Cuanto dinero gana un blogger, y cuánto debería de ganar

Estaba escribiendo un comentario en Loogic sobre la desaparición de Negocios Beta, pero la conversación en comentarios había derivado hacia el modelo de negocio de las redes de blogs, a cuánto cobran los bloggers… y me he encelado en mi comentario, tanto que he decidido convertirlo en post porque estaba quedando muy largo allí. Para más contexto, ir a los comentarios del post referenciado.
(Disclaimer, por si acaso: he sido editor durante años en distintos blogs de Weblogs SL, y también miembro del equipo de gestión; pero ni soy actualmente ni he sido nunca socio, ni actualmente trabajo como editor ni soy miembro del equipo de gestión)
Sobre la remuneración en las redes de blogs, yo siempre lo he visto como un «hobby remunerado», no como un trabajo a tiempo completo. Así lo he vivido yo, y así se lo he explicado a quien me ha preguntado. Con esa perspectiva, yo he sido editor durante muchos meses (años), y no tengo mayor queja. No sé muy bien cuáles son las expectativas de algunos, pero los blogs no son un maná que cae del cielo: se ingresa lo que se ingresa, y eso da para pagar lo que da para pagar. Es un dinero «extra» por algo que «harías gratis» (porque se supone que es tu pasión, porque se supone que ya tenías un blog en el que escribías de lo mismo sin ver un duro, etc.). En todo caso, cada uno es muy libre de aceptarlo o no. Conozco mucha gente que lo ha aceptado con gusto, y otra tanta que ha considerado que no le merecía la pena la «exigencia».
Si alguien se lo quiere plantear como trabajo a tiempo completo, estupendo: hay posibilidad de ganar bastante (pero haciendo muchos posts y en blogs que funcionen bien en términos de tráfico e ingresos: no todos son iguales). Ahora, sorprende ver cómo hay gente que pretende ganarse la vida escribiendo en sus ratos libres; que esto no es jauja, oigan. Si quieren ganarse la vida tendrán que currar sus 8-9 horas como en cualquier otro trabajo. Y hablo de «ganarse la vida»; no me refiero a forrarse, sino a ganar un sueldito normal. Y es que uno diría que a muchos se les ha llenado la cabeza de pájaros pensando que puede tener uno un buen pasar dedicándole un ratito al día (y no todos; de vez en cuando, que tampoco hay que herniarse) a escribir sus cosas en un blog.
Parece también que hay quien piense que uno tiene que cobrar como un consejero delegado por escribir en un blog, «yo es que por menos no escribo». «Trabajo basura», he llegado a leer. ¿Pero cuánto crees que vale (y me refiero a valor otorgado por el mercado, que es lo único que importa), alma de dios, lo que sale de tu cabeza y escribes con tus dedos en el teclado? Hay gente que se valora mucho a sí misma… cuando la única valoración real es lo que el mercado (en este caso los lectores, los anunciantes…) está dispuesto a pagar por ello. Si tus contenidos son tan extraordinarios que la gente viene en masa a leerlos, y los anunciantes se pegan por poner sus anuncios en ellos, no te preocupes que ganarás dinero. Pero en los blogs (como en la literatura, el periodismo, la música, la consultoría, la investigación, el deporte y me atrevería a decir que cualquier otra dedicación humana) esa condición está reservada al 0,01% de la población; el 99,99% es un «obrero», que tiene que currárselo todos los días para ganarse un sueldito. Las «estrellas» que generan millones sólo con levantarse de la cama son la excepción, no la regla.
«Trabajo basura», dicen. Al menos, en esto se trabaja en un entorno la mar de cómodo, sin horarios, hablando de lo que a uno le gusta/interesa, cómodamente sentado delante del ordenador en su casita. Desde luego, no son las condiciones de un teleoperador, ni de un cobrador de peaje, ni de una cajera de supermercado, ni de un albañil de la construcción, ni de un montón de otras profesiones mucho más sacrificadas y peor remuneradas. En todo caso, de nuevo, una opción. Siempre me hace gracia la gente que acaba diciendo que «una señora de la limpieza ganaría más que yo»… pues macho, coje la fregona y la escoba y a «forrarte». Mercado libre, oferta y demanda que determinan el valor.
Al menos en WSL, la ecuación está clara: si haces ganar dinero a la empresa (porque escribes mucho, porque tus posts atraen tráfico, porque la temática que tratas atrae a muchos anunciantes que pagan mucho), tú ganarás en proporción. Pero si no atraes dinero (independientemente de lo bueno que te consideres, de lo geniales que creas que son tus posts o de lo mucho que tú valores tu tiempo), no puedes esperar recibirlo: si no consigues atraer dinero, ¿de dónde pretendes que se te pague?
Luego está el tema del «secretismo» de los sistemas de remuneración en las redes de blogs: al menos el caso que yo conozco, nunca ha habido ningún «secretismo». A quien se ha mostrado interesado (y nos ha parecido que tenía potencial) se le ha explicado claramente el sistema de remuneración, con sus mecanismos de funcionamiento. No hay una cantidad X, porque el sistema depende de la contribución de cada individuo, pero todos los elementos están claramente definidos y es bastante sencillo calcular. Ahora bien, tampoco se trata de publicarlo a bombo y platillo, por una mera cuestión de discrección (¿alguien conoce alguna empresa que publique sus sistemas de remuneración, más allá de lo que ponga el convenio colectivo de turno?). Joder, si la mayoría de ofertas de empleo que uno ve ni siquiera ponen el sueldo que ofrecen… y aquí lo llamamos «secretismo».
En definitiva: el trabajo en las redes de blogs es lo que es. Con unos sistemas o con otros, al final se paga a los bloggers en proporción a lo que gana la empresa. Y hoy por hoy las redes de blogs son un negocio en el que el ingreso por unidad de contenido es el que es, y ese ingreso hay que repartirlo entre empresa (que tiene que cubrir unos costes operativos, además del margen de explotación) y blogger. Y da para lo que da, porque el tráfico es el que es y el CPM de la publicidad es el que es. A mí también me encantaría que me pagasen a euro la palabra, pero vaya, resulta que el mercado no lo tolera. Mecachis… qué injusta es la vida del blogger.

Blogueros invitados

No sé si calificarla como de «muy extendida», pero sí que es algo que he visto ya en un par de ocasiones. En un blog unipersonal, ocurre que el autor principal se va unos días (por vacaciones, por trabajo, o porque le da la gana) e invita a un grupo de bloggers a que publiquen en su blog durante su ausencia. Por ejemplo, Antonio Ortiz lo está haciendo estos días.
Y a mí me parece que no tiene mucho sentido… si yo sigo un blog de una persona, es porque me interesa lo que diga esa persona. Si quisiera saber lo que piensan sus invitados, iría a leerles en sus propios blogs. Y por otro lado, no pasa absolutamente nada porque un blog se quede sin actualizar durante los x días que su autor, por los motivos que sean, no pueda hacerlo. No es como en la tele, la radio o los periódicos, donde hay una periodicidad prefijada y hay que rellenar de contenidos sí o sí.
En fin, partamos de la base de que cada uno en su blog hace lo que le da la gana, pero a mí es una de esas cosas que me sorprenden, que no acabo de entender y que creo que no sirven para casi nada (salvo, en su caso, para mantener entretenido a Google…)

Los blogs y la credibilidad

Octavio Rojas twitteaba ayer, y redactaba después, las conclusiones del «barómetro de confianza» (Trust Barometer 2008) elaborado por Edelman. Un estudio en el que se habla de la confianza (en quién confía y en quién deja de confiar la gente). Como todos los estudios, aunque hay que cogerlos con pinzas, resulta interesante ver las conclusiones que se alcanzan.
Una de las conclusiones era que la gente no confía en los blogs. O que confía poco, que viene a ser lo mismo. Mucho menos que en los medios tradicionales. Y ahí reaccioné yo:

Los blogs no pueden crear opinión, ni generar confianza. Son las personas quienes lo hacen o no. El blog es un altavoz, no +

(el + lo puse porque no me cabía un «más», la tiranía de los 140 caracteres)
Y es que esa es mi opinión: los blogs son simplemente un medio utilizado por personas para comunicar (sus opiniones, sus noticias, o su visión del mundo). Yo no creo «en los blogs» como conjunto; hay de todo, como en botica. Me creo a unas personas (y consecuentemente, me fío de sus blogs), y desconfío de otras (y por lo tanto, desconfío de sus blogs). Exactamente igual que ocurre en la vida real, donde hay gente de confianza y cantamañanas.
Los blogs, en definitiva, no son más que extensiones de personas. Tiene tan poco sentido confiar «en los blogs» de forma comunal, como confiar «en la voz humana» o confiar en «la palabra manuscrita».

Mi valoración de Hipertextual

Llevo toda la tarde diciéndome «deja ya el tema de Hipertextual, que tampoco te va ni te viene». Pero es que es divertido :).
Todo el mundo se cuestiona «cuánto vale Hipertextual» después de la operación (sin cifra) de Varsavsky. Eduardo ya ha dicho que «no lo puede decir», así que no será fácil que la cifra trascienda. Por lo tanto, sólo nos queda hacer cábalas…
Esteban ha organizado una «porra» en la que yo creo que se ha quedado corto en la escala. Y sí, me voy a mojar, aunque Eduardo ya me ha dicho que no he acertado. Pero voy a decir los «por qués» y, si a alguien le apetece, los discutimos.
Páginas vistas de Hipertextual en septiembre: 8 millones. El único dato real que tenemos.
Estimaciones: un CPM medio de 2 euros (teniendo en cuenta su volumen y la tipología de publicidad que ponen), un ratio de beneficios sobre ingresos del 40% (se supone que reparten el 50% a los editores, no? Y algo pagarán al pobre Arturo, los servidores, etc…), y un «price-earning ratio» de 20 (las empresas del IBEX están entre el 10 y el 20… el rango superior ya cuenta con crecimientos a futuro, pero también con la mayor prima de riesgo y de falta de liquidez)
Con esto, nos salen unos ingresos mensuales de 16.000 euros, beneficios mensuales de 6.400 y anuales de 76.780, que con un PER del 20 se va a los 1.536.000 euros de valoración global, de donde el 10% son 150.000
Estas son mis hipótesis y mi valoración. Anda que no se lo tienen que estar pasando bien los Hipertextuales del demonio… 🙂

Sobre Hipertextual y Varsavsky

No puedo evitar comentar la inversión de Varsavsky en Hipertextual, red de blogs. Pero empecemos por el principio.
No soy Hipertextual. Hay algo en el comportamiento de estos chicos que no encaja conmigo. El trato que he tenido a nivel individual con algunos de ellos ha sido cordial, agradable… se puede discutir con ellos tranquilamente… no tienen la cabeza mal puesta… pero sin embargo, cuando se ponen a «hacer el Hipertextual» me saturan sobremanera. Lo digo sin acritud, es una cuestión totalmente subjetiva, hay a quien le gusta ese tipo de comportamiento y hay a quien no, y yo soy de los segundos. Pero tampoco soy beligerante, simplemente cuando noto que entran en ese cargante rollo «hipertextual» doy dos pasitos para atrás y listo.
Hay más. No sólo no soy Hipertextual, es que soy Weblogs SL. Desde el principio (hace ya dos años y medio largos) Julio y demás me dieron impresión tanto en público como en privado de ser sensatos, prudentes, con la cabeza bien amueblada… no diré que me siento «plenamente identificado» (a estas alturas de la vida yo sólo me siento plenamente identificado conmigo mismo) pero desde luego estoy muy cómodo en la órbita de Weblogs SL.
Digo estas dos cosas porque sin duda podrían aportan dos sesgos importantes a mi visión de la jugada. Por un lado, la operación está siendo una excusa (como si les hiciera falta :P) perfecta para liberar grandes dosis de ese «rollo hipertextual» que tan poco me gusta, lo cual podría llevar a alguien a pensar que digo lo que digo simplemente porque «soy anti-hipertextual» (cosa que ya he dicho que no soy). Y por otro lado, alguien podría ver en mis argumentos un cierto «despecho de competidor». Creo que lo que voy a decir está libre de esos sesgos, pero nadie podrá decir que no soy consciente de que pueden existir.
Dicho esto, el análisis en cinco pinceladas:
Se ha desvelado que Varsavsky compra el 10% de la empresa, pero no cuánto ha pagado por ese 10%. Es decir, no hay una valoración de la empresa. ¿Vale mucho? ¿Vale poco? ¿En cuánto se estiman los beneficios futuros de la compañía? Sin eso, poco hay que discutir. Por lo tanto, no se puede decir ni que sea una «buena noticia» ni una «mala noticia» en términos de valoración de la empresa (aunque se intente vender como tal).
Varsavsky es un tipo mediático y con contactos. Prueba de ello es que ahí está la noticia, en El Mundo, El País… mi sensación es que el hecho de que el inversor sea Martin Varsavsky y no Pepitodelospalotes hace que la noticia se infle, cuando su importancia en términos reales sería exactamente la misma. Por lo tanto, ese sesgo de «hype» también hay que eliminarlo a la hora de poder hacer un análisis sosegado.
Que Varsavsky invierta en un proyecto… ¿es indicador del posible éxito del mismo? Ahí están otras de sus inversiones como tumblr, dopplr, netvibes… ¿cuántos euros generan esos proyectos de beneficio actualmente? Tampoco se puede decir que invierta en proyectos consolidados como «refrendo» de la gestión… hace nada invirtió en Seesmic, una empresa que lleva 30 días funcionando… En definitiva, mi visión es que Varsavsky tiene una estrategia de inversión de portfolio, de «invierto unas perrillas («perrillas» desde su punto de vista de millonario) en varios proyectos a ver si en alguno suena la flauta…». De hecho, creo que puestos a analizar, Hipertextual igual es quien tiene un modelo de negocio más evidente de todas sus inversiones. Por lo tanto, vincular «inversión de Varsavsky» con «triunfo»… desde luego es mejor que invierta a que decidiese no hacerlo (porque significa que algún potencial de triunfo percibe), pero nada más.
Temo que haya quien «analice» esto en términos de «si Varsavsky invirtió en Hipertextual en vez de en WSL…». Más allá de que son dos modelos de negocio similares, creo que hoy por hoy no tiene sentido comparar WSL con Hipertextual, pese a que se suelan meter en el mismo saco… tomemos la magnitud que tomemos.
En todo caso, seguro que el dinerito (sea mucho o sea poco) le viene muy bien a Hipertextual si, como entiendo, va destinado a engrosar las arcas de la empresa y no las de sus socios. Dinero para reforzar su estructura y así poder hacer más cosas interesantes. Además, el apadrinamiento de Varsavsky seguro que les abre unas cuantas puertas. Son dos armas con potencial para dar un buen impulso a Hipertextual, pero ahora es cuando hay que hacer uso de esas armas, que es lo difícil.
En fin, que el efecto que esta operación pueda tener en el escenario competitivo lo iremos viendo a lo largo de los meses, cuando se hayan pasado los fuegos artificiales y la «semana del orgullo hipertextual».

Soy un pelotudo que tiene un blog

Y es que hay mucho «blogger» suelto…

Yo no soy blogger. Yo tengo un blog, que no es lo mismo […] Vamos, que no todos los que tienen un auto son pilotos; ni los que viajan en avión, azafatas […] Hay, desde ya, gente que “trabaja” de tener un blog y esos SI me parecen bloggers. Pero todos los demás somos “cualquier pelotudo que tiene un blog”

Marina Torchiari

¿Y tú? ¿Eres blogger o pelotudo con blog?
Vía el twitter de Luis Rull

Un hombre, un blog

Llego vía Loogic a un post en el que se habla de la banalización de internet y en el que se dice que: «Hace algunos años era casi un lujo, una distinción, estar a la última. Ahora si no tienes uno casi serás la burla en tus reuniones de sociedad. ¡Todo el mundo tiene uno! Tener un blog ya no te distingue, es algo banal
Efectivamente, cada vez hay más gente con blog… pero… ¿eso es malo? ¿eso banaliza internet? ¡No, hombre, no! ¡Todo lo contrario! Que todo el mundo tenga un blog es la situación ideal, sería la culminación de eso que hemos dado en llamar la web 2.0. Que todo el mundo tuviese a su disposición una ventanita a través de la que comunicar al resto del mundo cuáles son sus experiencias, sus inquietudes, su visión del mundo. Gente normal que integra con facilidad los blogs en sus vidas sin ningún objetivo más grandilocuente que el de relacionarse y extender, de forma natural, su vida cotidiana. Ni más, ni menos.
Como he dicho en el comentario que le he dejado, otra cosa es que algún iluso pensase que era “alguien” por el hecho de tener un blog o que pensase que se iba a “forrar” con él… pero eso es un problema de sus expectativas, y una muestra de no haber entendido nada de nada de qué significa todo esto.

¿Para cuántos blogs hay dinero?

Blogs dinero money

El otro día, en la charla en Marcianos.tv, Hombrelobo me hizo un apunte que me descolocó un poco. Venía a ser algo así como que si le estamos dedicando tiempo a nuestros blogs es en la confianza de que en un futuro puedan convertirse en una fuente de ingresos… cosa de la que yo discrepo. Más que nada, porque creo que sólo en una ínfima parte de los casos, los blogs personales pueden convertirse en una fuente de ingresos que merezca la pena por sí misma.
Partamos de la base de que los blogs son medios esencialmente fragmentados. Nanomedios, que dicen algunos. Audiencias de inicio limitadas, donde además hay 0 barreras de entrada que impidan a otro hacer y mejorar lo mismo que tú ya haces, y por lo tanto empezar a quitarte esa audiencia.
Para monetizar una web vía publicidad hace falta volumen (mucha gente «poco cualificada» que viene al sitio… tendrás poco CPM pero aplicado a mucho volumen dará un buen nivel de ingresos) o influencia (poca gente «muy cualificada» que viene al sitio… se pagará un CPM elevado que, aunque se aplique sobre una base escasa, generará buen nivel de ingresos). Mi punto es que creo que la concentración del volumen o de la influencia es altamente improbable. Quizás la consigan un puñado de personas/blogs, pero para el resto será una quimera.
En las jornadas de Granada en las que estuve en mayo, Wicho de Microsiervos (probablemente el blog más relevante en castellano) explicaba cómo estaban resultando sus experimentos con publicidad. Hasta el momento, habían llegado a un nivel donde, en el mejor de los casos, uno de los tres miembros del equipo podría plantearse tener el blog como fuente principal de ingresos. Es decir, la página más relevante, con centenares de miles de páginas vistas al mes, mantenida por tres personas, está en ese nivel.
Sí, una adecuada gestión publicitaria puede mejorar esos ratios. O una mejor optimización SEO. Y si la inversión publicitaria en internet crece en el futuro, habrá más para repartir. Aunque también crecerán (y más que proporcionalmente, imagino) los blogs que se pongan en marcha. Así que, en todo caso, estoy convencido de que ganar dinero, lo que se dice ganar dinero (y me refiero simplemente a que sea una actividad rentable, no a forrarse), está reservado al 0,5% de los blogs. Para el 99,5% restante… mejor centrarse en todas esas otras cosas que nos puede dar, porque dinero poco o nada.
PD.- Mención al margen merecen las estructuras de redes de blogs… ahí los blogs no son personales, sino colectivos, y se benefician de evidentes economías de escala y de efectos red que permiten (a algunos más y a otros menos) generar ingresos y que, derivado del reparto de esos ingresos, haya quien pueda permitirse ganar unos ingresos majos o incluso vivir de ello. Pero eso es otra cosa, creo yo, que los blogs individuales a los que nos referimos.

Sindicato de bloggers

Se lo veo a Eduardo en el twitter, y voy al origen de todo en el blog de Enrique. Y la idea que se comenta me asombra. Está tan lejos de mi concepción del mundo profesional…
Partamos de una base: no me gustan los sindicatos. Siempre los he visto (y los he visto bastante de cerca en algunos proyectos en los que he trabajado) como pequeñas mafias que juegan al chantaje y al conchabeo con la empresa, que buscan su propio interés disfrazándolo del bien común, que de lo único que se preocupan es de sus cuotas de poder y de los beneficios que pueden obtener de ellas.
Seguro que tuvieron un papel relevante en una época de la historia. Quizás en algunos sectores todavía sigan siendo necesarios. ¿Pero en el mundo de internet? No se me ocurre nada más anacrónico…
Yo siempre he visto el mundo de las relaciones laborales como algo mucho más equilibrado. Reniego de la imagen del empresario explotador y el obrero oprimido. Yo soy un profesional que aporta cosas de valor a su empresa, y usted es un empresario interesado en contratarme. Veamos en qué condiciones podemos colaborar. Si estamos de acuerdo, habrá colaboración. Si no, cada uno por su lado: yo no voy a trabajar para usted si no recibo lo que considero que es justo. No soy un pobrecito que viene a mendigar un puesto de trabajo y que no tiene otro sitio donde ir.
Creo en las leyes del mercado. Creo que dentro de unas leyes razonablemente protectoras como las que tenemos, debemos dejar actuar a la oferta y la demanda. Si yo consigo mejores condiciones laborales, que sea porque lo que yo ofrezco es un bien escaso que los empresarios quieren. Y si lo que yo ofrezco no tiene valor porque hay mucha más gente que lo ofrece, ningún sindicato debería alterar artificialmente esa situación.

Blogs de amigos

Echo de menos tener más amigos con blog. A ver si me explico; desde que empecé en esto de los blogs he conocido bastante gente. Con gran parte de ella mantengo una relación cordial, incluso con algunos tengo una mayor afinidad y podrían empezar a entrar en la categoría de «amigos». Esos lógicamente tienen sus blogs.
Pero a los que echo de menos en la blogosfera son a mis amigos de siempre. Sólo uno de mis amigos tiene blog (bueno, dos a falta de uno). Del resto, nadie – al menos que yo sepa, claro, igual hay más «anónimos» por ahí.
¿Y por qué echo de menos esto? Pues porque al final el blog no dejaría de ser una ventanita abierta a sus vidas, con la posibilidad de asomarse para saber cómo les va en el día a día, qué piensan, qué hacen. Sí, ya sé que hay otros métodos. Pero al final, entre unos y otros hay bastante gente, y no siempre tienes tiempo o ganas para contactar de tú a tú. Vernos en persona es cada vez más difícil y poco frecuente, cada uno viviendo en un sitio y con sus responsabilidades laborales y familiares. El teléfono o cualquier otro método síncrono exige que las dos partes tengan tiempo y ganas a la vez. Al final, acabas hablando cada x meses y haciendo repaso en un cuarto de hora de cómo han ido las cosas: «dejé el trabajo», «me cambié de casa», «¿el niño y la mujer bien?», y hasta la próxima. Y con el email pasa un poco lo mismo: al final tienes que acabar contando lo mismo x veces…
El blog es, desde mi punto de vista, un método ideal de «broadcasting» para estar en contacto. Tú vas contando tu vida y todo el mundo puede leerla: no tienes que contar lo mismo cada vez. Además, pueden leerla cuando ellos quieran, no cuando tú lo cuentas, y pueden interactuar vía comentarios. Así, el formato blog enriquece (que no sustituye) a todas las demás formas de contacto.
Me gustaría que mis amigos de Salamanca, o los del Colegio Mayor, o los de B&G en Bilbao, o los del Windsor en Madrid… abriesen esas ventanitas. Me gustaría asomarme de cuando en cuando a ver qué hacen, cómo les va, qué cosas cotidianas les han pasado. Y la siguiente vez que hablásemos por teléfono, o quedásemos para tomar algo, no tendríamos que empezar por «ponernos al día»: podríamos simplemente seguir la historia desde donde se quedó en el blog.
Y en ese sentido, me siento un poco «asíncrono» y desconectado.