Yevadme al G20, por fabor

No suelo meterme mucho en cuestiones políticas. Pero no he podido evitarlo. El papel que está haciendo nuestro Gobierno a cuenta de su no inclusión en los grandes centros de decisión y consenso internacional para avanzar en la resolución de la crisis es sencillamente patético. Todavía siguen con el soniquete de lo influyentes que somos, y de lo importantes que somos a nivel internacional… y lo cierto es que a cada ocasión que se presenta, el resto del mundo nos vuelve a ignorar.
Y ahí tenemos a «toda la diplomacia española» mendigando de un lado a otro un huequito en esas reuniones, aunque sea en el gallinero, aunque sea para poner los cafés. Todo sea con tal de salir en la foto y sacar pecho ante los ciudadanos. ¿Y si resulta que, a última hora, nos dejan ir? Todavía nos venderán que hombre, por supuesto, que no podíamos faltar, que se les debía haber traspapelado la invitación.
Es la diferencia entre ser influyente de verdad, y pretender que se es influyente. Al influyente de verdad no le hace falta mendigar por las esquinas un poquito de atención.
En fin, siempre resulta un tanto vergonzante ver como nos intentan vender la moto a los ciudadanos, cómo nos toman por idiotas sin caérsles la cara de vergüenza.. Antes fue el «no hay crisis, y quien hable de crisis es un antipatriota», la «champions league de la economía», etc. Ahora es el «somos un país influyente, aunque el resto del mundo no lo sabe».
Mi duda es si son tan rematadamente lerdos como para creérselo de verdad, o tan rematadamente manipuladores como para creer que nos lo tragaremos.
PD.- Ahora son éstos porque son los que gobiernan. No me cabe la menor duda de que «los otros» harían tres cuartas de lo mismo.
PD2.- La foto original que ha servido como base al montaje es ésta.

Avilés y su belleza

Calle Galiana 4

Aproveché la mañana del viernes, después de la charla sobre blogs y empresas, para dar un agradable paseo al sol por Avilés.
El caso de Avilés es curioso, es como un tesoro oculto tras su aspecto industrial. Para empezar, está en Asturias: uno de los lugares que más me gustan. Todo el norte en general, y Asturias en particular, me entusiasma por la combinación de verde y azul, de montaña y de mar. Sin embargo, en ese paisaje espectacular y natural encontramos en contraste muchísima industria. Y nada de pequeñas naves, no: industria pesada, grandes chimeneas y humo, instalaciones imponentes que, aunque también pueden encerrar una cierta belleza, «estropean» el paisaje.
Avilés da, desde fuera, esa impresión. Según uno se acerca lo que ve es la industria, los edificios de viviendas altos, feos, sin personalidad. Pero cuando te adentras en el corazón de la ciudad, aparece un lugar precioso, con sus casas tradicionales, sus zonas peatonales, sus soportales y sus empedrados, sus edificios singulares, palacios y villas, sus parques… una delicia para disfrutar de un paseo tranquilo y agradable, saboreando el rastro de la historia.
Para mí, además, Avilés tiene un punto nostálgico: allá por el 2000 estuve haciendo un proyecto por Asturias, y mi base de operaciones era precisamente Avilés. Recorrí entonces sus calles, y el paseo de este jueves me trajo a la memoria aquel proyecto ya lejano…
En fin, que si pasáis por Asturias, y aunque es evidente que la competencia es fiera (no sólo Gijón y Oviedo, u Oviedo y Gijón, sino las decenas de pueblos y lugares que merecen una visita por allí), es recomendable no dejarse asustar por el aspecto industrial de Avilés y entrar a hacer una visita. Merece la pena.

La crisis que vendrá en enero

El otro día charlábamos en la comida sobre, cómo no, la crisis. Y yo sacaba un argumento que, hasta ahora, he escuchado poco: lo que viene en enero.
Las empresas, en su gran mayoría, tienen sus años fiscales vinculados con el año natural. Los planes, los objetivos, los PRESUPUESTOS… se preparan para todo el año. Centrándome en los presupuestos, lo que quiero decir es que en la mayoría de empresas los presupuestos que se están ejecutando ahora son los que se elaboraron a finales de 2007, cuando lo de «la crisis» era todavía un runrun.
Estos días estarán ya empezando en todas las empresas con el proceso de presupuestación para el año que viene. Ahora, cuando están cayendo chuzos de punta, es cuando las empresas tienen que decidir «bueno, qué, tal y como está el panorama… ¿en 2009 queremos gastar mucho o poco?». Si vosotros tuviérais (o tenéis) una empresa… ¿cuál es vuestra respuesta, visto lo visto?
Mi percepción es que, cuando llegue enero, el parón va a ser sonado. Miles de proyectos se van a paralizar, esperando «a ver si escampa». Miles de empresas se van a «retirar a sus cuarteles de invierno», reduciendo el gasto tanto como puedan; por no hablar de la Administración. El problema es que «reducir el gasto» significa directamente reducir los ingresos de sus proveedores. Hasta ahora, mal que bien (y teniendo en cuenta que sobre todo en empresas grandes los presupuestos aprobados son casi como una ley) se han ido apurando los presupuestos hechos el año pasado. Pero en enero… el grifo se va a cerrar, y de qué manera.
Curiosamente, enero es «dentro de dos meses», que es cuando según el Ministro de Trabajo la crisis debería estar finiquitada. Buf… muy optimista le veo yo al señor Corbacho.
Porque es que además yo creo que España está en las peores de las situaciones para, una vez que el mercado de crédito vuelva a la normalidad, la actividad económica recupere el pulso. Los problemas estructurales de España (concentración en sectores productivos intensivos en mano de obra no cualificada que han cerrado un ciclo, baja productividad, falta de espíritu emprendedor, poca proyección exterior, etc, etc.) siguen ahí, no han desaparecido. Cuando pase la tormenta, vamos a vernos nuestras propias miserias con toda su crudeza. Y ahí no valdrá echarle todas las culpas a «la crisis internacional».
¿Pesimista yo? Bueno, si alguien me convence de lo contrario…

Presentación Blogs y Empresas

Hoy era el día de mi presentación sobre blogs y empresas en Asturias. Aquí estoy en el hotel, interneteando un rato (gracias a la wifi abierta de un amable vecino: si no lo haría con el 3G, pero esto es aún más sencillo…) después de un intenso día: primero un tranquilo viaje hasta Avilés (impresionante el tramo León-Oviedo, con esas montañas imponentes que ya mostraban las primeras nieves, pero con un sol de fábula), luego encontrar el hotel en Avilés (gracias al Google Maps en el móvil… no, no tengo GPS), y ya me vinieron a buscar para comer, luego a la charla, luego el «vino español» (unos «canapiés» muy ricos, todo sea dicho de paso)… y ya de vuelta al hotel cansadete, mañana de vuelta.
Antes que nada: mil gracias a Chemy y compañía por su hospitalidad, y también a José Manuel «evangelista» y su gente por toda la organización… la verdad es que da gusto con gente así.
Cuelgo aquí la presentación que hice. Como veréis, ésta es más «presentación-presentación», es decir, material ilustrativo y de «acompañamiento» para un tipo (en este caso yo) que habla.

Como veréis, la primera parte de la charla es esencialmente el desarrollo de las ideas que ya recogí en la presentación comercial de Digitalylcia. A continuación desarrollo los 8 pasos que veo que tienen sentido en un proceso de acercamiento a estas cosas de la «web 2.0»: estar, escuchar, participar, animar, crear, atraer, sensibilizar y sostener. Y finalmente una serie de puntos que tienen que ver con mi experiencia de ya cuatro años blogueando, una suerte de «lecciones aprendidas» sobre las que hemos ido hablando.
En el turno de preguntas y en el posterior picoteo, algunas cuestiones interesantes que tendré que ir desgranando… pero que darán para más posts.
Han estado grabando la intervención en video, así que espero que pronto haya testimonio gráfico: ya lo pondré, claro.
Actualización: El video ya está disponible

Comunidad VDC: Sara Peláez

[¿Quiéres saber qué es este post? Es una iniciativa para fortalecer la comunidad de lectores de Vida de un Consultor, la Comunidad VDC. A través de estos posts iremos presentando a los lectores habituales de Vida de un Consultor]
Cuéntanos quién eres
Me llamo Sara Peláez Velázquez (perfil en Facebook), de ahí pelvelsa, sí, como lo de rahego, pero al revés. A pesar del nick os prometo que soy muy poco retorcida y mansa cual corderillo.
Me gustaría remitiros a mi blog, pero en realidad no tengo blog personal como tal, voy dejando pistas en todos los que escribo: en el de mi etapa de empresaria, ahora en la nevera, en el de mi reforma en el campo y en el de mi intento dinamizador de internet en el medio rural.
¿Cuál es tu proyecto? ¿A qué te dedicas?
Desde que dejé mi etapa de empresaria -en el sector de reformas de interior- asesoro a nivel particular a clientes en sus proyectos. Mi intención es que esta asesoría se convierta en profesional, vamos, algo así como “consultora en remodelación de interiores”. Aconsejando, que no ejecutando, que de eso ya he tenido bastante.
También, desde marzo de 2007, colaboro como editora en Weblogssl. Escribo en Decoesfera, y tal como explico en mi perfil de autor, realmente me encanta hacerlo, fundamentalmente porque aprendo mucho todos los días.
Un día se me ocurrió, quijota que es una, que tenía que hacer algo para dinamizar la blogosfera de Tineo (un concejo del occidente asturiano, donde nací) y puse en marcha una página para agrupar a los escasos blogs que existían con el fin de que tuvieran mayor visibilidad. Es un proyecto que me ha dado muchas satisfacciones a nivel personal y para el que que tengo muchas ideas de mejora.
¿Qué crees que puede hacer la comunidad VDC por ti?
Ideas, propuestas, consejos, intercambios… Ya sé que hay otras páginas para eso, pero aquí somos como una familia, una comunidad en la que el responsable es un tipo en el que se puede confiar. Creo que es un buen momento para la consultoría de reformas. De hecho todas las tendencias en el recién finalizado Construtec apuntan hacia las reformas y la decoración como colchón de salvación para el sector. Ahora todos se apuntarán a ello, así que habrá que enseñarle al cliente, qué debe elegir, cómo y por qué. Me gustaría mucho recibir opiniones.
¿Desde cuándo y por qué lees VDC?
Leo Vida de un Consultor desde hace tres años, cuando Raúl era anónimo de verdad y su blog tenía lunares verdes. Puedo decir hasta la fecha exacta, el 28 de octubre de 2005:
http://reformatucasa.blogspot.com/2005/10/adelante-con-el-cambio-personal
Es decir, el primer día que abrí mi primer blog. Consultor hizo un comentario y desde entonces no he dejado de leerlo ni un sólo día. Cuando digo leerlo digo entrar en el blog. Los blogs que más me gustan prefiero no tenerlos en ningún lector de feeds, sino entrar y apreciar todos los detalles. Coincido con Luis Alonso-Lasheras en que la principal causa de mi adicción es esa “poderosa carga de sentido común” que transmite.

¡Hazlo tú!

Éste es un video del programa de Buenafuente en su etapa en Antena 3. En él aparece con David Mecha, la parodia que hizo Edu Soto al nadador David Meca (conocido por sus retos deportivos-espectáculo cuando menos peculiares).
La parodia del personaje consistía en presentarle como un tipo bastante «flipao» que abordaba retos ridículos como si fueran siempre la mayor hazaña del género humano. En este video, a partir del minuto 1:45, Buenafuente le dice: «Tengo entendido que vas a hacer la travesía más corta que se ha hecho jamás». Y prosigue «con todo el respeto no parece una cosa muy difícil…» Y entonces es cuando replica David Mecha indignado con su soniquete… ¡HAZLO TÚ! ¡HAZLO TÚ!
El otro día, en la discusión sobre eventos blogosféricos, no pude evitar acordarme de este personaje tras las respuestas de Octavio (éste y éste) y Juan Luis (éste y éste). «¡Hazlo tú!»
Aunque doy por sentado que nadie lo entenderá así, y especialmente los aludidos, pero para evitar malos entendidos: ni estoy diciendo que Octavio o Juan Luis sean unos «flipaos», ni que los retos que abordan son «ridículos». Simplemente, que la reacción defensiva ante la crítica me recordó la parodia: cuando lo que hice fue expresar en voz alta una reflexión creo que cuando menos pertinente (y a tenor de los comentarios, compartida por unos cuantos), parte de la reacción (no toda: hubo argumentos muy cabales) fue «menos criticar y más hacer».
Y eso es algo con lo que yo no estoy de acuerdo, ni en esta ocasión ni en ninguna: el mero hecho de hacer no debe eximir de la crítica (no vale recoger sólo los halagos y los aplausos; a esos no se les dice «menos aplaudir y más hacer»), y para hacer crítica tampoco es condición sinequanon el «haber hecho» (es como esos cineastas que descalifican a sus críticos diciendo que son unos «directores frustrados», que «nunca se han puesto detrás de una cámara y no saben lo que es eso»… y así se evitan entrar en el contenido de la crítica).
Hoy mismo hablaba con una persona, que me decía que percibía cierto «apaleamiento» cuando se criticaban las iniciativas 2.0 de algunas empresas. Que quizás no era bueno, porque así se asustaba a las empresas («y para esto no lo vuelvo a intentar»), y que quizás era mejor simplemente ignorar las malas prácticas, premiar las buenas y en todo caso aplaudir el mero hecho de intentarlo.
Pues qué queréis que os diga, no lo veo. Vale, el intentarlo merece un cierto reconocimiento. Pero cuando uno sale a la palestra, tiene que saber que va a haber críticas buenas, malas y regulares. Y las críticas malas hay que escucharlas igual que las buenas, valorarlas (no siendo que vayan a tener algo de razón; igual no la tienen, pero eso sólo se puede decidir una vez las has procesado) y procurar sacar algo positivo de ellas.

Los blogs están muertos… ¡y una leche!

Leo con curiosidad el sobre el tema. Lo lanzaban hace unos días en Wired, y rápidamente se han apresurado a trasladarlo a los medios «patrios» (El Mundo, 20 Minutos).
¿Muertos? ¿Pasados de moda? Pero… ¿de qué me estáis hablando?
Es obvio que, desde 2004 hasta ahora, los «blogs» han cambiado. Pero su esencia sigue siendo la misma: dar la posibilidad a quienes no tienen recursos ni económicos ni técnicos de publicar su mensaje «urbi et orbe». Por supuesto que el planteamiento ha evolucionado: hay muchas más plataformas, más variedades (se suma la imagen, el video, el microtexto, los agregadores de enlaces…), más funcionalidades (especialmente el componente de red social). Hay gente que, para cumplir el objetivo básico de un blog (comunicar sus mensajes) está usando otras plataformas: a veces de forma complementaria, a veces de forma sustitutiva. No todo el mundo se siente agusto con la idea del blog, y necesita otros canales distintos, más inmediatos, con otros medios. No pasa nada, está bien. ¿Pero eso significa que los blogs están muertos?
Yo sigo escribiendo mi blog, y por muchos años. Cada día con más ganas, con más satisfacción, con más interés en el intercambio de opiniones de los comentarios. Y sigo leyendo blogs: lugares donde gente extraordinariamente interesante cuenta sus experiencias, sus opiniones, sus reflexiones. Cosas que, a día de hoy, no encuentran mejor acomodo en ninguna otra plataforma. También uso twitter, y flickr, y facebook y casi cualquier cosa que cae en mis manos. Y de ninguna manera sustituyen a mi blog.
Aceptemos que hay blogs comerciales y «profesionalizados» (suponiendo que eso sea malo; eso lo decidirá cada lector). Y que hay blogs falsos, y granjas de enlaces, y gente que se deja llevar por conseguir unos euros, y agencias de comunicación que cuelan sus notas de prensa, empresas que quieren usar a los bloggers… un montón de cosas que pueden «restan frescura». Pero ya lo he dicho más veces: si hay en tu «radar de lectura» cosas que no te gustan…no es culpa de «la blogosfera». ¡Es culpa tuya por no seleccionar bien! Aunque asumiésemos que el 99% de los blogs son irrelevantes, spam, falsos, «faltos de frescura», dominados por intereses oscuros o cualquier otro problema que se nos ocurra… ¡el 1% restante es extraordinario! Gente con conocimientos, con pasión, con interés por comunicar… que habla de los temas más diversos que uno se pueda imaginar.
¿Los blogs muertos? Venga, hombre, no me hagas reir.
Intuyo que hay una agenda oculta en todo esto. Los mismos que pusieron a los blogs de moda hace unos años ahora quieren echarles tierra por encima. Quizás no les guste eso de que haya contenidos de calidad en internet, y quieren seguir con el formato tradicional de «yo soy el único que genera contenidos y el único al que merece la pena atender». O quizás es que quieran arrimar el ascua a alguna de sus sardinas (en forma de intereses en alguno de los productos que pretendidamente sustituyen a los blogs). O quizás sólo armar un poco de barullo.
O quizás es que haya gente que todavía no haya entendido de qué va esto, y piense que salir en los rankings, acumular lectores, tener muchas páginas vistas (vengan de donde vengan) o salir bien posicionados en Google… es el objetivo. Evidentemente, si hay más gente generando contenidos, la expectativa de audiencia media desciende y hay menos espacio para convertirse en un «fenómeno de internet»
¿Pues sabéis qué os digo? Que con vuestro pan os lo comáis. Yo seguiré con mi blog, y seguiré leyendo los blogs interesantes que ya leo, y seguiré descubriendo nuevos blogs escritos por gente tremendamente capacitada que habla sobre las materias que a mí me interesan. Y me da igual que «blog» sea una palabra que no vuelva a acaparar una portada de revista, o que los periódicos decidan dejar de llamar «blog» a sus columnas de toda la vida, o que los «bloggers influyentes» cierren sus blogs. Porque nada de eso significa, en realidad, que estén muertos. Yo, desde luego, los veo más vivos que nunca.

La oficina del futuro

Justo el día que escribo sobre lo de fumar en el trabajo, leo un post de Borja Prieto en el que habla de la oficina del futuro, incidiendo en la misma idea de «gestionar resultados, no tiempo de presencia»:

La premisa del cambio es pasar de una organización centrada en la presencia a una organización orientada a resultados. En Interpolis, nadie te dice donde ni cuando debes trabajar […] Eso sí, tus jefes saben cuales son tus objetivos, qué trabajo debes sacar adelante, y te miden por eso. Si rindes lo que se espera de ti, estupendo. Si no, tienes un problema. Vayas o no vayas a la oficina.

Lo que pasa, me temo, es que esta idea hace temblar las piernas de muchísimos jefes y muchísimos empleados; a los primeros porque no tienen ni idea de cómo gestionar esa libertad de sus empleados (de hecho, asumirán que nadie trabajará y que será un desastre), y a los segundos porque les aterra asumir la responsabilidad sobre su propio trabajo (se vive más cómodo cuando alguien te dice qué hacer y qué no hacer, y cuando para «cumplir» basta con estar las horas que te dicen).

Patrocinios en Vida de un Consultor

Hace ya unos meses saqué el tema de los patrocinios en este blog. Y voy a ver si lo pongo en marcha.
El objetivo es encontrar anunciantes estables que, por encima del CPM (aunque sin olvidarlo: con los cálculos que he hecho sale un CPM que no está mal sobre todo teniendo en cuenta el perfil de visitantes del blog) quieran ligar su nombre-imagen a este blog mediante el patrocinio: es decir, el pago de una cantidad fija al mes a cambio de una posición publicitaria preferencial.
¿Dónde? Aquí a la derecha, en el recuadro «Sobre Vida de un Consultor». Eso asegura una identificación clara del patrocinador (no se confunde con una «publicidad cualquiera»), que se verá perfectamente en todas las páginas vistas (está en la parte visible de la página, sin necesidad de hacer ningún tipo de scroll). Además, he apostado por un único patrocinador: nunca me ha gustado la idea de meter chorrocientos patrocinadores compartiendo espacio y atención, creo que se pierde muchísimo impacto (aunque seguro que es más rentable para el soporte).
Tampoco me gusta eso del «coste por influencia». Yo no vendo mi (mucha o poca) influencia. No soy yo el interesante, sino los que visitais el blog. Mi mérito aquí es ofrecerle al patrocinador un sitio en el que poner su marca para que se vea. Pero nada más. Las cosas que me gustan, y las que no me gustan (y por lo tanto la influencia que pueda tener, si es que es alguna), las seguiré diciendo libremente en el contenido de los posts.
Tal y como me plantearon en los comentarios de aquel post, encontrar patrocinadores requerirá una cierta labor comercial. Pues habrá que ponerse con ella. Mi target inicial son grandes empresas de consultoría y escuelas de negocio: creo que para este tipo de empresas, el perfil del visitante del blog (al menos del habitual) es muy atractivo: jóvenes estudiantes y profesionales… a ver qué tal se da. Por supuesto, si a alguno de vosotros os cuadra la cosa… pues mejor que mejor, podemos plantear un simpático «precio especial» 🙂