eStartap, vendido

Este post es para anunciar mi «adios» a un proyecto al que le tengo cariño, pero que va a emprender un camino propio: eStartap. En los próximos días, se concretará su venta a Financial Red y dejaré de estar vinculado con él.
eStartap nació a finales de 2005. Como idea, sigo pensando que molaba: ser un nexo de unión entre emprendedores que decidiesen utilizar blogs como herramientas para contar el proceso de creación y desarrollo de sus proyectos.
Sin embargo, pasados unos meses, la idea se desinfló. Por falta de tiempo, por falta de impulso, por falta de aceptación, por falta de enfoque adecuado… el caso es que decidí «meterla en la nevera» por el momento. Tras unos meses más, la iniciativa resucitó pero con otro enfoque más sencillo: puro blog sobre emprendedores y emprendizaje. También en esa época se incorporó Francisco Pérez Andrés como coautor del blog.
Pero este nuevo enfoque tampoco se puede decir que estuviera cuajando. El blog está ahí, volcamos nuestras reflexiones cuando nos parece, de vez en cuando recibimos algún enlace, las visitas son estables pero no espectaculares… pero estaba lejos de ser un «blog comercial» con sus ritmos de actualización, etc. Era una iniciativa sin rumbo determinado, que no molestaba pero que tampoco avanzaba hacia ningún sitio concreto.
Hace unos meses, empecé a manejar la posibilidad de «matar» el blog, quizás intentar vender el dominio… y olvidarme de ello. Hice un par de contactos potencialmente interesantes, que se quedaron en el limbo.
Finalmente, he llegado a un acuerdo con los chicos de Financial Red. Ellos quieren desarrollar un blog sobre emprendedores, y les cuadra la idea de empezar a construir sobre algo que ya existe (con un cierto número de visitas, un cierto número de suscriptores, un cierto posicionamiento, etc.) más que sobre uno nuevo. Para mí también es una buena salida, ya que voy a obtener un cierto rendimiento económico; nada del otro mundo (¿cómo dicen los «guays»? Ah, sí, espera… «low 4 digits» :D), pero es más de lo que me hubiera planteado en ningún momento anterior. Y creo que, sobre todo, es una evolución más que digna para eStartap: la posibilidad de seguir su camino, muy reforzado por su inclusión en una red comercial y con posibilidades de seguir siendo un nucleo de unión para interesados en el mundo de los emprendedores.
Así que eso es lo que hay. En los próximos días empezaremos con las cuestiones técnicas (el dominio, el blog, etc…), imagino que no será muy lioso.
Tengo una sensación agridulce, por un lado contento por haber encontrado una salida interesante para el proyecto, por otro tristón por no haber sabido darle impulso por mí mismo… pero bueno, de todo se aprende.

En el evento Actibva: invertir en tiempos de incertidumbre

Esta tarde he estado en el evento que Actibva había convocado en la Bolsa de Madrid, bautizado «Invertir en tiempos de incertidumbre«. Y la verdad es que me ha dejado un buen sabor de boca.
A ver, vaya por delante que era una charla sobre el mundo financiero. Es decir, un tanto «densa», vamos, que si no estabas un poco puesto en la materia podía haber aburrido al más pintado. Pero para el perfil de asistente creo que ha estado bien: a mí me ha retrotraído a mi etapa universitaria (me licencié en Administración y Dirección de Empresas… especialidad Finanzas).
El «mix» de la charla ha estado bien acotado. Antonio Sáiz Eslava ha hecho un repaso de la actual situación económica desde una perspectiva macro, en un tono creo que bastante didáctico, hablando sobre las principales características de la situación, sus causas y las expectativas que tienen para su evolución. Victoria Torras Muñoz ha dado un repaso a algunas recomendaciones de inversión basadas en el análisis técnico (pero en mercados muy amplios, nada de comprar acciones del Ibex: divisas, mercados internacionales, índices, etc.). Y Carmen Martín Manjón ha hecho un repaso de algunas alternativas de inversión quizás menos conocidas como son los warrants, las opciones y los futuros o los ETF’s.
De «postre», hemos podido dar una vueltecita guiada por el edificio de la Bolsa, incluído el célebre «parquet» (por cierto, curiosa la inspiración masónica del edificio).
En fin, que creo que ha salido un evento bastante majete, espero que a la gente le haya gustado y que quieran repetir!
Actualización: publicado video del Evento Actibva

Tags y posts relacionados

Hace unos días, comentaba mi inquietud por iniciarme en el mundo SEO. Al cabo de un rato, se puso en contacto conmigo Agustín Vivancos para ofrecerme su ayuda: de forma gratuita, se ofreció a preparar un pequeño informe analizando mi blog desde un enfoque SEO y a plantear distintas líneas de acción al respecto.
Ya dice el refrán que «a caballo regalado no se le mira el diente», y he leído con atención el documento que me ha enviado Agustín. Como hago con casi todo, escucho (leo) los consejos que me dan pero nunca los sigo «a ciegas», sino que los analizo de forma crítica y luego hago lo que me parece más apropiado.
Una de las recomendaciones que he incorporado ha sido la de empezar a utilizar tags y posts relacionados en el blog, mediante el plugin Simple Tags (que a mí me ha parecido bastante potente al ponerlo en funcionamiento, la verdad).
Desde el punto de vista SEO, la idea es proporcionar a los robots una mejor estructura de enlaces. Y es que los robots de los buscadores entran en la web y van indexando contenidos siguiendo los enlaces que encuentran en la misma. Por lo tanto, cuantos más enlaces a páginas internas encuentre, más páginas va a indexar.
Pero no sólo desde el punto de vista SEO creo que es una buena idea. También desde el punto de vista del lector, el poder acceder mediante las tags o directamente mediante los posts relacionados a otros contenidos similares a los que está leyendo (partiendo de la hipótesis de que lo está leyendo porque le interesa) creo que es una buena herramienta. Y es que al final, al dinámica cronológica del blog hace que muchos contenidos se queden enterrados en el pozo del olvido… y yo creo que alguno merece la pena revivir, ¿no?
Eso sí, lo que es un poco rollete es el back-tagging: empezar a añadir tags a posts escritos hace meses. Desventajas de la «diarrea blogueril».

Tirarse a la piscina

Piscina

En la vida, a veces, es necesario tirarse a la piscina. Es algo que siempre entraña un cierto riesgo. Por supuesto, nunca es recomendable tirarse a lo loco, sin preocuparse de si hay agua o no. Pero tampoco es una buena idea obsesionarse con la aversión al riesgo y buscar la seguridad absoluta antes de hacerlo, porque llegaríamos al fenómeno conocido como «la parálisis por el análisis». Y es que la certidumbre total nunca existe, por lo que siempre tendremos que tomar decisiones asumiendo un cierto nivel de riesgo.
Y en estas circunstancias, a veces las cosas salen bien, y a veces salen mal. Uno mira, considera que hay agua suficiente en la piscina como para tirarse… pero a veces se equivoca. No pasa nada, así es la vida. Lo que no debemos hacer en estas circunstancias es incrementar nuestra aversión al riesgo e inmovilizarnos en decisiones futuras. Hay que seguir tirándose a la piscina.

Algo que decir

Una frase sencilla con mucha «carga de profundidad».

La idea de escribir todos los días no me vuelve loco. No todos los días hay algo que decir.

Santiago Segurola

No puedo estar más de acuerdo. Cuando uno escribe «porque toca» en vez de porque le apetece… malo. Y es una lástima que hoy por hoy, con los medios que tenemos (donde no hay una parrilla que rellenar, ni un número de páginas que completar…) haya tantos que insistan en el error.

Susto con el upgrade de WordPress

Hoy me he puesto a hacer el upgrade de la versión de WordPress al blog (que todavía estaba en la 2.0.algo). Lo he hecho a través del Fantastico del panel de control del hosting… y todo parecía ir bien… hasta que me doy cuenta de que hay un problema en la codificación de caracteres de todo el blog: títulos, posts, comentarios…
Reviso que todo está, como debe, en utf-8. Pero siguen ahí. El problema es más grave, porque cuando voy a ver la base de datos… es ahí donde se ha alterado el contenido. ¿Y qué hago ahora? Pues afortunadamente en el proceso de upgrade se hace un backup, así que voy a ver allí… con la desagradable sorpresa de que los datos de respaldo también tienen cambiada la codificación.
¿Y entonces?
He editado el archivo de la copia de respaldo para hacer un find-replace, cambiando los caracteres extraños (que correspondían a acentos, eñes, comillas… y alguno más que se me ha debido pasar, como el ¡ ) por los buenos.
El problema es que para importar esos datos había, previamente, que borrar todas las tablas de la base de datos. Un «salto de fé». Lo he hecho, y he puesto a subir la copia de respaldo. En este intervalo, el blog ha dejado de existir. No sé si habrá visto la luz al otro lado, yo creo que sí. Simplemente, no había nada detrás de él. Luego ha puesto una versión «limpia» del blog (con una plantilla estandar y el típico «hello world» como único post). Finalmente, tras varios reintentos (el archivo era tan grande que ha habido que importarlo a trozos), el blog ha vuelto a la vida con un último empujón: la necesidad de hacer upgrade de la base de datos (porque claro, yo estaba haciendo un respaldo desde la 2.0… y parece que hay elementos que han cambiado), pero sin más sobresaltos.
En el medio, pocos daños colaterales: un comentario que se había perdido (pero lo he reintroducido yo a mano ya que tenía el texto en el email), y que feedburner ha tomado el «hello world» como si fuera un post de verdad y lo ha enviado a los suscriptores. Espero que me disculpéis.

Ubuntu, primeros pasos y primeros problemas

Animado por un impactante grupo de entusiastas que han respondido a mis dudas sobre Linux (algo que habría que hacer notar: la cantidad de linuxeros que en el blog o en twitter me han animado y han ofrecido su ayuda. Parece que el «espíritu de ayudar a otros» está presente en esta comunidad), me he puesto a instalar Ubuntu con Wubi. Todo bien, se ha instalado, todo muy «transparente» para mí, me crea la posibilidad en el inicio de ejecutar Ubuntu o Windows… ¡bien!
Pero el primer problema ha llegado cuando he intentado acceder a internet. Que no hay tu tía. He mirado por donde he podido para activar la conexión inalámbrica… pero simplemente actúa como si no la tuviera. Y eso que en el test de hardware sí me reconoce el controlador inalámbrico. Pero luego «pasa» de mí.
Así que he tenido que agachar las orejas, reiniciar en windows y empezar a googlear, buscando el problema. Al menos sé el modelo del controlador wifi (Intel 3945ABG), algo que ya hubiese sido un handicap para muchos usuarios «normales». Y parece que se trata de un problema bastante común, cuya solución (o soluciones, porque he visto varios métodos) intimida bastante: una larga serie de instrucciones que hay que meter en la consola, sin tener ni idea de lo que uno va haciendo.
Entiendo que los linuxeros son unos usuarios medianamente avanzados, y que les gusta trastear con la consola. Pero el usuario medio no es así. El usuario medio quiere que las cosas, simplemente, funcionen. Y es verdad que Windows se raya de vez en cuando, y que su rendimiento decae con el tiempo, y que a veces se cuelga. Pero es muy intuitivo para el usuario medio en las actividades «normales» que tiene que hacer.
Al menos para mí, que me considero un usuario «avanzado» de Windows (no soy un experto, pero tampoco nunca he necesitado ayuda de nadie para instalar nada ni para resolver los problemillas que me han ido surgiendo), estos primeros problemas en Ubuntu (que se supone que es una versión «fácil y para todos los públicos») me resultan bastante intimidatorios. Habiendo sido autosuficiente durante tantos años, la idea de tener que recurrir a alguien para que me haga las cosas (que seguro que para un experto no es gran cosa) no me gusta.
Actualización: ¡Lo he conseguido! Fui al troubleshooter de Ubuntu para wireless networking, seguí los pasos… y et voilá! Igual he sido demasiado llorica desde demasiado pronto, ¿no?

El trabajo o mi vida – reflexiones de un consultor quemado

Me escribe un compañero consultor. «Tras casi 8 años de consultoría… creo que esto está llegando a su fin. Quiero remitirte un pequeño escrito que he realizado, por si estás interesado en colgarlo en tu web.»
No soy partidario de publicar, sin más, algo que alguien me remite (que para eso cada uno puede abrirse su propio blog). Sin embargo, leyéndolo he creído ver reflejadas una serie de sensaciones lamentablemente demasiado comunes en el mundillo, especialmente en determinadas empresas. Yo viví algo parecido, aunque tampoco creo que viviera especialmente mal en mi etapa de consultoría corporativa. Pero empatizo con el autor del texto en el punto de hartazgo, la sensación de percibir una disyuntiva entre el futuro que te ofrece ese tipo de trabajo y el futuro que quieres para tu vida. En última instancia, esas sensaciones fueron las que me llevaron a cambiar de rumbo.
Seguramente este texto está escrito en los momentos de mayor crisis. Cuando uno toma por fin la decisión de salir, y sale efectivamente, el tiempo empieza a hacer su labor. Y después, cuando miras atrás, eres capaz de apreciar las cosas buenas que tienen este tipo de trabajos. Pero es verdad que en el momento de hartazgo no le ves ningún sentido. Y ese es el mejor indicador para cambiar.
Por eso he decidido reproducir el texto. Y a todos los que se puedan sentir identificados… que no os engañen. Hay otras vidas que se pueden elegir, y en las que probablemente podáis ser felices.
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¿Nos hemos parado a pensar en los problemas que tenemos todos, en lo que se podría conocer como “conciliación de la vida personal vs vida profesional”? Muchas veces hemos oído hablar de los problemas que tienen las mujeres para conciliar la vida familiar con la vida laboral, de hecho se han promovido leyes y convenios para esta conciliación, todo un logro en estos tiempos…
Hace algún tiempo escuchábamos reivindicaciones en las que se solicitaban jornadas de 35 horas, en lugar de las 40 actuales, creo que todo el mundo estaría de acuerdo con la propuesta, salvo las empresas. Pero pensándolo fríamente “yo tampoco estaría de acuerdo”. Viendo el panorama, se reducirían los salarios y nos encontraríamos en la misma situación que estamos ahora… ¿Realmente alguien trabaja solo las 40 horas semanales?
No hay que irse muy lejos para ver ejemplos. ¿Alguna vez nos hemos parado a pensar las horas y las compensaciones que recibe una persona empleada en una gran superficie, la que trabaja en una “gran empresa”, o en un pequeño bar? En todas ellas podremos encontrar recién licenciados que están buscando un empleo acorde a su formación, personas con 30 años de experiencia, inmigrantes que han venido a buscarse la vida, o simplemente tú y yo.
La palma, tal vez sea porque me toca directamente, son las grandes empresas con “Filosofía Americana”. En ellas se intenta lavar el cerebro de los empleados con la idea de que si estás dentro, es porque eres el mejor, y tu empresa es la mejor del mundo, y tienes que responder como tal.

  • En las que se llega al extremo de que no existe nada fuera de ella que sea más importante, y tienes que ser capaz de dedicar las 24 horas del día y los 7 días a la semana.
  • En las que si no tienes 30 días de vacaciones pendientes de años anteriores, y no puedes decir “ayer nos tuvimos que quedar hasta las 11 de la noche”, te miran raro y no te estás implicando lo suficiente.
  • En las que no puedes decir nada… porque “ya sabias a lo que venías” y ”esto va incluido en el sueldo”. Aunque haciendo cálculos con jornadas de 14 horas estés cobrando lo mismo que un repartidor de pizzas (con todos mis respetos a ellos).
  • Y en las que los sindicatos, no es que no hagan nada, es que directamente no existen.

Además, existe un pensamiento generalizado en estas empresas, “creen que por tener una relación laboral, adquieren unos derechos sobre tu vida privada que van más allá de toda lógica”. Seguramente se os estén pasando miles de ejemplos por vuestra cabeza:

  • Tenemos la típica llamada intempestiva a las once de la noche, o la del fin de semana a tu teléfono particular, para que mañana hagas no se que… ¿Alguien puede explicar que un teléfono móvil no es igual a un teléfono público?
  • Las tareas urgentes que surgen 5 minutos antes o cuando te estás marchando, que son para ¡¡YA!! , y hacen que te quedes 3 horas más, y al final nadie las mire…
  • Las malas contestaciones rayando el insulto de algunos “superiores”, que deberían haberse dedicado al pastoreo ó la mecánica, de esta forma tendrían una causa justificada para poder apretar las tuercas todo lo que quieran.
  • Los 300 días al año de picos de trabajo, que hacen que tu horario se amplié hasta las 00:00, y todo ello sin recibir compensación alguna… solo por necesidades de la empresa.

No se puede considerar la esclavitud del siglo XXI, porque podemos dar las gracias todavía, que somos libres para abandonar la firma. Y luego, quien sabe, podemos seguir dedicándonos a vender pajaritas de papel o humo envasado en cajas doradas, ahí está la elección…
La decisión está en tus manos, si estás dispuesto a ello, puede que tras pisar a mucha gente y hacerte no pocos enemigos, puedas tener un deportivo, un chalet en la sierra y una casa de 180m2, pero probablemente esté todo intacto en día que te plantees que has hecho con tu vida.
No quiero ser una victima, ya que en todos los sectores podemos ver cambios de turno sin previo aviso, horarios interminables, ampliaciones de jornada a los fines de semana que se hacen de forma “Oficial y obligatoria”, limpiezas, inventarios, cajas, etc… y en las que tampoco existen compensaciones.
Solo dar a conocer, que el estar en una empresa con “nombre” y/o llevar traje y corbata, lo único que implica, es no tener que pensar en que te pones para ir a currar… y poco más.

Instalar Linux, grandes dudas

Después de mis desventuras con los fenómenos extraños de ayer, empiezan a surgirme las dudas (y los consejos de terceros) sobre qué hacer. Las opciones parecen claras:
a) formatear y reinstalar windows. Es una pereza enorme, el tener que volver a instalar todo el software, ajustar preferencias… otra vez. Al menos tengo la partición con los archivos de datos que (imagino) no habría que tocar… pero aun así, es una gran pereza.
b) «Comprate un Mac». Ya se sabe, la secta de la manzana que parece que es la solución a todos los males. No diré que no me atrae la idea, pero ahora mismo la perspectiva de soltar 1.500 euros por un ordenador nuevo, cuando éste no ha cumplido aún los dos años y está perfectamente funcional me parecen ganas de derrochar.
c) «Instala Linux». Otra opción atractiva, sin duda. Pero a la pereza propia de la opción a (formatear, instalar…) se une el absoluto desconocimiento. ¿Qué significa instalar linux? ¿Qué distribución hay que instalar? ¿Y software? ¿Hay software compatible con Linux para todo lo que yo vengo haciendo? Sé que ofimática e internet no suponen ningún problema, pero… ¿edición de video? ¿edición de fotos? ¿p2p? ¿y otras cosas más cotidianas para las que ya tengo mi «software esencial» y que tendría que reconstruir?
Si, sé que éstas son las dudas del novato, que posiblemente si me lanzo luego no sea para tanto y que probablemente las ventajas sean mucho mayores a sus inconvenientes… pero es el miedo a lo desconocido.