado un poquito. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, y aquí está:


Agradecer a Lorena, Julen, Txetxu, Jaizki y Adolfo sus «declaraciones», así como al resto de los asistentes su colaboración para con la causa. Para todos los que tengáis interés en saber qué es «Aprendices«, ya estáis tardando en ir a su wiki.
La música es de EH Sukarra (amigos euskaldunes, ya me sabréis disculpar si la canción dice alguna barbaridad, pero es que mi euskera nunca pasó del «ni Raul naiz» y del «zutea bada ez erabili»… eso sí, tiene ritmo).
Ah, y la foto del final se la he «mangado» a M@k de su Flickr
Esta vez he conseguido evitar el entrelazado, y las condiciones naturales de iluminación eran mucho mejores, así que el resultado creo que ha mejorado desde el último «episodio». Pues poco más, espero que os guste!