El futuro del planeta

Yo no creo que lo consigamos…

Está bien reciclar vidrio, utilizar biocombustibles y afiliarse a Greenpeace, pero no es suficiente. El futuro del planeta depende del consumo, de nuestra forma de vida, de qué entendemos por desarrollo. Mientras consideremos calidad de vida cambiar de coche cada dos años, comprar en grandes almacenes, poner el aire acondicionado a tope, vestir a la última y derrochar (en el sentido más amplio de la palabra), no habrá futuro. El futuro es gastar menos, disfrutar de una vida más sencilla, despreciar el poder y el exceso de posesiones, buscar el equilibrio personal por encima del estatus, apostar por la naturaleza, por la lentitud, por las pequeñas cosas, por los demás.

Javier Pérez de Albéniz

No tienes por qué hacerlo

Leo en el blog de Andrés un interesante post sobre las necesidades que tenemos (o que nos creamos) y cómo al mundo de la empresa le cuesta cada día más satisfacerlas. Al final, después de todo el rollo, Andrés acaba con 10 preguntas que voy a trasladar aquí y a responder… la verdad es que leyéndolas y contestándolas, algo dentro de mí se remueve diciéndome que estoy en el buen camino.

  • ¿De verdad necesitas meterte en una hipoteca a los 25? En mi caso no fueron 25, sino 26. La hipoteca, una carga para 30 años, una barrera para moverte, para tomar decisiones, un factor que favorece quedarse donde uno está. Afortunadamente, cuatro años y pico después, estoy a punto de liberarme de la hipoteca.
  • ¿De verdad necesitas vivir en Madrid, Barcelona, Caracas o Buenos Aires? Noooooo!!! Desde hace un par de meses vivo en Aranda de Duero, pueblo de unos 40.000 habitantes a unos 160 kilómetros de Madrid. Y se vive muy bien.
  • ¿De verdad crees que no puedes hacer algo más valioso en tu vida que aguantar a un imbecil maleducado que te pone a parir por teléfono porque el auténtico responsable de la cagada está cinco plantas por encima en un despacho con moqueta? Odio dar la cara por los demás y cargar con responsabilidades que no son las mías… mi situación actual no es perfecta, pero he mejorado bastante.
  • ¿De verdad necesitas comprar un iPod a un hijo al que apenas ves? ¿No preferiría un iPapá? Tengo la absoluta confianza de que es así. Espero que dentro de muchos años mi hijo (y los que vengan) me recuerden por el tiempo que pasamos juntos (ahora le veo levantarse, desayunar, comer, paseamos todas las tardes, le baño todos los días…) y no por la cantidad de chismes que tienen en el trastero
  • ¿Necesitas esas vacaciones en las Maldivas o lo que te realmente te gustaría es irte al pueblo con una pila de libros y DVDs? Llevamos «gorroneando» vacaciones a los padres años. Yo no necesito más que un techo, mi mujer y mi hijo. A quien le guste viajar bien, pero para disfrutar del tiempo libre no hace falta gastar miles de euros.
  • ¿Tienes que salir todas las santas noches desde el jueves al domingo para presumir de «pibita» y de SEAT León tuneado? Si lo que de verdad importa está en casa… ¿dónde vas a estar mejor que allí?
  • ¿De verdad quieres un puesto de más responsabilidad? No. No quería ser gerente de consultoría. No creo que me hubiese compensado ni la dedicación ni los malos ratos. Quien lo quiera, para él. A mí me tocaba por inercia, y quise cambiar el rumbo
  • ¿Cuanto crees que falta para que te sustituyan por una máquina, un sistema experto o una subcontrata en Varsovia, Nueva Delhi o Medellín? ¿Crees que se acordarán de esos «esfuerzos adicionales» que te pedían con cara compungida? Cuestión de tiempo… la única solución es tomar uno las riendas y provocar el cambio antes de que éste te sobrevenga
  • ¿Para quién trabajas? ¿Para tí? ¿Para mantener una imagen? ¿Para que tus padres/suegros crean que por ir con corbata a ese gran edificio de cristal fantaseén pensando que eres el puto CEO? Cada día un poquito más para mí. La imagen nunca me importó, y aun así fui uno de esos de corbata que entraban al Windsor o a Torre Picasso, que iban en avión con un portátil… Muchos símbolos externos que no significaron nada, al final eres un «pringao» con cierta apariencia, pero «pringao» al fin y al cabo
  • Anexo. Podrá parecerte una tontería, a mi desde luego no, ¿Harías tu algo como lo de Rodrigo Gaudenzi? Este chico si que sabe… A dios rogando y con el mazo dando…

¡Vendido!

Panorámica desde Julián Rabanedo

Como se suele decir, no está bien vender la piel del oso antes de cazarlo. Pero bueno, está ya cazado. A falta de elevar el contrato a escritura pública, ya hay contrato privado y señal de por medio, y no parece que vaya a haber ningún problema. Así que ya está listo el piso de Madrid para ser entregado.
Al final ha ido con una pequeña rebaja de por medio hasta quedarse en 312.500. Aun así, supone una revalorización de un 44,68% en un periodo de cuatro años y medio, ligeramente por debajo de las estimaciones que por ejemplo hace Idealista (que habla de un 49,45% para esa zona y ese periodo).
Al final han sido poco más de 3 meses desde que pusimos el piso a la venta, y hemos conseguido evitar intermediarios (por los pelos, de hecho esta fué la última visita que atendí personalmente y ya tenía apalabrado con la inmobiliaria la gestión en exclusiva del piso).
No sé si hubiésemos podido «rascar» algo más. Igual sí, o igual no. En todo caso, a base de dedicarle tiempo y esfuerzo. Todas las voces indican que el proceso de venta de los pisos cada vez está más complicado. Yo no llego a creerme lo del estallido de la burbuja y demás, pero sin duda por experiencia propia he visto que a los pisos cuesta darles salida, que ya tienen unos precios que dificultan mucho el acceso para algunos perfiles, que los bancos ya empiezan a mirar más con lupa a quién y cómo le dejan el dinero… Así que considerando que queríamos olvidarnos del tema cuanto antes (del piso y de su amiga hipoteca), estamos encantados de haber cerrado el acuerdo.
Siente uno un poco de nostalgia. Pero como dice mi mujer, ese piso dejó de ser «nuestro piso» el día que hicimos nuestra mudanza. Así que… so long, my friend!

Sobre las jornadas de Granada

Una vez finalizadas las jornadas, contaré un poco mis impresiones…
Antes que nada, agradecer a JJMerelo y a Javier Barrera que me invitasen, y felicitarles por la estupenda organización. Si cuando dicen que sabe más el diablo por… bueno… por… ¿experimentado? 😛
El escenario de las jornadas era fantástico, en pleno centro de la ciudad, un recien (vamos, diría incluso que sin rematar) reformado palacete, el Hospital de Peregrinos. Sitio fresquito, amplio… bien.
Patio del Hospital de Peregrinos, Granada

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Blogs lejos de la media

Me está encantando la mesa que está moderando Píxel sobre «Lejos de la media: blogs y medios de comunicación para todas las edades.». Un chaval de un instituto, una autodenominada «maruja» y un periodista descreído de las tecnologías («los viejos periodistas y las nuevas tecnologías» es el título de un artículo que nos ha leído). La esencia de los blogs, especialmente los dos primeros. Gente normal que integra con facilidad los blogs en sus vidas sin ningún objetivo más grandilocuente que el de relacionarse y extender, de forma natural, su vida cotidiana. Ni más, ni menos. Sencillo, barato, enriquecedor. A éstos tenían que llevarles a todos los saraos blogueros. Éstos sí que iban a evangelizar, y no los gurús.

En las Jornadas de Granada

En las Jornadas de Granada
Aqui estoy, en la inauguración de las jornadas de Granada. La foto, de Wicho. Pedazo de cámara tiene el amigo.
El sitio es francamente fantástico, una corrala recién restaurada en el centro de Granada. Por aqui hay unos cuantos bloggers y unos cuantos periodistas, que en el fondo es la idea de las jornadas, juntar a unos y a otros. Excelente ambiente. El día promete. Y por la noche hay karaoke…
Mi intervención será a eso de las 12 y pico (según cómo vayamos de tiempo). Mientras tanto, aquí estoy con un ojo en las jornadas y otro en el PC.
Ah, por cierto, las jornadas se pueden seguir en internet, con video y todo!

Que paren el mundo…

Llegaba vía Ti&Tac a esta presentación sobre el cambio

Este es otro de los recursos que usábamos en la época de consultoría: una presentación inicial de «impacto» que hiciese reflexionar a los asistentes y ponerles la mente a funcionar…
Pero reconozco que me agobia. Ver tantos datos, la magnitud de todo lo que tenemos alrededor, la cantidad de información que está a nuestro alcance, lo inabarcable de todo… me sobrepasa. Creo que todo tiene que ser más fácil. Sí, es verdad todo lo que se dice en la presentación. Pero también es verdad que al final, cuando disfrutamos de verdad, es con las cosas sencillas, las de toda la vida: una larga conversación con un amigo, un paseo junto al río, o el silencio junto a la persona amada. Y eso seguro que también les pasa a los chinos.
Que paren el mundo, que yo me apeo…

Pelotas de acero

Cuando en una época me dedicaba a dar formación, usábamos para un curso a comerciales esta escena de la película Glengarry Glen Ross, en la que un Alec Baldwin odioso daba un «speech» sobre ventas a un pequeño equipo de comerciales inmobiliarios. La idea era generar reflexión sobre la motivación de los equipos de ventas, y la verdad es que a la gente le escocía y salía un debate interesante…

Vía el blog de Calacanis he visto una parodia protagonizada por el propio Baldwin (un pelín más mayor…) que da un «speech» a los elfos de Santa Claus… ¡buenísimo!

Autor de un blog

Eso es lo que soy :). Así de escueto y de genérico. Al menos no han puesto «persona humana»…
Hace un par de semanas se pusieron en contacto con nosotros desde Cinco Dias a través del formulario de contacto de vivelaciudad.es para pedirnos nuestra opinión sobre el acercamiento que desde algunas empresas se hace en los blogs, aquello de que algunas empresas «compran a los bloggers» para que hablen bien de sus productos «como quien no quiere la cosa» y sin avisar al público. La idea era que, viendo que el proyecto de Vive la ciudad supone un acercamiento diferente a los blogs (es un blog claramente identificado como «de NH», y además no intenta «vender» los hoteles de NH sino las ciudades), contar con nuestra visión como contrapunto a esas prácticas «dudosas».
Estuve un buen rato con la periodista en cuestión al teléfono. Hablamos del proyecto de NH, de Weblogs SL, de cuál era nuestra postura al respecto del uso de los blogs como «plataforma publicitaria oculta» y de la compra de posts, etc… De hecho, una vez finalizada la conversación, envié algunos links que me parecían relevantes para el asunto a fin de que la periodista tuviese más información. En concreto, éste sobre la compra de posts que escribió Julio Alonso y éste otro sobre el tema que hizo Enrique Dans, así como mi opinión respecto a cómo en este asunto la televisión y la radio son mucho más sospechosas que los blogs y nadie dice nada.
Y el resultado está contenido en esta reseña: «El mensaje subliminal de los blogs«. Mi media hora larga de conversación se reduce a un «A mí no me gusta este tipo de comentario (comercial) porque se juega el prestigio el autor, y pone precio a su credibilidad’, asegura Raúl Hernández, autor de un blog.» . Dijolo Blas, punto redondo.

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Un paseo después de comer

Vengo de dar un paseito tras la comida que hemos compartido toda la familia, acompañado de mi peque. Hace un día extraordinariamente primaveral. Nos hemos ido por el paseo al borde del río…

Paseo en el Duero en Aranda

Y luego hemos vuelto por el centro del pueblo, donde he parado en la plaza a tomar un café con hielo sentado en la terracita al sol, echando un vistazo al periódico y rodeado de silencio.

Plaza de Aranda

Y la verdad, después de esto vuelve uno al trabajo con un mejor espíritu.
Me ha dado por comparar cómo hubiera sido este día si hace un año no me hubiese dado por cambiar el rumbo. Hubiese ido a comer un menú del día, quizás con algún compañero de trabajo, o quizás solo, en un bar atestado y maloliente. Hubiese dado un paseo alrededor de la oficina, rodeado de coches, pasando calor con la corbata al cuello. De mi hijo y de mi mujer, ya me hubiera podido olvidar hasta llegar a casa a las 9 o 9 y media (con suerte, el niño todavía estaría despierto… o quizás no).
¿Cuánto vale la diferencia?