
En Madrid, en la fiesta aniversario de eBay
WSL Selección
De nuevo tardísimo en la madrugada y escribiendo. Qué malo es llegar «tarde» a las cosas.
En fin, hoy dábamos el pistoletazo de salida a la nueva aventura en Weblogs SL: WSL Selección, o nuestra labor de representación de blogs de terceros en la comercialización y gestión de la publicidad. Algunos pensamientos sin hilar al respecto:
Qué razonable es el crecimiento de WSL. Primero, hagamos un blog (Xataka). Como ese blog funciona, hagamos más (WSL Media). Como hacer blogs para nosotros funciona, hagámoslos para terceros (WSL Empresas). Como comercializar y gestionar la publicidad es un pilar muy relevante, hagámoslo directamente prescindiendo de intermediarios. Como ya comercializamos y gestionamos nuestra propia publicidad, hagámoslo para otros (WSL Selección). Esa coherencia, respeto por los tempos y claridad en la visión es algo que me enganchó del proyecto en su momento, y que me refuerza en mi idea del mismo.
Somos los más indicados para hacer este movimiento. Ya comercializamos y gestionamos un inventario enorme de posiciones publicitarias en algunos de los blogs más relevantes del panorama bloguero en castellano (los de nuestra red). Ya estamos en contacto directo con todas las agencias importantes en este mundillo. Además evangelizamos sobre publicidad en blogs, comprendemos y defendemos la publicidad en blogs con todos sus matices y diferencias respecto a la publicidad «online» en general porque sólo vendemos publicidad en blogs. Nadie está en mejores condiciones que nosotros para vender cientos de miles de posiciones de publicidad en blogs relevantes.
No vamos a vender nada distinto de lo que vendemos para nosotros mismos. Y eso creo que es muy importante. Los primeros beneficiados de una buena comercialización y gestión de la publicidad somos nosotros y nuestros blogs. Y ese (y no la comisión que se vaya a cobrar a los blogs representados) es el principal incentivo y la principal garantía de que nos vamos a desvivir por hacerlo bien. Nos va la vida (empresarial) en ello.
WSL Selección es un clásico acuerdo win-win. Ganan los blogs representados que, a cambio de una comisión, dispondrán de una estructura comercial que les conseguirá CPM’s netos más altos de los que podrían conseguir por sí mismos gestionada además llave en mano. Y ganamos nosotros fortaleciendo nuestro portfolio con algunos de los blogs más relevantes del mundillo, blogs complementarios a los nuestros, y obteniendo de esta manera unos rendimientos de escala y de rentabilidad marginal muy interesantes (teniendo en cuenta que el coste marginal de vender mil impresiones más es pequeño una vez que ya tienes el equipo, la infraestructura y realizas la gestión comercial).
Qué buenos compañeros de viaje. Los número 1, 5 y 7 de los blogs más relevantes según top.blogs.es, o los número 1, 4 y 7 según el ranking de Alianzo. Éstos, para empezar; después, si todo va bien, vendrán más más.
WSL Selección es tambien un reto para nuestra área comercial. Un reto porque el inventario crece de forma inmediata en varios millones de impresiones, que hay que vender (aunque son impresiones «premium» que probablemente tengan una excelente salida en el mercado). Un reto porque hay nuevos clientes, con sus expectativas, a los que tener satisfechos (¿conseguiremos darles la rentabilidad que esperan? ¿tendrán todo el control que desean sobre su publicidad? ¿conseguiremos para ellos un gran volumen de campañas? Creemos que sí, pero el movimiento se demuestra andando).
¿Y el futuro qué? En este sentido, también es un reto porque el crecimiento de este invento hay que hacerlo con tiento: de nada valdría sobredimensionar nuestra cartera de «representados» si no crece, en la misma proporción, nuestra capacidad para llenar ese inventario. Ambas cosas tienen que crecer a la par, y manteniendo las expectativas de todos.
¡El A! ¡El B!
Venía al volante desde la playa y me dió por poner la radio. Debate sobre el Estado de la Nación. Y en vez de quitarlo… ¡voy y lo dejo! Masoquista que es uno… el caso es que he tenido un dejá vù. Corría supongo que el 84, u 85. Fiestas del colegio. Partido en la cumbre. El A, contra el B. Yo no jugaba (nunca tuve aptitudes ni creo que actitudes para el deporte), solo animaba. Y nosotros gritábamos «Â¡El Aa! ¡El Aa!» y los de enfrente gritaban «Â¡El Bee! ¡El Bee!». Y nosotros más fuertes «Â¡El AA!». Y ellos «Â¡El BEE!». Y así hasta quedarnos afónicos. En realidad no importaba mucho cómo jugaba cada uno, ni siquiera casi quién ganara. Sólo gritar más fuerte que los otros el nombre de nuestra clase.
Y así está la política de este país. Incluso en el Congreso, presunto pilar de nuestra democracia parlamentaria. Los míos son los mejores, los otros los peores. Si habla el mío, aplaudo en pié. Si habla el del otro, le grito y le interrumpo. «Â¡El AA! ¡El BEE!». No importa en realidad lo que se dice, si está bien o mal dicho, si responde a una realidad o a un deseo. De hecho, pese a ser presuntamente un debate, hay poca correlación entre lo que el uno dice y el otro responde. En realidad, lo único que importa es enardecer a la masa de hooligans.
Mal está que lo hagan los políticos. Pero es que uno se va a leer qué opinan los periódicos… y se encuentra los mismos o peores ultras. Al enemigo, ni agua. «Los otros» no han hecho nada bien, nosotros todo lo hacemos bien. Y luego el «debate» se traslada a la calle. Y así estamos, metidos en este permanente diálogo de besugos. Y llegarán unas nuevas elecciones, y volveremos a las mismas: medio campo de futbito gritando «Â¡El A!» y otro medio gritando «Â¡El B!», sin pararse a mirar el partido. ¿Y así hasta cuándo?
Que hartito estoy de esta gente. Lo malo es que no hay forma de librarse de ellos.
PD.- Se me olvidaba una de mis favoritas… «Â¡Aunque gane, aunque pierda, el B es una mierda!». Por si no lo habíais notado, la H de Hernández me colocaba, aunque fuese por poco, entre las filas del «A». Luego llegó sexto y me vi trasladado (por aquello de que de dos clases se pasaba a tres) al B. Vaya paradoja, tantos años de desgañitarme contra el B y ahora yo era del B… y llegó COU y volví a ser A… supongo que ahí descubrí que no valía la pena casarse con unas siglas ni tampoco hacerse hooligan de nada, porque el mundo era un pañuelo (o, como decía Marisol… la vida es una tómbola tom-tom-tómbola)
Unos días de relax

Aprovechando que mis padres están unos días en Benidorm (prejubilación, divino tesoro), nos vamos a ir la familia completa cuatro días a la playa. Unas minivacaciones, ¡yuju!. Sábado de viaje, domingo y lunes allí, y el martes el camino inveso. Bueno, menos da una piedra. Lo justo para que los abuelos y la tía disfruten del pequeñajo en la playa (bueno, y nosotros también).
Así que que ustedes lo pasen bien, la semana que viene más!
Foto | OjoDigital
El julio del autónomo
Este es mi primer pre-verano como autónomo. Y hay tres cosas justo ahora que me hacen echar de menos mi condición de asalariado…
En esta época, uno ya estaba pensando en las vacaciones. Ese periodo en el que te podías ir cuatro semanas enteras, desconectar totalmente del trabajo y llenar la cabeza con otras cosas. Sin embargo, la sensación que tengo es que siendo autónomo esa «desconexión» no va a ser tanta… al final, y más en un negocio como el de los blogs, no es posible «echar la persiana» y desentenderse. Los blogs siguen online, se sigue publicando… y tú sigues siendo el responsable.
También en esta época uno vislumbraba la paga extra. ¡Bendito invento! Por que el efecto psicológico de una paga «de más» es estupendo, aunque sepas que es a lo que tienes derecho. Y este año el autónomo no tiene paga extra… está sometido a la vulgaridad de sus facturas corrientes y molientes.
Y qué decir de la devolución de Hacienda… otros años, merced a unas retenciones ajustadas y a la deducción por vivienda habitual, declarar el IRPF era una fiesta porque la devolución era casi otro sueldo. De nuevo, puro efecto psicológico porque en realidad era dinero que te habían estado «quitando de más» durante el año y no hacían sino devolver lo que ya era tuyo. Pero coño, rencontrarse con ese dinero era como ver a un amigo al que hace tiempo que no ves… Sin embargo, el autónomo y las retenciones a cuenta del simple 15% hacen que a la hora de ajustar cuentas con la Agencia Tributaria el saldo sea mucho menos alentador. Por los pelos me han devuelto algo. El año que viene, me tocará pagar (todo el año de autónomo, y encima sin vivienda para deducir…)
Tres motivos, en fin, de cierta nostalgia por la nómina… (ah, y me dejaba el cuarto motivo… en julio se paga el IVA del segundo trimestre… otra «hostia» bien dada).
Representando a un cliente ante los blogs: una experiencia
(Buf, menuda chapa voy a soltar…. los que estén interesados en blogs, acercamiento de las empresas a los bloggers, relaciones públicas con la blogosfera, etc… que sigan. Los que no, vayan a la siguiente casilla 🙂 )
Estos días estoy inmerso en un miniproyecto para un cliente al que estamos ayudando a mover entre los blogs una iniciativa que ha lanzado. Cuando contactó con nosotros por primera vez, nos pidió ayuda para «hacer marketing de guerrillas en los blogs». Después de varios intercambios de emails en los que fuimos bastante tajantes a la hora de trazar una línea que separase qué cosas entendíamos nosotros que podíamos hacer y qué cosas entendíamos que no podíamos / debíamos hacer en ningún caso (estilo spam en comentarios, crear usuarios falsos para comentar, comprar posts, «campañas secretas» y demás tipo de cosas que sabemos que otros hacen pero con las que no queremos estar vinculados en absoluto), planteamos que podíamos ayudarles en dos pasos:
1. Seleccionando a qué blogs podía tener sentido, en un momento determinado, contactar para informarles de la existencia de esta iniciativa. La tendencia inicial es «a todo el que se menée», pero nosotros introdujimos el criterio de dirigirnos sólo a aquellos a los que creyésemos que, al menos en cierta medida y a priori, les pudiera interesar la iniciativa teniendo en cuenta la temática de su blog o su trayectoria previa. Por experiencia propia sabemos que pocas cosas hay más frustrantes que recibir correos de gente que te propone cosas que no tienen nada que ver ni con tu blog, ni con lo que sueles tratar, ni nada.
2. Realizando la aproximación a los blogs por ellos. En este sentido, entendíamos que igual el hecho de ser nosotros quienes hiciésemos un acercamiento personalizado e individualizado a los bloggers podía mejorar la respuesta frente a un acercamiento directo del cliente. En la elaboración del mensaje, en la interacción… probablemente nosotros pudiésemos tener más tacto, «hablar el lenguaje de los bloggers».
Obviamente, el objetivo de la acción es dar a conocer la iniciativa entre los blogs con la intención, nada oculta, de que si les resulta interesante hablen de ella y le den visibilidad y difusión. Aunque esta intención es de cajón (es la que tienen todas las notas de prensa desde que el mundo es mundo), en nuestra comunicación estamos siendo totalmente claros y transparentes al respecto. Algo que en condiciones normales se da por dicho nosotros lo decimos expresamente: «Me pongo en contacto contigo porque tenemos un cliente,al que estamos ayudando. Han creado un minisite y una campaña relacionada, y, como saben de lo importantes que se han vuelto los blogs en estos tiempos, están muy interesados en darla a conocer en el mundo de la blogosfera (con el objetivo que a nadie se le escapa de que mucha gente hable de ella y así llegar a cuanta más gente mejor)». Nadie podrá decir que se la estamos intentando colar ocultando nuestras intenciones…
Ahora bien, en el respeto que obviamente les tenemos a los bloggers, tenemos claro que nuestro objetivo es más que nada dar a conocer la iniciativa a esos bloggers. Que sepan que existe. Y luego, con todos los datos sobre la mesa (incluyendo el conocimiento de que se trata de una iniciativa comercial, sin duda), que sean ellos los que decidan con su criterio editorial si es algo que puede tener interés para sus lectores o si no, qué enfoque quieren darle, si el hecho de que sea una iniciativa comercial lo invalida per sé o no… que si no se habla de ello en su blog sea porque después de valorarlo no lo considera oportuno, y no porque «uy, no tenía ni idea de que eso existiese». Obviamente no hay pago ni contraprestación ninguna en caso de que decidan hablar de la iniciativa, ni ningún tipo de consecuencia si deciden no hacerlo. Los bloggers son los reyes de sus propios blogs. Como decimos en la comunicación, «por supuesto, estaríamos encantados de que a raiz de conocerla, os pareciese lo suficientemente interesante como para hablar de ello en vuestro blog, pero tenemos muy claro que eso es algo que depende total y absolutamente de vuestro criterio editorial, cosa que como os podéis imaginar respetamos más que profundamente.»
En definitiva, hemos planteado una comunicación totalmente transparente y abierta, creemos que muy contextualizada a un conjunto de blogs en los que conocer la iniciativa podría tener sentido. Aun así, somos conscientes de que alguien podría considerar esto «fuera de lugar». Tanto, que en la propia comunicación ofrecíamos disculpas si así era: «Aun así, cabe el riesgo de que alguien pueda sentirse molesto con nuestra actuación. Espero que no sea vuestro caso ya que, como digo, hemos intentado hacer esto de la forma más respetuosa posible. Si así fuera, en todo caso, os ofrezco disculpas anticipadas y os agradecería que por favor me trasladáseis exactamente en qué aspecto creeis que esto se «pasa de la raya» para tenerlo en cuenta en el futuro.»
La respuesta está siendo en líneas generales bastante buena. No tanto por las menciones que se estén produciendo (que las hay) sino por cómo se están tomando los bloggers la comunicación. Algunos nos han dicho «Me parece una manera perfecta de presentar el nuevo sitio. Prometo echarle un vistazo en cuanto tenga un rato…», otros «publicare algo al respecto porque a primera vista parece divertida y asi ademas les doy algo fresco a los lectores», otros «Lo de la campaña a parte de hacerme gracia me ha venido de perillas, en estos días de escasa creatividad. Además he visto que nadie había publicado nada hasta ahora (es algo que yo valoro mucho a la hora de publicar)».
Otros han decidido, una vez vista la campaña, que no iban a comentar nada al respecto: «No puedo hacer mencion de el por varias
razones. Pero la principal es que es totalmente comercial y solo busca nuevos clientes. Y no creo que ese sea el tipo de contenido util para mis lectores», «En referencia a la campaña que me adjuntas, ya la conocía de verla en medios impresos. En principio no me atrajo demasiado, aunque el concepto en el que se están intentando posicionar no me parece malo.». Perfecto. Objetivo cumplido. Conocen la campaña, la han valorado y han decidido no hablar de ella. Ni el más mínimo problema con eso, faltaba más. Para mí es tan satisfactorio esto como lo del párrafo anterior.
Ahora bien, hay una pequeña minoría de personas que, pese al tacto y al cuidado con el que hemos diseñado la comunicación, y pese a incluir unas «disculpas preventivas» en ella, se han tomado a mal el hecho de que les hayamos contactado. «Me parecio puro spam» (lo curioso es que quien dice esto luego dice «la verdad que esta muy bueno el blog, lo que si por ahi la forma de conocerlo no me gusto mucho por que ralmente me parecio que puede haber otras formas»… a mí me gustaría saber cuáles… ¿cómo pretendes enterarte de que eso existe si te parece mal que te informe de ello?), o «lo que ustedes pretenden, enviando estos emails a cuanta web de viajes se les cruce, es que los bloguers incautos hagan su trabajo de promocionar la web, servicio por el cual ustedes seguro estan cobrando y bien».
Obviamente no estoy de acuerdo, creo que pocos spammers actúan con transparencia o claridad diciendo quiénes son y qué pretenden desde el principio, se dedican a enviar correos personalizados o pasan horas respondiendo emails con dudas de sus receptores. Si uno trata de pescar bloggers incautos lo hace engañándoles, diciéndole medias verdades, ocultándoles información, haciéndose pasar por quien no es; nosotros lo que hemos hecho ha sido poner todas las cartas sobre la mesa y dar al blogger (como corresponde) toda la información para que pueda tomar su decisión con pleno conocimiento de causa. Me tranquiliza saber que quienes han reaccionado así son una minoría y que además entre la mayoría que se han tomado las cosas con naturalidad (independientemente, insisto, de que luego decidan hablar de ello en sus blogs o no) están algunos bloggers a los que respeto mucho.
Aun así, no deja de preocuparme haber transmitido aunque sea a unos pocos la sensación de que estamos haciendo spam o que nos aprovechamos de ellos. No sé si habrá algún matiz que hubiésemos podido añadir a nuestra comunicación para disminuir esa sensación, pero tengo la sensación de que más limpio y transparente no se puede ser una vez aceptado el hecho de que estamos intermediando (y no gratis, obviamente) por un cliente en la difusión de una iniciativa. Lo cual me lleva a pensar que quizás simplemente es un «berenjenal» en el que no merezca la pena meterse porque siempre habrá alguien que te va a poner falta.
Ésta está siendo nuestra primera experiencia en este tipo de acciones. A priori creemos que podemos aportar bastante valor a unos clientes que, en líneas generales, entran en los blogs como elefante en cacharrería. Una vez la acabemos y tengamos más feedback, podremos sacar conclusiones de si es algo en lo que merece la pena insistir o si por el contrario nos trae más dolores de cabeza de los necesarios.
En todo caso, tengo la conciencia tranquila porque tanto el planteamiento como el desarrollo de la acción lo estamos haciendo de la forma más limpia, transparente y honrada que hemos sido capaces de articular. Nadie podrá decirnos que hemos ido de tapadillo, usando malas artes o contando medias verdades. Es probable que si lo hubiésemos hecho así (por ejemplo, fingiendo ser un lector que envía una sugerencia de «mira qué sitio más chulo he descubierto en internet» o poniendo comentarios en plan «a todo esto, ¿habéis visto este sitio cómo mola?») hubiésemos tenido incluso más «éxito» en términos de menciones obtenidas. Pero eso es algo que está fuera de toda discusión, nosotros no hacemos eso bajo ningún concepto.. Por ser escrupulosos, incluso hemos dejado fuera de los «blogs objetivo» los que pertenecen a nuestra red pese a encontrarse entre los más relevantes para que nadie pueda decir que «hablamos de la campaña porque nos pagan».
En definitiva, soy consciente de que estamos moviéndonos en una zona un tanto gris pero creo que estamos poniendo todo de nuestra parte para que nadie nos pueda reprochar nada en nuestra forma de actuar. Ahora, si al final lo que se ve mal es el mero hecho de que ayudemos a un cliente a relacionarse con los blogs… uff… entonces ya estamos hablando de otra cosa.
A la SGAE no le gusta que le llamen ladrones
O eso parece a raiz de la demanda interpuesta contra Julio Alonso. Bueno, a estas horas (2 de la mañana) ya todo el mundo se habrá enterado del asunto. A Julio le demandan por un post que escribió hace tiempo sobre el google boombing que vinculaba la palabra SGAE con ladrones. Al margen del apoyo que obviamente pueda recibir Julio por mi parte, hay varias cosas que me han llamado la atención después de leer por encima la demanda (sí, soy así de friki, ventajas de haber estado rodeado de abogados durante unos años).
Creo que el post original de Julio tenía dos elementos «discutibles» en los que no las tendría todas conmigo en un juicio:
- Cuando enlazaba la palabra ladrones a la SGAE (contribuyendo así al google bombing que pretendía ilustrar). Creo que si alguien se pone pegajoso con eso habría que darle la razón en que ese comportamiento puede afectar al honor. Y creo que Julio hizo muy bien en retirar ese enlace tras el primer burofax recibido de la SGAE.
- El titular «SGAE=ladrones». Se puede argumentar (y creo que con cierta solidez) que es un titular que pretende ilustrar lo que es un «google bombing» y que no tiene, por sí mismo, un caracter afirmativo (del estilo «los de la SGAE son unos ladrones») y por tanto difamatorio. Pero si alguien quiere verlo de forma textual, podría decir «aquí pone que SGAE es igual a ladrones, eso es difamación». Y si un juez no quiere atender a la contextualización, y toma en consideración además que ese resultado lo muestra Google… lío que te crió. Personalmente, si hubiese sido yo, igual hubiese optado por otro titular, incluso por cambiarlo a posteriori. De esta forma, nadie podría argumentarme la textualidad del mismo.
Es decir, que de las dos cosas que yo veo realmente «dudosas», una está retirada y la otra se puede argumentar desde un punto de vista contextual (aunque insisto, yo veo un riesgo por ahí).
Pero es que luego la demanda se mete en unos vericuetos curiosos, que a mi modo de ver no tienen ningún sentido, pero que habrá que ver cómo lo valoran los jueces:
- La demanda viene a afirmar que, por el hecho de enlazar a sitios donde se insulta a la SGAE, el responsable es Julio. Es decir, que si yo digo «fulanito dice que eres un sinvergüenza» es igual que «yo digo que tú eres un sinvergüenza». A mí es una postura que me parece que no tiene ni pies ni cabeza (a eso se le llama matar al mensajero, vamos) y que nadie en su sano juicio podría acusarme a mí de difamar por decir que otro te insulta…
- La demanda viene a afirmar también que, por el hecho de que en comentarios se insulte a la SGAE, el responsable es Julio. Y ahí entramos en un terreno pantanoso, en el que una sentencia desfavorable pondría patas arriba todo el sistema articulado entorno a los blogs. Es decir, que si en comentarios a mi blog alguien dice «fulanito es un ladrón»… ¿soy yo el responsable, aunque no lo haya dicho yo? ¿Qué va a pasar entonces, tendremos que moderar todos los comentarios? ¿Tendremos que exigir fotocopia del DNI para comentar, de forma que quede claro que la opinión pertenece a Fulanito de Tal, con DNI X, y que él es el responsable? Para mí desde luego no tiene ningún sentido que me hagan a mí responsable de lo que opinan otros, pero tampoco tengo todas conmigo de que un juez lo vea igual que yo… al fin y al cabo, la página es mía… (y leyendo más en profundidad la demanda, y viendo la jurisprudencia al respecto… uffffff….)
En fin, que se presenta un caso más que interesante. Francamente, no lo veo del todo claro, de hecho lo veo un poco oscuro. A Julio le pueden «pillar» por un par de sitios. Seguro que Julio contará con el mejor asesoramiento posible (me encantará conocer los argumentos de la parte defendiente), además de con el apoyo de mucha gente. Pero para hacer honor a la verdad, la demanda parece bastante sólida si atendemos a criterios de derecho… en fin, a ver qué dicen los jueces.
De todas formas, y hablando en términos generales (y con esto quiero decir de forma expresa, potenciales abogados de la SGAE con ganas de demandarme, que no me refiero en concreto a la SGAE, es decir, que no tengo una intención difamatoria ni pretendo realizar una intromisión en el honor de la SGAE), creo que si no te gusta que te llamen algo, lo mejor es empezar por no hacer cosas que puedan merecer ese calificativo. Ya dice el refrán eso de «cuando el río suena… agua lleva».
En todo caso, esto viene a corroborar algo que comentaba esta tarde con unos cuantos bloggers: que muchas veces (en el mundo de los blogs y también fuera de ellos) actuamos con cierta despreocupación respecto a las leyes, confiando en la buena fe de todo el mundo… pero que si a alguien le da por gastar tiempo y dinero en hacer que se cumpla la ley de forma rigurosa vía demanda, en muchos casos veríamos que estamos incurriendo en muchos riesgos legales…
Al Beers&Blogs de junio
Solo un miniapunte para contar que mañana (hoy) miércoles aprovecharé que voy a Madrid por motivos laborales para darme una vueltecita por el Beers&Blogs. Francamente, creo que este puede ser uno de los más apetecibles del año, esa terracita al aire libre mientras anochece en Madrid…
¿Cómo se contacta con este blog?
Por motivos que no vienen al caso estoy intentando ponerme en contacto con una serie de bloggers a través de sus blogs. Y me llama la atención cómo muchos de ellos, simplemente, no ofrecen una posibilidad de contactar con ellos. No hay una dirección de email. No hay un formulario que genere un email. No hay un perfil del autor con ninguna indicación sobre cómo contactar… en algunos de ellos, la única opción es descolgarse con un comentario totalmente ajeno al tema de un post cualquiera y solicitar que te devuelvan el mensaje.
¿Esto es voluntario? No sé, no lo creo. Creo que en la mayoría de las ocasiones es puro despiste… pero para mí es importante abrir esa puerta a los visitantes. ¿Eso genera un cúmulo insospechado de correos y de contactos? Por mi experiencia diría que tampoco es para tanto… la gente suele ser muy respetuosa con los demás. Yo habré recibido unos cuantos emails de este tipo, creo que ninguna llamada telefónica ni ningún intento de agregarme a ningún messenger. Y eso que tengo toda esa información a disposición de quien la quiera.
Es más, de los contactos recibidos algunos son para pedir cosas (y ya se sabe, contra el vicio de pedir…), pero otros son en realidad para ofrecerlas: una oportunidad de colaboración, un recurso interesante, etc… si no damos un canal a esas personas para que accedan a nosotros, no podrán hacerlo. Si tienen mucho interés, posiblemente se tomen la molestia de buscar la forma. Pero si se lo facilitamos, mucho mejor…
¿Alguien puede ver problemas de privacidad con esto? Yo siempre digo lo mismo… toda la vida de dios nuestros datos estaban en las guía telefónica: la dirección, y el teléfono. Si alguien quería contactar con nosotros, podía hacerlo sin mucho esfuerzo. Y si quería ir a vigilarnos a nuestro portal, idem. Los medios electrónicos, por tanto, no han generado una nueva «amenaza contra la privacidad». Quizás, todo lo más, una percepción de amenaza. Quizás sea el signo de los tiempos, cuando todo nos parece más amenazante de lo que quizás sea.
En definitiva, que tener un blog y no ofrecer a los lectores un punto de contacto es como tener una torre sin puertas…
