Cien formas de volver loco a un colaborador

Os propongo una cosa. A ver si entre todos conseguimos elaborar una lista que podríamos llamar «Cien formas de volver loco a un colaborador«. Se trata de listar comportamientos que hayamos visto/experimentado en nuestra experiencia profesional y que sean fórmulas infalibles para volver loca a una persona y terminar con cualquier atisbo de motivación y satisfacción en el desempeño de su trabajo. Entendamos colaborador de forma amplia: un empleado, un subordinado, un compañero, un proveedor de servicios… todos aquéllos que se supone que son necesarios para lograr el objetivo de la empresa/negocio/departamento, pero a los que aun así, incomprensiblemente, se boicotea desde dentro.
Empiezo yo, pero id añadiendo vuestras ideas en los comentarios. Iré actualizando el post con vuestras aportaciones, nombre y link. ¡Seguro que nos salen un montón! La estupidez humana es inabarcable… ¡animaos!
1. Enséñale un proceso de actuación, y remárcale la importancia de seguirlo a rajatabla. Cuando actúe de acuerdo al proceso, dile que debía haberlo hecho de forma diferente.
2. Dile que una tarea es muy urgente. Cuando la haya completado, ignora el resultado durante días. O mejor aún, ignóralo para siempre.
3. Anímale a hacer las cosas a su manera, dile que tiene autonomía. Cuando haga algo, critícale por no hacerlo de la forma que tú lo habrías hecho.
4. Convocale a una reunión importantísima para la que tiene que prepararse a fondo. Cuando llegue la hora de la reunión, dile que se canceló hace unos días, ¿no le avisaste?.
5. Cuando revises sus escritos, olvida el contenido, y centrate en corregirle esa falta de ortografía.
6. Dile que te espere hasta que tú vuelvas de una reunión para tratar un tema. Cuando salgas de la reunión, vete a casa directamente y no le avises.
7. Fomenta con circulares y carteles la presentación de sugerencias. Cuando alguien presente una, dile que no le pagas por eso.
8. Cuando te lo cruces en el pasillo, dile «buenos días» o ignorale de forma aleatoria. Cuando él no te salude, échaselo en cara.
9. Cuando tengáis que hacer un viaje de negocios, reserva tu asiento en business y el suyo en turista.
10. Niégate a pagar dietas durante la realización de un trabajo porque el presupuesto no lo soporta. Cuando te reúnas a comer con el cliente, pide el vino más caro que haya en la carta y asegúrate de contárselo a todo el mundo cuando vuelvas.
11. Dile que cuente contigo para solucionar cualquier duda que tenga. Luego no le respondas al teléfono, no contestes sus emails y sal corriendo fingiendo estar superocupado en cuanto le veas dirigirse a tu puerta.
12. En cualquier documento brillante que elabore, encárgate de poner tu nombre bien visible antes del suyo aunque no hayas tenido nada que ver.
13. Si tienes que echarle una bronca, hazlo con la puerta abierta y a ser posible en público, que se entere cuanta más gente mejor.
14. Déjale claro que necesita tu autorización para cualquier cosa. A partir de entonces, ignora sus peticiones de actuación. De vez en cuando, pregúntale por qué no está hecho el trabajo.
15. Un día antes de iniciar sus vacaciones, dile que necesitas que se quede. En los días siguientes, haz como si no estuviera.
16. Dale un grueso manual «para que se lo empolle». En adelante, no vuelvas a mencionar el manual, ni la materia sobre la que trataba.
17. Atiende tantas llamadas telefónicas como sean necesarias (inicia alguna tú también) mientras él espera sentado en la silla de delante. Cuando haga amago de irse, hazle un gesto indicándole que espere, que «sólo será un momentito»
18. Retírale, en mitad de un trabajo, la mitad de su equipo para asignarlos a otras tareas importantes como, por ejemplo, ordenar el archivo.
19. Cuando te pida ayuda, pon cara de fastidio y haz referencia a que, en tu época, la gente se lo curraba más.
20. Renvía de forma inmediata, y marcándolo como urgente, cualquier comunicación del cliente que incluya una queja. Olvidate de renviar cualquier comunicación del cliente que incluya halago o felicitación.
… (¡sigamos!)

Benchmarking y mejores prácticas… por Dilbert

Un pensamiento clásico, en la voz de un personaje imprescindible, vía Tic&Tac

Si todo el mundo lo hace, entonces «mejores prácticas» se convierten en lo mismo que «mediocre»…

Que encaja con ésta de Albert Einstein:

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo

que podría transformarse, cerrando así el círculo que une a Einstein con Dilbert, en…

Si buscas resultados distintos, no hagas lo mismo que los demás

La cripta de Leyre

Cripta 8

El monasterio de Leyre, en Navarra, tiene una historia compleja a lo largo de los siglos. Con referencias a construcciones monásticas previas desde al menos el siglo IX, lo que empezó con la cripta y la cabecera de la actual iglesia en el siglo XI fue evolucionando a lo largo de los siglos, con luchas entre órdenes monásticas incluidas, hasta llegar al abandono durante el siglo XIX (en la desamortización de Mendizabal nadie quiso quedárselo). Pero desde principios del siglo XX se inicia un movimiento orientado a su recuperación, que culmina con los trabajos realizados a mediados de siglo, y como resultado está el monastario que hoy conocemos: una mezcla de historia «maquillada» por los trabajos realizados en la última época.
De entre todo el monasterio, la cripta es una de sus joyas. Dicen los que saben que es uno de los vestigios más importantes del románico, y merece la pena la visita.
Lo malo (para las fotos) es que lógicamente es una zona oscura. A pesar de la iluminación artificial, la luz no es mucha. Y si a eso añadimos la prohibición de usar el flash… pues la cosa se complica. Para hacer mis fotos, puse el mayor ISO que permite mi cámara (1600): esto permite sacar fotos con menos luz, pero a costa de que la foto resultante tenga mucho más ruido (píxeles defectuosos). En el procesamiento previo he aplicado un filtro reductor del ruido, pero aun así es notable.
A pesar de la ISO, el tiempo de exposición requerido para tomar la foto era bastante prolongado (incluso con el diafragma abierto: bien es verdad que no tengo un objetivo muy luminoso, quizás más adelante…), y mi pulso es lamentable. No tenía el trípode, así que tuve que hacerlas a pulso… pero parece que con el estabilizador de imagen que tiene mi cámara conseguí que no se notara demasiado el «tembleque». Alguna foto, por otro lado, la hice situando la cámara sobre uno de los capiteles y disparando con el retardo de 2 segundos; no es un trípode, pero casi.
Aquí os dejo otras fotografías del Monasterio de Leyre.

El doble de Bisbal

El doble de Bisbal

Durante las vacaciones, paseando por Noja, vi este cartel y no pude resistirme a fotografiarlo. Era el cartel anunciador de las fiestas de un pueblo cercano, para las que uno de los reclamos principales era la actuación… de «El doble de Bisbal». Ismael Monteagudo, un chaval que lleva varios años (por lo que veo) recorriendo España haciendo conciertos-imitación a los del triunfador absoluto (aunque no ganara) de Operación Triunfo 1.
Me hizo pensar en esta estrategia de «ser el doble de», en ser el «imitador». Por un lado, una estrategia interesante en el corto plazo: si no fuera imitando a Bisbal, posiblemente este chico no hubiera podido dar todos esos conciertos ni atraería ninguna atención por sí mismo. Por lo tanto, actuar como «el doble de» le ha permitido ganar unas perrillas, lo cual no está mal.
Pero… ¿y el largo plazo? Durante todo este tiempo… ¿qué ha construido este chico para sí mismo? ¿En qué medida ha fortalecido su propia imagen? ¿Qué pasará el día que Bisbal se retire, o que caiga en desgracia? Ser «el doble de» implica hacer una apuesta muy fuerte a un único número, y ligar el propio devenir al del imitado.
Aunque quizás tampoco sea para tanto. Quizás este chico tenga su propia vida profesional en otro ámbito, y travestirse en Bisbal es simplemente un pasatiempo de veranos y fines de semana, y no aspire más que a aprovechar el tirón durante estos años jóvenes para pasárselo bien y tener unos ingresos extra.
Pero si trascendemos a este doble de Bisbal… ¿cuántos «dobles de» hay en el mundo? ¿cuántos que, en vez de crear su propio camino, formar su propio personaje… simplemente se conforman con imitar a otros?