Una cosa en la que estoy profundizando con las fotos (y que la verdad es que nunca me había planteado) es en el tamaño y sobre todo en la proporción (relación entre el ancho y el alto) de las mismas. Y es que resulta que en la fotografía tradicional, con los carretes de 35mm, las dimensiones de los negativos mantenían una relación 3:2 entre el ancho y el alto. Sin embargo, en la fotografía digital la relación por defecto es de 4:3. ¿Qué efecto tiene esto? A la hora de sacar fotos o de almacenarlas, en realidad poco importante: sea 4:3 o 3:2, al sacar la foto (o al escanear una foto tradicional) obtendrás una imagen con un número determinado de píxeles (que guardarán la proporción de origen) y santas pascuas.
El problema viene a la hora de imprimirlas. Porque los formatos tradicionales están adaptados a las dimensiones del 3:2, por lo que al tratar de imprimir una foto digital (de 4:3) sobre uno de estos formatos nos encontramos con que no «cuadra»: si lo ajustamos para que la foto cubra el espacio vertical, nos «faltará foto» para rellenar todo el formato en la horizontal. Y si lo ajustamos para que cubra el espacio en la horizontal, entonces nos «sobra foto» en la vertical y hay que recortar.
La cosa se complica aún más porque algunos de los formatos tradicionales de foto impresa no responden exactamente a ninguna de las dos proporciones (por ejemplo, un 18×13 no es exactamente un 3:2 ni tampoco un 4:3).
La solución que se aplica en los laboratorios de revelado para adaptar la foto de origen al formato elegido puede ser o bien recortar la parte de la foto que sobra, o bien poner un marco a las fotos que, merced a aplicarle un grosor diferente en los segmentos verticales y los horizontales, consiguen adaptar la proporción.
En todo caso, la solución ideal es saber a priori en qué formato vamos a imprimir y ajustar nosotros el tamaño de la imagen para esas proporciones. Así nos aseguramos de ser nosotros los que decidimos qué parte «cortamos» si hace falta.
dia-a-dia
Del píxel al megabyte
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Una de las cosas que más me gustó de la primera clase del curso de fotografía fue el repaso que hicimos al concepto del píxel y a su impacto en todo el proceso de la fotografía, desde la captación a la reproducción pasando por el almacenamiento.
El píxel es la unidad básica con la que se forman las imágenes en el entorno digital. Al final, una fotografía digital no es más que un mosaico formado por un montón de puntitos que, vistos desde la distancia adecuada, componen la imagen. De hecho, si nos acercásemos mucho podríamos ver esos puntitos.
Así, a la hora de tomar la fotografía, el sensor detecta la luz que recibe (en tantos píxeles como defina su capacidad: por ejemplo una cámara de 6 megapíxeles será capaz de transformar la luz que reciba en unos 3.000×2.000 puntitos) y la transforma en información correspondiente a cada uno de los «puntitos».
Así son los bloggers
Me gusta mucho la definición
Ni estrellitas, ni vedettes ni nada que se le parezca: gente normal, que hablan de cosas que les gustan, que poseen medios sencillos de producción, y que se convierten en influyentes o no sólo en función de su comportamiento y su trabajo.
Excursión a Segovia
Aprovechando el puente decidimos irnos el sábado a «ver mundo» y elegimos Segovia, que está a poco más de 100 kilómetros de aquí. Claro, que uno se acostumbra a viajar en autovía y se olvida de las carreteras autonómicas, atravesar pueblos… así que se hizo más largo de lo previsto. Entre eso y que no habíamos salido demasiado pronto… nos vimos entrando en Segovia casi a la hora de comer. ¡Grave error! Los parkings rebosaban, no había dónde dejar el coche. Estuvimos tentados de irnos, pero al final acabamos aparcando en un barrio de las afueras, con lo que nos tocó caminar. Y llegar casi a las 2 al centro… y busca un sitio para comer, con miles de personas pensando en lo mismo a la vez. Al final decidimos quedarnos a esperar turno en un mesón céntrico… una hora casi de espera. Y todo para acabar comiendo un cochinillo más tieso que la mojama… en fin, la parte culinaria deberíamos haberla previsto mejor.
El caso es que eran pasadas las cuatro cuando empezamos nuestra visita turística, lo cual para un «día» de excursión no está mal. Pero luego fué una tarde de lo más agradable. El tiempo acompañó, una tarde otoñal espectacular. El acueducto imponente (lo que más me sorprendió fué ver que, aparte de la estructura central más conocida, el acueducto se prolonga hacia el este y que es posible recorrer su base hasta donde los arcos desaparecen porque ya no hay desnivel que cubrir). La ciudad estaba de bote en bote, dándole «vidilla». La calle Cervantes y la calle Juan Bravo nos llevaron a la Plaza Mayor y a los pies de la gran Catedral. Seguimos camino de bajada hacia el Alcázar, también enorme, suspendido en el abismo (muy recomendable la visita panorámica que nosotros hicimos de pasada en coche por las afueras de la ciudad, que permiten ver el Alcázar en su esplendor, las murallas y la Catedral). Las murallas al atardecer recogen toda la luz del sol, muy bonitas también. Y ya iniciamos el camino de vuelta por la Judería para volver a la Plaza, donde estuvimos tomando un café y dejando que el peque se desfogase un poco… y finalmente camino de vuelta hacia el acueducto y luego hasta el coche, que había que volver a casa.
Un día largo y cansado, que empezó regulín por lo saturado que estaba todo para circular, aparcar y comer, pero que luego nos dejó una tarde muy disfrutada.
El video lo hicimos nosotros, y se ha ido de cabeza a ilustrar un post de Videoviajero (es el primero que es mío, pero habrá más, me gustó la experiencia de grabar la visita). La música que acompaña las imágenes, de Divertimento Folk (ver concierto en Sala Galileo)
El desfile y yo

Ayer (bueno, ya antes de ayer) fué el desfile del Día de la Hispanidad. Y reconozco que me gusta verlo… es curiosa la dualidad que me genera «lo militar».
Por un lado, disto muchísimo de ser un «militarista»: creo que la guerra es lo peor que le puede pasar a una sociedad, que es una situación que nos vuelve a convertir en esos animales que quizás nunca hemos dejado de ser. No llego a imaginar la brutalidad que se esconde detrás de una guerra, aunque las (pocas y dosificadas) informaciones que nos llegan de las guerras reales y las (a veces edulcoradas, aunque cada vez menos) recreaciones cinematográficas nos hacen pensar que tiene pocos límites. Y los militares existen porque existe la guerra: puedo entender desde un punto de vista racional su existencia (no soy un utópico de los que dirían que «sobran los ejércitos»… sí, sobran, pero a ver quién es el primer país que se dedica al flowerpower). Filosóficamente, desprecio la violencia como medio para ningún fin. Mi carácter tiene infinitamente más de conciliador y sosegado que de guerrero. No tengo ningún antecedente relacionado con lo militar: no es que yo no hiciese la mili, es que ni mi padre la hizo. Pero sin embargo… me gusta el desfile y, por extensión, muchas cosas vinculadas a él.
Me gustan los uniformes, las banderas, el porte de los soldados, las formaciones perfectas, el paso marcado, la presencia de los aviones y la artillería… me gustan las marchas militares, los himnos, la historia, la simbología, las curiosidades… me gusta la estrategia militar, hasta algunos valores vinculados (al menos en teoría, luego en la práctica ya habrá de todo) a lo militar: el valor, la lealtad, el orgullo, el compañerismo, el sacrificio…
Casi podría decir que de «lo militar» me gusta todo… menos el hecho de que todo está articulado con el fin de matar, que es inherente a ello.
Qué raro soy.
PD.- La foto de Esteban Trigos, que estuvo en el desfile e hizo unas cuantas.
VDCTV004 – Historias en Hoteles
El pasado martes estuve en Madrid asistiendo a la presentación de Historias en Hoteles. Se trata de una iniciativa de NH Hoteles que consiste en recopilar relatos de anécdotas sucedidas en los hoteles y en la elaboración de libros basados en ellas a cargo de algunos conocidos autores. El primer libro, que se presentaba en esta ocasión, está escrito por Juan Luis Cano de Gomaespuma (Guillermo Fesser le hace el prólogo). Juanma López Iturriaga será el encargado del siguiente, y es de desear que haya más…
Los libros se pondrán a disposición de los clientes en los hoteles NH y la recaudación que se obtenga con ellos será destinada a un proyecto de Intermón Oxfam en Burundi.
Desde Weblogs SL hemos colaborado en el proyecto con el diseño y puesta en marcha de www.historiasenhoteles.com, el lugar donde se irán publicando las historias que se vayan recibiendo y que servirá como vía de enganche para que más gente pueda enviar las suyas (¡hay premios!).
La presentación estuvo bastante bien, nos echamos unas risas con los Gomaespuma y sus aventuras con Cándida en los hoteles de este país, y con el Iturriaga contando batallitas de cuando compartía habitación con Fernando Romay… luego unos ricos «canapiés» en el patio del Casino de Madrid (qué bonito, oiga… eso sí, nos tuvieron que dar una pegatina de «prensa» porque íbamos sin traje y corbata como prescribe el club…) y para casa. Ni tan mal :).
PD.- Por cierto, que se me pasaba: la música es una mezcla (¿mashup? ¿bootleg? Oiga, a mí hablenme en cristiano) a base de una reconocible canción de Ini Kamoze y otra también reconocible de Beck que han hecho en Electrosound y que descubro gracias a Vavá
Entrevista en Comunidad en la Red
José Antonio Gallego es responsable de comunidad en eBay, es ahí donde nos conocimos por primera vez ya que ha sido nuestro interlocutor para la coordinación del blog de eBay que hemos hecho en Weblogs SL. Un tío majete, a pesar de su confeso madridismo, pero además una persona muy centrada en la importancia de las comunidades virtuales. Tanto, que ha creado un blog, Comunidad en la Red, para hablar de este tema tan específico y tan «de moda» (pero que, lejos de ser una tormenta de verano, creo que es una de las «revoluciones» de la nueva era de la tecnología).
El caso es que me pidió que le diera algunos puntos de vista sobre mi trabajo y sobre mi visión de las comunidades virtuales, que ha plasmado en una entrevista.
Qué es lo importante, el dinero o la vida

¿Tener más dinero o disfrutar más de la vida? Me encantó este graffiti que he visto en el flickr de Daquella Manera (blog)
La mirada sucia
Curioso, ¿no? Creo que podría cambiar el material que usaba antaño para hablar de las diferencias de percepción (por ejemplo, el cuadro de la joven y la anciana), seguro que esto llamaba mucho más la atención.
Visto en El Confidencial
Con Richdadclub.es
Esta mañana, aprovechando que estaba por Vizcaya, me acerqué a la reunión que se había organizado a través de Richdadclub.es para jugar a Cashflow101 . Cashflow101, el juego basado en los planteamientos de Padre Rico, Padre Pobre, de R. Kiyosaky que Jaizki Arteagabeitia está impulsando a través de Richdadclub.es. Tenía curiosidad por ver el juego en funcionamiento, y la verdad es que es curioso y con más «recao» de lo que pudiera parecer… da que pensar.
El caso es que no pudimos jugar demasiado… entre que yo llegué tarde, que todos éramos novatos, y que Jaizki tenía que recoger más pronto de lo previsto… apenas pudimos paladear un poco el juego. Pero un rato entretenido, sin duda.
La razón por la que Jaizki tenía que marcharse es que uno de sus emprendizajes, Obsequios Arbeau, patrocinaba un torneo montado por Propadel (otro emprendizaje en el que también anda metido un «viejo conocido blogosférico», Mario López de Ãvila). Jaizki tuvo la amabilidad de invitarnos a probar sus productos así que ya de paso tuve la ocasión de saludar en persona a Mario (que también estuvo rumboso y nos regaló una camiseta de Propadel) y charlar un ratito (corto, porque yo también tenía que marchar).
En fin, que así se fué la mañana. Una lástima que fuese todo tan atropellado, porque me hubiera gustado charlar más rato y con más tranquilidad… pero seguro que hay otras oportunidades!
