
Madrugando para ir a Madrid, esta vez en autobus. Ya es temporada de niebla
dia-a-dia
Blog Hipotecario
Hoy sale a la luz pública BlogHipotecario.com. Se trata a la vez del último proyecto en el que estuve involucrado en Weblogs SL (la cosa se empezó a gestar antes del verano, se confirmó con una llamada a finales de julio y desde septiembre estuvimos poniéndola en marcha). Mi salida pilló en pleno proceso, por lo que Esteban recogió el testigo y es el que ha dado el espaldarazo final.
El caso es que dado que la temática se prestaba a ello, decidí en un ejercicio de nepotismo sin precedentes autoenchufarme en el equipo editorial del nuevo blog. Y ahí estamos, escribiendo sobre hipotecas: un poco de actualidad, un poco de reflexión, un poco de detalles específicos…
De esta forma, se une el BlogHipotecario a ElBlogSalmón, ¡VayaTele! y el blog de FOX, aparte de mis propios blogs (¿soy por mí mismo una red de blogs? ¡soy CEO! ¡soy CEO!), como sitios de la red de Weblogs SL en los que escribo de manera regular («regular» en el tiempo, brillantemente en forma y contenido, huelga decir… :P). Y no será el último, que sirva de aviso.
El caso es que esta faceta de «blogger profesional» es una de las que en mi cabeza estaba presente desarrollar en esta nueva etapa en la que me encuentro: por un lado, es una actividad que me gusta y que me satisface, que creo que se me da bien. Y por otro lado es perfectamente compatible en dedicación y flexibilidad con otras actividades en las que quiero estar también presente.
Así que en ello estamos. ¿Penalva? Una mieeeeeerda comparado conmigo en cuanto me ponga :).
Adios, router de Telefónica
¡Ouch! Se ve que a Dennis Howlett los amigos de Telefónica no le tratan bien… ¡pues a la mierda el router!
¿Google como fuente de información personal?
Estaban discutiendo en el blog de Enrique Dans sobre el hecho de que vía Google se pueda conocer mucha información sobre una persona, sobre si eso es una realidad ya o lo será pronto, sobre si es bueno, malo o regular de cara a un empleo… el caso es que iba a escribir un comentario, pero quedaba tan largo que digo «qué narices, ya hago un post». En realidad es algo sobre lo que ya hablé en el pasado…
No creo que hoy por hoy sea algo definitivo ni generalizado, pero siempre es una buena fuente adicional de información. A mí me gusta googlear a la gente. No “determina†nada, pero me ayuda a formarme una idea de quién es, cómo piensa, cómo actúa… y en función de eso tener una mejor idea de cómo vamos a encajar. Desde luego, esa visión es mucho más profunda (y más “sólida») que un A4 con “nací en, estudié en, trabajé en…†o una entrevista de una hora. Que siguen siendo necesarios, sí, pero no la única fuente de información.
En cuanto a los “muertos del armario«â€¦ por supuesto, todos los tenemos. ¿Y? Si a alguien le incomoda que yo me emborrachara en la Universidad, pues casi mejor que no me contrate. Si a alguien le molesta que exprese mis ideas políticas y eso le resulta suficiente para no contratarme, ese viaje que nos ahorramos los dos porque acabaríamos tarifando. Si a través de la búsqueda llega a la conclusión de que tengo ciertas debilidades… pues mejor que las conozca antes que equivocarse conmigo, porque tarde o temprano esas debilidades (y también las fortalezas) van a salir a la luz.
Personalmente pienso que cuanto más sepa un empleador sobre mí, mejor será la decisión que tome respecto a mi futuro: quiero que me contraten por lo que soy (virtudes y defectos) y no por una fachada que al cabo de tres semanas se descubre inconsistente. Por cierto, exactamente igual que sucede a la inversa: yo quiero disponer de cuanta más información mejor de mi futuro empleador (más allá de su agarrotado mensaje institucional) para decidir, porque si trabajo con alguien que luego no es lo que aparentaba ser, va a ser una pérdida de tiempo y un fracaso.
En cuanto a la posibilidad de “fabricarse†un curriculum en Google… primero, sería tan absurdo como mentir en un curriculum tradicional, como decir que sabes inglés y luego en la primera reunión reconocer que no tienes ni puñetera idea: vas a durar tirando a nada en la empresa. Y segundo, creo que es complicado: lo que tú dices de ti mismo sí puedes controlarlo (aunque probablemente “canta»), pero lo que los demás dicen de ti no… y cada vez hay más gente hablando de nosotros, y más que va a haber en el futuro.
Así que desde luego, por mi parte, prefiero transparencia. Que se sepa lo bueno que tengo, mi forma de pensar, mi forma de trabajar, lo que espero y lo que no soporto. Si alguien me busca y le gusta ese perfil, entonces genial porque será exactamente eso lo que encuentre. Si no le gusta lo que ve, que siga buscando: yo no quiero ponerme un disfraz para «gustarle» a nadie, porque eso no nos va a llevar a ningún sitio.
Hace dos años, cuando todavía era «anónimo» de verdad, hice la prueba a buscar mi nombre. Básicamente no existía para Google. Ahora, dos años después, la cosa ha mejorado bastante: con nombre y dos apellidos domino la primera página del buscador, con nombre y un apellido salgo el primero (a pesar de ser muy «normalitos») e incluso sólo con el nombre de pila salgo en la primera página (a pesar del puñetero futbolista… y pensar que cuando era chaval me frustraba que no hubiese ningún jugador famoso con mi nombre…).
¿Un riesgo tener tanta exposición? Quizás. Pero soy de los que piensa que tarde o temprano otros hablarán de mí, así que es algo que de por sí está fuera de nuestro control. Por lo tanto, al menos yo también podré dar mi visión de las cosas.
PD.- También tratan el tema Anotado y el Director de Sistemas
Fotos del otoño

Hoy aprovechando el paseo de la tarde, y habiendo sido previsor (otros días lo he intentado pero no tenía la batería cargada), he cogido la cámara de fotos y he ido a disparar un poco. La verdad es que en el parque se estaba (a pesar del viento, el fresquete y la amenaza de lluvia) estupendamente: apenas me he cruzado con un par de personas (menos preocupación por el «qué dirán» si me ven sacando fotos a cualquier hoja), los colores del otoño en todo su esplendor (la verdad es que está bonito… es melancólico, sí, pero bonito)… así que nada, me he liado a tirar fotos (intentando aplicar algunas de las cosas que voy aprendiendo) y creo que ha salido alguna curiosona…
Dicen que la fotografía es mucho de practicar. Pues en ello estamos.
Amigos sin blog… ni nada que se le parezca
Este fin de semana estuvieron por aquí mis amigos del 4C en el Colegio Mayor. 13 tíos con los que compartí unos años estupendos. Y aparte de salir, comer, contar batallitas y hacer actualizaciones varias, uno de los temas recurrentes del fin de semana fue mi «pertenencia» a este mundo de bloggers, twitters, flickeros y demás en el que estoy metido. Un auténtico «test de realidad». Porque uno espera que personas de las que le separan determinadas circunstancias (la edad, o el perfil educativo o profesional, etc.) estén más alejados de este mundillo. Pero estamos hablando de gente de la misma edad que yo, que han estudiado en el mismo sitio que yo, que se desenvuelven en un mundo profesional similar al mío… y que sin embargo ven todo esto con enorme distancia, desconocimiento, escepticismo o desinterés.
Que si «para qué voy yo a leer tu blog», que si «no es un poco raro contar lo que haces», que si «no tengo tiempo para nada, como para pararme a leer lo que escribes», que si «hazme una foto que yo quiero salir en internet», que si «¿y ahora estas ‘tuiteando’?»… El caso es que medio en coña medio en serio me pasé el fin de semana «defendiendo» mi visión de las cosas. Pero más que pensando en «convertir» a alguno de ellos (tarea difícil, la verdad), reflexionando en qué habrá sido lo que a mí me ha traído por este camino mientras que a otras personas en una situación similar no.
Quizás sea un encaje con determinados rasgos de la personalidad, o quizás el hecho de haber conocido a determinadas personas en un momento dado. O que soy «raro». Qué se yo. El hecho es que aquéllo de tener más «blogs de amigos» va a tener que esperar…
RaulHernandezGonzalez.com
Así me llamo yo, por si alguno todavía no lo sabía. Bueno, sin el «.com» :). El caso es que el otro día registré el dominio y he creado una pequeña web con «lo esencial» sobre mi perfil personal y mi perfil profesional, y enlaces con casi todo lo que «soy» en internet: fotos de Flickr, videos de Youtube, perfil de Facebook, etc.
Y nada de blog, oiga, todo html sencillo (y con estas manitas, eh, nada de templates ni gaitas). De momento es una página estática, la iré ampliando para profundizar en algunos aspectos (nuevos proyectos, curriculum, más detalle de la actividad profesional, etc.). Pero dado que la información que vaya añadiendo será esencialmente estática, pues buena gana de comerse la cabeza con un gestor de contenidos tipo blog. No se trata de contar allí mi día a día (para eso ya está este blog, que seguirá en su línea), sino de servir de «campamento base» sobre mí.
De paso he modificado algunas cosas en este blog: he simplificado el lateral (fuera fotos y videos, una columna ancha en vez de dos minicolumnas estrechas, más tamaño de letra, menos contenidos «accesorios»), he quitado de la parte de abajo los archivos y las categorías (creando una página exclusiva para los archivos y llevando las categorías al lateral que están más visibles), he eliminado los «extras» (que como idea está bien… pero ya lo pongo en la nueva página), y he creado una página para el videoblog, incluyendo el player de blip.tv.
Y en eso ando de momento… alguna maldad más se me ocurrirá, seguro.
La mansión encantada de… ¿Harry Potter?
El avispado feriante debió pensar que el bueno de Scooby Doo (y Shaggy y demás pandilla, y los monstruos y fantasmas a los que persiguen) ya no daba la imagen atractiva para el público objetivo de La Mansión Encantada de Scooby Doo. Así que un pequeño tunning en el letrero por aquí, un cartelón de la película de Harry Potter por allá… y hala, atracción de feria puesta al día. «¿Y quién narices es ese perro que está pintado?», se preguntarán los chavales, «en Harry Potter no sale…»
Componer recortando

Una de las cosas que más nos están insistiendo en el curso de fotografía (y que alguno de vosotros también me ha indicado tanto en público como en privado) es en la importancia de la composición. La misma imagen, captada con la misma técnica, puede resultar definitivamente mejor o definitivamente peor en función de cómo se ordenen los elementos de la foto y cómo se sitúen unos respecto de otros. Que si la regla de los tercios, que si las líneas horizontales y verticales, que si la unicidad y la variedad, que si el color, que si las líneas de fuga, que si… estoy en ello, de verdad.
El caso es que a veces podremos componer la foto según disparamos. Pero en otras ocasiones, podremos hacer la composición a posteriori, a base de recortar un elemento de una foto más grande. Por ejemplo, esta imagen es el detalle de una más grande (que pongo abajo) que saqué en la boda de una amiga. La foto original (está sacada con el móvil, no era una foto «intencionada», no me crucifiquéis por ello!), sin estar mal, tampoco dice demasiado. Sin embargo, al recortar el detalle más significativo de la foto (eliminando así cosas accesorias que «molestan») y situarlo en determinado lugar de la composición, la cosa cambia, ¿no? Al menos a mí, al ver una y otra, las sensaciones son distintas.
