Soy usuario de Facebook desde hace un tiempo. No muy intensivo, es cierto, pero frente a los que opinan que es un «invento del diablo», a mí me parece un muy buen servicio. ¿Por qué? Pues porque frente a lo que ha venido siendo habitual (creo un producto, como Flickr para fotos, youtube para videos, linkedin para contactos profesionales…etc, etc, etc y te obligo a reproducir tu «red social» en él) te permite crear tu «ecosistema social» (es decir, quiénes son tus amigos) y DESPUÉS añadir un montón de servicios sobre él. Es decir, primero la red social, luego el servicio. De esta forma, tienes hecha la red social una vez, y luego añades los servicios que quieras sin tener que reproducirla una y otra vez (probablemente, la barrera de entrada más importante para estos servicios).
El caso es que he pensado en usar una de sus funcionalidades como apoyo a este blog. Se trata de la posibilidad de crear páginas de un producto (en este caso, el protagonista es este blog) del que los usuarios de Facebook pueden hacerse «fans», y de esta forma interactuar sobre la base de este «hecho común».
El objetivo es doble. Por un lado, permitir a todos los que leéis habitualmente el blog (y que seáis usuarios de Facebook, y queráis haceros «fans», claro) tener un lugar común en el que poder interactuar. Hay una pequeña comunidad alrededor de este blog (lectores y comentaristas habituales), y creo que de esta forma será más fácil tener a todo el mundo ubicado, tanto para mí como para vosotros mismos. Un pequeño «quién es quién» dentro del blog.
Y por otro lado, solucionar un pequeño problema de «asincronía» que tengo en Facebook. En ésta, como en otras redes sociales, me gusta considerar como «amigos» solamente a aquéllas personas que conozco, con las que he interactuado, donde el conocimiento es mutuo. Sin embargo, me encuentro con frecuencia peticiones de contacto que me dicen «agrégame, que leo tu blog». Y aun a riesgo de pecar de «desagradable», tiendo a rechazar estos contactos porque en fin, puede que el lector por el mero hecho de seguir el blog considere que me «conozca», pero lo cierto es que en la mayoría de los casos yo no sé quién es él, más allá de «alguien que me lee en el blog»… lo cual no me permite decir nada bueno ni malo de él.
De esta forma, con la página en Facebook, hay espacio para los dos perfiles. Mis «amigos» (aquéllos en los que el conocimiento es mutuo) serán mis contactos. Pero aquéllos que quieran vincularse de alguna manera conmigo, sin existir ese conocimiento mutuo, podrán hacerse «seguidores» de la página y de esta forma iniciar un vínculo que, con el tiempo, puede dar lugar a una relación más equilibrada.
Así que nada, os animo ha haceros «seguidores» de la página en Facebook. Y los que no tengáis perfil en Facebook, os recomiendo que os lo hagáis. Creo que tiene mucho potencial, y que las «molestias» que otros usuarios reportan vienen más bien derivadas de un mal uso de la herramienta (dar de alta a cualquiera como contacto, hacer invitaciones a diestro y siniestro…) que de su esencia.
Robarle a un cojo
Para pensar… sobre lo posible, lo legal, y lo moral
Si el tendero es cojo… ¿se le pueden robar las manzanas a la carrera?
Me cansé hace ya tiempo de entrar en el cansino debate de la propiedad intelectual, la SGAE, el canon, las descargas, el P2P, la copia privada y demás. Es un debate complejo, en el que se tiende mucho a las simplificaciones y los extremismos, que hacen totalmente imposible un intercambio de opiniones mínimamente razonable.
Pero aunque la actuación de la SGAE y demás entidades de gestión de derechos no me gusta un pelo, y sea consciente de que los adelantos tecnológicos plantean un entorno diferente al que la sociedad, la industria y las leyes tendrán que adaptarse… tampoco me acaban de convencer los argumentos de «la otra parte».
Especialmente los relacionados con el planteamiento de «como se puede hacer, se hace y punto» (como el caso del tendero cojo), en el que no parecen importar leyes, derechos o conceptos morales de lo que está bien o está mal. Ni tampoco el planteamiento de «la cultura es libre» (algo con lo que estoy de acuerdo filosóficamente… el problema es cuando, para beneficiarse de esa libertad de consumo cultural, se le pone la etiqueta de «cultura» a lo que en realidad son meros productos de ocio).
Como digo, un debate con muchos matices que se tienden a obviar con demasiada facilidad por todas las partes. Y, como consecuencia, uno de esos debates en los que me siento realmente incómodo, porque tiendo a comprender argumentos esgrimidos desde los dos lados… lo cual, a los amantes del «conmigo o contra mí», les resulta incomprensible.
Uniformados con traje y corbata
Estupenda reflexión de Andrés Pérez sobre los trajes y las corbatas
¿En que se diferencia el aspecto de los ciudadanos de la china maoista de cualquier zona de negocios de una gran ciudad? […] cuanto más reglamentado es el oficio y hay menos grados de libertad, más importancia tiene el uniforme
Uniforme. Uni-forme. Una forma. Que nadie destaque. Todos iguales. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Quién gana con esta estrategia, aparte de los sastres?
Desde que me alejé del mundo corporativo, los trajes han quedado para las bodas. No los echo de menos en absoluto.
links for 2008-06-20
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Un resumen bastante interesante sobre los efectos de distintas iluminaciones en retratos
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Algunos consejos para hacer presentaciones
eStartap, vendido
Este post es para anunciar mi «adios» a un proyecto al que le tengo cariño, pero que va a emprender un camino propio: eStartap. En los próximos días, se concretará su venta a Financial Red y dejaré de estar vinculado con él.
eStartap nació a finales de 2005. Como idea, sigo pensando que molaba: ser un nexo de unión entre emprendedores que decidiesen utilizar blogs como herramientas para contar el proceso de creación y desarrollo de sus proyectos.
Sin embargo, pasados unos meses, la idea se desinfló. Por falta de tiempo, por falta de impulso, por falta de aceptación, por falta de enfoque adecuado… el caso es que decidí «meterla en la nevera» por el momento. Tras unos meses más, la iniciativa resucitó pero con otro enfoque más sencillo: puro blog sobre emprendedores y emprendizaje. También en esa época se incorporó Francisco Pérez Andrés como coautor del blog.
Pero este nuevo enfoque tampoco se puede decir que estuviera cuajando. El blog está ahí, volcamos nuestras reflexiones cuando nos parece, de vez en cuando recibimos algún enlace, las visitas son estables pero no espectaculares… pero estaba lejos de ser un «blog comercial» con sus ritmos de actualización, etc. Era una iniciativa sin rumbo determinado, que no molestaba pero que tampoco avanzaba hacia ningún sitio concreto.
Hace unos meses, empecé a manejar la posibilidad de «matar» el blog, quizás intentar vender el dominio… y olvidarme de ello. Hice un par de contactos potencialmente interesantes, que se quedaron en el limbo.
Finalmente, he llegado a un acuerdo con los chicos de Financial Red. Ellos quieren desarrollar un blog sobre emprendedores, y les cuadra la idea de empezar a construir sobre algo que ya existe (con un cierto número de visitas, un cierto número de suscriptores, un cierto posicionamiento, etc.) más que sobre uno nuevo. Para mí también es una buena salida, ya que voy a obtener un cierto rendimiento económico; nada del otro mundo (¿cómo dicen los «guays»? Ah, sí, espera… «low 4 digits» :D), pero es más de lo que me hubiera planteado en ningún momento anterior. Y creo que, sobre todo, es una evolución más que digna para eStartap: la posibilidad de seguir su camino, muy reforzado por su inclusión en una red comercial y con posibilidades de seguir siendo un nucleo de unión para interesados en el mundo de los emprendedores.
Así que eso es lo que hay. En los próximos días empezaremos con las cuestiones técnicas (el dominio, el blog, etc…), imagino que no será muy lioso.
Tengo una sensación agridulce, por un lado contento por haber encontrado una salida interesante para el proyecto, por otro tristón por no haber sabido darle impulso por mí mismo… pero bueno, de todo se aprende.
En el evento Actibva: invertir en tiempos de incertidumbre
Esta tarde he estado en el evento que Actibva había convocado en la Bolsa de Madrid, bautizado «Invertir en tiempos de incertidumbre«. Y la verdad es que me ha dejado un buen sabor de boca.
A ver, vaya por delante que era una charla sobre el mundo financiero. Es decir, un tanto «densa», vamos, que si no estabas un poco puesto en la materia podía haber aburrido al más pintado. Pero para el perfil de asistente creo que ha estado bien: a mí me ha retrotraído a mi etapa universitaria (me licencié en Administración y Dirección de Empresas… especialidad Finanzas).
El «mix» de la charla ha estado bien acotado. Antonio Sáiz Eslava ha hecho un repaso de la actual situación económica desde una perspectiva macro, en un tono creo que bastante didáctico, hablando sobre las principales características de la situación, sus causas y las expectativas que tienen para su evolución. Victoria Torras Muñoz ha dado un repaso a algunas recomendaciones de inversión basadas en el análisis técnico (pero en mercados muy amplios, nada de comprar acciones del Ibex: divisas, mercados internacionales, índices, etc.). Y Carmen Martín Manjón ha hecho un repaso de algunas alternativas de inversión quizás menos conocidas como son los warrants, las opciones y los futuros o los ETF’s.
De «postre», hemos podido dar una vueltecita guiada por el edificio de la Bolsa, incluído el célebre «parquet» (por cierto, curiosa la inspiración masónica del edificio).
En fin, que creo que ha salido un evento bastante majete, espero que a la gente le haya gustado y que quieran repetir!
Actualización: publicado video del Evento Actibva
links for 2008-06-19
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Punto clave en la gestión de un proyecto: si sus protagonistas no quieren cambiar, no cambiarán
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Las empresas se aferran a modelos de gestión que excluyen la participación real de las personas.
Tags y posts relacionados
Hace unos días, comentaba mi inquietud por iniciarme en el mundo SEO. Al cabo de un rato, se puso en contacto conmigo Agustín Vivancos para ofrecerme su ayuda: de forma gratuita, se ofreció a preparar un pequeño informe analizando mi blog desde un enfoque SEO y a plantear distintas líneas de acción al respecto.
Ya dice el refrán que «a caballo regalado no se le mira el diente», y he leído con atención el documento que me ha enviado Agustín. Como hago con casi todo, escucho (leo) los consejos que me dan pero nunca los sigo «a ciegas», sino que los analizo de forma crítica y luego hago lo que me parece más apropiado.
Una de las recomendaciones que he incorporado ha sido la de empezar a utilizar tags y posts relacionados en el blog, mediante el plugin Simple Tags (que a mí me ha parecido bastante potente al ponerlo en funcionamiento, la verdad).
Desde el punto de vista SEO, la idea es proporcionar a los robots una mejor estructura de enlaces. Y es que los robots de los buscadores entran en la web y van indexando contenidos siguiendo los enlaces que encuentran en la misma. Por lo tanto, cuantos más enlaces a páginas internas encuentre, más páginas va a indexar.
Pero no sólo desde el punto de vista SEO creo que es una buena idea. También desde el punto de vista del lector, el poder acceder mediante las tags o directamente mediante los posts relacionados a otros contenidos similares a los que está leyendo (partiendo de la hipótesis de que lo está leyendo porque le interesa) creo que es una buena herramienta. Y es que al final, al dinámica cronológica del blog hace que muchos contenidos se queden enterrados en el pozo del olvido… y yo creo que alguno merece la pena revivir, ¿no?
Eso sí, lo que es un poco rollete es el back-tagging: empezar a añadir tags a posts escritos hace meses. Desventajas de la «diarrea blogueril».
Tirarse a la piscina

En la vida, a veces, es necesario tirarse a la piscina. Es algo que siempre entraña un cierto riesgo. Por supuesto, nunca es recomendable tirarse a lo loco, sin preocuparse de si hay agua o no. Pero tampoco es una buena idea obsesionarse con la aversión al riesgo y buscar la seguridad absoluta antes de hacerlo, porque llegaríamos al fenómeno conocido como «la parálisis por el análisis». Y es que la certidumbre total nunca existe, por lo que siempre tendremos que tomar decisiones asumiendo un cierto nivel de riesgo.
Y en estas circunstancias, a veces las cosas salen bien, y a veces salen mal. Uno mira, considera que hay agua suficiente en la piscina como para tirarse… pero a veces se equivoca. No pasa nada, así es la vida. Lo que no debemos hacer en estas circunstancias es incrementar nuestra aversión al riesgo e inmovilizarnos en decisiones futuras. Hay que seguir tirándose a la piscina.
Algo que decir
Una frase sencilla con mucha «carga de profundidad».
La idea de escribir todos los días no me vuelve loco. No todos los días hay algo que decir.
No puedo estar más de acuerdo. Cuando uno escribe «porque toca» en vez de porque le apetece… malo. Y es una lástima que hoy por hoy, con los medios que tenemos (donde no hay una parrilla que rellenar, ni un número de páginas que completar…) haya tantos que insistan en el error.